¡HI MINNA! ¿Cómo están? Espero que se encuentren bien pues yo estoy muy feliz de actualizar, ¡Primer capitulo del año 2014!
KANDA: Después de un mes por fin actualizas…
YO: Perdóname por regresar a la escuela.
KANDA: Hacerse bruta más de lo normal no cuenta ¬¬
YO: nwnU Ahora sin más merodeos Allen di las advertencias y Judai las aclaraciones por favor.
ALLEN: Ok. ADVERTENCIAS: ESTO ES YAOI (RELACIÓN CHICOXCHICO) SI NO TE GUSTAN ¡NO LO LEAS! NO QUEREMOS HOMOFOBICOS pero si este genero te encanta ¡ADELANTE!
JUDAI: De acuerdo, ACLARACIONES: —Diálogos— "Pensamientos cursiva son de Ginga, subrayada de Kyouya y en letra normal de otros personajes" MAYUSCULAS= GRITOS /Recuerdos/ y si ven (1) lo/s aclararemos al final del capitulo.
KILLUA: Preparen la botana y pónganse cómodos
KRORY LAVI Y KANDA: ¡Disfruten su lectura!
Metal Fight Beyblade y sus personajes no me pertenecen
N/A: Este será un flashbacks de cómo Ginga conoció a sus nuevos compañeros, para ser más precisa el momento en que llego a la isla.
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzKYOUYAXGINGAzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
Orange
Capitulo 6. Sentimientos parte 1
Enero cuatro, 15:30 pm
El barco había llegado a la isla Mikurajima, nuestro querido pelirrojo bajó del barco, en la isla se encontraba un pueblo, muy lindo por cierto, puestos de fruta, accesorios, manualidades, joyería, un sin fin de cosas interesantes, Ginga camino entre los puestos los cuales observaba muy atento, unas pequeñas risas llamaron su atención, giro su cabeza en dirección a donde se escuchaban ahí vio a tres pequeños jugando beyblade, al verlos sus labios formaron una sonrisa sin más continuo su camino. Pero no se dio cuenta que desde que bajó del barco dos personas lo observaban.
—No hay duda, es Ginga Hagane — hablo el primer encapuchado
—Si, ¿Qué estará haciendo aquí? — dijo la segunda persona
—No lo se pero… esta es una gran oportunidad
—Si, tenemos la oportunidad de pelear contra el mejor blader…andando— así ambos encapuchados saltaron para quedar enfrente de nuestro querido pelirrojo
— ¡Hagane Ginga! — la primer persona se quito la capucha así dejo ver a un joven de unos diecisiete años con unos salvajes ojos color azul y su cabello color negro estaba amarrado (1)
— ¡Al fin te encontramos! — dijo la segunda persona que al igual se quitaba la capucha dejando ver a una joven de dieciséis años con un largo y hermoso cabello color azul claro y unos lindos ojos color violeta
— ¡Luchemos! — dijeron en coro mientras mostraban su bey
— ¿Una batalla eh? Interesante — Ginga sonrió — ¡Vengan! — dejo caer sus cosas para sacar su lanzador y colocar a su compañero Pegasus
Ambos chicos hicieron lo mismo —Tres…dos…uno… ¡Go shoot! — lanzaron sus beys y al chocar causaron una explosión
—Valla poder — Ginga estaba emocionado
—Te mostraré mi fuerza — hablo la chica — ¡Ve Pegasus!
— ¡¿Pegasus!? — al escuchar el nombre de su bey el ojimiel se sorprendió, era la (2) segunda ocasión en la veía que alguien más usaba un Pegasus —Interesante, entonces no me dejaré vencer ¡Ve Pegasus!
El bey de Ginga choco contra el bey plateado de la chica, ambos sacaban chispas.
— ¡No se olviden de mi! — hablo el joven — ¡Vamos Pegasus demuéstrale tu fuerza! — el bey de color rubí choco contra los dos beys
—¡Oye! — se quejo la peli-azul — ¡Ten más cuidado!
— ¡No deberían distraerse! — dijo el ojimiel — ¡Ve Pegasus! — así Pegasus consiguió más velocidad, el bey se envolvió en llamas azules —Jugada estrella ¡Pegasus Storm Bring! — El bey comenzó a girar cada vez más y más rápido hasta crear un anillo de fuego color azul.
—Que poder…— dijo el peli-negro para después sonreír
Así Pegasus chocó contra los dos beys haciendo que ambos volaran pero resistieron y no dejaron de girar.
—Valla, que increíbles beys — los ojos de Ginga reflejaban emoción
—Eres bueno Hagane Ginga — hablo el chico viéndolo a los ojos
—Lo mismo digo…— Ba-Thump! Ba-Thump! "¿Eh? ¿Qué me pasa?"
—Pero ¡No nos subestimes! — la chica ordenó un ataque y el Pegasus de Ginga salió volando pero Pegasus resistió el ataque
—Necesitarás algo más fuerte para detenernos
—Ya veo… entonces ¡Ven! — así los tres comenzaron a correr, los beys no dejaban de chocar y sacar chispas
— ¡Vamos Pegasus! — el bey de Ginga con la ayuda de una roca logro saltar así se coloco arriba de los otros beys— ¡Tornado cósmico! — Pegasus giro y giro y choco contra ambos beys causando una gran explosión, a causa de eso salieron volando, pero la fuerza fue tanta que se fueron a estrellar contra unas cajas de un puesto, pero ambos beys seguían girando como si nada —Tsk… casi….
— Eso no nos detendrá — el chico peli-negro ordeno su ataque — ¡Ve Pegasus! — el bey de color rubí golpeo al bey de Ginga haciendo que volara alto y se impactara contra unos jarrones de un puesto
— ¡Pegasus! — su bey salió de ahí —Bien, continuemos — así los tres beys volvieron a chocar causando varias explosiones, el bey de la chica salio volando y se estrello contra cajas las cuales contenían algunas joyas.
¡No pierdas Pegasus!
— ¡Vamos a acabar con esto! — el oji-azul se puso serio — Jugada estrella ¡Pegasus Explosión de la Galaxia! — su bey comenzó a brillar en un tono rojo
—Jugada estrella ¡Pegasus Ráfaga estelar! — el bey de la chica brillo de un color plata
— ¡No perderé! Jugada estrella ¡Tornado Cósmico! — Pegasus brillo de un hermoso color azul, iba a ser un fuerte ataque y un final dramático…
— ¡PAREN DE UNA VEZ MOCOSOS! — se escucho el grito de un señor de la tercera edad
— ¡Miren lo que hicieron! — se quejó una señora — Mi puesto…
Los tres observaron, las cosas de los puestos estaban hechos un desastre, frutas tiradas, jarrones y joyas rotos y alguno que otro puesto tenía el techo roto, estaban tan concentrados en su beybatalla que no se dieron cuenta que estaban destruyendo los puestos, a los jóvenes les salió una gota detrás de su cabeza
—Ustedes otra vez… — dijo el hombre mayor observando al chico y a la chica —Esta es la décima vez que se meten en problemas, debo de castigarlos quitándoles sus beys — llevo sus manos hacía su cintura
—En verdad lo sentimos señor, por favor no nos los quite — dijo el peli-negro haciendo una reverencia
—Lo sentimos, no volverá a pasar, enserio — dijo la chica
—Lamentamos todos los problemas que causamos — dijo el pelirrojo
—Ustedes los jóvenes y sus beyblades —llevo su mano hacía su cabeza medio calva el señor que anteriormente grito —Como van a pagar todo lo que rompieron
—Haremos lo que sea — dijeron en coro
—Lo que sea eh… — los labios del señor mayor se curvearon dejando ver una malévola sonrisa —Ya se…
Los tres chicos se erizaron al ver la malévola sonrisa del viejito —Algo no me gusta — dijo nervioso nuestro querido Ginga
Media hora después…
El atardecer llegaba y los tres jóvenes se encontraban limpiando el desastre que causaron, la chica cargaba las cajas de fruta, el chico acomodaba las cosas y Ginga barría.
—Creo que nos excedimos… — la peli-azul tenía una gotita detrás de su cabeza
—Tu crees — hablo con sarcasmo el chico
"Genial… mi primer día fuera de la ciudad y causo problemas…" Ginga lanzó un suspiro "Pero…en ese momento… cuando vi a aquel chico a los ojos… me recordaron a ti… ¿Por qué?"
— ¡Ginga! — el ojimiel se sobresalto
— ¿Eh? — el nombrado volteo para encontrarse con una mirada azul
—Fue una gran batalla, lastima que nos interrumpieran al final — dijo con una sonrisa
—Si… una lastima… — dijo agachando su cabeza
—Soy Shun, Shun Ashida — extendió su mano en señal de saludo
—Encantado — Ginga devolvió el saludo apretando sus manos
—Me gustaría volver a beybatallar contigo Ginga — hablo la chica mientras llevaba su mano hacía su cintura —Mi nombre es Kazuki Masuno — dijo haciendo una pequeña reverencia —Un placer
—El placer es mío Kazuki — sonrió
—Por cierto… ¿Qué es lo que te trae aquí Ginga? — pregunto el peli-negro
—Ah…pues… — en eso agacho su cabeza —Solo estoy viajando, quiero conocer a nuevos rivales y amigos— alzo su cabeza para brindarles una sonrisa
—Entonces somos amigos ¿No? — Kazuki colocó su brazo atrás del cuello de Ginga —Espero volver a beybatallar contigo Ginga, eres muy fuerte, no esperaba menos del gran Ginga quien salvo la tierra
—No fue para tanto — Ginga llevo su mano detrás de su cabeza —Mis amigos me ayudaron, su no hubieran estado conmigo no lo habría conseguido.
— ¡Hermano! — escucharon una pequeña voz — ¡Hermano! ¡Kazuki!
—Yumi… — los nombrados voltearon
Una pequeña de once años llego enfrente de ellos, sus ojos eran de un hermoso color azul, su cabello negro lo llevaba amarrado de dos colitas y unos listones color amarillo adornaban su cabello —Al fin te encuentro hermano — dijo con una sonrisa — ¿Qué están haciendo? — ladeo un poco su cabeza
—Eh… pues digamos que sucedieron algunas cosas — su hermano volteo nervioso
— ¿Cosas? Mmm… no me digan que se metieron en problemas otra vez…— la niña los miro acusadoramente
—No…como crees — dijo Kazuki nerviosa mientras agitaba su mano en señal de negación —Solo… jugábamos con nuestro nuevo amigo
— ¿Amigo? — la niña pudo notar a un joven de cabellera roja — ¡WOAH! — sus ojos se agrandaron y brillaron con más intensidad — ¡GINGA HAGANE! ¡WOAA! ¡GENIAL! — sin dudarlo la pequeña se le lanzo, Ginga la atrapó entre sus brazos para evitar que se cayera — ¡GENIAL! ¡El gran Ginga-san esta aquí! — dijo mientras frotaba su mejilla contra el pecho de Ginga y varios corazones salían alrededor suyo.
—Yumi… — a Shun le salió una gran gota detrás de su cabeza
—A veces puede ser muy efusiva — hablo Kazuki
— ¡Mucho gusto Ginga-san! ¡Soy Yumi Ashida! — le dijo con una gran sonrisa
—Igualmente — Ginga sonrió apenado
—Lamento eso — dijo el peli-negro —Mi hermanita es algo…empalagosa
—No te preocupes Shun, ah y Yumi-chan deja a un lado el "San" Ginga esta bien — le brindó una linda sonrisa acción que hizo que la niña se sonrojara
— ¡Esta bien! ¡Ginga-chan!
—Te dije que con Ginga esta bien — sonrió nervioso
—Bien ya terminamos de limpiar, además se esta haciendo tarde — hablo la oji-violeta viendo la puesta de sol—Deberíamos ir a casa.
—Tienes razón — contesto el chico —Ginga ¿Dónde te quedarás? Acabas de llegar aquí
— ¿Eh? Bueno no tuve tiempo de explorar el pueblo, buscare un lugar donde me den alojamiento
— ¡Ven a nuestra casa Ginga! — dijo la pequeña —Por fis ¡Siiiii! — puso sus ojitos de gato con botas
—Pero… — al ver esos ojitos su mente recordó a Yu, pues siempre hacía esa cara para que el cediera a acompañarlo a varios lugares
—Ginga, en verdad no hay problema — el peli-negro le brindo una sonrisa —Es lo que podemos hacer después de causarte problemas
—Anda Ginga, di que si — animo la peli-azul
—Chicos…—sonrió levemente —Esta bien.
Ginga agarró sus cosas para partir a casa del ojiazul. Al llegar a una pequeña casa color azul, Shun abrió con una llave que llevaba en su cintura, a entrar Ginga observo detenidamente la casa, el piso era de madera, la cocina era pequeña pero tenía lo básico y a un lado estaba el comedor con una mesa de cristal y cinco sillas de madera, después estaba la sala de estar, había un sillón blanco, al lado había uno de igual color pero éste era individual y enfrente estaba la televisión, del lado derecho estaba el pasillo que llevaba hacía las habitaciones y al fondo a la derecha estaba el baño.
—Woow… — caminó al centro — ¿Esta es su casa? — miro al pelinegro
—Si, era de mis padres, la dejaron a mi nombre y al de mi hermanita.
Ginga miro todo una vez más "Me pregunto ¿Qué les paso a sus padres?"
—Bien iré a preparar la cena, ¿Me ayudas Yumi? — pregunto la mayor a la menor
— ¡Claro! ¡Ginga-chan veras que mi comida es la mejor! — así fue corriendo a la cocina
— ¿Ginga…chan…? — Hablo el ojiazul y ambos jóvenes tenían una gran gota detrás de sus cabezas
/ ¡Gingi!/ "Ella me recuerda a Yu…" Ginga sonrió melancólicamente, lo cual Shun noto.
Pasó media hora y la cena ya estaba lista
— ¡Ta-chan~! ¡La cena esta lista! — la mesa estaba puesta, en medio se encontraba una parrilla para que comieran (3) Yakiniku, además también había (3') Takoyaki y Tempura.
—Woow… ¡Se ve delicioso! — los ojos de nuestro pelirrojo ahora eran estrellas
—Bien, vamos a comer
— ¡Buen provecho! — todos comenzaron a comer contentos
— ¿Y bien? ¿Te gusto Ginga-chan?
—Esta delicioso~ ¡Su cocina es genial! — dijo metiéndose un trozo de carne a la boca "Esto me recuerda cuando Madoka nos preparaba la cena…" Agacho un poco su cabeza, Shun lo miro algo confundido.
— ¿Pasa algo Ginga? — pregunto la menor
— ¿Eh? — lo saco de sus pensamientos —No, no es nada — sonrió —Su casa es muy acogedora.
—Gracias, mis padres la construyeron — siguió comiendo la pequeña ojiazul
— ¿Dónde están sus padres? — pregunto curioso
—Ellos…murieron en un accidente de carro… — hablo el pelinegro con sus ojos cerrados
—Lo siento, yo no…
—Esta bien— continuó hablando el chico —Ellos murieron cuando Yumi apenas era una bebé.
—Yo no conviví con mis papás pero… estoy muy feliz de tener a mi hermano a mi lado, además Kasuki también esta con nosotros — sonrió
—Entonces… Kasuki ¿Eres la novia de Shun? — pegunto.
Ambos chicos se atragantaron con la comida y comenzaron a toser — ¿¡QUE!? — gritaron en coro —¡NO! ¡QUE ASCO!
— ¡Yo andar con esta mandona! ¡No gracias! — se quejó el ojiazul
—El ya quisiera salir con alguien como yo — se cruzo de brazos y una venita remarcada aparecía en su frente, a Ginga le salió una gota detrás de su cabeza
Yumi comenzó a reír —No, te equivocas Ginga-chan, todos somos primos
— ¿Primos? — ladeo su cabeza un poco
—Si, mi papá y la mamá de Kasuki eran hermanos
—Ya veo… ¿y tus padres Kasuki?
—Mis padres se divorciaron y nunca más volví a ver a mi padre, cuando tenía diez mi madre falleció de una enfermedad, cuando me quede sola mis tíos me adoptaron, desde entonces eh vivido con Shun y Yumi — sonrió levemente
—Lo siento, no quería hacerles recordar todo eso… — volvió su mirada hacía su plato
—Esta bien, ahora estamos juntos y el recuerdo de nuestras familias esta aquí — la chica llevo su mano hacía su pecho —Nunca olvidaremos nuestros momentos felices.
—Kasuki…
— ¿Qué hay de ti Ginga-chan? — la pequeña recargó sus codos en la mesa mientras colocaba su cara en la palma de ambas manos
— ¿Eh? ¿De mi? — llevo su dedo índice señalándose a si mismo
—Si, ¿Cómo es tu mamá y tu papá? Tus amigos, tus viajes ¡Quiero conocer todo acerca del mejor blader! — extendió sus brazos
—Mi mamá…a decir verdad yo no la conocí, ella murió cuando me dio a luz, no tengo un buen recuerdo de ella — sonrió levemente
—Entonces ¿Tu padre de crió? — preguntó mientras tomaba su bebida la peli-azul
—Si…algo así… — llevo su mano detrás de su cabeza — Pasaron muchas cosas… todo empezó cuando…
Así nuestro querido pelirrojo les contó sus aventuras, cuando llego a Beycity, sus amigos, sus beybatallas, battle bladers, sus rivales, el torneo mundial, la pelea contra Némesis, los tres estaban fascinados con las aventuras de Ginga.
— ¡Ginga-chan es genial! —Yumi lo miro con ojos de estrellas
—Has pasado por mucho, además tienes grandes amigos, me gustaría conocerlos.
—También tienes rivales muy fuertes — el pelinegro sonrió —Me hubiera encantado combatir contra Ryuga, obvio yo habría ganado — sonrió arrogante
—Si claro — se burló su hermana en un susurro
—Hey Ginga — el nombrado miro al ojiazul — ¿Crees que pueda algún día beybatallar contra Kyouya?
—Con…Kyouya…— muchos recuerdos pasaron por su cabeza y entonces la agacho —No se… puede que si…— sus ojos reflejaron un poco de tristeza
— ¿Ginga…?
El reloj sonó marcando la media noche
—Ups…se nos fue el tiempo platicando, bien es hora de ir a dormir — la chica levantó los platos
— ¡Ginga-chan puede quedarse conmigo! — los ojos de Yumi eran corazones
—No creo que sea buena idea… — comento el hermano mayor
— ¿Eh? ¿Por qué? — se quejó
—Vamos Yumi, tu cama es muy pequeña, tu y Ginga no cabrán — regaño la oji-violeta
—Que injusto… — dijo haciendo un puchero
—Esta decidido, Ginga dormirás conmigo — dijo el ojiazul
¿Eh? Pero Shun no es necesario, puedo estar en el sofá y…
—No hay problema — Shun llevó su mano hacía la cabeza de Ginga para acariciarla suavemente —Ven, llevemos tus cosas al cuarto. — le sonrió calidamente, en ese momento Ginga sintió como sus mejillas se coloraban un poco
Ba-Thump! Ba-Thump! "Una vez más…mi corazón…late de esta manera… ¿Por qué?"
—Bien, que descansen chicos — la oji-violeta se estiro
—Pasa buena noche Ginga-chan — sonrió la menor del grupo
Ambos se dirigieron a la habitación de Shun, el joven mayor abrió la puerta de su cuarto dejando que Ginga entrara, el cuarto de Shun era acogedor, tenía una gran cama con sábanas blancas al igual que las almohadas, al lado de ella tenía una mesita de noche y sobre de ella estaba una lámpara, al lado de la cama estaba un espejo, y del lado izquierdo tenía un librero y su clóset
—Valla… — entró observando el cuarto —Tu cuarto es genial Shun — dejo sus cosas en el suelo —Y más grande que el mío por cierto
— ¿Enserio? Yo creo que es pequeño — dijo mientras se quitaba su abrigo color negro —Dame tus cosas, las iré a guardar
Ya una vez puesta la pijama ambos se metieron a la cama para poder dormir, pasaron los minutos y luego las horas, ambos no podían conciliar el sueño
—Ginga… ¿Estas despierto?
—Si, no puedo dormir —contesto
—Yo igual — se quedaron en silencio unos segundos —Oye…me preguntaba si alguna vez podríamos acompañarte a Beycity
— ¿Acompañarme?
—Si, conocer la ciudad, conocer a tus amigos, beybatallar con ellos, sería genial ¿Cuándo volverás? — pregunto
— ¿Cuándo…volveré…? — Ginga se quedó pensativo, a decir verdad nunca pensó si regresaría a Beycity, es decir, el inició ese viaje para poder olvidarse de Kyouya, pero… con el paso del tiempo… ¿Podría olvidarlo?
— ¡Ginga! — el pelirrojo se exalto un poco — ¿Estas bien? Te estaba hablando y no me respondías
—Ah… lo siento, tan solo me quede pensando…no es nada— desvió su mirada, Shun lo miro unos segundos, entonces se acerco a el — ¿Shun? — Ginga noto que el peli-negro estaba muy cerca de su rostro, Shun alzó su mano para colocarla sobre la mejilla de Ginga, de un momento a otro la pellizco con fuerza — ¡Ow, ow! ¡Duele!
—Tu… si que eres un mal mentiroso… — soltó la mejilla adolorida del oji-miel —Si te sientes mal tan solo dímelo, sabes que estoy para escucharte — le brindó una sonrisa cálida —Si quieres hablar esta bien, no tienes porque ocultarme nada, después de todo eres mi amigo ¿No? Siempre estaré apoyándote — revolvió sus cabellos gentilmente
—Shun…— sus mejillas tenían un leve tono rosado —Gracias…vamos a dormir— se volteo para tratar de dormir —Buena noche Shun
El nombrado sonrió —Igualmente Ginga — se volteó para poder acomodarse
Ba-Thump! Ba-Thump! "Esas palabras…"
/Eres un pésimo mentiroso, sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea/
"¿Por qué? ¿Por qué mi corazón late así? Desde que lo vi a los ojos…esos ojos desafiantes y salvajes…esos…zafiros…" Ginga escucho como Shun se acomodaba, pues el ya había caído en brazos de Morfeo, entonces Ginga se volteó para quedar de frente a el. "Shun…" El peli-negro estaba profundamente dormido, algunos flequillos caían sobre su cara, Ginga acerco su mano para retirárselos de la cara "Woow…Shun tiene unas lindas pestañas…" Su mano se deslizó hacía su mejilla "Me recuerdas a Kyouya… pero a la vez eres tan diferente… ¿Cómo es que puedes hacer que mi corazón lata así?" Ginga retiró su mano y se dio la vuelta para poder acomodarse y por fin quedarse dormido.
Poco a poco comencé a abrir mis ojos, ¿Dónde estoy?¿Beycity? ¿Cómo es que? ¿Un sueño? Es extraño…siento como esperará a alguien… Mire a mi alrededor, estoy sentado en el pasto y no solo eso tengo algo en mi mano ¿Qué es? Observe que era, son unos collares, son la mitad de un corazón, en uno tiene mi inicial y el otro tiene la inicial K y ambos tienen escrito "Te amo", sentí como alguien me tapaba los ojos, no me espante si no más bien… me llené de felicidad… de mis labios se formo una pequeña sonrisa
—Kyouya…— ¿Eh? ¿Dije…Kyouya...? Retiró su mano y en cuanto volteé a verlo volví a contemplar aquellos zafiros —Hola — sin contenerme me acerque y te di un suave beso, inmediatamente me respondiste, al separarnos me lancé a tus brazos —Te extrañe— susurre
—Yo también — sentí tu mano acariciar mi cabeza gentilmente, me separaste un poco —Te traje un regalo, cierra tus ojos — sin dudar cerré mis ojos —Ahora ábrelos — cuando los abrí me lleve una sorpresa, Kyouya tenía extendido un ramo de rosas blancas, en cuanto las vi una gran sonrisa se formó en mi rostro
— ¡Son hermosas! — sentí mis mejillas arder
—Feliz aniversario
— ¡Kyouya! — tome las rosas y sin pensar nada más te bese —Gracias — se que mis mejillas tenían un color rosado —Te amo
—Yo también te amo — sentí como tus brazos rodeaban mi cintura
Esta sensación…es tan hermosa…nuestro aniversario…por eso te esperaba…entonces los collares —Sabes, yo también te traje algo — dije con un tono tímido
— ¿Enserio? ¿Qué es? — me miraste curioso
—Cierra tus ojos — obedeciste y los cerraste, tome la mitad la cual tenía mi inicial, te volví a mirar y se me ocurrió una idea, me acerque y uní mis labios con los tuyos en un tierno beso, sin que lo notaras te puse el collar —Ábrelos
Al abrirlos te diste cuenta del collar —Esto es… — lo tomaste entre tus dedos
—Es la mitad de un corazón, yo también tengo el mío — te mostré la otra mitad la cual tenía tu inicial
Me sonreíste —Déjame ponértelo — suavemente la colocaste alrededor de mi cuello —Listo — me miraste a los ojos y así nos quedamos unos segundos, después juntaste tu frente con la mía —Soy muy feliz a tu lado…
—Kyouya… yo también soy muy feliz a tu lado… — te sonreí
BA-THUMP! BA-THUMP! Mi corazón late tan rápido, y pensar que ate así solo porque estoy contigo…
Llevaste tu mano derecha hacía mi mejilla para brindarle una suave caricia, retiraste algunos mechones de cabello que caían sobre mi cara…es raro… ¿Por que quiero llorar? Si estoy feliz contigo…estoy aquí junto a ti… no entiendo…
Te fuiste acercando y me diste un corto beso —Te amo mi ángel…— me susurraste, llevaste tu mano para poder entrelazarla con la mía, sentí mis ojos arder…estoy a punto de llorar ¿Por qué? El pecho me duele…
—Kyouya…te amo… — mi voz se esta quebrando… —Te amo mi rey de las bestias…feliz aniversario — lleve mi mano hacía tu mejilla, así nos besamos…
La alarma sonó e hizo que Ginga se despertara acompañado de un pequeño salto, al notar en donde estaba se sentó y respiraba un poco agitado —Un sueño…— dijo para si mismo en un susurro, agacho su cabeza y apretó a sábana, algunas gotas cayeron sobre ella, Ginga llevo su mano hacía su rostro, sintió unas pequeñas lagrimas salir de sus ojos "Tsk… ¿Por qué mis sueños son así? Tan…hermosos…pero a la vez… me duelen…"
Escucho como tocaban a la puerta, secó sus lagrimas con el dorso de su mano para evitar que las vieran
—Ginga, ¿Estas despierto? ¿Puedo pasar? — llamó una voz familiar
—Si, adelante
La puerta se abrió dejando ver a un joven de cabello negro, quien traía una taza de chocolate caliente —Buen día — salido el oji-azul
—Shun… — sonrió —Buen día
—Ten — le extendió la taza —Si que eres un dormilón — sonrió divertido — Pensé que no despertarías hasta más tarde
— ¿Qué hora es? — preguntó mientras aceptaba la taza
—Son las once de la mañana — llevo una mano hacía su cintura
— ¡¿Las once!? Tanto dormí… — llevo su mano hacía su frente — ¿Por qué no me despertaste?
—Bueno, intenté hacerlo pero no reaccionabas, además parecías tener un gran sueño, ¿Qué soñabas? Te veías feliz
Las mejillas de Ginga se tornaron de un leve color carmesí entonces agacho su cabeza para evitar que Shun viera su sonrojo —No, tan solo soñé que estaba con mis amigos — lo miró para sonreírle por el contrario Shun lo observo detenidamente — ¿Shun? ¿Qué pasa? — el nombrado recargo sus manos sobre el colchón y se acerco al rostro de Ginga acción que hizo que su sonrojo aumentara
—No pasa nada — se levantó —Mejor arréglate, te estamos esperando para desayunar — le sonrió, así salio del cuarto
"¿Hasta cuando dejaré de soñar contigo? " Lanzó un suspiro, dejo la taza sobre la mesita de noche y sin más se levanto de la cama para arreglarse.
En el comedor Yumi ponía los platos sobre la mesa, Kazuki preparaba el jugo de naranja, mientras que Shun cocinaba.
—Buen día — saludo el oji-miel
— ¡Buen día Ginga-chan! — saludo animada la pequeña
—Hasta que te levantas flojo — sonrió la oji-violeta
—Lo siento jeje— rió apenado
—Bien el desayuno esta listo — así todos se sentaron para poder desayunar juntos, había huevo y arroz.
—Buen provecho — dijeron para poder comer
— ¡Esta delicioso! — nuestro querido Ginga comía gustoso — ¡Más por favor! — extendió el plato mientras que los palillos aún no salían de su boca
—Ginga-chan come mucho
—Y no engorda…que envidia… — dijo la chica
—Me alegra que te haya gustado Ginga — el chico le sirvió más
—Mi hermano también es buen chef — sonrió la menor
—Shun… ¿Cocinaste el desayuno?
—No se mucho de cocina pero si se hacer lo básico — rasco su cabeza
— ¡Tu comida es deliciosa! — le sonrió tiernamente, Shun se sonrojó un poco ante la acción de Ginga.
—Gracias… — agacho su cabeza para ocultar su sonrojo, pero solo Kasuki se dio cuenta de su reacción
—Nee Ginga-chan, me estaba preguntando ¿Quieres venir a conocer el pueblo?
—Conocer el pueblo…
—Si, te mostraremos todo lo que hay aquí, será divertido — sonrió
— ¿Seguros? No quiero ser una molestia y…
—Anda Ginga-chan — insistió
—No hay ningún problema — tomó de su jugo de naranja la peli-azul
—Por mi tampoco — hablo el mayor
—Chicos… — en su rostro se formo una pequeña sonrisa —Esta bien
— ¡Yay! — la pequeña se levanto de su asiento para abrazar al pelirrojo — ¡Ginga-chan verás que este día será muy divertido! — restregó su mejilla contra su pecho
~*Orange*~
Al terminar de desayunar, tomaron sus cosas y salieron de la casa para explorar el pueblo.
—Bien… ¡Que empiece el Tour! — Yumi de la nada saco unos lentes oscuros y se los puso mientras hacía una "pose triunfal" a los chicos les salió una gran gota estilo anime detrás de sus cabezas — ¡Ven Ginga-chan! — lo tomo de la mano y se lo llevo jalando dejando atrás a los otros dos jóvenes
— ¡Espera Yumi! — trato de detener a su hermanita—Ah… cuando se emociona no puedo detenerla
—Que esperabas, Yumi siempre ha sido así, toda vía recuerdo cuando me llevo a explorar el pueblo — sonrió divertida —Vamos a alcanzarlos
—Bien este es el puesto de la ancianita Angélica, ¡Buen día ancianita Angélica! — saludo la pequeña
—OH, buen día Yumi-chan — saludo la anciana — Te doy lo de siempre
—Si, por favor.
— ¿Lo de siempre? — preguntó el pelirrojo
—Si, la ancianita Angélica ¡Tiene las mejores manzanas del mundo!
—Yumi-chan eres tan gentil, por cierto ¿Quién es tu nuevo amigo?
—Oh, el es Ginga, mi nuevo amigo — presentó al pelirrojo
—Es un placer señora — mientras hacía una pequeña reverencia
—Mira que jovencito tan más educado — rió un poco —Tenga joven Ginga — le extendió una de sus manzanas —Para ti, esta va por cuenta de la casa — guiño un ojo
—Muchas gracias señora — acepto gustoso el fruto rojo, así la probó — ¡Esta deliciosa! — sus ojos brillaron
—Te lo dije, la ancianita Angélica tiene las mejores manzanas, mi hermano y yo siempre venimos a comprar.
— ¡Yumi! ¡Ginga! — escucharon unos voces detrás de ellos
—Hermano, valla hasta que nos alcanzan
—Corres muy rápido — jadeo un poco la joven
—Ten Yumi-chan — le dio una bolsa con manzanas rojas —Ara, pero si es Shun y Kasuki-chan
—Buen día señora Angélica — saludaron ambos chicos
—Igualmente, también están mostrándole el pueblo al joven Ginga
—Si, nos conocimos ayer y Yumi quiso mostrarle el pueblo — el peli-negro llevo sus manos hacía su cintura
—Hermano, Ginga-chan ya probó las manzanas, le fascinaron — extendió sus brazos
— ¿Enserio? No hay mejores manzanas que las de la señora Angélica
—Si, son tan jugosas y dulces… ¡Me encantan! — sonrió con los ojos cerrados, Shun se prendó a aquella imagen de Ginga era…tan…lindo… tanto como Yumi y Kasiku la señora Angélica se dio cuenta de la reacción de Shun
—Bueno chicos, creo que deberían irse, si no se les hará tarde y no acabarán de mostrarle el pueblo al joven Ginga
—Si, nos vemos mañana ancianita Angélica — se despidió —Vamos Ginga-chan
—Fue un placer señora, nos vemos — así Yumi tomo a Ginga de la mano y lo jalo a otra dirección
— ¡Esperen! — grito la peli-azul —Nos vemos señora… ¡Yumi no corras tan rápido! — salió corriendo detrás de ellos
—Este será un día muy largo — suspiro el oji-azul
—Oye Shun — hablo la anciana —El joven Ginga es muy lindo ¿No crees?
— ¿Eh?
—Sabes, ayer a la señorita Sara le llego una nueva caja llena de joyas, entre ellas vi un lindo collar de color azul, si no mal recuerdo…tenía un ala de Pegaso colgando, combinaría perfecto con Ginga, deberías dársela, después de todo es lo que hace un pretendiente —rió
— ¡Señora Angélica! — se sonrojo — ¡Yo no soy un pretendiente! Solo somos amigos… — desvió su vista
—Vamos Shun, no escondas lo que sientes, te conozco desde que usas pañales, anda ve y pasa todo el día junto con Ginga.
—Nos vemos — así se fue corriendo para alcanzar a los demás "Decirle lo que siento…"
—Bien ¡Eh aquí nuestra siguiente parada! La taberna del señor Oscar, el a veces el algo gruñón pero siempre nos ha cuidado a nosotros.
—Ah…los alcance… —jadeo un poco la oji-violeta — ¿Eh? ¿Qué hacemos en la taberna del señor Oscar?
—Como es un tour Ginga-chan debe conocer todo el pueblo — alzó su dedo índice cerca de su cara
—Yo no me quiero acercar tanto, debe seguir molesto por lo de ayer… — dijo con una dota detrás de su cabeza recordando todo lo que habían destruido
— ¡Chicos! — llego agitado el joven peli-negro —No corran así…— en cuento vio la taberna un escalofrío paso por su vértebra — ¿Qué hacemos aquí? Si el señor Oscar sigue enfadado nos volverá a poner a limpiar
—Pero, no creo que este enojado, digo ayer limpiamos todo, no puede seguir enojado — hablo el oji-miel
—Tu no lo conoces Ginga — hablo la chica —El señor Oscar es un malhumorado, cada vez que se enoja le salen canas verdes y lo que tiene en la mano te lo arroja
—A mi una vez me arrojo una caja — hablo Shun —Ese señor es de lo peor, se aprovecha por ser viejo…
Una puerta se abrió y a Yumi le dieron escalofríos —Hermano… cállate…
—Mírenme, soy el viejo gruñón de Oscar ¡Raaah! Los niños corren al verme porque soy un gruñón
Kasuki no pudo evitar soltar una pequeña risa, Ginga se llevó su mano para evitar reír
— ¡Mírenme soy Hulk pero en viejo! — estaba hablando de más…
— ¿¡Quién es Hulk en viejo!? — dijo el anciano en un tono frío, los tres chicos sufrieron un respingo — ¿Y bien? — les lanzó una mirada amenazante —Continúa hablando Shun…
—Decía que… ¡No hay nadie más gentil que el señor Oscar!
—Así es, es tan amable y siempre les da comida a los animales de la calle — rió nerviosa la chica
— ¡B..Buen día señor Oscar! —Saludo Yumi —Le pre…sento a nuestro amigo, Ginga. —trato de cambiar el tema de conversación
—Es un…placer… — el señor Oscar lo miro de cerca
—Si no mal recuerdo…tu estabas involucrado con la destrucción de los puestos — Ginga sudo frío
—Bueno…si… — el señor lo veía de una manera muy fría y amenazante
— ¡Nosotros ya nos íbamos! — Yumi tomo a Ginga del brazo y se lo llevo corriendo dejando un rastro de humo — ¡Nos vemos señor Oscar!
— ¿Y ustedes? — dirigió su vista a los otros dos — ¿Qué esperan? ¡Largo!
— ¡SI! — salieron corriendo atrás de Yumi y Ginga
—Estos mocosos y sus bleyblades…en mis tiempos se jugaba con trompos, esos eran inofensivos — así se metió de nuevo a su taberna.
Los chicos se detuvieron para poder respirar
—Eso fue aterrador— dijo el pelirrojo llevando ambas manos hacía sus rodillas
—El señor Oscar siempre es así — jadeo la pequeña sentada en el suelo
—No me pararé ahí en un año — la peli-azul tenía su mano en su pecho
—Se supone que los ancianos son amables… — El peli-negro se encontraba recargado en una pared para recuperar el aliento
—Bien, continuemos nuestro recorrido — se levantó la pequeña
Yumi le hablaba a Ginga de cómo eran los señores de cada puesto, Kasuki le explicaba la historia del lugar, mientra que Shun se encargaba de decirle de donde provenía la mercancía, nuestro querido pelirrojo estaba disfrutando su tour, se sentía feliz de haber hecho nuevos amigos.
—Bien e aquí la tienda que tiene las joyas más bonitas de mundo, ¡Buena tarde Sara-san!
—Ara, Yumi-chan, Kasuki-chan, Shun-kun ¿Qué les trae aquí? — de la tienda salio una linda joven de unos veinticinco años, de cabello largo hasta la cintura de color naranja y unos bellos ojos de igual color
—Hola Sara-san —Saludo Yumi — Le presentamos a nuestro nuevo amigo, Ginga Hagane
—Es un placer — le brindó una sonrisa
—Ginga… ¡Oh! ¡El es el gran Ginga! ¡Quien salvo a la tierra! ¡Es un placer tenerte en mi tienda! Anda ven, ve todo lo que quieras — le sonrió
—Muchas gracias— dijo tímidamente el oji-miel, así los chicos entraron a la tienda —Woow, que joyas tan bellas — miro fascinado el lugar
—Sara-san tiene una gran colección de joyas, siempre le llegan muchas de distintos lugares — habló la oji-violeta
—Hablando de eso, ayer me llego un nuevo cargamento de joyas, ¿Quieren verlo?
— ¡Si! Por favor — hablaron ambas chicas —Bien vengan conmigo, ¿Vienes Ginga-kun?
—En un momento las alcanzo, seguiré viendo las que hay acá
—Bien, siéntete como en casa Ginga-kun, ¿Qué hay de ti Shun-kun?
—Yo ahora las alcanzo — sonrió, así las tres salieron
Ginga estaba observando los estantes, había muchas joyas de diferentes colores, varias pulseras hechas con perlas, collares, aretes y todo de colores hermosos, al voltear Ginga vio un collar que llamo por completo su atención, era un hermoso collar color azul cielo y colgando de el se encontraba un ala de Pegaso, al parecer era un diamante tallado en forma de ala, Ginga se acercó y lo observo sus ojos brillaban al verlo.
El peli-negro se dio cuenta que Ginga veía algo — ¿Qué te pasa Ginga? Te has quedado ahí parado sin mover ningún músculo — llevo su mano izquierda hacía su cintura
—Ese collar es realmente hermoso — señalo con su dedo el collar que miraba
— ¿Collar? — Shun dirigió su vista hacía donde Ginga apuntaba "Ese es…"
/ Entre ellas vi un lindo collar de color azul, si no mal recuerdo…tenía un ala de Pegaso colgando, combinaría perfecto con Ginga/
"Es el collar del que me hablo la señora Angélica…" Shun miro a Ginga y noto como sus ojos brillaban al ver el collar — ¿Quieres probártelo? — le pregunto
— ¿Eh? — miro al peli-negro —No, así esta bien, tan solo vi que era muy lindo y no quiero que Sara-san se moleste — agito su mano derecha en señal de negación frente a su cara mientras que paso su mano izquierda detrás de su cabeza.
—Esta bien, Sara-san siempre me dejaba probarle los accesorios a Yumi, no se enojara — así saco el collar y se lo dio a Ginga
Ginga lo sostuvo entre sus dedos —Bueno si no hay problema — trato de de abrir la cadena — ¿Cómo se abre esta cosa? — a Shun se le hizo divertido y tierno ver como Ginga se peleaba con la cadena
—Déjame ayudarte —sus manos tuvieron un leve roce con las de Ginga
Ba-Thump! Ba-Thump! "Mi corazón…nuevamente…late así…"
— ¿Ves? No es tan difícil — le sonrió, Ginga al verlo se sonrojo un poco y agacho su cabeza, Shun se acerco a el —Déjame ponértelo.
Llevo sus manos detrás de cuello de Ginga para poder ponerle el collar "Estamos muy cerca…" —Ya esta — Ginga llevo su vista hacía su cuello ahí vio el collar
—Que hermoso…
—Si, se te ve muy bien
— ¿Tu…crees? — desvió su mirada
—Si, sabes en cuanto lo vi…pensé que se te vería lindo
—Gracias…
Ba-Thump! Ba-Thump! "Me duele el pecho…" Sintió como algo acariciaba su mejilla, alzó su vista y era Shun quien le brindaba una suave caricia —Shun… — ambos se vieron a los ojos "Tus ojos... son tan lindos…" Shun fue acercando su rostro poco a poco, Ginga pudo sentir la respiración de Shun sobre sus labios "Kyouya…" Ginga reacciono se alejo abruptamente.
—Yo…voy a alcanzar a las chicas — así salio de ahí
—Ginga…tsk…— Shun miro hacía el suelo
"¿Por qué? ¿Por qué me deje llevar así? ¿Por qué me imagine a Kyouya…?"
—Ah, Ginga-chan, hasta que llegaste, ya debemos irnos… — la pequeña noto el collar que traía puesto —Que lindo collar, se te ve bien — le sonrió
—Gracias…ya me lo iba a quitar
—Yo te ayudo — Kasuki se acerco y le retiró el collar —Listo
— ¿Te gusto la tienda Ginga-kun? — Sara tenía sus manos detrás de su espalda
—Si, sus joyas son realmente hermosas
—Vuelve cuando quieras esta bien — le sonrió y el joven pelirrojo asintió
—Bien, será mejor que volvamos a casa, se esta haciendo de noche — Kasuki miro el atardecer
—Iré por mi hermano — así Yumi fue en busca de Shun
— ¡Vuelvan cuando gusten chicos! — despedía la peli-naranja
— ¡Si! ¡Nos vemos Sara-san! — Yumi tenía levantado su brazo derecho y lo movía en señal de despedida
Así fueron rumbo a la casa, tanto Shun como Ginga no emitieron sonido alguno, lo cual Kasuki y Yumi se preguntaron que les habría pasado, al llegar prepararon la cena e igualmente Shun y Ginga no se hablaban, eso preocupo a las chicas.
—Nee Ginga-chan ¿Vemos una película? — dijo emocionada
— ¿Ver una película? — ladeo un poco su cabeza —No gracias estoy bien
— ¿Eh? ¿Por qué? Anda vamos di que si ¡Por fis! Veremos la que tu quieras ¡Di que si! — puso sus ojos de cachorrito
—Yumi…—suspiro —Esta bien
— ¡YAY! ¡Iré a poner palomitas! ¡Ginga-chan elige la película que quieras! — Ginga tan solo sonrió al verla
—Lo siento, Yumi-chan cuando se emociona siempre es así. — sonrió la oji-violeta
—No hay problema… ella me recuerda mucho a un amigo, el es como mi hermano menor
— ¿Un amigo?
—Si, su nombre es Yu, el es muy energético y cuando se emociona nadie lo puede parar. — sonrió divertido
Kasuki sonrió —Bien, yo me iré a la cama, estoy cansada por todo lo que hicimos hoy, descansa Ginga — así se retiro y se fue a acostar
Por otro lado Shun se encontraba en la cocina preparando un poco de té, necesitaba distraerse de lo que había pasado en la tienda de joyas.
Un rato paso y Yumi y Ginga continuaban viendo la película, ya era tarde, eran alrededor de las doce de la noche, y la pequeña Yumi no aguanto más y cayó dormida sobre el hombro de Ginga.
—Yumi… — Ginga sonrió , trato de cargarla con mucho cuidado para no despertarla
— ¿Te hecho una mano? — escucho una voz que estaba detrás
—Shun…
—Lo lamento, mi hermana siempre es así, ven déjame llevarla a su cuarto para que descanse — así Shun sostuvo en brazos a su pequeña hermana
—Gracias Shun — el peli-negro se marcho para dejar a su hermana en su habitación.
El oji-miel se sentó en el sofá y recargo su codo sobre el y su cara la coloco en su mano, el sueño lo estaba venciendo y poco a poco comenzó a cabecear, el sueño le gano y se quedo profundamente dormido.
¿Dónde estoy? Estoy…caminado… pero ¿A dónde? Llevo algo en mi mano derecha, es ¿Una cesta? Si es una cesta para un picnic, sentí una suave brisa la cual movió algunos mechones de mi cabello, acomodé mi bufanda y continué mi camino, llegue al parque de la ciudad… a lo lejos pude ver a alguien dormido sobre el pasto… pude ver su cabello color verde, se que sonreí en cuanto lo vi, al llegar me incline y deja la cesta a un lado, suavemente tome su cabeza para colocarla en mi regazo, no lo quería despertar… tus facciones tan lindas…realmente eres muy guapo Kyouya… acaricie una de tus mejillas, me acerque a tu rostro y note que tus pestañas eran tan largas…son muy bonitas… poco a poco me fui acercando y uní mis labios con los tuyos.
Cuando me separe un poco tus ojos se abrieron así pude contemplar aquellos zafiros que siempre me hipnotizan.
—Hasta que despiertas dormilón— te sonreí —Perdón, ¿Tarde mucho?
— ¿Qué?
Solté una pequeña risa—Me refiero a que si me llevas mucho tiempo esperando, no recuerdas, hoy comeremos juntos en el parque, un picnic —te conteste mientras jugaba con algunos de tus mechones de cabello
—No, solo estaba un poco cansado—me sonreíste. Al parecer te diste cuenta de que estas sobre mis piernas, pude ver como un pequeño sonrojo aparecía en tus mejillas. Sonreí para mi y sin dudar deposité un beso en tu frente—Te veías tan lindo dormido.
—No digas nada —te levantaste para sentarte a mi lado—Vamos a comer
Saque un par de emparedados y te di uno, observe como comenzaste a comer—¿Te…te gustaron Kyouya? —pregunte tímidamente. —Yo…los hice para ti —desvié mi mirada para evitar que vieras mi sonrojo pero fue en vano
—Si, están deliciosos —sentí tu mano acariciar gentilmente mi cabeza—Gracias por la comida.
—Kyouya…— te sonreí, de la cesta saque un píe de queso con zarzamora, corte un pedazo y te extendí el plato—Ten, espero que lo disfrutes — gustoso tomaste el plato
Observe como llevabas un pedazo hacía tu boca— ¿Te gusto? —pregunte con algo de timidez y sentí mis mejillas arder
—Está delicioso
¿Enserio? —esa respuesta me hizo muy feliz
—Si, ven —me tomaste del brazo y me jalaste hacía ti para haciendo que me sentara entre tus piernas por lo cual me sonroje —Pruébalo—acercaste la cuchara hacía mi boca para que pudiera probar el postre—Di ah~
— ¡Esta delicioso! Me alegra que haya salido la receta, yo… lo prepare espacialmente para ti Kyouya. — dije feliz
Besaste mi frente con mucha ternura, así continuamos comiendo del mismo plato, entonces escuche una pequeña risa burlona la cual provenía de ti
— ¿Qué pasa Kyouya? — te pregunte
— ¿En verdad tienes quince? Pareces un niño pequeño, tienes comida en la cara —te acercaste y con tu lengua retiraste el pedazo de píe que tenía en mi mejilla y un fuerte color escarlata se apodero de mis mejillas
— ¡Kyouya! Para que sepas ya casi cumplo los dieciséis
—Eres tan lindo— tomaste mi barbilla para que te viera a los ojos…esos ojos…nunca me cansare de mirarlos…—También tienes píe aquí —uniste tus labios con los míos
Un beso tan dulce…entonces mi cara se volvió del color de mi cabello al sentir tu lengua lamer mis labios…tímidamente abrí mi boca, sentí tu lengua recorrer toda mi boca, así mi lengua empezó a jugar con la tuya, tus besos…son tan embriagantes y tan suaves…sentí como pegaste mi cuerpo contra el tuyo, al final nos separamos para poder recuperar el aliento.
—Kyouya…— Quiero seguir probando tus labios…quiero seguir besantote…me acerque y volví a unir mis labios con los tuyos, esta vez pasé mis brazos alrededor de tu cuello, instantáneamente pasaste tus brazos alrededor de mi cintura. El beso poco a poco fue subiendo de tono, nuestras bocas bebían una de la otra, sentí como me recostabas en el pasto y te colocaste arriba de mi, empecé a jugar con tu cabello pasando mis dedos sobre el, tu no te quedaste atrás y también acariciabas mis piernas y mis caderas. No quiero separarme… quiero estar entre tus brazos…quiero…quiero que siempre estemos juntos…nos fuimos separando poco a poco —…Kyouya…lo siento, no debí dejarme llevar así.
—No pasa nada… Al probarte pierdo la razón — me susurraste
—Kyouya… — Te sonreí…me siento tan feliz…pero… ¿Qué es este dolor? ¿Por qué cuando estoy contigo me duele mucho el pecho? De nuevo siento ganas de llorar —Te amo mi rey de las bestias…— te dije viéndote a los ojos
—Y yo a ti te amo mi ángel — te acercaste y me besaste dulcemente…
— ¡Ginga! — nuestro pelirrojo despertó algo exaltado
—Shun… — miro a su lado — ¿Qué paso? —observo a su alrededor y noto como una sábana blanca lo cubría
—Te quedaste dormido
—Ah…lo siento… — trato de sonreír —Creo que debería irme a la cama… — trato de irse pero Shun sostuvo su brazo — ¿Shun? —en ese momento el peli-negro lo jalo obligándolo a sentarse nuevamente
— ¿Qué estabas soñando? — dijo de repente
—No estaba soñando nada — desvió su mirada
—¿En verdad? Entonces — tomo su mentón para obligarlo a verle a los ojos —Dime que no estabas soñando nada
Ba-Thump! Ba-Thump!
—Yo… — aquellas orbes color oro temblaron al ver esos zafiros—Estaba…soñando con mis amigos…
— ¿Esa es la razón por la cual estas llorando?— llevo ambas manos hacía el rostro de Ginga para así retirar las lagrimas que caían de su rostro
BA-THUMP! BA-THUMP! "Mi pecho me duele…pero ¿Por qué…?"
—Dime Ginga, ¿Por qué lloras? ¿Te paso algo? — le dijo con un tono suave —Ayer también lloraste…tenías tus ojos rojos, dime por favor ¿Qué te paso?
Ginga no podía responder "¿Qué le digo?"
—Ginga… ¿Te lastimo alguien?
—Yo…— BA-THUMP! BA-THUMP! BA-THUMP!
—No quiero verte llorar... — acerco su rostro poco a poco —Quiero verte sonreír…porque tu sonrisa hace que mi corazón se sienta feliz…
Así unió sus labios con los de Ginga
Ba-Thump! Ba-Thump! "No lo entiendo… ¿Cómo es que Shun puede hacer que mi corazón lata de esta manera? Shun hace que mi corazón lata de igual forma como lo hacía con Kyouya… "
Ginga fue cerrando sus ojos para dejarse llevar
¡Aquí termina el capitulo de hoy! ¿Les gusto? ¡Dejen sus reviews por favor!
JUDAI: Bien vamos a aclarar…
El peinado de Shun es como el de Nezumi de NO.6
Recuerdan que también Sora tiene un bey de Pegasus
(3)Yakiniku significa carne a la parrilla y se llama así a varios platos de diferentes tipos de carne cocinados a la parrilla. El estilo de cocinarlo se cree que proviene de Corea y que se popularizo en Japón por inmigrantes
coreanos.
(3') Tempura: Se refiere a la fritura rápida japonesa, en especial a los mariscos y verduras. Cada trozo de comida debe tener el tamaño de un bocado y se fríe en aceite a 180 tan solo durante dos o tres minutos.
Takoyaki: Es una comida popular japonesa hecha de pulpo y harina de cocina en una sartén especial con huecos para conseguir la forma redondeada y luego se añaden diferentes condimentos al gusto
KANDA: Bien al menos fue largo el capitulo
ALLEN: Y a ti te fascina dejarlos en la mejor parte
YO: Y antes que la turda enardecida llegue con antorchas de demás espero poder actualizar este fin de semana que creo que así será. *sale corriendo*
KRORY: ¿Qué pasara? ¿Cómo reaccionara Ginga? ¿Les caen bien los nuevos personajes? ¿Qué pasara cuando por fin se vean las caras los rivales?
KILLUA: ¡Descúbranlo en el próximo capítulo!
TODOS: Arrivederci!
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