Día 4: En una cita.

Estaba feliz por poder estar con Oliver en un día como hoy, era nuestra cuarta cita y salia todo como debía estar saliendo. Estábamos en aquel parque de atracciones sin las miradas de las cámaras o de los malos y eso se agradecía muchísimo.

-Barry que tal si subimos a la noria?—dijo Oliver señalando la rueda de la fortuna, pero por mi parte solo puse sonrisa algo maligna y negó con la cabeza.

-Ollie montemonos allí. —dije yo señalando la gran montaña rusa haciendo que se pusiera pálido.

-Barry...

-Por porfiiiii. —suplique poniendo aquel puchero que el mismo no podía rechazar.

-Tks, esta bien vamos. —dijo el algo astillado cogiéndome la mano.

Sonreí suavemente y solo me dedique a entrelazar mis dedos con la suya mientras me dejaba arrastrar por el a la cola de la montaña rusa.

-Ollie sabes es la mejor cita de todas, sabes por que?—pregunte mirándole haciendo que el me mirara con una sonrisa.

-¿Por que Barry?—pregunto el mi respuesta.

-Por que estoy con la persona que amo y eso hace que todas las citas sean especiales. —respondi avanzando un poco.

-Creeme dentro de nada se volvera la peor cita de nuestras vidas. —dijo el con una mueca.

Estaba disgustado ya que yo sabia que se mareaba con las cosas rápidas.

-Señores les toca a vosotros. —dijo el chico que cogía los tickets y nos montamos para ponernos las barras de protección.

-Ollie esto es interesante y divertido venga a disfrutar! —dije yo mientras me emocionaba al ver que la atracción empezaba.

-Divertidisimo. —susurro el por lo bajini.

2 minutos después.

Me encontraba dándole aire al pobre Oliver el cual estaba totalmente pálido y fatigado me sentí algo culpable la verdad.

-Ollie ¿estas bien? —pregunte algo preocupado.

-La peor cita de mi vida. —se quejo Oliver haciendo que sonriera suavemente.

-Vamos. —dije tirando de su mano haciendo que me mirara de mala manera.

-Nada de citas en un parque de atracciones. —dijo el sentenciando nuestra cita haciendo que fuera la peor qué tuviéramos.

-Joooo. —dije yo soltando un bufido molesto y un pequeño puchero. —si no te quisiera de seguro que te odiaría. —dije quejandome.

-Yo también te amo Barry. —dijo el cogiendo mi mano y entrelazar la.

Final día 4.

Bueno aquí os dejó este pequeño capítulo, no se si me quedo bien pero bueno espero que os guste.