Capitulo 16
Un poco más de una semana había pasado desde el pequeño ataque de celos injustificados de Edward, aunque eso solo me demostraba cuanto me amaba.
Estaba sentada en mi oficina corrigiendo un manuscrito cuando un toque a mi puerta me distrajo.
-adelante-le dije a la persona que estaba afuera.
-permiso Bella, pero te llego esto-entro Carmen con un hermoso arreglo florar. Lo primero que se me vino a la cabeza fue Edward.
-gracias Carmen déjalo por acá-le señale un lado de mi escritorio que estaba vacío. Mi sonrisa era enorme mientras pensaba en lo atento y cariñoso que era Edward conmigo
-no hay de que Bella. Esta realmente hermosos-acoto mirando las flores. Le di una sonrisa y se retiro.
El arreglo estaba compuesto por rosas rojas y blancas acomodadas para así darle una perfecta armonía. En la parte alta había una tarjeta que decía mi nombre, la agarre rápidamente y la abrí para ver lo que decía. La letra no era parecida a la de Edward, esta era más tosca y cuando mire el remitente la sangre me hirvió.
''Bella cuando te conocí, me impactaste con tu belleza, eres una de las personas más hermosas del planeta'' Jacob.
Eso era lo que decía el mensaje. Todo estaba muy lindo, pero Jacob sabía que yo ya tengo pareja incluso un hijo. Realmente no sabía lo que pretendía con todo esto.
-AMOR-la voz de Edward entrando por la puerta de mi oficina me saco de mi ensoñación. Él venía sonriente pero cuando miro el arreglo y luego a mí su cara se transformo notoriamente a una de enojo.
-hola amor-le salude para ver si podíamos calmar los ánimos y por lo visto funciono ya que su expresión se suavizó y su sonrisa volvió a aparecer en su lindo rostro y se acerco para darme un dulce beso. Empezó tranquilo, pero cada vez se volvía más pasional, pase mis brazos por su cintura y el hizo lo mismo para acercarme más a él. Cuando la necesidad de respirar se hizo presente nos separamos, pero Edward siguió besando mi cuello.
-Ed...tra...bajo-entrecortadamente le pude decir, para que no perdiéramos la compostura.
Edward dejo de besarme y poso sus bellas esmeraldas en mí.
-te amo-dijimos al mismo tiempo, instalando la sonrisa en nuestros rostros.
-¿Quién te envió las flores?-pregunto cuándo nos habíamos sentado. No sabía si mostrarle la tarjeta, pero lo mire esperando su respuesta y estaba más que segura que no podía ocultarle nada.
-toma-le entregue la tarjeta. Vi pasar distintas expresiones, primero confusión, luego enojo para terminar con ninguna expresión.
-¿él es el nuevo?¿Él que me hablaste el otro día?-hablo y apunto la tarjeta. Yo solo asentí. Edward dejo encima del escritorio la tarjeta y volvió su mirada a mí.
-venia a buscarte para ir a almorzar y luego ir a buscar a Max-cambio de tema Edward y volvió a poner una sonrisa en su cara, aunque no tan alegre y sincera como las otras.
Mire el reloj y ya era más de las dos de la tarde así que decidí levantarme para ir almorzar.
-vamos-le dije a Edward que tenia la mirada perdida, él sacudió la cabeza y se levanto, me tomo la mano y fuimos afuera y valla la sorpresa que nos llevamos. Jacob estaba parado afuera de mi oficina con una sonrisa de oreja a oreja, pero cuando me vio de la mano de Edward se le borro rápidamente. Edward no lo conocía entonces no sabía quién era él.
-Bella-dijo Jacob a modo de saludo cuando íbamos pasando por su lado.
-Jacob-sentí tensarse a Edward cuando lo nombre. Me di vuelta para mirar a mi novio y él miraba con el odio reflejado en sus ojos a Jacob que le devolvia la misma mirada.
Camine más rápido para salir de ahí con Edward siguiéndome los talones. Tomamos el ascensor y durante todo el recorrido nos mantuvimos en silencio.
Llegamos al auto y él como siempre me abrió la puerta.
-gracias-Edward me regalo una pequeña sonrisa y dio la vuelta para poder subirse a su lado. Encendió el auto y prendió la radio.
-¿estás molesto?-la curiosidad de saber me hizo preguntarle.
Edward me miro y sonrió-no, no estoy molesto-contesto y volvió su mirada a la calle.
-¿Dónde vamos a comer?-de verdad que tenía hambre y sólo quería probar un bocado de algo.
-primero vamos a buscar a Max y luego iremos donde mamá-aunque nuestro plan inicial no era así por la hora tuvimos que cambiarlo, pero estaba encantada de ver a mi hijo primero.
-genial-dije con bastante entusiasmo a pesar del hambre. Edward volvió a sonreír con mi entusiasmo.
Unos diez minutos después habíamos llegado a la sala cuna a buscar a Max. Habíamos tenido que dejarlo ahí por nuestro trabajo, aunque a mí no me gustara para nada que gente desconocida cuidara de mi bebé, Edward me convenció.
-buenas tardes-Edward saludo a la secretaria que lo miraba descaradamente estando yo ahí. Porque siempre tenía que ser así-vengo a buscar a Max Cullen-prosiguió.
-claro. Pasen a su sala-respondió y tome a Edward de la mano y fuimos a buscar a Max.
La sala en la que él estaba habían unos 6 niños más, algunos jugando otros durmiendo. Max estaba jugando con unos bloques, poniéndolos uno encima del otro para luego botarlos con la mano.
Con Edward saludamos a la encargada de esa sala y nos acercamos a buscar a Max, estaba tan entretenido que no nos vio hasta que nos pusimos delante de él.
-mami-estiro sus brazos hacia mí y lo tome. Le di un dulce beso en la mejilla y luego estiro los brazos hacia Edward-papi-este lo tomo y también le dio un beso.
Nos despedimos de todos y salimos, en la entrada nos volvimos a encontrar con la secretaria.
-adiós-dijo ella mirando a Edward que sostenía a Max, este cuando miro a la secretaria apretó más a Edward.
-papi mío-hablo Max marcando a Edward como suyo, lo que en nosotros provoco risa y en la secretaria una mirada indiferente.
-si campeón, soy tuyo-le respondió juguetonamente Edward, por lo visto el incidente con Jacob había pasado a la historia.
Cuando estuvimos afuera nos subimos al auto y partimos rumbo a la casa de Esme. Con la loca conducción de Edward llegamos rápido a la casa.
Esme nos estaba esperando en la puerta con una sonrisa de oreja a oreja. Nos bajamos y ella nos recibió con un abrazo.
-mis niños, ¿Cómo están?-
-muy bien mamá-le respondió Edward dándole un beso en la mejilla y entrando a la casa.
-lita-Max estiro sus brazos a Esme y esta lo recibió gustosa.
-hola preciosos-lo saludo y le dio un besito y lo bajo, Max entro a la casa siguiendo a Edward.
-hola Esme-un beso en la mejilla le di y entre.
-qué bueno que hayan venido-Esme se veía bastante alegre de vernos
-mamá ¿Qué hay de comida? Tengo hambre-Edward con un pucherito de lo mas adorable le pidió comida a Esme.
-hay pollo con arroz-respondió y Edward esbozo una sonrisa gigante y yo sabía porque.
-genial-inquirió. El plato favorito era el arroz con pollo de Esme.
-porque no pasamos a la mesa-Esme nos hizo sentarnos y no nos dejo ayudarla.
La comida estaba exquisita, ya entendía porque era el plato favorito de Edward. La mayor parte la pasamos conversando de todo un poco como mi trabajo, Max, el trabajo de Edward e incluso de Carlisle que no nos había podido acompañar porque estaba realizando una cirugía.
Hoy yo tenía la tarde libre y Edward había pedido igual esta tarde para estar con nosotros, así que decidimos quedarnos con Esme la mayor parte de la tarde para que no estuviera sola.
Pasamos al living y vimos un rato de televisión hasta que nos dimos cuenta que Max se había quedado dormido en los brazos de Esme.
-ven vamos a llevarlo a mi antigua habitación-Edward me dijo mientras tomaba a Max de los brazos de Esme. Subimos por las escaleras hasta el tercer piso y entramos a una pieza que en vez de tener murallas tenía vidrio y se veía el paisaje.
Edward recostó a Max en la mitad de la cama y él se acostó a su lado y con un movimiento de mano me indico que me acostara también. Estuvimos un rato así, en silencio sólo con la compañía del otro. Mire a Edward que se había quedado dormido y me levante despacito para no despertar a ninguno de mis dos amores.
Baje lentamente las escaleras y me encontré con Esme viendo un programa de cocina bastante concentrada. Me senté al lado de ella y vimos juntas el programa de cocina.
Al rato Edward bajo restregándose los ojos con Max agarrado a su espalda.
Max se sentó en las piernas de Esme y Edward en el suelo con su cabeza apoyada en mis piernas.
-amor creo que deberíamos irnos-Edward dijo cuando ya eran más de las ocho
Yo asentí, Edward se paro y fue a buscar a Max que estaba con Esme en la cocina. Yo me distraje mirando las fotos de Edward, Emmett y Alice de pequeños y eran muy tiernos.
-amor-la voz de Edward me distrajo de las fotos y me di vuelta a mirarlo. Ya tenía a Max abrigado y Esme le daba besitos por toda la cara. Me dirigí a la puerta con Esme a mi lado.
-adiós Bella, vuelvan pronto-hablo Esme cuando me abrazo
-adiós Esme- me despedí y me subí al auto. El camino a casa fue tranquilo.
Cuando estábamos ya adentro acostamos a Max y nosotros hicimos lo mismo durmiéndonos rápidamente.
Al otro día despertamos con el sonido del despertador.
-buenos días-le dije a Edward que se estaba desperezando.
-buenos días preciosa-me dio un tierno beso en los labios y se levanto y entro primero al baño.
Yo estuve unos minutos más y me levante para ir a ver a Max, estaba despierto y dando vueltas en su cuna.
-hola bebé-lo saque de su cuna y le di un beso.
-oa mami-bajamos y le prepare su leche y se la di para subir a cambiarle de ropa. Cuando estuvo listo baje y lo deje con Edward que estaba tomando café y subí a bañarme y cambiarme.
Estuve lista y baje así que partimos rumbo a nuestros trabajos. Primero fuimos a dejar a Max y luego Edward me dejo a mí.
-adiós amor, que te vaya bien-se despidió Edward.
-a ti también, te amo-le dije y me baje.
Cuando llegue a mi oficina estaba mi jefe y Jacob esperándome.
-buenos días-les salude con voz indiferente.
-buenos días Bella-respondió Jacob y mi jefe hizo un asentimiento.
-bueno los junte a los dos porque necesito que vallan a una reunión por mi-lanzo mi jefe. Yo lo único que quería era no tener que relacionarme con Jacob y ahora debemos estar juntos.
-¡claro!-dijo Jacob con efusividad y una sonrisa brillante.
-si no queda otra-fue mi respuesta, mi jefe me miro mal, pero no lo tome en cuenta.
-es hoy, en una hora en un restaurante del centro-continuo mi jefe y salió de la oficina.
Jacob se quedo ahí y lo mire esperando que saliera también.
-¿te gustaron las flores?-el nerviosismo se le notaba en la voz.
-están lindas, pero no las puedo aceptar-le conteste.
-¿Por qué no?-pregunto ahora con desilusión
-simplemente porque no-no quería darle razones ya que quizás se sintiera mas mal.
-ok-fue su única respuesta y le entregue el arreglo y salió cabizbaja e mi oficina.
Cuando se fue arregle unas cosas y se me paso el tiempo volando hasta que sentí la puerta y entro Jacob diciendo que ya debíamos irnos.
Tome mi bolso y salí. Trate de alejarme lo máximo posible de él, pero el ascensor no era muy grande. Estuvimos exactamente 45 segundos bajando hasta que llegamos abajo.
-¿tienes auto?-dijo y yo negué-entonces vamos en el mío-asentí ya que no me quedaba otra.
El lugar no quedaba muy lejos así que llegamos rápido. Me baje rápidamente del auto empecé a caminar. Jacob me alcanzo y cuando estábamos en la puerta del restaurante me di cuenta que miraba un lugar y luego me tomaba de la cintura y me daba un beso en la mejilla. Lo aparte lo más rápido que pude y me separe de él.
-¿pero que te pasa?-le susurre bastante enojada. Él me sonrió y fue a encontrarse con la persona que veríamos.
Lo seguí enojada y lo encontré hablando con una hombre de unos setenta años.
Me senté y nos pusimos a conversar. Él quería publicar un libro con sus aventuras que había vivido durante toda su vida. Nos entrego el manuscrito y nos despedimos.
Trate de alejarme lo máximo posible de Jacob hasta que llegáramos a la oficina. Cuando estuvimos ahí subí por las escaleras y me encerré en mi oficina a pensar.
-¿pero qué demonios le pasa a este hombre?-me pregunte en voz alta sin hallar una respuesta para su comportamiento. Decidí ponerme a trabajar para así no pensar en mas estupideces.
La tarde se me pasó volando y cuando dieron las seis me marche a casa en un taxi, ya que Edward salía del trabajo, iba a buscar a Max y luego a casa, así que ya deberían estar ahí.
Llegue y le pague al conductor y me baje, pero no vi el volvo por ningún lado. Entre a la casa y no había nadie. Subí a la habitación y había una papel doblado con mi nombre. Era la letra de Edward. Lo abrí y espere encontrarme con cualquier cosa menos con eso.
Bella:
Hoy te vi con Jacob, esa situación es más de lo que mi corazón puede soportar. Ahora necesito estar solo, pensar. Quiero tener una explicación razonable, pero necesito tiempo para poder asimilar de que quizás ya no me ames.
Max está en la casa de tu tía. Por favor no me busques.
Edward.
Cuando termine de leer mis lágrimas caían como cascada, llame rápidamente a todos preguntando por Edward, pero nadie sabía. Ahí me derrumbe lloraba y gritaba, porque me tenía que pasar esto a mí.
Salí de la casa a buscar a mi hijo, necesitaba estar con él.
Mi tía no pregunto nada, sólo me paso a Max, él me miraba extrañado, pero no dije nada.
En la casa le prendí la televisión y yo lo único que hacía era llorar y llamar el celular de Edward que permanecía apagado.
Hola! Este Cap., está dedicado a mi amiga viví! Eres la mejor
