Género: Humor
Rating: Todo lector(?)
Número de palabras: 466
Disclaimer: Bleach no me pertenece, y este Drabble es de mi hermani (L)
Un detalle importante
El reloj marcaba las once y treinta de la mañana, y siendo un día sábado, era normal que la casa estuviera prácticamente deshabitada. La mayoría de los miembros de la familia Kurosaki le dedicaban tiempo a sus actividades de fin de semana: Karin tenía entrenamiento de fútbol, Yuzu hacía las compras, e Isshin, el jefe de hogar, ayudaba en el hospital de la ciudad.
Los únicos ocupantes de la morada en ese momento, extrañamente se hallaban medio ocultos tras una pared, y con las cabezas asomadas examinaban con atención la zona de la cocina y de la sala.
—Yo no veo nada extraño, Ichigo —comentó la menuda morena, sin dejar de indagar los alrededores.
—Tiene que haber algo, el viejo estaba demasiado feliz en la mañana… —declaró el colorín, continuando también la investigación.
—Que tu padre sea feliz no significa que vaya a pasar algo malo —indicó rodando los ojos—. A veces eres demasiado paranoico…
—¿Paranoico? Con todo el tiempo que llevas en esta casa ya deberías saber que tengo razones suficientes para sospechar de su emoción —arguyó mirándole con molestia—. ¡El viejo está loco!
—Sí, sí. Como sea, pero yo nada tengo que ver, así que… —se dispuso a abandonar el lugar donde se hallaba refugiada junto a su compañero shinigami.
Él la agarró de la muñeca, impidiéndole avanzar. —¿Qué no tienes que ver? ¡Mi padre estaba feliz porque tú —remarcó la última palabra—, te habías olvidado de algo! —le apuntó con el dedo acusadoramente.
—Pero yo no he olvidado nada, y por lo tanto, vas a dejarme ir en este momento —Rukia le anunció, jalando su brazo para que la soltara.
—¡No!, ¡es peligroso! —porfió el muchacho.
—Ichigo —una palpitante vena se marcó en su sien—, Chappy comienza en cinco minutos —lo miró desafiante—, y si llego a perderme un segundo del programa, te juro que lo que sea que pretendía hacer tu padre será una chiquilinada al lado de lo que sufrirás conmigo —la Kuchiki alzó el brazo libre con la maño empuñada firmemente.
El sustituto tragó saliva, intimidado por la amenaza. Gruñó de frustración por la batalla perdida, e hizo lo único que podría salvar su pellejo. —¡Bien! Haz lo que quieras —refunfuñó mientras la liberaba.
Rukia avanzó victoriosa, directo hacia el sofá para disfrutar las aventuras de su amado conejo animado.
Splash.
A mitad del pasillo, proviniendo quien sabe de donde, una gran cantidad de agua cayó sobre la shinigami, que sorprendida se volteó hacia el pelinaranjo con cara de estupor.
A Ichigo se le secó la boca, y la sangre se le agolpó en el rostro.
Con la camiseta blanca empapada, era evidente —por un par de 'erguidas' razones— que a Rukia sí se le había olvidado un detalle importante esa mañana.
—¡Tápate, maldita sea!
Este regalo fue hecho para Cielo (administradora de Stop Rain). Te amo hermani, eres lo más lindo del universo! (L) (L) (L) ;OO;
Si les gustó, ¡denme su opinión! A ver si a Isshin se le ocurre alguna otra genialosa idea :D
