HolaAaAa a todosSsSsSsSs...! Aqui les traigo el capítulo 9 de "UNA NUEVA VIDA" dejen sus reviews porfitaaaaaaaaaaaaaas!... Y porfiiiis disculpenme por demorarme pero es que he estado muy ocupada ultimamente... y Graciaaaaaaaaaaas!

*Esta historia es mia pero para darle vida tomé prestados los maravillosos personajes de RUMIKO TAKAHASHI*

Sin mas que decir... Empecemos:


Capítulo 9. MI ADORABLE FAMILIA

-Kag… te prefento a mi mamá… -le dijo con la voz apagada debido a que su cariñosa madre le tapaba la boca, y toda su cara, con aquel abrazo de oso, pero en seguida volteo a ver a la pelinegra joven.

-Hola señora ¡Mucho gusto! Me llamo Kagome –le dijo con una sonrisa a la madre de Inuyasha mientras se ponía de pie.

-Hola Kagome, tú debes de ser la novia de Inu ¿verdad? –le dijo mientras la abrazaba igual que al ambarino. Kagome se quedó con ojos de plato al oír las palabras de la señora, ojos que parecían querer saltarse aún más a causa del estrangulante abrazo.

-¡¿Qué? –preguntó sorprendida la joven.

-¡No mamá! ¡Ella es mi amiga! –Le contestó Inuyasha alarmado.

-Hay hijo no tienes por qué negarla… Ella es muy bonita y simpática… -le contestó tranquilamente mientras seguía sofocando a la pobre de Kagome.

-Mamá me avergüenzas ¡Ya basta!...

-Mira Kagome, ven te presento al resto de la familia… -dijo ignorando a su hijo mientras la jalaba a otra de las mesas. Inuyasha no tuvo más remedio que caminar con pesadumbres tras ellas.

-¡Inu mira a quienes me encontré! –Dijo la señora muy contenta al señor que se encontraba sentado en aquella mesa. Era un señor alto y muy parecido a Inuyasha.

-¿Quiénes cariño? –le contestó mientras se giraba en su asiento para ver de quienes se trataba.

-Es Inuyasha y su novia… -le dijo mientras ponía en frente a la avergonzada joven.

-¡Que no es mi novia mamá! –le volvió a insistir a su desquiciante madre

-M..mucho gusto señor Taisho… Me llamo Kagome… -se presentó tímidamente.

-Pero que muchachita más agradable… Mucho gusto Kagome… -le contestó muy amable mientras le estrechaba la mano.

-Ellos son los primitos de Inuyasha… -La niña es Kanna… -señaló a una niña muy bonita y calmada que jugaba con su muñequita a peinarla. –Y ellos son Karan y Toran… -señaló a unos gemelos que estaban vestidos iguales y prometían ser los más terribles…

-¡Mucho gusto niños! –Saludó Kagome muy amigable al trió quienes solo levantaron la cabeza para mirarla y continuaron con sus juguetes…

-Bueno Kagome, ya los conociste a todos… Ahora vámonos. –dijo firmemente el ambarino mientras la jalaba del brazo con la intención de marcharse de ahí…

-Pero si apenas nos acabamos de conocer hijo… Quédense un ratito más… -Le pidió la señora mientras tomaba a Kagome del otro brazo.

-Si mamá pero ya nos tenemos que ir… Mañana hay clases y ya es muy tarde.

-Vamos hijo, quédense un momento más.

-No mamá.

-Inu… dile algo a tu hijo.

-Hijo no seas descortés…

-… ¡Vamos Kagome!

-Tus palabras no fueron de ayuda Inu…

-¿Quieren dejar de… -pausó sus palabras el papá de Inuyasha al ver aquella escena… -¡¿PERO QUÉ RAYOS LES PASA? ¡MIREN CÓMO TRAEN A LA POBRE MUCHACHA! –Dijo mientras se ponía de pie al ver cómo traían a la pobre de Kagome quien era tirada a lados contrarios por Inuyasha y su madre. Inmediatamente ambos soltaron a la chica y esta sólo pudo sentirse profundamente agradecida con el papá de Inuyasha.

Después de aquella leve discusión, Inuyasha no tuvo más remedio que quedarse con sus padres. La señora muy contenta en seguida jaló a Kagome para que se sentara junto a ella y platicar de mil cosas, mientras Inuyasha se sentó entre ellas y su padre para escuchar su conversación…

-Entonces ¿Eres hija única Kagome? –preguntó la madre de Inuyasha.

-No señora… -Kagome aún no sabía cómo se llamaba.

-Izayoi cariño… -le dijo la señora amablemente.

-Ah, no Izayoi… tengo 2 hermanitos pequeños…

-Así que tú eres la mayor… Yo siempre quise tener una niña… -dijo con melancolía. Estoy segura que de haberla tenido hubiese sido tan linda como tú.

-Gracias… -dijo la joven con un leve sonrojo.

-Me alegra que tú y mi hijo sean novios…

-Que no somos novios mamá… -dijo Inuyasha con fastidio. Su mamá solo lo vio con desaprobación.

-No te preocupes cariño –le dijo a Kagome… -a él nunca le ha gustado hablar con su familia de sus novias.

-¿Y por qué crees que será mamá?... –preguntó pero su madre lo ignoró.

-Mira Kagome… -Izayoi sacó una fotografía de su hijo cuando era pequeño disfrazado de conejito blanco con panista rosada, colita esponjosa, orejas largas y caídas y rostro pintado y sumamente malhumorado…

-Awwwww… ¡pero qué lindo se ve! –dijo muy emocionada la pelinegra al ver aquella foto…

Inuyasha no pudo más que escupir el refresco que pretendía tomar al ver que su madre mostraba sus intimidades de infante… -¡MAMAAAAA!

-No te enojes cariño… ¿Verdad que se ve lindísimo Kagome?

-Siiiiiii… ¿Me la puedo quedar?

-Claro hija… tengo más en la casa.

-NO, NO, NO… ¡De ninguna manera!

-Hijo no seas tan pesado…

-¡Gracias señora Izayoi!

-De nada hija…

El padre de Inuyasha no pudo más que reír al ver aquella discusión en la que más bien solo discutía su hijo mientras las dos nuevas amigas se derretían por aquella foto tan tierna.

-¡Miren la hora que es!... –dijo la señora sorprendida al ver su reloj… -Me temo que ya no van a alcanzar tren hijo…

-Ese era tu plan ¿verdad mamá?... –preguntó con resignación Inuyasha -¿Papá, será que nos puedas llevar a la Ciudad de las Carreras?

-Lo siento hijo… venimos en excursión por que el carro está en el taller…

-¡Pero tenemos que regresar! Mañana tenemos clases… -Inuyasha empezaba a preocuparse.

-Supongo que no habrá ningún problema con que falten mañana a clases… ¿verdad Kagome? –preguntó Izayoi

-Pues yo no tengo nada importante para mañana… -le contestó sonriente.

-Kagome mejor no me ayudes ¿Quieres?... –le dijo quedito a su amiga.

-¡Entonces ya está! Se quedarán a dormir en la casa… -resolvió contenta la madre de Inuyasha.

-¡Pero a mí no me preguntaste si tengo algún problema con faltar mamá!... –Inuyasha mostraba disgusto.

-Hay hijo… como si nunca hubieses faltado a la escuela… Recuerdo que antes te obligábamos a ir a clases… -recordó su madre provocando que Kagome se riese burlona.

-Mamá eso era en el pasado…

-Ya decía yo que eras un flojo con la escuela… -le susurró Kagome

-Tú cállate…

Después de varios minutos la familia, junto con Kagome, se retiró del área de restaurantes para encaminarse al estacionamiento donde el camión de la excursión les esperaba. Izayoi e Inu se sentaron en sus lugares de costumbre… pero Inuyasha y Kagome se sentaron en los lugares de los niños mientras estos iban cómodamente en sus piernas… Kanna en las de Kagome mientras que Karan y Toran iban en las de Inuyasha. El viaje duró 30 minutos y pronto ya estaba en la puerta de su casa.

Aquella casa era muy lujosa, con un diseño moderno… Era de dos pisos con varios paneles de vidrio. Cuando entraron Kagome pudo observar que la señora Izayoi tenía muy buen gusto para la decoración. Los muebles eran de piel color hueso que combinaban con las blancas paredes. Las cortinas también eran blancas y parecían de delicada seda. Tenían una gran tele de pantalla plana con bocinas a los costados de los sillones. Aunque no era muy grande la casa se veía que tenía invertido bastante dinero.

-Toma este pijama Kagome… -le dijo amablemente Izayoi a la pelinegra mientras le ofrecía una de sus pijamas de seda color rosa pálido que constaba de un short, una blusita de tirantes y una bata corta de amarrar.

-Esta precioso Izayoi… -dijo sorprendida Kagome mientras sentía la suave y fina seda bajo las yemas de sus dedos… -no puedo aceptarlo… debe de ser muy costosa…

-No te preocupes Kagome… de seguro que te lucirá muy bien. Anda entra al baño para que te duches y te la pongas… -Le dijo mientras la empujaba por el pasillo para que Kagome no tuviese tiempo de replicar. –Toma esta toalla para que te seques cariño… -le dijo al momento que le daba un último empujón dentro del también lujoso baño para después cerrar la puerta tras de sí.

-Oigan… ¿Cómo nos acomodaremos para dormir esta noche? Tenemos a mis primos y a Kagome en casa y sólo hay 3 habitaciones. –Preguntó Inuyasha a sus padres cuando vio a su mamá volver a la sala junto con toda la familia.

-Pues yo creo que los niños en el cuarto de huéspedes, nosotros en nuestra habitación, ustedes dos en tu habitación hijo. –Resolvió fácilmente el padre de Inuyasha.

Inuyasha sintió que los colores se le subían al rostro al oír a su padre decir eso… aunque no le disgustaba del todo aquella descabellada idea. Y no volvió a comentar nada al respecto de aquel tema para que sus padres no recapacitaran y cambiaran de parecer.

Aunque a su familia le haya negado rotundamente que Kagome fuera su novia, en su interior sí que deseaba que lo sea. Era verdad que a sus anteriores novias no las presentara con sus padres, en especial a Kikyo, pero si Kagome lo fuera estaría más que contento de anunciarlo al mundo entero. Y es que ella era tan cálida, tan cariñosa, tan dulce, tan cómplice, tan bonita, tan… Verdaderamente ella era todo lo que un hombre pudiese desear en una mujer. Aunque Kikyo haya sido su primer amor, la mayoría de las veces no llenaba sus expectativas, e Inuyasha no se había dado cuenta de ello hasta que Kagome llegó a su vida y llenó a Kikyo de contrastes.

De repente se le vino a la mente el qué pensará Kagome al respecto de dormir juntos y en la misma cama… lo más probable era que ella lo mandara a dormir al suelo cómo aquella noche en el departamento. Recordó que había amanecido todo adolorido y engarrotado… En eso estaba pensando cuando el sonido de la puerta del baño lo sacó de sus pensamientos.

-¿Ya saliste cariño? –Preguntó la madre de Inuyasha alzando un poco la voz para que Kagome la escuchase.

-Sí, señora Izayoi… -se oyó la voz de la pelinegra al fondo del pasillo, por lo que la señora se puso de pie para ir a ver a la joven.

-¡Wow Kagome! Te quedó perfecto el pijama… -le dijo mientras le daba la vuelta para poder ver todos los ángulos de la joven…

-G..gracias Izayoi… -le dijo tímidamente. Se sentía sumamente avergonzada de estar usando aquel modelito sensual pero no extravagante ni exhibicionista. Más bien era un sensual sutil.

-Ven te llevo a la habitación donde dormirás cariño… -le dijo mientras la tomaba del brazo y la encaminaba hacia las escaleras. Una vez arriba entraron a la segunda puerta y Kagome notó que debía ser la habitación de Inuyasha, ya que había una computadora, un mueble de cuero negro, una tele de pantalla plana con una consola de videojuegos y una gran cama con edredón de color azul marino a juego con las almohadas y cortinas. Kagome estuvo a punto de preguntar si compartiría la habitación con Inuyasha pero Izayoi comenzó a hablar primero…

-¿Sabes Kagome? Estoy muy feliz de haberte conocido y espero que sepas que esta es tu casa y puedes venir cuando lo desees… -Le dijo muy cariñosamente mientras miraba a los ojos a la pelinegra…

-Muchas gracias Izayoi y la verdad yo también estoy muy contenta de haber conocido a usted y a su adorable familia… Nunca me había platicado Inuyasha de que su familia fuese tan linda.

-Kagome… aunque mi hijo no demuestre mucho sus sentimientos quiero que sepas que él es un buen chico y se ve que te quiere mucho… Yo lo conozco muy bien y estoy segura de nunca haber visto aquel brillo que aparece en sus ojos cuando te mira. Tenle un poco de paciencia cariño. El en verdad te quiere. –le dijo la señora dulcemente.

-Gracias… -fue lo único que pudo articular Kagome… aquellas palabras le habían dado mucho en qué pensar…

La señora Taisho le dio un beso en la frente y la abrazó muy fuerte para luego darle las buenas noches y salir de la habitación dejando a una pensativa Kagome sentada sobre la cama.

No pasó mucho tiempo cuando Inuyasha entró a aquella habitación ya bañado y vestido únicamente con el pants de su pijama, dejando al descubierto su marcado abdomen. Kagome se sonrojó de sobremanera mientras se tapaba su fina pijama de seda con una de las almohadas.

-¿Qué haces aquí Inuyasha? –preguntó sorprendida.

-¿Pues que más Kag?… Esta es mi habitación… -le contestó mientras se secaba el cabello con una toalla.

-Si pero pensé que esta noche dormirías en otra habitación… -le confesó mientras miraba al piso evitando ver el desnudo torso del joven que, aunque ya había visto en otras ocasiones, esa noche en especial le causaba muchos nervios.

-Pues así hubiese sido pero hoy mis primitos dormirán en la habitación de huéspedes. –le dijo mientras se sentaba en la cama junto a la sonrosada chica quien solo pudo apretarse más contra la almohada. Inuyasha la tomó de la barbilla para que lo volteara a ver topándose con aquella mirada chocolate que tanto le enloquecía. Sin pensarlo empezó a acercar su rostro con el suyo muy lentamente mientras entrecerraba los ojos. Kagome empezó a ceder ante aquellos ojos dorados tan hipnotizantes pero, de un momento se le vino a la mente todas aquellas veces que Inuyasha le había intentado besar para luego burlarse en su cara, provocando que Kagome se hiciera para atrás de golpe mientras lo miraba con disgusto…

-Cómo me molesta que seas tan infantil Inuyasha… -le dijo con enojo… -deja de fingir que me vas a besar… solo lo haces para burlarte… -le replicó mientras volteaba a ver a otro lado de la habitación fingiendo indignación…

Inuyasha se quedó estático tratando de ordenar sus pensamientos en su mente… lo cierto era que esta vez él no tenía ninguna intención de detenerse… Realmente quería saborear los labios de la pelinegra.

-Ya vas aprendiendo ¿eh? –le dijo a la joven simulando una sonrisa para que esta no se diera cuenta de sus verdaderas intenciones. –Bueno pues a la cama… -finalizo mientras empezaba a correr la cobija sobre la cama.

-¿Qué? ¡Pero no podemos dormir juntos!... ¿Qué van a decir tus padres?...

-Fue su idea… -le contestó a secas sin voltearla a ver…

-Pero… pero…

-Hay Kagome, no seas tan quejumbrosa… lo más que puede pasar es que me quieras manosear. –le dijo divertido mientras la volteaba a ver pero una almohada se estampó contra su rostro de improvisto.

-Te pasas de gracioso Inuyasha –le contestó indignada.

-¡Vaya Kagome! Pero que bien te quedó el pijama de mi mamá –Le dijo al verla bien por primera vez con aquel pijama de seda.

-¡No me veas así! –le exigió sumamente enrojecida mientras se intentaba tapar con sus brazos.

-Jajaja… No te preocupes Kag… lo decía en el buen sentido…

-Tonto… -le contestó indignada mientras tomaba una almohada y una sábana…

-¿Que vas a hacer con eso Kagome? –le preguntó curioso.

-¿Pues qué más? dormiré en el sillón –le dijo mientras se encaminaba a en dicha dirección. Inuyasha la alcanzó y la tomó del brazo.

-¿Cómo crees que te dejaré dormir en el sillón tan incómodo Kag? –le preguntó con una gran sonrisa.

-Ah… Pues gracias por cederme la cama… -le dijo sonriente mientras le daba la bola de almohadas y sabanas al joven.

-Espera, espera… ¿No pretenderás que yo duerma en ese pequeño sillón, verdad? –le preguntó indignado a la pelinegra.

-Pues no sé si quieras dormir otra vez en el piso… -le contestó burlonamente al joven.

-¡Kagome! No puedes ser tan mala conmigo… además, hay friíto… -dijo mientras se abrazaba así mismo. Kagome pensó que no podía ser tan mala con aquel adorable joven y mientras dirigía su mirada por la televisión se le vino una idea a la mente.

-¿Qué te parece si jugamos algún videojuego y el que gane se queda con la cama? –le propuso sonriente…

-¡Me parece perfecto! –le contestó casi de inmediato.

En menos de 5 minutos ambos jóvenes ya se encontraban sentados en el suelo, de piernas cruzadas, con los controles en las manos jugando "Mario Kart"… Kagome era Peach (la princesa) e Inuyasha era Mario… Ambos jóvenes se encontraban muy divertidos jugando mientras se morían de la risa y bromeaban… Kagome le lanzaba trampas a Mario e Inuyasha chocaba a Peach para sacarla de la pista… Se la estaban pasando súper. La mamá de Inuyasha que, pasaba por la habitación, no pudo evitar sonreír al escuchar las carcajadas de los jóvenes que se escuchaban a través de la puerta.

-¡TE GANÉ! –Profirió victoriosa la pelinegra…

-No es justo… me hiciste mucha trampa… -dijo con pesadumbres el ambarino…

-¡Claro que no! Tú chocabas solito con todo lo que había enfrente… -se defendió Kagome.

-Bueno… tú ganas… será mejor que nos vayamos a dormir… -dijo resignado mientras apagaba la tele y se dirigía al sofá.

Kagome apagó la luz y se acostó en la cómoda cama tapándose hasta el cuello… se volteó a un costado y se quedó viendo directamente al joven que ya se encontraba recostado en el pequeño sillón. La joven observaba cómo la luz de la luna iluminaba su rostro y brazos… él se encontraba boca arriba con los ojos clavados en el techo.

-Inuyasha… -susurró la joven.

-Mmm… -le contestó sin mirarla a ver.

-Puedes venir a la cama… -dijo rápido antes de arrepentirse. Inuyasha volteó a ver sorprendido… -No soy tan mala como piensas… -le aclaró. Inuyasha sonrió al escuchar lo último, se puso de pie y se metió en la cama junto a la chica, quedando ambos viéndose de frente…

-Tú nunca podrías ser mala Kagome… -le dijo dulcemente mientras le acariciaba aquel sonrosado y terso rostro. Kagome sonrió… -Te vez muy linda cuando sonríes Kag… -le dijo sin pensarlo, para después acercarse lentamente a ella mientras le sujetaba la barbilla… -¿Te digo un secreto Kag?... –le preguntó mientras se detenía a unos escasos centímetro de los labios de la pelinegra.

-D..dime… -preguntó nerviosa mientras sentía cómo todo su cuerpo temblaba.

-Hace rato sí quería besarte… -finalizó para después apretar sus labios contra los de la sorprendida joven quien abrió sus ojos de sobremanera. No podía creer lo que Inuyasha acababa de hacer… sus labios se sentían tan cálidos y suaves… se dejó llevar por el momento y poco a poco fue cerrando sus ojos mientras posaba una mano sobre el rostro del joven.

Inuyasha, por otro lado, se sentía en la gloria por haber probado por fin aquellos dulces y exquisitos labios… casi de inmediato sintió el cálido tacto de la joven sobre su rostro. Aprovechó para profundizar aquel tierno beso para volverlo más apasionado… Pasó su mano tras la nuca de la joven y entrelazó sus dedos entre sus sedosos cabellos negros haciendo que el beso sea cada vez más y más profundo… Se posó sobre la joven mientras empezaba a sentir todo su cuerpo hervir. Al hacer este movimiento Kagome no pudo resistir más y dejó salir un gemido desde lo más profundo de su garganta, el cual fue ahogado por la boca del ambarino joven. Inuyasha al escuchar el suave gemido de la joven sintió cómo su cuerpo se estremeció y empezó abrir la bata de la joven dejando al descubierto la blusita de tirantes que la joven llevaba debajo... metió su mano bajo la ahora molesta blusita, para ir recorriendo aquella deliciosa cintura hasta llegar al seno de la joven… Kagome abrió sus ojos de golpe e intentó detener al excitado joven…

-¡Para! –suplicó Kagome…

-¿Qué pasa? –Preguntó sorprendido Inuyasha mientras ambos chocaban sus agitadas respiraciones…

-N..no podemos ir más allá…

-¿Pero por qué no? –pregunto desesperado por volver a probar sus labios.

-Es que no está bien… No deberíamos dejarnos llevar así…

-Pero Kagome, tú me encantas y me vuelves loquísimo… dijo para después volver a besar a Kagome apasionadamente. Kagome se dejó llevar por unos instantes ante aquel sabor tan maravilloso pero su conciencia no la dejaba en paz volviendo a detener aquel beso…

-No, por favor Inuyasha detente… -suplicó la joven quien no podría luchar más tiempo contra aquella tentación. –No podemos hacerlo así… sin amor… -dijo tímidamente mientras volteaba a ver a otro lado…

-Kagome… ¿A caso tu no siente nada por… mí? –contestó débilmente provocando que la pelinegra volteara a verlo sorprendida por aquella pregunta.

-Yo… yo… -Kagome no sabía que contestar… por supuesto que sentía mil cosas por aquel joven de ojos dorados, pero no sabía si era lo mejor decírselo…

-Kagome, quiero decirte que en todo este tiempo que hemos vivido juntos has logrado despertar algo en mí que pensé que no existía… Es decir… yo nunca pensé poder enamorarme de alguien tan intensamente como lo he hecho ahora contigo… No te puedo sacar de mis pensamientos y cuando te veo quisiera abrazarte y decirte cuanto te… -se detuvo por un instante… -Te amo…

Kagome se quedó muda ante tal confesión y sentía que su corazón saldría de su pecho de un momento a otro…

-Inuyasha… yo… también te amo…

-¿En serio Kag? –le dijo sonriendo de alivio mientras acariciaba su rostro

-Si Inuyasha… desde hace tiempo siento todo esto hacía ti, pero no te dije nada porque pensé que tu amabas a…

-Shhh… -Inuyasha le puso un dedo en sus labios para evitar que pronunciara aquel nombre… no quería que se arruine aquel momento tan maravilloso. La volvió a besar apasionadamente para después volverse a acostar junto a la pelinegra… se quedaron mirando un largo rato… ambos jóvenes se sentían anestesiados por la mirada del otro, Inuyasha se perdía en aquella mirada color chocolate… y Kagome se sentía hipnotizada por aquellas orbes doradas tan profundas y enigmáticas pero cálidas a la vez…

Inuyasha abrazó a Kagome y pasó su pierna sobre la de ella. Y Kagome se pegó al ambarino recostando su rostro sobre aquel fuerte y desnudo pecho mientras se sentía rodeada y protegida por aquellos fuertes y cálidos brazos.

Inuyasha le dio un tierno beso en la frente y poco a poco ambos jóvenes se fueron quedando dormidos para volverse a encontrar en aquellos dulces sueños…

Continuará...


NOTA IMPORTANTÍSIMA 1: En el capítulo anterior mencioné al actor de doblaje "Enzo Fortuny", que es el que dobla a Inuyasha versió Latino... Pero el fin de semana pasado vi la película de Inuyasha "El Castillo de los Sueños en el Interior del Espejo" (excelente película por cierto) y esta doblada en Español "Catalán" e investigué un poco y descubrí que el que dobla a Inuyasha en españase llama "Carlos Lladó" y debo admitir que me gustó mucho su voz a pesar de que no es a lo que estoy acostumbrada. Sinceramente le va muy bien. De él sé muy poco, por lo que no me puedo extender mucho en el tema, pero pues quise dejar un detalle para los lectores que me leen desde España... en verdad Gracias!

Nota importante 2: Más bien es aclaración... En este capítulo mensioné a dos personajes del animé de "Inuyasha" que se llaman Karan y Toran... en el animé en realidad son niñas pero yo los puse como niños en mi historia... Espero no les disguste... ^.^

NOTA IMPORTANTÍSIMA 3: Y pues bueno... un millon elevado a la milésima potencia de disculpas... Se que últimamente me eh demorado en subir mis capítulos pero no he tenido mcho tiempo que digamos... entre la escuela, trabajo y familia... En verdad pido mil disculpas y pues tambien quiero dar un millón de gracias por todos los comenterios que se han triplicado desde el ultimo capítulo. Gracias por no abandonarme, por tenerme paciencia, por aguantar mis locurs etc...

Espero que este capi no les defraude... se que muchos estaban esperando el tan ansiado beso entre Inu y Kag pero creo que no soy muy buena... T.T ojalá no les defraude y por fis dejenme su review de lo que les parecio...

Bueno ya me extendí demasiado... XD

Nos vemos prontísimo con el siguiente capitulo... "CORAZONES ROTOS"

Agradecimientos:

ºChibi. alexandra

ºChannelForsk

ºUmee-chan

ºMs. Regina Satomi

ºMarie Oyamada (gracias y tambien gracias por la recomendacion... la tendre muy muy encuenta y pues gracias a tí por leerme XD)

ºPaula Kagome María

ºkagomekaoru (gracias por tu apoyo... y pues estoy contenta de tener una fan más. Dime que te pareció el toque de romance que le puse vale? y gracias por todo)

º- (este último review no me dejó su nombre per igual mil gracias)

PD: Los nombres que le puse notita e spor que no tienen centa o no entraron en ella para dejarme review... a los demás les dejé un Mensaje Privado en su "Inbox" jejeje...

Les doy un millon de gracias por dejamre sus comentarios y por fis sigan haciendolo... ^-^

Les mando un millon de gracias a todos los que me han estado leyendo, en verdad... !GRACIAAAAAAAAAASSS!

En verdad muchisimas gracias y sigan dejandome sus reviews...!

Recuerden que sus Reviews es lo que le da razón de ser a mis Fics...

BesosSsSs..!

Atte: CrisSs-LunaBell