¡HI MINNA! ¿Cómo están? Espero que se encuentren muy bien, pues estoy muy contenta de actualizar este dramático Fic, y hoy tenemos un nuevo compañero, Judai-kun de Yu-Gi-OH GX. Ahora sin más vueltas, Judai di las advertencias *le doy una hora* y Lavi las aclaraciones por favor.

JUDAI: Es un placer, etto… ADVERTENCIAS: ESTO ES YAOI (RELACION CHICOXCHICO) SI NO TE GUSTA ¡NO LO LEAS! pero si este genero de gusta ¡ADELANTE!

LAVI: ACLARACIONES: —Diálogos— /Recuerdos/ "Pensamientos en cursiva son de Ginga y subrayada son de Kyouya" MAYUSCULAS= GRITOS y si ven (1) lo/s aclararemos al final del capitulo.

KILLUA: Preparen sus asientos y los pañuelos.

KANDA Y ALLEN: Disfruten su lectura

N/A: La primera en la primera parte del cap se centra con Ginga en el barco, en ese entonces toda vía no llegaba a la isla.

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Orange

Capitulo 3: Algo falta…

Puerto de beycity 2 de enero 9:00 am

El barco poco a poco se iba alejando del puerto de Beycity.

— ¡Cuídense! ¡Nos veremos pronto! — gritaba nuestro querido pelirrojo a sus seres queridos.

— ¡Cuídate mucho Gingi! — gritaba el pequeño oji-esmeralda

Así el barco se alejo perdiéndose ante la vista de los amigos de nuestro pelirrojo, Ginga solto un leve suspiro, el viento soplo y movió unos cuantos mechones de cabello, se dio la vuelta y recargo sus codos en el barandal, su mirada se posó en el bello cielo azul, las gaviotas cantaban y se podía sentir una agradable brisa

"Kyouya…" Cerró sus ojos para poder sentir la brisa en su cara "Me pregunto… ¿Qué harás? ¿Te enojaras? No lo se… también me pregunto ¿Fue una buena decisión…? Irme así de la ciudad… creo que es lo mejor… así los dos podremos estar en paz, se que no puedo aferrarme a algo que se que no funcionará..."

Ginga abrió sus ojos y se dio la vuelta para poder recargar sus brazos sobre el barandal del barco. "Pero…me sigo preguntando… ¿Y si te hubiera dado la carta? ¿Que habría pasado? ¿Me hubieras aceptado…o…me hubieras rechazado? Si hubiera tenido el valor suficiente para decirte…tal vez esto no estaría pasando…" En ese instante algo cayo sobre el brazo de Ginga "Estoy llorando de nuevo…" llevó el dorso de su mano para secarse las lágrimas que se asomaban de sus ojos. "Debo dejar de llorar, tengo que ser fuerte, no puedo ilusionarme, tu estas feliz con Hikaru y…eso me basta… si eres feliz esta bien…muchas veces los vi juntos, disfrutando su relación de pareja, al verte como la cuidabas me sentía celoso, no es que no me agrade verlos juntos, me alegra pero…al verte como la proteges…me hace desear estar en su lugar… si tu estas feliz…eso me basta a mi…" Las lindas orbes color miel dirigieron su mirada hacía el cielo "Debo volverme más fuerte…quiero conocer el mundo…quiero olvidarme de ti…"

Nuestro ojimiel se incorporó y fue hacía su camarote para descansar un rato, el barco tardaría dos días en llegar a la isla Mikurajima, sin más dejo sus cosas y se acostó en la cama, su mirada estaba clavada en el techo, poco a poco el atardecer llegó, Ginga veía a través de su ventana, era un hermoso atardecer, los colores anaranjados, era un espectáculo hermoso, el pelirrojo se acomodó en la cama y miro el atardecer, sus párpados se hicieron pesados, poco a poco los fue cerrando para caer dormido.


El bello atardecer adornaba la ciudad de beycity, en el parque de la ciudad se podía ver el bello sol reflejado en el pequeño lago cristalino, un bello espectáculo, un joven de cabellos verdes se acercaba hacía aquel lugar, tenía una sonrisa en sus labios, por alguna extraña razón se le veía feliz, al llegar encontró lo que buscaba, sigilosamente se acerco hacía la persona que se encontraba sentada en el verde pasto, se acerco y con sus manos le tapo los ojos a esa persona especial.

Una bella sonrisa se formó en el rostro de la persona, llevo sus manos para colocarlas arriba de las del ojiazul

—Kyouya…

—Adivinaste — retiro sus manos, así aquel joven alzó su cabeza, el peliverde le sonrió a esa linda mirada color miel —Te extrañe— se agacho para poder unir sus labios con los del joven pelirrojo, poco a poco se separo de el.

—Pero si nos vimos ayer — dijo con una sonrisa, el ojizaul se sentó en el pasto, tomo la cintura del joven ojimiel para poder colocarlo entre sus piernas y abrazarlo.

—Lo se…pero un día sin ti es una eternidad para mi — le susurró suavemente en el oído.

—Kyouya…— un lindo sonrojo apareció en las mejillas del joven, después sonrió y colocó sus brazos sobre los brazos de su amado.

Un lindo y cálido contacto, los dos juntos viendo la puesta de sol, se sentían tan felices uno al lado del otro, Ginga recargó su espalda en el pecho de Kyouya, se sentía tan cálido entre sus brazos. Después suspiro levemente.

— ¿Qué pasa? — pregunto el peliverde

—Nada, tan solo estaba pensando — respondió el ojimiel

— ¿Pensando?

—Si, pensaba en lo feliz que soy — sonrió dulcemente —Estoy tan feliz de estar entre tus brazos…me siento protegido… pero…a veces pienso… ¿Cómo pudiste enamorarte de mi? Es algo raro… dos chicos…yo…tengo miedo…tengo miedo que te alejes de mi…no sabría que hacer si te vas de mi lado… Kyouya tengo miedo de perderte…

El joven de cabellos verdes abrazó un poco más fuerte a Ginga — ¿Por qué piensas cosas tan ridículas? —Kyouya le susurró en el oído a Ginga —Yo nunca me alejaría de tu lado, eres lo mejor que me ha pasado, si me enamore de ti fue por quien eres.

—Kyouya… y si… ¿Me alejara de ti?

—Te iría a buscar, no importa a donde, haría todo por encontrarte, no quiero que vuelvas a pensar eso, si te perdiera yo… perdería mi felicidad, te necesito a mi lado

— ¿Por qué?

—La respuesta es obvia ¿no? Porque te amo mi ángel

—Kyouya… — sonrió feliz — Yo también te amo mi rey de las bestias — la mano de Kyouya le acarició suavemente su cabeza, desde la cabeza desde Ginga la deslizó hacía su barbilla para poder girarla y así poder verlo a los ojos, se fue acercando poco a poco para unir sus labios con los de el…


Ginga se despertó un unas cuantas lágrimas en los ojos —Otro sueño…— suspiró con pesadez, miró su reloj era la una de la madrugada — ¿Por qué? ¿Por qué sigo soñando contigo? Esas palabras tan lindas… — cerro sus ojos para impedir que lagrimas cayeran pero fue inevitable, algunas rodaban sobre sus mejillas —Maldición… me dije a mi mismo no volver a llorar…— sacudió su cabeza algo violento, se seco las lágrimas y salió de su camarote para poder observar el cielo estrellado.

—Kyouya…— una brisa soplo. /Te iría a buscar, no importa a donde, haría todo por encontrarte/ —Como deseo que mi sueño se cumpla… en verdad… ¿Me vendrías a buscar? En mis sueños me tratas tan bien…espero que así trates a Hikaru…ella se lo merece, es una gran chica. —llevo su mano hacía su bolsillo y saco a su compañero Pegasus para observarlo —Así esta mejor, si entreno duro me volveré más fuerte, así podré tener una excusa para poder estar contigo, aunque sea solo unos minutos estar a solas contigo… cuando me ganaste te veías lleno de felicidad… a veces me pregunto… ¿Y si hubiera ganado? Te habrías ido de nuevo para entrenar y una vez más retarme a una pelea…si hubiera ganado… ¿Hikaru nunca te habría confesado sus sentimientos? Tengo muchas preguntas y ninguna tiene respuesta…— apretó con fuerza a su bey —Yo tengo que hacerme más fuerte, conocer a más gente y aprender cosas nuevas, no tengo porque

detenerme ante esta situación, se que podré seguir adelante y se que no estoy solo, mis amigos están en mi corazón y tu Pegasus estas a mi lado…estoy decidido…no estamos decididos a volvernos más fuertes, no importa que. Verdad Pegasus.

Ciudad de Beycity 2 de enero 13:00 pm

Ryusei se encontraba en su oficina arreglando algunos papeles, o eso creía pues los papeles que tenía en mano estaban hechos un relajo — ¡Eh! Esto no esta bien — acomodó sus papeles como pudo, en realidad el señor Ryusei no estaba del todo concentrado ¿Por qué? Pues porque su hijo Ginga ya no estaba en la ciudad, en realidad Ryusei estaba de acuerdo con que su hijo explorara el mundo entero pero…bajo en las circunstancias en las que se encontraba no le ponían muy contento…

/ —¡Quiero irme! ¡Por favor padre déjame ir a conocer el mundo!

Ginga trata de calmarte — tomo de los hombros a su hijo — ¿Qué paso? ¿Por qué estas así?

Ya no aguanto padre…es tan doloroso… quiero irme de la ciudad..no me importa a donde solo…quiero irme…

Hijo… — Ryusei abrazó a su hijo —Esta bien… /

Ryusei nunca vio a su hijo en ese estado, se le veía tan triste, dejó escapar un leve suspiro.

—¿Esta bien director? — pregunto una chica de piel morena —¿Paso algo?

—No, Hikaru, estoy bien no te preocupes — le dijo con una sonrisa para calmar a la chica.

—Esta bien, pero si pasa algo no dude en decirme — le respondió con una sonrisa a la cual Ryusei asintió.

Mientras un chico de cabello verde esmeralda caminaba tranquilamente por las calles, pero el se sentía…raro, hace unas horas despertó con una extraña sensación, pero no le dio importancia y se fue a caminar, al llegar a su destino se paro en frente de la puerta blanca, toco el timbre pero no hubo respuesta alguna, volvió a tocar y nada — ¿Salio? — volvió a llevar sus manos adentro de sus bolsillos, dio media vuelta y se fue "Tal vez este en el beypark con sus amigos" Se dirigió al beypark y nada, solo vio a los niños divertirse con sus beys —No esta…— "¿Estará en el parque?" Ahora su rumbo se dirigió al parque pero no encontró nada, solo encontró niños y sus madres jugando juntos o teniendo un almuerzo, se le hizo muy extraño, "¿Dónde se metió GInga? Estará con su padre" así se dirigió a la WBBA.

Mientras un pequeño niño oji-esmeralda caminaba con la mirada al suelo, su amigo el pequeño Kenta lo veía preocupado.

—¿Estas bien Yu? Te vez triste

—Estoy bien Kenchi

—Eso no es verdad, no has probado tu helado de vainilla y para que no comas tu helado es que ya estas grave

—Lo siento, no quería preocuparte, es solo…

—Ginga no es así — el pequeño dueño de Libra asintió

—Gingi me preocupa… siento que todo esto es mi culpa…

—Yu, sabes que no es verdad, Ginga te lo dijo

—Pero…si no me hubiera metido en sus sentimientos… — unas lagrimas se asomaron de los ojos de Yu

—Yu…

En ese instante Yu limpió sus lagrimas y alzo su mirada, entonces pudo ver a un joven blader —Tatekyo…— fue corriendo hacía donde se encontraba Kyouya.

—¡Ah! ¡Espera Yu! — su amigo Kenta lo siguió

Kyouya entro a la WBBA, buscó en los estadios y estaban vacíos, eso ya era muy extraño, siguió buscando y de nuevo no encontró a la persona que buscaba, se sentó en una banca para descansar, entonces unos finas manos cubrieron sus ojos. Kyouya por un momento pensó que era Ginga, ni pudo evitar sonreír y llevar sus manos hacía las que le cubrían los ojos

—¿Quién soy? — dijo divertida, Kyouya al escuchar la voz se dio cuenta que no era el pelirrojo

— ¿Hikaru?

—Adivinaste — quito sus manos para poder verlo y darle un suave beso —Hola — le dijo con una sonrisa —¿Por qué estas aquí Kyouya? Salgo hasta las ocho

—Estaba buscando a Ginga, no lo encontré en ningún lugar, pensé que estaria aquí

— ¿Ginga? No le he visto por aquí, pensé que estaba contigo teniendo una beybatalla

—No, por eso lo buscaba, vamos a buscarlo juntos — le extendió su mano a la peli-celeste la cual acepto gustosa.

Así fueron hacía la oficina de Ryusei quien no estaba tan ordenada que digamos

—Director podemos pasar ¡Ah! — ambos bladers se agacharon, pues Ryusei al no ver arrojó una caja con un montón de papeles hacía la puerta donde se encontraban — ¡¿Qué le pasa?!

—¿Eh? ¡Ah! Perdón Hikaru-kun, Kyouya no los vi.

—¿Que paso aquí? — observo la oficina la cual tenía papeles por doquier

—Es que al arreglar mal unos papeles perdí el original y lo estoy buscando ¡Hahaha! — rio nervioso, tanto a Kyouya como Hikaru les salió una gota estilo anime detrás de sus cabezas. —¿Qué pasa chicos?

—Estoy buscando a Ginga — respondió el peli-verde

—Ginga… — Ryusei se puso serio —No esta — dijo secamente

— ¿Cómo? — preguntaron en coro

Ryusei se dio la vuelta para acomodar papeles —Se fue de la ciudad

— ¿Se fue? — Ryuse asintió

— ¿Por qué? — dijo el peliverde poniéndose serio —¿Por qué no me dijo nada?

— No quería que te enteraras

—¿Por qué?

—El…quiere entrenar y volverse mas fuerte para enfrentarte eso es todo, no se cuando vuelva

—Ya veo… — entonces Kyouya sonrió —Es evidente que quiera derrotar al rey, después de todo lo aplaste en nuestra ultima pelea — dijo cruzándose de brazos

—Kyouya — regaño Hikaru

—No me impresiona que quiera hacerse más fuerte, lo esperare no importa cuanto tarde, al final lo terminare venciendo con mi Fang Leone — se dio la vuelta para salir de la oficina —Pero es obvio que ese estúpido viaje no le servirá de nada, al final solo se irá de nuevo — al tratar de salir se topo con un pequeño oji-esmeralda quien lo veía furioso.

—¡Tu que sabes! ¡No hables así de Gingi! — le dio una patada en la espinilla a Kyouya — ¡Tatekyo idiota! — tomo su helado y se lo estrello en la cara y se fue corriendo.

— ¡Ese pequeño…! — dijo cabreado el dueño de Leone

—Cálmate Kyouya, también fue tu culpa por hablar así.

—Tsk, como sea, yo me voy — así se fue dejando a una confundida Hikaru y a un Ryusei desordenado.

~*Orange*~

Ciudad de Beycity 2 de enero 17:30 PM

— ¡Yu! — grito el dueño de Sagitario — ¡Yu! — así tomo del hombro a su amigo —¿Por qué hiciste eso? Kyouya debe estar muy enojado.

—¡No me importa! Por su culpa Gingi se fue, si Tatekyo prestara más atención, o tan siquiera tuviera consideración por los sentimientos de Gingi… sabría porque se fue — en ese instante Kenta abrazo a su amigo

—Cálmate Yu, enojándote y ponerte violento no arreglara las cosas, yo también extraño a Ginga y me siento mal por lo que le paso pero… fue su decisión, aquí no hay culpables, si Kyouya quiere estar con Hikaru esta bien, se que Ginga encontrará a alguien, se que Ginga regresará, no se cuando pero estoy seguro de que cuando vuelva tendremos una grandiosa beybatalla como en los viejos tiempos

—Kenchi…

—Todo estará bien Yu — así el pequeño Yu correspondió al abrazo.

En una calle iluminada por el atardecer Kyouya caminaba con cara de pocos amigos, pues aparte de que se llevo una patada en la espinilla tenia su ropa manchada de helado, pero… se sentía más raro… en verdad Ginga se fue… es como si los roles se hubieran intercambiado, esta vez Ginga era el que iba a entrenar para poder ganarle…

Llego a unos departamentos, no muy lujosos pero tampoco muy pobres, eran unos de clase media, saco su llave y entro a su hogar, un pequeño espacio pero bien amueblado, un pequeño refrigerador, una pequeña sala de estar y una estufa, algo vieja pero todavía funcionaba, se metió a su baño y se dio una ducha, a salir solo traía puesto su pantalón, su demás ropa la metió a la lavadora, en lo que se lavaba se metió a su habitación para poder acostarse un rato, encendió la tele para ver que había pero ninguno de los programas llamo su atención, suspiro y la apago, llevo sus brazos detrás de su cabeza y observó el techo.

—Tsk…ese Yu ¿Por qué lo hizo? — recordó la cara del pequeño —Se veía muy enojado… es extraño… nunca antes lo vi así — sus parpados comenzaron a pesarle —Ginga…— así se quedo dormido.


¿Dónde estoy? ¿Un sueño? En cuanto abrí mis ojos pude notar que estaba en el parque. ¿El parque? ¿Qué hago aquí? pude ver a alguien sentado en el pasto ¿Quién es? ¿Lo conozco? Me fui acercando más a el ¿Por qué me siento feliz al verlo? Entonces le tape los ojos. Al escuchar como aquella persona dijo mi nombre mi corazón empezó a latir como loco, alejé sus manos para poder verlo pero era extraño, no podía ver bien a aquella persona, en cuanto vi esos lindos ojos color miel me acerqué para besarlo. Sus labios…se sienten tan calidos y suaves

—Te extrañe — le dije en cuanto me separe, me senté y tome su cintura, tan delicada y delgada y sin dudar lo puse entre mis piernas para abrazarlo. Estamos los dos juntos viendo la puesta de sol.

—Pero si nos vimos ayer

—Lo se…pero un día sin ti es una eternidad para mi —le susurré, en verdad ¿Yo dije eso?

—Kyouya…— pude notar como un sonrojo apareció en sus mejillas, no pude evitar pensar que se veía tan lindo, es extraño me siento como si esta persona la conociera desde hace mucho, la tengo entre mis brazos…su calor se siente tan bien…de repente escucho como suspira

— ¿Qué pasa? — pregunte

—Nada, tan solo estaba pensando.

— ¿Pensando?

—Si, pensaba en lo feliz que soy, stoy tan feliz de estar entre tus brazos…me siento protegido… pero…a veces pienso… ¿Cómo pudiste enamorarte de mi? Es algo raro… dos chicos…yo…tengo miedo…tengo miedo que te alejes de mi…no sabría que hacer si te vas de mi lado… Kyouya tengo miedo de perderte…

Esas palabras…tan dulces… mi corazón no deja de latir tan rápido… le veo triste… no soporto verlo así… ¿Por qué? ¿Por qué quiero hacerlo feliz? Quiero que sea la persona más feliz…quiero estar a su lado…. —¿Por qué piensas cosas tan ridículas? —susurré en su oído—Yo nunca me alejaría de tu lado, eres lo mejor que me ha pasado, si me enamore de ti fue por quien eres.

—Kyouya… y si… ¿Me alejara de ti?

—Te iría a buscar, no importa a donde, haría todo por encontrarte — Woow en verdad ¿Estoy diciendo todo esto? —No quiero que vuelvas a pensar eso, si te perdiera yo… perdería mi felicidad, te necesito a mi lado

— ¿Por qué?

—La respuesta es obvia ¿no? Porque te amo mi ángel

—Kikuya…Yo también te amo mi rey de las bestias — acaricié su cabeza gentilmente, después deslice mi mano hacía su barbilla para verlo, me acerque y lo bese.


El sonido de la lavadora lo hizo despertar, —¿Qué fue eso? ¿Un sueño? — se incorporó —Otro sueño… — se paro de su cama para ir por su playera, se la puso y miro su ventana, ya era de noche, miro el reloj, eran la una de la madrugada —¿Qué fue eso? ¿Con quien soñé? ¿Hikaru? No…sus ojos…eran de un hermoso color miel…— su corazón empezó a acelerarse. —Es como la otra vez…

/ Hace tres días soñé algo parecido…

¡Me gustas! — me dijo con su cara toda roja, no pude evitar pensar que se veía lindo.

Lleve mi mano hacía su cabeza para acariciar su cabello, de que color es ¿Rojo? No lo se, no puedo verlo bien, deslicé mi mano desde su cabeza hasta su barbilla para alzar su rostro, me fui acercando a el —Yo también te amo… — y sin más lo bese/

— ¿Tiene algo que ver ese sueño con este? — miró a la ventana para ver unas cuantas estrellas —¿Quién será? ¿Cuál es su nombre? — Kyouya recordó como se sentían esos suaves labios.

/Te amo mi ángel/ Tras recordar esas palabras se sonrojo un poco — ¿Mi ángel? ¡Dios que cursi soy! — se fue a su habitación para recostarse.

"Pero…es extraño… tras pensar en esas palabras… ¿Por qué te recordé Ginga…? Es como si te las hubiera dicho a ti…"

¡Aquí termina el capitulo de hoy! ¿Les gustó? ¡Dejen reviews por favor!

Y si es la primera vez que ves una de mis historias o un capitulo te invito a que visites mi perfil, tengo más historias KyoxGin e incluso tengo un crossover y no olvides dejar tus reviews.

LAVI: Se viene lo bueno

KILLUA: Y mas drama

JUDAI: Es normal que pase eso

TODOS: Muy normal

ALLEN: ¿Qué pasará? ¿Qué significan esos sueños? ¿Están conectados Ginga y Kyouya a través de sus sueños? ¿Cuándo volverá Ginga?

KRORY: ¡Descúbranlo en el próximo capitulo!

TODOS: Arrivederci!