Este Drabble fue realizado para la actividad de Stop Rain: 'IchiRuki Valentine Day, regala un drabble'.
Solicité el drabble pedido por Chistery, que quería un fanfic en que Isshin encontrara a Rukia en la cama de Ichigo y se pusiera hilarante x3. Este fue uno de los resultados (hice dos XD)
¡Espero les guste!
Género: Humor
Rating: Todo lector(?)
Número de palabras: 490
Disclaimer: Bleach no me pertenece, pero Isshin sí 8D
Misión imposible
Me escabullí sigilosamente, esperando encontrar allí lo que tanto ansiaba; pero mis esperanzas se hicieron añicos cuando la encontré tendida en la cama de mi hijo, sin ningún signo de haber estado jugueteando con él.
¡Lo siento Masaki, no he sabido educarlo como todo un hombre!
Lágrimas amenazan con desbordarse desde mis ojos, pero debo ser valiente y asumir mi responsabilidad en el asunto. Si el estúpido de mi primogénito no ha logrado dar el paso hacía su hombría, es únicamente culpa mía.
¡Oh, amor mío! ¿Qué he hecho mal?
Permití que se quedara en su cuarto, los insto a permanecer juntos, les pido nietos cada vez que puedo… ¿Qué más podría hacer?
¡Piensa Isshin, piensa!
Constriño el ceño y me masajeo el mentón. Aquello siempre me ayuda a pensar, y además, me hace lucir más sensual.
Ohhh… podría ser…
Asiento.
¡Por Dios, soy un genio!
Sonrió satisfecho y orgulloso de mi inteligencia, y me dispongo a poner en marcha mi plan.
Me acerco a la cama con cautela y en completo silencio, utilizando las habilidades aprendidas cuando fui shinigami; y cuando estoy a finalmente a su lado, entiendo el porque mi hijo está colado por ella. Es hermosa, como un ángel —aunque no tanto como mi Masaki—, pero estoy conciente de que son sus ojos, los que ahora yacen cerrados, los que mantienen prendado a Ichigo. Eso, y su singular carácter.
¡Basta de distracciones! Debo actuar rápido, antes de que a ese idiota lento se le ocurra aparecerse por aquí.
¡Perdóname por esto, amada tercera hija, pero es completamente necesario!
Aproximo lentamente mi mano derecha hacia su falda escolar, y con mucho cuidado comienzo a subirla.
Un perfecto trasero en una pantaleta púrpura…
Elevó ambos pulgares.
¡Le dará un infarto!
Salgo apresuradamente de la habitación, con la esperanza de que no se despierte y se acomode la ropa. ¡Si esto no hace a mi hijo reaccionar, significa que es gay!
Me quedo con la espalda contra la pared de al lado de la puerta, con una engreída sonrisa en mi rostro. ¡Soy un puto genio!
—¿Qué haces ahí, cabra loca? ¿Preparando una escaramuza en mi contra?
Me sobresalto ante la voz de mi hijo, ¡no lo esperaba tan pronto! Aunque haciendo uso de mis estupendos dotes actorales, logro salir del paso.
—¡Ohhhh, me has descubierto! ¡Eres todo un hijo de tu padre! —respondo tratando de ser eufórico, sin elevar demasiado la voz. Ella no debía despertarse.
—Déjate de estupideces y vete a trabajar a la clínica, yo quiero descansar —me dice cabreado y se cuela en su habitación.
Sonrío jactancioso y cuento. Uno, dos, tres. ¡Ahora!
Ichigo sale como alma que lleva el diablo de la habitación, con el rostro amoratado.
Río en voz alta y le pregunto: —¿No ibas a descansar, Ichigo?
—C-cambié de opinión —me responde tartamudeando—. I-Iré a ver algo de televisión.
Y se pierde de mi vista escaleras abajo.
¡Masaki! ¡Pronto seremos abuelos!
¡Feliz San Valentín!
