Después de que Edward se fuera a su casa empecé hacer la comida para Max y para mí, solo hice unos tallarines y para Max una papilla que le encantaba.
Ese día nos acostamos temprano ya que el cambio de hora ya estaba haciendo efecto en nuestro organismo, esa noche Max durmió conmigo ya que no había alcanzado a prepararle su camita, mi bebé durmió toda la noche plácidamente me encantaba verlo tan tranquilo, en cambio yo a pesar de estar agotada no pude pegar un ojo esa noche pensando en el desconocido dios griego que vivía al lado.
Habían pasado ya dos días desde que estaba en Londres y con Max solo habíamos estado en casa y en el parque que había enfrente de la casa, era uno muy lindo con muchos árboles y juegos pero no habíamos podido ir ya que había llovido estos días.
Justo hoy había amanecido lindo el día y eso si que era bueno ya que aquí en Londres llovía mucho y con eso me refiero a todos los días, así que decidí que sería lindo ir al parque, tome una manta y un libro de la biblioteca y a Max en brazos para salir.
Yo me senté en una banca y recosté a Max en la manta que había puesto en el pasto, saque el libro que había tomado un ejemplar de orgullo y prejuicio, era mi favorito no había leído ni 20 páginas cuando levanto la mirada para ver a Max pero me encuentro con Edward bajando de un volvo plateado y cuando se da cuento que lo estoy mirando me sonríe, yo me sonrojo y el empieza a caminar hacia donde estamos, cuando estaba más cerca me doy cuenta que viste un pantalón de vestir negro una camisa azul y unas grandes ojeras bajo esos hermosos ojos esmeralda.
-hey-dice mientras sonríe
-hola-estaba vez no iba a quedar como tonta
-como estas?-pregunta sentándose junto a mi y mirando a Max que lo veía desde la manta
-bien gracias-en ese momento Max estira sus bracitos hacia a Edward y este lo toma entre sus brazos, realmente mi hijo se veía pequeño al lado de el
-como estas campeón?-le habla a Max, el solo le responde lanzando balbuceos y agarrándole su camisa
-eso en su idioma significa que está bien y feliz-le respondo yo con un sonrisa y mirándolo directamente a los ojos, Edward me responde igual
-estabas trabajando?-le pregunto solo por curiosidad
-si he tenido turno en el hospital, soy doctor-oh, se explicaba sus ojeras
-y que especialidad tienes?-realmente quería saber todo sobre el
-soy pediatra- wow eso es realmente tierno pensaba mientras cerraba mi libro que había tenido abierto durante estos minutos
-pero ya hablamos mucho de mi ahora hablemos de ti-me dijo mientras jugaba con las manitos de Max
-que quieres saber-estaba impresionada nunca había sido tan abierta con una persona pero Edward tenía ese algo que te hacia confiar
-espera tengo algo mejor, juguemos a las 20 preguntas te parece así nos conocemos los dos –
-ok-estaba de acuerdo era un juego justo
-empieza tu-pidió
-ok, mmm….nombre completo?-era un pregunta tonta pero no se me ocurría nada, el solo sonrió
-Edward Anthony Cullen-
-ok me toca…nombre completo- dijo y yo solo sonreí
-Isabella Marie Swan, pero todos me llaman Bella o Bells-
-estado civil-realmente necesitaba saber si tenía a alguien
-soltero y sin compromiso, y tú?-
-soltera pero con un compromiso solo con mi hijo- dije con dulzura mirando a mi bebe y acariciándole su cabecita, ahora me tocaba a mi
-que te gusta hacer?-
-en realidad me gusta leer un buen libro o quizás componer y tocar el piano- era músico, doctor y lindo era la combinación perfecta
Así seguimos hasta que se acabaron nuestras preguntas, descubrí que nació el 20 de junio y tenía 26 años, tiene una hermana melliza llamada Alice pero no se parecían nada y que era diseñadora de moda, un hermano mayor llamado Emmett que era arquitecto y este estaba casado con Rosalie que era modelo y la hermana gemela de el novio de Alice , Jasper que era arquitecto , su padre Carlisle era médico cirujano y el quiso seguir sus pasos pero siendo pediatra y su madre Esme era diseñadora de interiores muy reconocida en toda Inglaterra, también me di cuenta que ambos teníamos bastantes cosas en comunes como libros y música aparte le había contado sobre mis padres y el padre de Max pero sin entrar en mucho detalle.
Mire la hora y me di cuenta que habíamos estado cerca de dos horas conversando tranquilamente ya que Max se había quedado dormido profundamente en el pecho de Edward.
-Edward no te importaría que nos fuéramos, ya esta helando y no quiero que Max se resfrié- el de inmediato se paro y agarro la manta y tapo a Max y comenzamos a caminar hacia la casa, cuando llegamos saque las llaves y abrí deje entrar primero a Edward que había venido en silencio todo el camino pero no era incomodo. Le pedí que se sentara mientras iba a acostar a Max. Subí con él y le cambie su ropita y lo arrope en su cunita que ya había arreglado y salí despacito para que no despertara, iba bajando rápidamente las escaleras y tropecé con mis propios pies, cayendo al suelo alcanzando a poner mis manos para no pegarme en la cabeza
-Bella! Estas bien?-preguntaba Edward preocupado mientras se paraba del sillón para venir a ayudarme a levantarme
-ehh si no te preocupes, no fue nada- le decía mientras me paraba y revisaba que todo estuviera en orden
-estás segura?-seguía preguntando un poco menos preocupado que antes
-si segura ves- le dije mientras me movía para todos lados mientras él se reía
-quieres un café?-le pregunte después de que paro de reí y yo de moverme como loca para demostrarle que no me había pasado nada
-claro, me vendría bien-respondió sentándose de nuevo en el sillón
Partí hacia a preparar su café y el mío, pero se me olvido preguntarle como lo quería así que volví para hacerlo pero Edward se había quedado dormido y la expresión de su cara era tan relajada que no lo quise despertar en vez de eso busque una manta y lo tape y parece que la recibió bien ya que se acomodo mas y siguió durmiendo.
Volví a la cocina para tomarme mi café y realmente no sabía qué hacer, estaba aburrida así que volví y me senté en el mismo sillón en donde Edward dormía, prendí la televisión pero con el volumen mínimo para no despertar a Edward, en realidad ni siquiera veía algún canal solo cambiaba apenas aparecía la imagen, no sé en qué momento me quede dormida.
Desperté sobre una superficie dura y suave a la vez y envuelta en algo, cuando me di cuenta que esos eran brazos y yo me quede dormida en el sillón ese debe ser el pecho de Edward, entonces me levante tan rápido que me llegue a marear y de paso despertar a Edward que miraba confundido todo y tan rápido cuenta de donde estaba, abrió mucho los ojos y se paro inmediatamente tropezando con sus pies y cayendo encima mío que me había quedado muy cerca de donde estaba , a pesar de de todavía era de madrugada pude ver que sonrojo ya que tenía solo una lamparita prendida y cabe decir que yo parecía tomate debajo de su cuerpo aunque debo admitir que se sentía bien, el calor de su cuerpo, el olor de su perfume y la intensidad de su mirada, no sé cuánto tiempo estuvimos mirándonos pero Edward empezó a levantarse y me dio su mano para que me parara, yo la tome y ese solo contacto genero un electricidad que había sentido ya cuando su cuerpo toco el mío.
-lo siento tanto bella, no te hice daño cierto?-dijo preocupado
-Edward no te preocupes fue un accidente y no me hiciste daño – le respondo tranquila y quitándole importancia al asunto para que no se preocupara y sintiera culpable
-bella que hora son?-me hablo y yo mire la hora eran las 4 a.m
-son las 4 a.m-el abrió mucho los ojos
-oh dios mío me quede dormido, lo siento tanto otra vez-decía una y otra vez
-Edward para ya está bien te quedaste dormido y yo no te desperté porque te veías cansado, no te preocupes ok- el solo bajo la cara como cuando regañan a un niño pequeño
-si bella no me preocupo mas-respondió con voz chiquitita y eso fue lo único que falto para que me largara a reír de una manera por lo graciosa de la situación, Edward por lo visto entendió de que me reía y también empezó a reír, terminamos los dos recostados en el sillón sobándonos el estomago que ya dolía, por lo visto Max escucho el ruido porque empezó a llorar y con Edward nos quedamos callados y yo me pare para ir a verlo pero se me ocurrió una idea.
-quieres venir conmigo?-el me miro asombrado y asintió rápidamente
Subimos la escalera rápidamente yo iba adelante y el detrás, llegamos a la pieza y fui a ver a Max, Edward se quedo solo en la puerta, cuando mi hijo me vio empezó a moverse para que lo tomase y miro a Edward y empezó a llamarlo con sus balbuceo ahí entro Edward y le empezó a acariciar su cabecita mientras yo me sentaba en la cama y lo invite a sentarse conmigo, el empezó a tararear una nana y Max se quedo dormido , lo acosté mientras Edward bajaba cundo estuvo listo baje yo también y vi a Edward sentado en el sillón otra vez pero esta vez s levanto rápidamente y camino con una lentitud hacia mi tomo mi cara entre sus grandes manos y me beso al principio no respondí pero me rendí y subí mis manos a su cabello y me pego más a su cuerpo , besaba increíble sus labios eran suaves pero a la vez rudo, eso me encantaba, pero la maldita necesidad de respirara nos hizo separarnos, ambos estábamos jadeando, el apoyo su frente con la mía.
-había querido hacer esto desde esta tarde-dijo un poco mas repuesto
-y a mí me alegra que lo hicieras, pero no crees que es muy rápido nos conocemos hace dos días?-le pregunte preocupada
-pienso igual por eso te gustaría salir a ti y a Max en una cita conmigo-hablo sonriendo con esas sonrisa torcida que te quitaba el aire
-claro nos encantaría-me sonrió y luego me beso una vez mas y dijo que tenía que irse a su casa , lo acompañe hasta la puerta me beso la mejilla y se fue corriendo y yo espere hasta que entro a su casa para entrar yo, definitivamente este había sido un buen dia.
