HolaAaAa a todosSsSsSsSs...! Aqui les traigo el capítulo 8 de "UNA NUEVA VIDA" dejen sus reviews porfitaaaaaaaaaaaaaas!...

*Esta historia es mia pero para darle vida tomé prestados los maravillosos personajes de RUMIKO TAKAHASHI*

Sin mas que decir... Empecemos:


Capítulo 8. LA FERIA ANIMADA

Eran las 6:30 de la mañana en La Ciudad de las Carreras, todos en el complejo habitacional dormían plácidamente, disfrutando del domingo. Parecía que hasta los pajaritos del lugar tomaban tranquilos la siesta. Había silencio y quietud por todos lados hasta que...

-¡Ya despierta! ¡Despierta! ¡Despiertaaaa!... –Una pelinegra joven rompió con la paz que inundaba el edificio… Kagome se encontraba dando brinquitos sobre la cama del aletargado Inuyasha quien solo profería improperios por lo bajito tapándose con las sabanas mientras rebotaba ante cada salto de la emocionada pelinegra…

-¡Basta! ¡Aún es muy temprano mujer!... –Le contestó de mala gana mientras permanecía boca abajo y se tapaba aún más.

-¡Por favooooor! Ya levántate… si no, no tendremos tiempo de recorrer toda la feria… ¡LEVÁNTATE!... –seguía insistiendo sin dejar de saltar provocando que las sabanas y almohadas cayeran al piso.

-Pero que fastidiosa eres ¡Ya bájate y déjame dormir!

-Levántate porfis… ¿Sí? –La chica se acostó junto a él y le veía con sus ojitos de pobre perrito triste sin hogar, acompañado de un pucherito…

-Kagome no me mires así, mejor duerme un rato más… -le dijo volteando a ver a otro lado para que la súplica no surtiera efecto, pero la pelinegra rodó sobre él para quedar en dirección de aquellos somnolientos ojos ámbar… -¡YA TE DIJE QUE NO ME MIRES ASÍ! ¿POR QUÉ ERES TAN FASTIDIOSA, EH? –le gritó con la paciencia agotada, provocando que Kagome se ponga de pie de golpe y lo mirase sorprendida con sus ojos cristalinos al borde del llanto.

-Está bien Inuyasha, ya no te fastidiare más… -le contestó cabizbaja mientras se daba vuelta sobre sus talones para dirigirse a la puerta…

-¡No, espera! Kag, no quise hablarte así… -Le dijo mientras corría para detenerla tomándole de la mano…

-Puedes seguir durmiendo… no te preocupes… -le contestó con desánimo sin voltearlo a ver mientras comenzaba a sollozar. Inuyasha se sintió terriblemente mal por hacer llorar a su amiga.

-No llores Kag… Mira… ya me voy a vestir para que nos vayamos… -le dijo para tranquilizarla mientras la abrazaba.

-¿E..estas seguro? –Preguntó hipando la pelinegra mientras se hundía en aquel fuerte y desnudo pecho…

-Si kag, vamos a alistarnos… -le dijo cariñosamente mientras apretaba el abrazo.

-¡Esta bien! ¡Vamos! –dijo Kagome dando un pequeño brinquito con el rostro rebosante de felicidad y sin rastro alguno de lágrimas…

-¡¿ESTABAS FINGIENDO?... –le gritó pero la joven ya había salido de la habitación emocionada… -¡ERES UNA TRAMPOSA!

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A las 8:00 de la mañana, ambos jóvenes se encontraban en la estación de trenes listos para abordar el que los llevaría a la ciudad del ambarino. Kagome, emocionada, no dejaba de hacerle preguntas sobre la dichosa feria, e Inuyasha no dejaba de rolar los ojos de fastidio mientras observaba a su amiga dar tontos brinquitos y hacer estúpidas preguntas.

Para alivio del ambarino joven, Kagome se quedó dormida a mitad del viaje. La chica se encontraba recostada en su asiento, con la cabeza contra la ventanilla. Inuyasha, quien estaba sentado en el asiento de enfrente, se quedó observándola dormir, se veía tan dulce y tranquila. Aunque el siempre pusiera cara de fastidio ante su comportamiento alegre, la verdad era que no le disgustaba en lo absoluto; le agradaba verla feliz y contenta… le agradaba ver que por unos momentos no estuviese pensando en ese detestable Sesshomaru. No podía concebir como alguien pudiese preferir estar con otra persona que no fuese Kagome. Simplemente ella lo tenía todo…

.-o-O-0-O-o-.

-Kagome… despierta… -La voz suave y aterciopelada de Inuyasha la llamaba.

-¿Ya llegamos? –pregunto la adormilada joven mientras se estiraba sobre su asiento.

-Si Kag, vamos…

Ambos jóvenes lucharon por bajar del tren debido a la multitud que se agolpaba en las puertas. Una vez abajo, el par de amigos se encontraban en frente de la imponente entrada de "La Feria Animada"… La entrada constaba de un enorme arco de cemento color azul con varios personajes de caricaturas y películas animadas estampadas en él. Para atravesar el arco se tenía que pasar por las taquillas que se encontraban enfiladas justo debajo, las cuales se encontraban abarrotadas de cientos de personas que hacían fila para entrar al lugar.

Inuyasha y Kagome se pusieron en la fila que les pareció más corta, la cual medía varios metros de longitud. Después de varios minutos de desesperante espera, les tocó su turno; Inuyasha pago los boletos y de inmediato se dispusieron a entrar.

Tanto Kagome como Inuyasha se quedaron con la boca abierta ante tantas cosas que había en el lugar… La tirolesa, la montaña rusa, la rueda de la fortuna, el área de piscinas y toboganes, la casa de los espantos, el bungee, carritos chocones… había infinidad de juegos y atracciones, sin contar el área de restaurantes, firmas de autógrafos de actores de doblajes, bares, concursos de Cosplay entre otros eventos.

A Inuyasha le brillaron los ojos cuando vio la tirolesa…

-¡Espera! ¡No creas que me subiré a esa espantosa torre! –Kagome ponía resistencia ante el agarre del emocionado oji-dorado quien la jalaba en dirección de aquella atracción.

-No solo vas a subir… también te tirarás… -le dijo sonriente –¡Vamos! Sera muy divertido Kag…

-Me niego rotundamente Inuyasha, me da mucho miedo… -Kagome empezaba a sonar suplicante mientras veía a un sujeto arrojándose por los cables que se encontraban a 40 metros de altura (Según la perspectiva de la pelinegra)…

-No seas llorona…

Inuyasha subió como pudo a la pobre Kagome, quien se sostenía con fuerza de cada peldaño de la larguísima escalera.

-K..Kagome… ya basta… pesas demasiado como para que te estés aferrando a cada tubo que te encuentres… -se quejó Inuyasha quien llevaba a Kagome a sus espaldas aferrada a él como un tembloroso changuito.

-No quiero subir… ¡Bájame por favooooor! –suplicó sollozando la pelinegra. –Desde aquí las personas se ven como pequeñas hormiguitas Inuyasha… ¡ya no subas más!

-Pero por supuesto que se ven como hormiguitas… ¡PORQUE SON HORMIGUITAS KAGOME! ¡NO ESTAMOS NI A UN METRO DEL SUELO!

-¡Bajameeeeeeeee! –seguía lloriqueando mientras empezaba a patalear.

-¡No hagas eso! ¡Nos vas a tirar!

-¡BAJAMEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!

-¡Eres una niñita tonta!

-¡Cállate! ¡No soy tonta!

Entre pataleos, berrinches y tironeadas de cabello, Inuyasha al fin logró llegar a la sima de la torre con Kagome encaramada en su espalda.

-Ya puedes abrir los ojos Kag… ya llegamos…

Kagome se bajó de la espalda del oji-dorado y se dispuso a abrir los ojos muy lentamente… Apenas los abrió por completo se topó con el súbito precipicio que se encontraba a sus pies… Sintió como las piernas le flaquearon y creyó que de un momento a otro se desmayaría del vértigo. Rápidamente se aferró de un poste con todas sus fuerzas para evitar caerse.

-¡Vamos Kagome! apúrate a ponerte el arnés… -le animó su amigo quien ya se encontraba abrochándose las correas.

-N..no pu..puedo hacerlo… p..por favor déjame b..bajar… -Suplicaba la temblorosa chica mientras miraba con desesperación al oji-dorado.

-No seas tan miedosa, ni siquiera esta tan alto Kag… -le dijo para tranquilizarla mientras deslizaba una de las piernas de la joven por el arnés…

-… -lo dijo todo de un jalón debido a la falta de aire en sus pulmones…

-¡Ya estas lista Kag! Ahora solo falta que nos arrojemos. Yo voy a estar contigo todo el tiempo, te lo prometo ¿Sí? –Le dijo al momento en que él y el instructor terminaban de abrocharle cada correa a la pelinegra.

-¿Ya están listos? –preguntó el impaciente instructor que empezaba a enojarse con la pelinegra.

-Por favor Inuyasha, si me lanzo no sé qué será de mí, creo que moriría. No puedo hacerlo… -Kagome se había agarrado con desesperación de la ropa del ambarino mientras le suplicaba… Mientras que el instructor rolaba los ojos exasperado ante aquella escenita de terror exagerado.

-Está bien Kag, si no quieres no te voy a obligar a lanzarte… -le dijo resignado.

-¡Gracias, gracias, gracias, gracias…! –Kagome hundió su cara en el pecho del joven mientras respiraba al fin con alivio. No cabía en sí de felicidad y agradecimiento.

-Vamos a quitarnos estas cosas para poder bajar… -Inuyasha la mantenía abrazada pero cuando por fin se dispuso a soltarla el mal humorado instructor los lanzó al precipicio sin previo aviso antes de dar un reembolso…

-¡! –Ambos jóvenes gritaron a la par como jamás en la vida lo habían hecho. El parque entero pudo escuchar aquellos desgarradores gritos, si es que no les escucho todo el país. Estaban fuertemente abrazados uno del otro sin dejar de gritar. Sintieron que el cable medía Kilómetros de distancia. Parecía no tener fin.

-¡ESTO ES LO MÁS HORRIBLE QUE PUEDE ! –Gritó Kagome mientras miraba hacia abajo provocando que el vértigo se hiciera superior.

-¡YA ME QUIERO BAJAAAAAAAAAAAAAAAR! –Fue lo único que pudo proferir Inuyasha, quien apretaba con fuerzas sus ojos mientras hundía su rostro en el pecho de Kagome. (¬.¬)

En unos segundos (que para los jóvenes parecieron horas), se encontraban llegando a la otra torre de la tirolesa. El instructor, que los esperaba, les recibió y ayudo a incorporarse dentro de la cabina…

-¡Al fin! ¡Llegamos! –Dijo Inuyasha profundamente aliviado, mientras respiraba agitado, al sentir que sus pies tocaban suelo firme. -¿Cómo estas Kagome?... ¿Kagome?... –Inuyasha se asustó al no recibir respuesta de su compañera, quien se encontraba totalmente inmóvil y parada junto de él mirando a la nada.

-¡¿Estas bien Kag? ¡Respóndeme por favor!

-Esto ha sido… lo más… ¡INCREIBLE QUE HAYA VIVIDO EN TODA MI VIDA!... gritó completamente emocionada y llena de adrenalina ante el infartado joven… ¡HAGÁMOSLO DE NUEVO!

-¡¿ESTAS COMPLETAMENTE LOCA? …

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Después de tirarse 3 veces más de la tirolesa, y de que Inuyasha vomitara sus tripas y le agarrara fobia a los arnés y cables, el par de jóvenes se dirigieron al área de restaurantes para hacer que el color le volviera al ambarino y ahora pálido joven. Se sentaron en una mesa mientras Kagome le ofrecía un yogurt a su amigo.

-¿Sigues enojado conmigo? –preguntó la pelinegra con carita de perrito suplicante.

-¡Va!... déjame en paz… -le contestó de mal humor mientras le daba otro sorbo al yogur bebible que su compañera le compró.

-No te enojes Inu… además tú fuiste quien quiso subirse en primer lugar…

-Pues sí pero no accedí a subirme las otras 3 veces…

-Hay vamos, no me vas a negar que después de la segunda vez ya no se sentía tan feo.

-Después de la segunda vez mi estómago junto con mi hígado se habían quedado en el piso…

-Hay no seas tan dramático… -le contestó indignada mientras volteaba a ver a otro lado, pero se sintió mal por haberle hecho pasar un mal momento a su amigo así que se propuso hacer todo lo posible para mejorar su ánimo. –Inu, ya quita esa cara larga… mira, a partir de ahorita vamos a ir a donde tú quieras ¿Si? –Le dijo mientras acercaba su silla lo más que pudo a su compañero y pasaba su brazo sobre el ancho y marcado hombro.

-No te preocupes Kag, no estoy enojado contigo. –dijo sonriente el ambarino a su preocupada amiga… -Solo estoy un poco mareado.

-¿De verdad? ¿Quieres que te traiga algo más?

-No Kag… solo necesito una cosa para sentirme mejor… -Inuyasha se puso serio de repente y la miró fijamente a los ojos.

-Dime qué es y enseguida te lo doy… -le contestó la preocupada pelinegra mientras se acercaba más a su amigo.

-Sólo necesito… un beso tuyo… -le respondió mientras la veía con un toque de misterio en sus orbes doradas.

Kagome abrió los ojos como platos mientras miraba fijamente a su amigo… se había quedado sin palabras… y lo peor era lo tentador de la oferta ante tan seductor compañero.

-¿Q..qué? –es lo único que logró salir de la temblorosa boca de la pelinegra, mientras que Inuyasha iba cerrando cada vez más sus ojos a medida en que se acercaba a ella. Kagome sintió como su cuerpo comenzaba a temblar… cuando de repente Inuyasha ya no pudo más y…

-Pffjm..JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA…-empezó a reír descontroladamente… Mientras Kagome empezaba a tornarse de un color rojo de vergüenza…

-Pero qué fácil es bromear contigo Kag… Jajajajajaja…

-Cómo si yo quisiera besarte grandísimo tonto… -Se justificó la enojada pelinegra mientras se cruzaba de brazos y se volteaba indignada.

-Hay no te enojes Kag… a demás… si quisiera darte un beso no te lo pediría… te lo robaría.

-¿Qué dices? Como si yo me dejara besar tan fácilmente. Además no te creo capaz de hacer algo así.

Inuyasha solo sonrió mientras seguía tomando de su yogurt.

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Ya que Inuyasha terminó de reponer energías y que su color volviera en su totalidad, se dirigieron a la montaña rusa, donde el ambarino se vengaría de Kagome haciéndola subir un par de veces para torturarla un poquito. La cuidaba demasiado como para subirla más de dos veces y que esta terminara sacando el hígado y lo que haya desayunado esa mañana.

Luego se dirigieron al área de piscinas, donde, ahí sí disfrutaron ambos de la atracción, tirándose una y otra vez de los largos y retorcidos toboganes. Suerte que Kagome había empacado un par de shorts para ella y para el oji-dorado en caso de que hubiese mucho calor. Ya que habían pasado un par de horas en esa área se dispusieron a salir para ir a los baños más cercanos a secarse un poco y cambiarse de ropa nuevamente.

Una vez que salieron del baño vieron a lo lejos un gran castillo terrorífico donde, sin pensarlo 2 veces, decidieron ir. Ya que habían entrado no podían observar más allá de sus narices… por lo que iban caminando muy despacito mientras tanteaban las paredes para no tropezarse.

-Inuyasha, déjame de apretar la mano… -Se quejó Kagome en un susurro mientras seguía avanzando por el largo y obscuro pasillo.

-Ni si quiera te estoy tocando Kagome… -Le reclamó Inuyasha mientras trataba de divisarla entre la penumbra.

-Claro que sí, y me estas apretando muy fuerte…

-¡Ya te dije que no te estoy tocando!… -le dijo mientras prendía su celular y así poder alumbrar a la quejumbrosa joven quien se le quedó viendo con cara de haber visto un fantasma.

-I..Inu… si no eres tú quien me está tomando de la mano… entonces q..quien…

Ambos jóvenes voltearon a ver lentamente hacía un costado cunado…

-¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! –Ambos jóvenes gritaron al unísono al ver a un monstro con la cara desfigurada y cubierta en sangre, un par de largos y afilados colmillos saliéndole de su boca y los ojos inyectados en sangre. Kagome fue a parar entre los fuertes brazos de su amigo ambarino. (¬.¬)

Salieron del tétrico castillo, muertos de la risa ante la pésima creatividad del dueño ya que aquel monstruo de aspecto repugnante era lo que más les había causado susto.

Después de aquella frustrante experiencia se dirigieron a la rueda de la fortuna para poder vislumbrar toda la feria. Pero el juego mecánico iba tan lento que terminaron deseando volver a tierra firme lo antes posible. Pero como parecía nunca querer detenerse decidieron ponerse a analizar un itinerario de a donde irían primero.

Una vez que bajaron (hartos del juego, por cierto), fueron directo a los carritos chocones donde Kagome declaró la guerra al ambarino al no dejarle de chocar su carrito, casi casi impidiéndole moverse de una esquina en la cual lo había encajonado.

Comenzaba a anochecer y cansados de los juegos mecánicos se dirigieron a una banca para descansar un poco…

-Creo que no me volveré a subir a ningún juego mecánico, por un largo tiempo… -dijo la joven mientras se choreaba en la banca de cansancio.

-Si… yo creo que lo mejor por ahora será que vayamos a comer algo… -le contestó el apesadumbrado joven mientras se frotaba la panza.

-Mira Inu… -le dijo al momento que un puesto de chucherías le llamaba la atención.

-¿Y ahora qué? –fue lo último que pudo decir antes de ser arrastrado por la vigorosa pelinegra que parecía no cansarse nunca.

La joven había arrastrado al oji-dorado a una tienda de disfraces y accesorios para Cosplay…

-¿No te parecen lindísimas? –preguntó emocionada la pelinegra mientras le ponía una diadema con largas orejas de conejo a su mal humorado amigo.

-Kagome… ¡Quítame esta tontería!... –le chilló el irritado joven mientras se cruzaba de brazos, provocando que una de las largas orejas se callera sobre su rostro.

-Jajaja… pero si te ves muy lindo con ellas… -le dijo al momento en que se las quitaba antes de que ocurra una desgracia.

-Sí, que graciosa que eres… -le contestó mal humorado.

-¡Mira estas Inu!... -le dijo mientras le ponía unas lindas orejitas blancas de perro… -Estas no te las vas a quitar ¿eh?

-Ni creas que me voy a ir con estas estúpidas orejas de perro sarnoso ¿Oíste?

-Por fis Inu ¿Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii?... –Le suplico mientras ponía su famosa carita de perrito triste sin hogar y sacaba su pucherito.

-Ya Kag, no me pongas esa cara… Esta vez no me vas a convencer y es mi última palabra… -Le dijo mientras volteaba a ver a otro lado pero Kagome se puso en el trayecto de sus ojos mientras hacía aún más prominente su pucherito. –Está bien… está bien… ya, me las dejo… -le contestó con des ánimo.

-¡Gracias! Te vez monísimo con ellas… -le contestó contenta mientras daba pequeños brinquitos.

-Pero tú te pondrás estas… -le dijo al momento en que le ponía una diadema con las mismas orejitas de perro pero en color negro.

-Está bien… -accedió la pelinegra contenta.

Cuando salían de aquella tienda de chucherías. Se toparon con una cabina de fotografías a la cual se metieron ambos jóvenes para fotografiarse… Cuando las pequeñas fotos se imprimieron, vieron muertos de la risa el resultado de sus graciosas poses y muecas dentro de la cabina.

-Oye, ¿De casualidad trajiste el relicario que nos obsequiaron en el centro comercial? –preguntó Kagome.

-Pues no lo creo Kag… déjame revisar… -le dijo mientras tanteaba en los bolsillos de su pantalón… -Mira, aquí lo tengo… -le dijo mientras sacaba aquella cadenita dorada…

-¡Qué bien! Préstamela un momento… -le dijo al oji-dorado quien se la dio sin ningún problema. Inmediatamente la pelinegra lo abrió y en él puso una de las fotos que se habían tomado donde, por cierto, se veían muy tiernos. Luego buscó en su bulto y sacó su relicario para poner la copia de aquella foto…. –Estos van a ser nuestros relicarios de la amistad ¿Vale? –le dijo con una dulce sonrisa mientras le devolvía el relicario al ambarino.

-Me parece bien Kag. -Le dijo sonriente mientras cerraba con fuerza el puño donde la joven había depositado el relicario para después observar a la chica ponerse el suyo alrededor de su cuello.

Siguieron caminando en dirección al área de restaurante, cuando pasaron en frente de la firma de autógrafos donde la multitud se agolpaba como locos frenéticos alrededor de los pobres actores de doblaje…

-Mira quien está ahí… -dijo la emocionada jovencita mientras señalaba a un muchacho de lentes mus simpático que se encontraba firmando varios autógrafos.

-¿Quién es ese Kagome?... –le preguntó mientras se rascaba la cabeza…

-Él es… ¡ENZO FORTUNY! –Dijo emocionada mientras avanzaba en dirección de aquel joven…

-¿Quién es Censo Fortuna? –preguntó confundido el ambarino quien caminaba tras los pasos de la pelinegra.

-¡Hola Enzo! –Saludó efusivamente la chica al momento en que llegaba hasta su mesa…

-¡Hola guapa!... ¿Cómo te llamas? –preguntó el agradable chico.

-Me llamo Kagome y soy una de tus miles de fans… ¿me firmarías un autógrafo?

-Claro Kagome… para alguien tan bonita como tú será un placer… -dijo aquel joven con una voz sensual que provocó un leve sonrojo en el rostro de Kagome.

-¡Va! ¿Y este quién es?... –Preguntó Inuyasha de mal humor al ver como ese tal Censo coqueteaba con Kagome.

-Pero que ignorante eres Inuyasha… Enzo es el que dobla a Drake, Hey Arnold, y a Perro-Demonio (Para quienes no lo sepan es el significado del nombre de Inuyasha ^-^).

-¿Si? No me parece tan interesante… -le contesta el ambarino mientras mira de reojo a aquel Censo tan despreciable…

-Aquí tienes tu autógrafo Kagome… por cierto… Tienes un nombre muy bonito. –Le dice a la sonrosada chica al momento de darle su autógrafo con una dedicatoria en una hoja ("Para la niña más dulce y hermosa del planeta… Kagome. De Enzo Fortuny…)

-¡Sí, sí! Como digas… Ya vámonos Kagome… -Le dice molesto mientras la jala del brazo para irse lo más lejos posible de ahí.

-¡Gracias Enzo!... –le grita al joven mientras es arrastrada por el ambarino… -¿Pero qué es lo que te pasa Inuyasha? ¿Por qué te comporta tan grosero?... –le dijo la pelinegra con el ceño fruncido.

-Es que tengo hambre desde hace rato… Ya vamos a comer algo ¿Sí?... –le contestó sin voltearla a ver.

-Pero que pesado eres Inuyasha… -fue lo último que le dijo al ambarino latoso.

Rápidamente llegaron al área de restaurantes y el par de jóvenes se dispusieron a hacer fila en una pequeña pizzería para luego irse a sentar en una de las pocas mesas que quedaban disponibles.

-MmMmMm… Esta pizza sí que esta deliciosa. –Comentó el ambarino mientras se comía gustoso un trozo.

Kagome se limitó a comer su pedazo indignada.

-Kag, ya no te enojes, ¿Sí?... Ya te dije que tenía mucha hambre. Mira, te regalo mis rebanadas de pepperoni para que me perdones… -Le dijo Inuyasha a la pelinegra mientras le ponía pepperonis a su triangulo de pizza…

Kagome sonrió ante el tierno acto de su amigo… -¿Cómo enojarme contigo tontito? –le reprocho mientras trataba de ocultar su inevitable sonrisa.

Inuyasha le devolvió la sonrisa aliviado de que la chica ya no estuviese molesta con él. Así estuvieron comiendo y platicando por un rato más hasta que…

-COF..COF..COF… -Inuyasha se atragantó al ver a un grupo de personas en particular….

-¿Estas bien Inuyasha? Toma un poco de refresco… -la asustada joven le acercó el vaso para que Inuyasha bebiese un poco.

-COF.. COF.. No te preocupes Kag… ¿Qué te parece si mejor nos vamos a otro lado? –le dijo nervioso mientras se disponía a ponerse de pie.

-Pero si aún no hemos terminado de comer Inuyasha… ¿Qué es lo que pasa? –preguntó la confundida chica.

-Después te explico ¿Sí?... Ahora vámonos antes de que…

-¡CARIÑO! ¿Pero qué estás haciendo aquí? –preguntó una señora muy hermosa de cabellos y ojos dorados, mientras se acercaba rápidamente a la mesa del par de amigos.

-Hay no puede ser… -se quejó Inuyasha mientras se tapaba la cara con la mano…

-¿Quién es ella Inu? –Preguntó Kagome mientras observaba a aquella señora que se acercaba con los brazos abiertos.

-¡Cariño! ¿Por qué no viniste este fin de semana a la casa? Te hemos extrañado mucho por aquí cariño… -Dijo la señora mientras le daba un abrazo asfixiante al pobre joven ambarino.

-Kag… te prefento a mi mamá… -le dijo con la voz apagada debido a que su cariñosa madre le tapaba la boca, y toda su cara, con aquel abrazo de oso…

Continuará...


Nota importante 1: Para los que no lo sepan, Enzo Fortuny es el que hace la voz de Inuyasha versión latino y es orgullosamente Mexicano! Es un amor y yo, en lo personal, lo adoro... Tambien a doblado a Leonardo Di Caprio, George de Grey's anatomy, Frodo del señor de los anillos, Hey Arnold, Drake de Drake y Josh, Ron de Kim possible... etc... etc... etc... Ahhhhhh, y actualmente él es la voz en Disney XD... Simplemente tiene una voz increible y celestial... jejeje. No por nada es el que dobla al guapisimo de Inuyasha...

Nota importante 2: Bueno pues ya estoy de nueva cuenta por aquí con otro capítulo de esta historia. Por fis disculpen mi demora pero eh estado con mil pendientes y justo cuando me voy a centar a escribir la inspiración se espanta y termino pasandome largas horas frente a la compu tecleando... jejeje. Espero que este capítulo no les defraude y sea de su total agrado... En el capi anterior casi no me dejaron Reviews... :(

Porfis... si no les gustó tambien haganmelo saber pero en críticas constructivas ¿vale? ^-^

Nos vemos prontísimo con el siguiente capitulo... "MI ADORABLE FAMILIA"

Agradecimientos:

ºChibi. alexandra

ºUmee-chan

ºTennyoukai

Les doy un millon de gracias por dejamre sus comentarios y por fis sigan haciendolo... ^-^

Les mando un millon de gracias a todos los que me han estado leyendo, en verdad... !GRACIAAAAAAAAAASSS!

En verdad muchisimas gracias y sigan dejandome sus reviews...!

Recuerden que sus Reviews es lo que le da razón de ser a mis Fics...

BesosSsSs..!

Atte: CrisSs-LunaBell