Este fic participa del Primer Reto Mensual "Primer beso" del foro "Scorly: Enemies, Friends and Lovers"
todo es de Jotaka y etc etc blablabla
Quinta viñeta, dedicada a mi amiga Adriana que es fan de mis fics y que siempre quiso un beso entre estos dos...
¿Besos?... prefería snitches.
Realmente nunca me había puesto a pensar en mi primer beso o pavadas como esas, es decir, quien demonios pensaría en algo así cuando había docenas de bromas y travesuras en las que uno podía perder el tiempo.
O al menos no había pensado en ello hasta segundo año, cuando Scorpius idiota Malfoy le dijo a todo el colegio que yo era su novia y que por eso me había cedido el puesto de buscadora por el que habíamos competido… MENTIRAS. Yo me gané ese lugar con mi esfuerzo, no fue con suerte ni nada… solo que al rubio tonto no le gustaba admitirlo. Y para vengarse de mi corrió el rumor de que estábamos saliendo. ¿Imaginan las ganas que tuve de golpearlo? Claro que no iba a salir con Malfoy nunca jamás en mi vida, prefería salir con el calamar gigante, aunque tampoco habría mucha diferencia, porque ambos individuos tenían tentáculos, pero les dedicaban usos diferentes, y eran bastante repulsivos –bien, quizás Scorpius no tanto -.
Pero como fuese, conociendo a Malfoy, un día no muy lejano iba a besarme por el simple gusto de incordiarme y sabría que, bueno que nunca había besado a nadie. Y que no sabía cómo hacerlo.
Y tampoco podía creer que me estuviera preocupando tanto por culpa de ese cretino.
-¿En qué piensas, Lu? –Diego me sacó de mis pensamientos. Le dediqué una mirada vacía, hasta que se me ocurrió una idea.
-¿Has besado a alguien? –realmente debería empezar a controlar mi boca.
-¿A qué viene eso? –retrucó él. Solo me alcé de hombros para quitarle importancia, aunque iba a pedirle una locura si me decía que sí. –Bueno, sí. Y no pienso darte los detalles sangrientos.
Reímos de buena gana hasta que yo me obligué a expulsar esa palabra.
-Enséñame.
La cara de Diego fue un poema. Pasó de la gracia a la confusión, luego al pánico y por ultimo al enojo en cuestión de segundos.
-Estas jugando, ¿Verdad? –negué en forma de respuesta. Me miró con sorpresa pero luego sonrió. Ese era una de las muchas cosas que yo apreciaba de Diego, que no se hacía un mundo de algo tan simple como un beso. – ¿Estas segura?
-Si. Eres mi mejor amigo, así que no contará en el registro, ¿o si?
-Mmm… Depende.
-¿De qué?
-De que tal vaya.
Estábamos solos en la sala común, mientras medio mundo estaba o almorzando o en Hogsmeade. Los gemelos estaban castigados así que no había posibilidad de que alguien nos molestara. Y en ese momento pensé que si no fuera porque no albergaba ningún tipo de sentimiento romántico por Diego, él habría sido el tipo ideal al que darle mi primer beso, el que no fuera en práctica me refiero.
Diego era atractivo en muchos aspectos. Tenía la piel blanca fantasmal, ojos azules eléctricos con cierta forma almendrada, cabello negro muy crecido, tanto que su flequillo lacio le llegaba a la nariz, pero el de algún modo lograba mantenerlo fuera de su campo de visión sin perder el estilo. Era más alto que yo por lo menos por una cabeza, con extremidades esbeltas y movimientos felinos. Pero no solo era atractivo físicamente.
La única palabra con la que puedo describir su personalidad es genial. Así de simple. Diego era genial.
Por desgracia yo no podía ver a Diego como algo más que un hermano, un colega. Mi mejor amigo. Pero estaba fuera de discusión que yo preferiría mil beses darle mi primer beso a Diego que a Scorpius.
Pensé en todo ello mientras Diego acercaba su rostro al mio y sin ceremonias me besaba. Era extraño, ya que no sentía nada de nada más que un contacto más íntimo. Pero tuve que tragarme mis palabras cuando su lengua profundizó en mi boca y comenzó a besarme con rudeza. Ahora sí que puedo decir que creo en todos los clichés absurdos al respecto. Y sí, sentía fuegos artificiales y todo eso en mi interior. Entonces le correspondí.
Y me descubrí a mí misma queriendo que este beso entrara en el conteo.
Cuando todo terminó nos separamos jadeando y algo sonrojados, aunque los dos sabíamos que esto no iba a cambiar nada entre nosotros. Éramos mejores amigos y eso no cambiaría nunca.
-Y bien, ¿qué tal lo hice? –le pregunté luego.
-Definitivamente cuenta como el primero. –me respondió y luego se echó en mi regazo, como lo hacía siempre. Nada iba a cambiar. Aunque fuese mi primer beso oficialmente, Diego y yo seguiríamos siendo los delincuentes de Hogwarts sin nada romántico entre nosotros.
Lo único que lamenté fue que mi primer beso se diera a causa de Scorpius Malfoy…
Reviews?
