Capitulo 11
Estaba despierta los rayos de luz me daban directo en la cara, pero no me quería mover estaba tan cómoda en la posición que me encontraba que iba a tratar de quedarme ahí lo que fuera posible pero al parecer el destino estaba en contra mío ya que Edward empezó a despertarse.
-amor despierta-me decía mientras me movía un poco para despertarme, pero lo que el no sabía era que yo ya estaba despierta aunque todavía no iba a levantarme.
-mmm…-era lo único que salía de mi por más que estuviera despierta en las mañanas no era muy comunicativa
-buenos días perezosa es hora de levantarse-me hablo en el oído haciéndome cosquillas
-buenos días-por lo menos ahora podía formular una frase
Empecé a moverme para poder levantarme pero al final lo único que hice fue bajarme de Edward para caer encima del cómodo colchón por lo que me acomode para poder volver a dormir otro rato, la musical risa de Edward me hizo voltearlo a ver él me miraba con su característico brillo en los ojos y su sonrisa torcida antes de venir a besarme, un simple roce que demostraba todo nuestro amor para luego separarse de mí y hablar.
-tengo que ir a ducharme para luego ir al hospital pero tu quédate en la cama- dijo Edward mientras se levantaba para pode irse a trabajar, creo que yo también tendré que salir a buscar uno no puedo vivir siempre sin aportar en nada-quieres que te traiga a Max-siguió hablando mientras yo solo le sonreía y asentía rápidamente.
Realmente estaba feliz tenía un hijo maravilloso, un novio al que amo con todo mi ser y el también a mí, gane una familia y amigos que adoro a pesar de conocernos hace 3 meses y unos padres que siempre estuvieron ahí para mi, en estos momentos mi vida podría catalogarse como perfecta.
-mamá-la voz de mi pequeño que venía en brazos de Edward me saco de mis pensamientos, él estiraba sus bracitos hacia mi yo me acomode mejor y lo tome en los míos dándole y sonoro beso en su pequeña mejilla mi bebé solo rio y también me dio un besito, Edward que se había quedado parado ahí nos miraba con una sonrisa grabada en sus labios para luego darse vuelta e ir al baño pero no pudo más ya que alguien empezó a llorar y tirar sus bracitos hacia Edward que se dio vuelta para venir para acá.
-pa..pá-oh mi dios Max acaba de decir su segunda palabra pero esta vez fue dirigía hacia Edward que se había quedado en shock para luego empezar a recomponer su cara en una sonrisa que cruzaba toda su hermosa cara.
-me ha dicho papá-en su voz se le notaba la emoción-ME HA DICHO PAPÁ-esta vez lo grito y vino corriendo hacia Max que lo miraba maravillado para tomarlo en sus brazos y darle besos por todos lados, nuestro hijo lo abrazo por su cuello y también le daba besitos y le tiraba su pelo pero a Edward no le importaba, estaba tan realmente muy feliz.
Me levante rápidamente de la cama para ir a abrazar a mis dos hombre debido al hecho de que no le llegaba más allá del hombro a Edward me agarro con un brazo para tenerme más cerca de él mientras que con el otro tenia agarrado a Max.
-te amo-le dije mientras le dejaba un beso en su mejilla y me bajaba de su brazo, tome a Max para que Edward se fuera a duchar para ir al trabajo, pero antes de entrar me beso y a Max también y se fue corriendo ya que había perdido mucho tiempo.
Decidí prepararle el desayuno así que baje con Max en mis brazos y lo deje en su silla para bebé mientras le preparaba café y unas tostadas con mermelada de durazno que sabía que le encantaba, con Max decidimos también tomar desayuno él solo leche y yo lo mismo que hice para Edward.
-amor, ¿Dónde estás?-gritaba Edward desde arriba
-en la cocina-le respondí igual mientras sentaba a Max en mis piernas para darle su biberón
Edward entro a la cocina vistiendo unos pantalones de tela negros con una camisa verde y su delantal y maletín en la mano, se veía muy lindo. Se sentó en la silla que estaba al lado mío nos sonrió y empezó a tomar su desayuno no hablamos durante todo ese momento pero no era un silencio incomodo, cuando Eddie termino se levanto para irse a lavar los dientes y luego bajo para irse.
-Bella hoy solamente tengo que estar en la mañana así que voy a llegar seguramente a almorzar- decía mientras se ponía la chaqueta y bufanda ya que afuera estaba muy helado y ya estaban cayendo algunas gotas de lluvia.
-ok amor entonces nos vemos después ya que todavía tenemos sueño y nos vamos a ir a acostar con Max, ¿cierto bebé precioso?-le termine haciendo caras graciosas a mi pequeño para que se riera.
-bueno entonces duerme, te amo-se despidió de un beso a cada uno
-nosotros también te amamos-el sonrió feliz
-papá-Max también quería aportar en la despedida a su padre ya que eso es lo que era para Max, Edward solo sonreía feliz.
-nos vemos, los amo-con eso cerró la puerta tras suyo.
Con Max fuimos a la cama y nos acostamos rapidito y nos acomodamos bien juntitos y nos pusimos a dormir.
11 de la mañana estaba recién despertando aunque Max todavía dormía lo lleve a su pieza para yo poder bañarme y preparar el almuerzo tranquila.
La ducha fue lo mejor para poder despertarme mejor, ya afuera me puse unos jeans, una polera y encima de esta un chaleco para luego bajar las escaleras rápidamente e irme a la cocina a ver que podía preparar y encontré todos los ingredientes necesarios para hacer una lasaña, hace tiempo no hacia esperaba que me quedaran igual.
Estuve lo que quedaba de mañana preparando el almuerzo y justo cuando hube terminado Max empezó a llorar signo de que se había despertado así que subí rápidamente para poder cambiarlo de ropita, lo puse en su mudador y le puse su pañal y un buzo azul para que estuviera cómodo.
Baje las escaleras tranquilamente para llegar al living y prender la televisión senté a Max en la alfombra para yo sentarme junto a él y tome el control de la tv y recorrí todos los canales encontrando algo que ver, encontré en un canal que estaban dando el rey león y debo admitirlo era una de mis películas animadas favoritas.
Llorando a mares así estaba ahora viendo como moría mufasa, era lo peor el mundo me sentía como una niña de nuevo llorando por eso.
No había sentido que Edward había llegado hasta que me abrazo.
-¿Qué pasa amor? ¿Porque lloras?-el siempre tan dulce y cariñoso conmigo
-es..q..ue..se mu..rio mufasa-se rio, Edward se rio de mi, ahora si que me sentía avergonzada y mis mejillas estaban muy sonrojadas.
-oh Bella no te avergüences, no pasa nada y te digo un secreto-se acerco a mi oído-yo lloro cuando veo bambi-ahora era yo la que me reía de él
-hey, no te rías cuando muere la mamá de bambi es lo peor-hizo un tierno puchero que lo hizo verse tan tierno que no me resistí a besarlo, él por supuesto acepto feliz.
Después de esa pequeña demostración de afecto nos levantamos para ir a almorzar, a Edward la comida le gusto mucho.
-mmm...Esta comida está realmente rica-yo sonreí feliz
-qué bueno que te guste-el siguió comiendo y pidió 2 platos más de lasaña
-parece que no te alimentabas-le dije bromeando ya que sabia y había probado que cocinaba realmente rico
-amor te digo algo tu comida es mucho mejor que la mía sobre todo la lasaña así que a partir de hoy la lasaña pero tu lasaña es mi comida favorita-termino su pequeño discurso con un tono de voz solemne pero con una gran sonrisa en la cara.
-que bueno que te guste la comida ya que va a ser lo que vas a comer por el resto de tus días-le respondí muy seriamente y levantándome de la silla para sentarme en su regazo
-es lo único que quiero amor, pasar el resto de mi vida contigo-me beso un buen rato para que luego irnos a tirarnos al sillón a ver una película mientras Max dormía plácidamente en nuestra cama.
