Capitulo 3
Estaba arreglándome para salir con Edward él había venido ayer avisándome que hoy me vendría a buscar a la hora de almuerzo y que me pusiera ropa cómoda.
Max estaba jugando en la cama con un peluche que había acá mientras yo terminaba de abrocharme las zapatillas ya que había elegido un jeans un polera de manga corta verde limón y una chaqueta negra encima de esta, Max iba vestido con un pantaloncito café y un poleron del mismo color, cuando termine agarre a Max y un bolso con una muda para el por cualquier cosa, íbamos en el penúltimo escalón cuando sonó el timbre, lo más seguro es que fuera Edward , pero la sorpresas que me lleve, en vez de ser Edward era un hombre alto, musculoso, pelo negro y ojos verdes que se me hacían muy parecido, y con una sonrisa infantil, me quede hay sin reaccionar hasta que ese hombre oso hablo.
-hola, tú debes ser Bella y este pequeñín de acá Max o no?- tenia la voz grave pero con ese matiz infantil que denotaba su sonrisa
-ehh..Sí, pero quien eres tú?-le pregunte un poco preocupada, ya que podría ser un psicópata
-soy Emmett Cullen, hermano del pequeño Eddie- wow así que este era Emmett, realmente no me lo imaginaba así a pesar de la descripción de Edward, pero todavía no entendía que hacia aquí el hermano de Edward
-hola Emmett, disculpa se te sueno grosera, pero que haces aquí?-
-oh no te preocupes, es que solo quería conocerlos- yo lo mire asombrada mientras el solo me sonreía
-Emmett que haces aquí?-hablo la voz de Edward, pero no era la voz calmada de siempre, sino una enojada
-EDDIE!- grito Emmett y se le abalanzo encima para abrazarlo, pero Edward lo esquivo y el de nuevo se le tiro encima pero esta vez sí lo abrazo y le dio un sonoro beso en la mejilla, mientras Edward miraba para todos lados con cara de asco, Max estaba riendo mucho y cabe decir que yo también, entonces la mirada de Edward se encontró con la mía y me pedía que lo ayudara pero eso solo hizo que me riera mas.
Cuando Emmett hubo soltado a Edward este le pegó un palmetazo en la cabeza y vino hacia mí para saludarme
-hey, disculpa al tonto de mi hermano, ni siquiera sé que haces aquí-la última frase la dijo mas para sí mismo que para mi
-bueno querido hermano-hablo Emmet-lo que estoy haciendo es una visita para informarte que mamá quiere que todos vallamos a casa el próximo fin de semana y estoy aquí avisándote y de paso invitar a bellita y al caballerito aquí presente también a ir
-mmm…un momento como es que ustedes saben sobre Max y yo?- le pregunte directamente, entonces Emmett sonrió como niño pequeño y Edward se sonrojo, pero lo raro es que no había dicho nada comprometedor para que se sonrojara.
-ohh mi querida dama es muy fácil de contestar, nuestro querido Eddie nos ha hablado de ti y de lo maravillosa que eras y nosotros quisimos conocerte porque conociendo a mi hermanito no nos hubiera presentado probablemente hasta el día del matrimonio- ahora yo le estaba haciendo competencia e Edward de lo roja que estaba- pero ya di mi mensaje asi que m voy, adiós bellita, adiós bebé, adiós Eddie-y con eso se fue hasta un jeep verde, se subió y despidió con la mano y se fue.
-wow, eso fue incomodo- hablo Edward
-le has hablado de mi a tu familia-necesitaba saber
-eh...Si, espero que no te moleste- se paso la mano por el pelo
-porque?-
-realmente no se porque, solo sentí que debía hacerlo y eso que solo le dije a mi madre pero estaban todos escuchando detrás de la puerta
-ohh, bueno no importa- le respondí quitándole importancia
-ok, pero cambiando de tema, estas lista?-yo asentí rápidamente
-entonces vamos-agarro a Max y el bolso que estaba en el suelo, mientras yo cerraba la puerta, cuando estuvo listo empecé a caminar hacia el auto y vi a Edward poniendo a Max en una silla para bebés y me vio y sonrió y pidió ayuda para amarrarle, camine rápido y me gane al lado y lo corrí para yo poder abrocharle bien, en el momento que me agache Max agarro un mechón de mi cabello y empezó a tirarlo y a reír, yo sentía a Edward reírse a mis espaldas, termine y me pare y fui caminado hacia al lado del copiloto pero Edward fue más rápido y estuvo hay para abrirme la puerta.
-que caballero- lo alague, nunca nadie antes lo había hecho para mi, el sonrió de manera torcida y cerró la puerta y camino hacia el lado del conductor que era al otro lado de donde yo estaba acostumbrada en estados unidos.
Edward iba manejando hacia el centro de la cuidad porque por lo visto íbamos a almorzar ahí así que decidí preguntarle.
-Edward que vamos hacer ahora?- el me miro y me contesto
-vamos a comer en la cafetería de una amiga y luego vamos a ir a un parque de diversiones que vino por el fin de semana y para terminar yo preparare la cena en mi casa.
-ohh que genial, espero que no nos intoxiques con la comida- le dije bromeando
-jajaja, que graciosa ya vas a ver qué cocino como las maravillas-
-entonces espero con ansias la noche- le hable
Durante lo que quedo de camino no hablamos, yo iba mirando por la ventana y por momentos me daba vuelta a ver a Max, y Edward estaba concentrado en el camino.
Llegamos a una cafetería llamada Angela's, se veía linda por fuera y llamaba la atención entrar, era como una casa pero con grandes ventanales y cortinas crema y se veía unas mesas, sillones y una gran biblioteca al lado de una chimenea.
Edward me abrió la puerta y saco a Max de la sillita, se me había olvidado preguntarle de donde la saco así que lo haría cuando estuviéramos instalados, entramos y una mujer de mi estatura pelo entre negro y café salió a recibirnos.
-EDWARD- grito y vino a abrazarlo, este le devolvió el saludo como pudo ya que tenía a Max en brazos.
-hey, Angie como estas?-le pregunto Edward
-súper bien pero por lo visto tu estas mejor que yo- le dijo mirándome, yo como siempre me sonroje, entonces Edward me miro y estiro su mano para que la tomara, yo realmente sin pensarlo dos veces se la tome y me acerco a su cuerpo para abrazarme por la cintura.
-estoy más que perfecto, Angie esta es Bella y Max-nos presento y lo que me gusto que no nos etiquetara de ninguna forma como Angie esta es bella una conocida y su hijo o quizás como amiga pero no lo hizo.
-mucho gusto bella-respondió tendiéndome la mano para que la tomara y así lo hice
-el gusto es mío- le hable mientras sostenía nuestras manos
-y este pequeñín debe ser Max-dijo acariciándole la cabecita a mi pequeño que sonrío feliz ya que le encantaba que le hicieran cariñito en el pelo- pero bueno ustedes deben venir a comer si no me equivoco-ambos asentimos-entonces pasen a cualquier mesa y les llevare una silla para el bebé-
Nosotros partimos hacia la mesa vacía que estaba al lado de la ventana mientras un camarero nos traía la silla para Max, nos sentamos frente a frente y Max al medio, otra camarera nos trajo la carta, pero se le quedo mirando a Edward mientras este acomodaba a Max que se estaba revolviendo en su silla, cuando logro tranquilizarlo se dio vuelta y se encontró con la rubia despampanante.
-oh, hola Tanya no te había visto-hablo Edward mientras me miraba pidiéndome ayuda
-amor, que vas a pedir-le decía a Edward mientras tomaba su mano sobre la mesa, el me miro agradecido
-mmm…lo que tu pidas mi vida-el me seguía el juego
-a ver Tanya, queremos dos platos de ravioles, dos coca colas y una papilla de tomates para nuestro hijo- ahora si que Edward me veía sorprendido pero con una sonrisita bailando en sus labios
-que!, su hijo?-grito y todos se dieron vuelta a mirarla
-si Tanya algún problema-esta vez le contesto Edward
-ehh…no, les traigo de inmediato su pedido-se fue cabizbaja
-gracias de verdad bella me la he querido quitar desde hace cuatro años, cuando salimos una vez, porque Ángela me lo pidió lo hice
-no te preocupes, fue divertido-le dije mientras otra mesera venia a dejarnos la comida, por lo visto Tanya aprendió su lección
Estuvimos hablando sobre cualquier cosa que se nos ocurriera, hasta Max participo en la conversación lanzando pequeños grititos de vez en cuando provocando la risa de nosotros, me hablo también de que estaba pensado tener su propio consultorio ya que igual era agotador trabajar en un hospital con turnos y me acorde de preguntarle de donde había sacado la sillita y respondió que un colega se la había pasado ya que su hijo ya no la usaba.
Cuando acabamos Edward pago la cuenta, se despidió de Ángela y nos fuimos al parque que estaba a unas 3 cuadras por lo mismo decidimos ir caminando, y disfrutar un poco del aire de Londres, Edward quiso llevar otra vez a Max y este no alegaba por lo visto se caían bien mutuamente, eso realmente me gustaba.
El parque era realmente grande, tenia de todo tipo de juegos, desde los autos chocadores hasta la rueda de la fortuna, montañas rusas y juegos infantiles de todo tipo.
Pasamos toda la tarde jugando, corriendo para subirnos rápidamente a los otros juegos, riéndonos, subiéndonos a los juegos de niños para que Max también disfrutara, a simple vista parecíamos una familia feliz disfrutando de un buen día. Cuando ya eran más de las 6 y estaba helando decidimos irnos para que ninguno nos resfriáramos sobre todo Max,
Estábamos caminando y de repente sentí la mano de Edward tomando la mía y tirándome hacia a el para que me abrazara, yo no opuse resistencia sino todo lo contrario pase uno de mi brazos por su cintura y me pegue mas a él, se sentía correcto hacerlo, nunca había sentido esa sensación de que sabes que esta correcto, que nada te puede hacer cambiar de opinión, ni siquiera con Mike sentí eso.
Llegamos al auto y me abrió la puerta de inmediatamente a mí para luego ir a dejar a Max que se había quedado dormido mientras caminábamos para acá , el se subió y prendió el auto, esta vez yo no mire hacia fuera si no que me puse cómoda para mirarlo todo el camino, en cada semáforo el se daba vuelta a mirarme y yo también lo hacía, y cuando volvía a verde él se daba vuelta y luego seguía manejando, el camino casa no se sintió tan largo como cuando veníamos, Edward se estaciono frente a su casa y se bajo para abrirme la puerta y luego a sacar a Max que había despertado en el trayecto, mientras Edward sacaba las llaves yo le hacía mimos a mi pequeño y este se reía y aplaudía signo de que quería mas.
La casa de Edward era hermosa decorada entonos negros y blancos que combinaban todo ente sí, me dijo que me sentara mientras el preparaba la cena, pero yo no quería así que fui con él hacia la hermosa cocina sueño de toda mujer y me senté en un taburete y senté a Max en la mesa y lo veíamos preparar la cena mientras se giraba a veces a hacerle caras graciosas a Max que estaba más que feliz y aplaudía y lanzaba grititos haciéndonos reír, como amaba a mi hijo y por lo visto también me estaba a gustar ese hombre que nos estaba preparando la cena.
Edward finalmente termino y empezó a preparar la mesa pero yo le dije que me esperara un poco ya que iba a buscarle una compota a mi hijo, le dije que lo cuidara y fui rapidito a buscar la compota y cuando volví Edward tenía entre sus brazos a Max que le tocaba toda la cara y se reía solo, cuando se dio cuenta que yo ya estaba aquí dejo a Max sobre la mesa y empezó a servir la comida en los platos mientras yo revisaba los estantes para servirle la comida a mi bebé.
-están en el estante de abajo- me señalo cuando ya me estaba frustrando
-gracias-le respondí rápidamente y serví la comida y nos sentamos a comer, Edward pidió si podía darle el la comida, yo acepte gustosa, el se veía realmente emocionado.
Cabe de decir que la comida estaba exquisita, Edward de verdad sabía cocinar bien.
-Edward esta comida esta mas que rica, donde aprendiste a cocinar así?- le pregunte curiosa
-mi mamá nos enseño desde pequeños a cocinar pero yo fui el único que aprendió a hacerlo ya que Emmett y Alice no pueden calentar ni agua ya que se les quema- contesto riendo , yo le seguí a sus risas, pero hubo un momento en que paro y me miro con esa miraba verde y profunda que tenia
-Bella, vas a aceptar la invitación de mi madre?-pregunto y yo lo quede mirando fijamente sin saber que contestar realmente.
-tú quieres que vaya- si el decía que si yo iría y se decía que no, no me quedaría otra que rechazar la oferta
-a mi me encantaría que fueras y conocieras a mi familia-hablo mirándome intensamente
-entonces vamos entonces-le dije y mire a Max que parece entendía todo ya que empezó a hablar con sus gorgoteos.
Lo que duro la cena la hablamos sobre Max, pero ya se estaba haciendo tarde y tenía que irme, Edward se ofreció a llevarme hasta mi casa, le dije que no era necesario pero el insistió y al final el gano, salimos y yo tenía tapada a Max con una manta que Edward me había pasado , cuando estuvimos en la puerta de la casa Edward me beso muy cerca de la comisuras de los labios y a le dio un beso en la frente a Max y se fue, yo entre a la casa y con Max nos acostamos rápidamente.
