HolaAaAaAaAa! Aquí les traigo el capi 10 de "Una Nueva Vida" espero sea de su agrado y déjenme muchos reviews por fiiiiiiis!

*Esta historia es mia pero para darle vida tomé prestados los maravillosos personajes de RUMIKO TAKAHASHI*

Sin mas que decir... Empecemos:


Capítulo 10. CORAZONES ROTOS

Era temprano por la mañana, Kagome se despertaba lentamente pero sintió que algo le aprisionaba la cintura. Miró hacía abajo y un fuerte brazo la rodeaba. Al principió se sintió mal por haber dormido con Inuyasha (sólo dormido ¬.¬), pero al sentir cómo el brazo la jalaba más hacía aquél cuerpo tan tentador y la abrazaba con fuerzas mientras hundía su rostro en la cabellera de la joven, Kagome se sonrió y de su mente se nubló cualquier tipo de preocupación. Solo quería disfrutar de aquel momento tan maravillosos.

Se dio la vuelta quedando así de frente a Inuyasha. Se veía tan hermoso dormido… le apartó los cabellos que caían sobre su rostro para después acariciarlo suavemente. En el rostro del ambarino se dibujó una media sonrisa provocando que Kagome se derritiera.

-Buenos días Kag… -le dijo el ambarino aún sin abrir sus ojos.

-Buenos días Inu… -le contestó Kagome mientras unía su frente y nariz a la de él.

Inuyasha la abrazó con más fuerza para después darle un tierno beso en la nariz

-Ya es hora de levantarnos… son las 9:30. –le recordó la pelinegra al somnoliento joven.

-Un ratito más Kag… ¿Si? Además… no hay prisa –se quejó Inuyasha como niño chiquito mientras se acomodaba más en el cuello de Kagome.

-Pero hoy es mi primer día de trabajo Inu… no puedo faltar…

-Ah, pues con más razón no nos levantemos…

-¿Cómo me dices eso? No puedo faltar y mucho menos en el primer día… -le contestó un poco molesta.

-No te enojes Kag… Es que no quiero estar separado de ti… -le dijo con un tono juguetón y suplicante.

-¿Lo dices en serio? –La joven tuvo un ligero sonrojo pero en seguida recordó… -¿No será para que te ayude con tus tareas? –le replicó mientras fruncía el entrecejo.

-Eso solo eran pretextos para estar a tu lado Kag… -le contesto inocentemente mientras la veía a los ojos. Kagome se sonrió y le dio un pequeño beso en la boca.

-Mmm… cómo me encantan tus besos… -le contestó el ambarino.

.-o-O-0-O-o-.

Media hora después se encontraban todos sentados a la mesa degustando el sabroso desayuno de Izayoi.

-Le quedó todo muy delicioso… -le dijo Kagome a la señora mientras le daba una mordida a los pastelillos con mantequilla.

-Gracias cariño… me gusta mucho la cocina. Cuando vuelvas te enseñaré algunas de mis recetas secretas… -le dijo a la pelinegra mientras le guiñaba un ojo.

-Gracias, me encantaría aprenderlas Izayoi.

-Espero que tengas mucha paciencia mamá, porque Kagome no da una en la cocina… -le dijo Inuyasha a su madre en un tono burlesco provocando la mirada retante de la pelinegra… -Es broma Kag, no te enojes… -le dijo mientras le dedicaba una de sus mejores sonrisas.

-Estoy segura de que Kagome es una muy buena aprendiz mi cielo. –le contestó Izayoi mientras veía divertida aquella tierna escena de novios.

Después de aquel desayuno se despidieron de la adorable familia y se dirigieron a la estación de trenes para regresar a la Ciudad de las Carreras. Kagome se quedó dormida en su asiento casi de inmediato (como de costumbre) mientras Inuyasha la observaba embelesado desde el asiento de enfrente. En su mente se repetían uno a uno cada recuerdo del día anterior. Para él todo había sido perfecto… Kagome había logrado despertar en él un sentimiento tan fuerte, tan indescriptible, tan desconocido… era cómo la sensación de querer pasar el resto de su vida a su lado. Todo en ella le hipnotizaba, desde su sonrisa, hasta el olor de sus cabellos.

Aunque fueron 2 horas de viaje a Inuyasha se le hizo poco… hubiera preferido pasar más tiempo observándola dormir.

-Vamos Inuyasha apresúrate… -la voz de Kagome lo sacó de sus pensamientos mientras le jalaba por las calles en dirección a su departamento. –Necesito llegar a tiempo al trabajo…

Una vez en el departamento Kagome entró rápido al baño para asearse. Mientras Inuyasha se sentaba en uno de los silloncitos del recibidor.

-¿No vas a comer nada antes de irte Kag? –le pregunto en voz alta para que esta le escuchara.

-No me queda mucho tiempo Inu, será mejor que me vaya así… -le contestó Kagome desde dentro del baño.

-Te vas a arrepentir de no haber comido nada…ya lo verás… -le dijo un poco molesto mientras prendía la televisión. Lo cierto era que no quería quedarse sólo en el departamento sin Kagome.

-No te preocupes, seguro que ni me dará hambre… -le contestó Kagome mientras salía del baño lista para irse a su trabajo. Mientras registraba su bolso, para ver que no se le olvidara nada, se acercó a Inuyasha quien se había puesto de pie… -Salgo a las 7… -le dijo dándole una fugaz mirada para después quedarse viendo al piso en medio de un incomodo silencio.

Kagome no sabía cómo despedirse de Inuyasha… ¿sería prudente darle un beso? ¿Cómo se lo tomaría? ¿Y si me voy sin darle nada y se molesta? Realmente no sabía qué hacer y observando al joven por el rabillo del ojo notó que él también se encontraba en la misma situación.

Sin pensarlo mucho se acercó al joven y poniéndose de puntillas y tomarle el rostro entre sus manos le dio un dulce y tierno beso. Inuyasha estaba sorprendido por la acción de Kagome pero justo cuando iba a poner sus manos en su cintura y profundizar aquel beso la pelinegra se separó de él para después dirigirse rápido hacia la salida… -Nos vemos al rato Inu… -Fue lo último que dijo antes de desaparecer por la puerta.

Inuyasha se había quedado estático viendo fijo hacia la puerta, si en algún momento estaba enojado con Kagome aquel dulce beso había hecho que se le olvidara. Se sentó de nuevo en el sillón con pesadumbres mientras recordaba aquel hermoso instante una y otra vez.

.-o-O-0-O-o-.

Todo el camino hacia su trabajo se la pasó pensando en lo bien que se la había pasado con Inuyasha durante el fin de semana. –"Sin duda alguna fue muy buena idea no regresar a mi ciudad con tal de estar con él" –pensó pero tras esto se le vino a la mente el por qué se había quedado con él. Recordó que el viernes el oji-dorado le había pedido que se quedara con él el fin de semana para no estar solo y triste pensando en Kikyo… Obviamente no se lo dijo con esas exactas palabras pero estaba claro que era por eso. ¿Y si todavía la quería? Después de todo en u fin de semana no se puede olvidar a alguien así como así. Si eso fuera posible no habría tanta gente al borde del suicidio por amor. Aunque pensar así la ponía muy triste ya que eso quería decir que Inuyasha aún está enamorado de Kikyo. Sentía como se le oprimía el corazón de pensar en esa posibilidad. Quería a Inuyasha para ella sola. Quería ser la única en su corazón. Y después de meditar en eso se le vino una pregunta… ¿Cómo había hecho Inuyasha para que se enamorara perdidamente de él? ¿En qué momento pasó? En eso pensaba cuando sin darse cuenta ya se encontraba frente a la nevería donde trabajaría.

Se sacudió la cabeza apartando esos pensamientos de su mente para después entrar al local…

-Buenas tardes… soy Kagome ¿Me recuerdas?... –le pregunto la sonriente chica al joven que se encontraba tras el mostrador.

-Hola Kagome… claro que me acuerdo de ti… Qué bueno que ya llegaste mis clases ya mero empiezan y debo irme a cambiar.

-Apresúrate entonces Kouga, el otro día ya me habías dejado instrucciones así que ya no hace falta que me expliques nada más.

-Gracias Kagome… te dejo mi celular por si tienes alguna duda. Bueno, adiós… -se despidió el joven castaño mientras salía a toda prisa del establecimiento.

Kagome se sentó tras el mostrados esperando a que alguien fuese a comprar pero parecía que a nadie se le apetecía helado. Se apoyo sobre la nevera mientras fijaba su mirada en el frente donde habían varios posters de helados… se veían sospechosamente apetitosos, lo que le hizo pensar en el gran poder de la mercadotecnia. Desvió la mirada para toparse con más posters de helados y neveras. Sentía que las tripas le pedían a gritos un poco de helado. No, eso no era la mercadotecnia… en verdad tenía hambre.

-Inuyasha tenía razón… no voy a aguantar mucho tiempo con el estomago vacío… -se dijo mientras escondía su rostro entre sus brazos pero al hacerlo se topó con los helados que habían dentro de la nevera donde se estaba apoyando… mirando cómo las chispas de chocolate brincaban felices mientras que las nueces de otro helado bailaban alguna melodía… Kagome ya había empezado a alucinar (y a babear) por culpa del hambre…

¡GRUPGRBP!… su estomago protestaba hambriento…

-¡¿Por qué no compre nada en el caminooo? –Se quejó la pelinegra –Juro que jamás vendré al trabajo sin comeeeer…

-Sabía que te daría hambre pero no pensé que tan pronto… -Una voz que le erizó la piel se escuchó en el lugar… -Si apenas hace 3 horas que desayunaste como hambrienta…

-¿Cuanto llevas ahí Inuyasha? –le reprochó la pelinegra completamente apenada…

-jajaja… El suficiente como para verte revolcarte del hambre. –le contestó divertido

-Hay, eres un grosero por no avisar que estabas aquí –le dijo molesta mientras se cruzaba de brazos y miraba hacia otra dirección.

-No es mi culpa que hables cómo loquita… mira… te traje algo de comida –le dijo mientras le mostraba un par de recipientes con comida china. Kagome se volteó a verlo y casi de inmediato le brillaron sus ojitos

-¡Hay, gracias Inu!... -le dijo rebosante de alegría mientras tomaba los palillos y empezaba a comer con desesperación.

-Pero mastica la comida Kagome… te vas a…

COF..COF..COF..COF…

-Ya decía yo… -dijo Inuyasha rolando los ojos mientras le alcanzaba un vaso con agua a la ya morada pelinegra…

-Cof.. Gr..Gracias… -le dijo con dificultad para luego beber el agua… -¿No vas a comer Inu? Hay demasiada comida, acompáñame ¿Sí?

-Bueno… ya que insistes… -le dijo con una sonrisa picarona al momento en que sacaba un nuevo par de palillos de su pantalón. Kagome le miró con recelo.

-Ya tenías las intenciones de quedarte a comer ¿Verdad? –le acusó.

-No sé de que hablas Kagome… -le contestó sin mirarla mientras tomaba el otro recipiente y empezaba a comer.

.-o-O-0-O-o-.

Ya caída la noche Kagome cerraba el local en compañía de su nuevo… ¿Cómo llamar a su relación? Mmm… enamorado, quien por cierto se había quedad pegada a ella como lapa. Después de comer se quedaron platicando de algunas cosas para después el joven ambarino sacar de quien sabe donde su cuaderno y usar de nuevo el pretexto de "ayúdame con mi tarea" con tal de quedarse más tiempo con ella. Obviamente ella lo vio más cómo un abuso, que cómo "ayuda" (Hay nuestra despistada Kag) pero lo cierto era que a ella no le disgustaba tanto el hecho de ayudarle si con eso conseguía estar más tiempo a su lado.

Una vez que llegaron al departamento Kagome se dispuso a sacar sus libretas y hacer su tarea (puesto que a ella también le marcaban) e Inuyasha le ofreció su ayuda en compensación de las otras tantas veces que ella lo había ayudado.

Se encontraban ambos en la habitación de la pelinegra… Inuyasha sobre la cama buscando información en unos libros y Kagome en el piso usando su cama cómo mesa apuntando unos datos en su libreta. Cada vez que el ambarino la miraba se sonreía al ver a la pelinegra apoyando su barbilla sobre su cama y escribiendo en su libreta pausadamente a causa de el sueño que la invadía. Era una escena graciosa ver cómo sus ojos se cerraban y volvían a abrir después de un momento para seguir escribiendo.

En una de esas en la que Kagome ya no volvió a abrir sus achocolatados ojos Inuyasha decidió tomarla en brazos para recostarla en su cama y observarla por unos momentos. La miraba embelesado mientras que unas endemoniadas hormonas le pedían a gritos que la besara y despojara de cualquier prenda que le estorbe. Lo meditó por unos momentos pero un pequeño rayito de cordura (muy pequeño cabe decir) hizo que mejor lo deje para otro momento. Le dio un dulce beso en la frente para después levantarse y dirigirse a su cuarto.

Una vez acostado en su cama y clavando la mirada al techo, el ambarino se planteó una y mil veces la fuerte idea de ir a aquella habitación y dormirse con ella y tal vez hacer algo más… Aunque ese "tal vez" se volvería en un "segurísimo" una vez estando junto a la pelinegra. No era la primera vez en que el deseara cruzar esa delgada frontera con Kagome. Siempre que estaba junto a ella había un fuerte impulso que le dominaba casi por completo… cada vez que ella le hablaba, lo rosaba o abrazaba él tenía que usar toda su pequeña fuerza de voluntad para no estropear las cosas y alejarla…

.-o-O-0-O-o-.

Los rayos del sol entraban tenues por la ventana provocando que una joven que dormía tan plácidamente abriera sus adormilados ojos. Se los frotó para después quedarse sentada en su cama para estirarse con pereza. Se levantó y se dirigió a la cocina para preparar el desayuno de ambos. Los metió en bolsas de papel y los asentó en el desayunador para que no se les olvidara después. En eso estaba cuando notó que el ambarino aún no se levantaba. Se dirigió a su puerta y tocó…

TOC..TOC..TOC.. –Inuyasha despierta… -le dijo suavemente para después abrir la puerta y asomar su cabeza.

-Inuyasha… -le volvió a llamar pero este sólo se removió entre las sabanas. Kagome se acercó y le dio un leve sacudón -¿Inuyasha? ¿No me escuchas? –le preguntó mientras se inclinaba para oír si decía algo pero en eso el ambarino se destapó rápido y la jaló con fuerza para que cayese en sima de él.

Kagome quedo totalmente sorprendida y sonrosada al sentir perfectamente cada parte del cuerpo de Inuyasha.

-Buenos días Kag… -le dijo el ambarino con una sonrisa seductora mientras sus rostros estaban a escasos centímetros.

-¡Inuyasha me asustaste! –le reprochó la pelinegra muerta de la pena ante tal cercanía.

Inuyasha sólo atinó a callarle cualquier otra futura queja plantándole un beso que rápidamente profundizó tomando por sorpresa a la joven.

Kagome aunque por un momento mantuvo sus ojos abiertos sin saber que hacer pronto los cerró y se dejó llevar por el momento. Inuyasha empezaba a mostrarse más efusivo y sus brazos apretaban con fuerza aquella pequeña cintura que tanto le volvía loco. Kagome podía notar perfectamente aquel miembro que mostraba claramente todo el deseó del ambarino. Sintió el fuerte impulso de desinhibirse y entregarse a aquel apuesto joven.

El cuerpo de Inuyasha empezaba a pedir más por lo que soltó una de sus manos del fuerte abrazo para después irla subiendo lentamente por su cintura hasta llegar a aquellos pechos tan apetitosos. Kagome notó las intensiones del joven por lo que asustada se despegó…

-Espera Inu… Se hace tarde para la escuela… -le dijo con la respiración agitada.

-No Kag, mejor aprovechemos que estamos solos ¿Sí? –le dijo suplicante para después volver a apresar aquellos labios tan deliciosos.

Kagome por unos momentos se dejo llevar pero su conciencia la obligó a separarse de nuevo.

-Por favor Inuyasha, mejor metete a bañar antes de que llegues tarde… -le volvió a suplicar.

-Pues entonces no vayamos hoy a la escuela.

-¿Cómo dices eso Inuyasha? Si ya faltamos 2 días… Vamos… Levántate ¿Sí? –le dijo con un pequeño pucherito para convencerlo.

-No Kag, no me hagas la mirada por favor –Le replicó mientras volteaba a ver a otro lado para que esta no surtiera efecto pero Kagome siempre buscaba la manera de interponer sus ojitos y pucherito ante su mirada. –Está bien, ya me voy a levantar… -le dijo el ambarino derrotado ante aquella carita.

Se levantó y se metió a bañar y después de notar que verdaderamente ya era muy pero muy tarde se vistió rápido y dándole un pequeño beso a Kag en la boca salió a toda prisa del departamento.

Kagome se quedó viendo cómo se iba hasta que desapareció por el elevador para después volver a entrar al departamento y notar que el desayuno que le había preparado a Inuyasha aun seguía en la mesa. Echó un suspiro y resolvió que después de bañarse se lo alcanzaría a su escuela. Después de todo ese día le tocaba a primera hora psicología infantil y la maestra estaba de incapacidad por lo que le quedaba tiempo libre.

Una vez que se bañó y se vistió guardó sus libretas en su bolso y tomando ambos desayunos salió del departamento. Había tomado un autobús para llegar al Instituto donde Inuyasha estudiaba. Se bajó del autobús y caminó sobre la larga escarpa que rodeaba al Instituto. De pronto pasó por un área que se encontraba rodeada de una malla ciclónica (enrejado) donde al voltear a ver notó que era el campo de futbol del instituto. En él había varios jóvenes entrenando mientras que varias chicas que se encontraban sentadas en las gradas les echaban porras. Le llamó la atención el oír el nombre de Inuyasha entre los vítores y porras de las jovencitas. En seguida enfocó la mirada hacia los jugadores y pronto pudo distinguir al ambarino y apuesto joven correr con un balón entre sus pies.

Kagome sonrió al verle… se veía tan apuesto con el uniforme, su cuerpo se marcaba bien bajo aquella camisa sudada. De pronto notó como una joven de largos, lacios y negros cabellos caminaba decidida en el campo y en dirección a Inuyasha… Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Kagome al ver cómo se acercaba cada vez más a Inuyasha quien se encontraba bebiendo una pequeña botella de agua.

La joven lo tomó del rostro para después plantarle un beso al sorprendido ambarino quien no supo cómo reaccionar.

Kagome soltó las bolsas con los desayunos de la impresión al momento en que sentía que su corazón se le despedazaba en miles de pedazos. Sólo pudo salir corriendo del lugar sintiéndose totalmente humillada y lastimada. Corrió sin parar con todas sus fuerzas sin dirección alguna.

Por otra parte Inuyasha quien seguía sorprendido logro notar a lo lejos una figura que se alejaba corriendo del lugar…

-¡KAGOME!... –Gritó sumamente preocupado al reconocer aquella figura que se alejaba…

Continuará...


La verdad me maté haciendo las escenas románticas... es que sinceramente no soy muy buena y cómo que no me salen como yó quisiera ^.^ Y pues discúlpenme si no quedaron taaan románticas como se esperaba. jejeje

Si les gustó o no por fis déjenme su review para saber su opinión para saber qué debo mejorar y que esta bien ¿vale?

Nos vemos prontísimo con el siguiente capitulo... "MI APASIONADO ODIO HACIA TI"

Agradecimientos:

Muchas gracias a tods por sus reviews y perdonen la espera...

Nota importante: Los nombres que le puse notita es por que no tienen centa o no entraron en ella para dejarme review... a los demás les dejé un Mensaje Privado en su "Inbox"

ºAna Eli (me encanta que te encante!)

ºChannel Forsk

ºUmee-Chan

ºChibi. alexandra

ºKagomeKaoru (espero no haberte decepcionado y gracias por tu review)

ºPaula Kagome María

ºMon (perdóname si te hice llorar. jeje. Espero sea de tu agrado este capi tmbn)

ºMs. Regina Satomi

ºTennyoukai

En verdad un millón de gracias, que sus comentarios me han dado ánimos de seguir con la historia y mil gracias a todos los que me leen en general. y por fissss sigan dejándome sus reviewsssssssssss!

Y ahora si...¿Que les pareció? ¿Les gustó? ¿O tal vez no? Todas sus dudas, inquietudes y opiniones haganmelas saber y dejen su REVIEWS porfis. Se los agradecería muchísimo.

Recuerden que sus Reviews es lo que le da razón de ser a mis Fics...

BesosSsSs..!

Atte: CrisSs-LunaBell