Título: Ricordando il passato
Claim: Ushiromiya Battler/Yasu
Notas: SPOILERS EP8.
Rating: T
Género: Romance/Angst
Tabla de retos: Hipnótica
Tema: 17. Nunca sirve.
En la oscuridad de los túneles construidos bajo Rokkenjima sólo el brillo sobrenatural del oro manchado de sangre y el cabello corto y fino de Beatrice sirven a Battler como guías de un camino incierto, húmedo, y secreto que sin duda los llevará al final de la pesadilla, a la brisa salada del mar y al calor del sol, fantasías que parecen lejanas, febriles, imaginarias. Justo como en un libro se desdibuja la trama con facilidad asombrosa, todo oculto bajo un velo que parece mágico, irreal, incubriendo al verdadero culpable hasta las últimas páginas, mismas que ahora parecen cerrarse en torno a ellos. Frágiles pero concisas, en lo que se adivina que no es más que el final. Pero si es el final, ¿por qué Battler aún se siente perdido en todo el asunto? ¿Por qué no comprende el misticismo y la nostalgia de la mujer que camina algunos pasos más adelante de él, sosteniendo una barra de oro?
—Has dicho algo de que la isla explotaría, ¿es cierto? —la voz hace eco en los túneles, suena tétrica y por un momento Battler siente que, como en las novelas de misterio, el asesino saldrá a su espalda para darle el tiro de gracia y la ilusión de la bruja, en su vestido de noche, se desvanecerá para siempre.
Beatrice no voltea a mirarlo, no sabe si es porque se avergüenza, miente o sólo quiere esconder su semblante. Quizás también sea porque podrían perder el camino y la historia nunca acabaría.
—Sí —responde con voz monótona—, de esa manera no quedará ningún rastro del crimen. Nadie sabrá quién lo hizo, no encontrarán cadáveres y todo quedará sellado en la caja del gato, en la caja mágica de Pandora. ¡En la ilusión de la Bruja!
Ríe y a Battler se le pone la piel de gallina, pues nunca ha escuchado tal sonido antes, nunca pensó que una risa tan dolorosa y sobrenatural penetraría en sus oídos para hacer resonar recuerdos, dolores antigüos y hacer crecer nuevos.
—Eso no es justo —dice y mientras las palabras abandonan sus labios, le llega un vago recuerdo del cielo en otoño, la tarde dorada muriendo en tonos rojizos y la sonrisa brillante de una niña, desdibujada de vez en cuando en muecas de contrariedad—. ¿¡Qué derecho tienes para hacerlo! ¡Mi familia tiene derecho a ser enterrada! ¡El asesino debe...!
—Oh, ¿entonces quieres hacerlo público? ¿Y cómo le explicarás a Ange lo sucedido? —hay cierto tono burlón en la voz de la bruja, pero parece simplemente una llamita mecida por el viento en comparación con su salvaje risa de minutos atrás. Es como si estuviese muriendo y eso a Battler le asusta, pues si ella desaparece, se quedará solo en la oscuridad—. Es mejor así, Battler.
—El hechizo que he puesto sobre la isla terminará pronto de hacer efecto, el día 6 de Octubre el sol brillará de nuevo y tú estarás lejos, tú contarás mi historia, ¿verdad? La Bruja Dorada que te arrebató a toda tu familia... La Isla alejada del mundo en el que se cometieron varios crímenes, el epitafio... —sus palabras cada vez parecen más y más desconectadas unas de otras, como si Yasu saliera de un trance profundo entre cada oración, como si nadara luchando contra el ímpetu de las olas, en lugar de atravesar ese mar de oscuridad.
—Te olvidas del motivo, el corazón del misterio. ¿Por qué lo hizo la Bruja? ¿Qué la impulsó a matar a tantas personas inocentes, no sin antes jugar con sus vidas?
—¡El motivo, el motivo! ¡Tú sólo piensas en el motivo! —las zapatillas se detienen en la oscuridad y por un momento Battler cree ver una mariposa dorada cruzando el espacio entre ellos. Cuando Yasu Beatrice se voltea, su rostro parece una máscara de teatro, mitad risas y mitad lágrimas, una imagen que pretende y consigue romperle el corazón—. ¡Diles que lo he hecho porque soy mala! ¡Porque me divierte jugar con vidas humanas, hacerlas sufrir! ¡Separar a dos amantes la noche de su compromiso, separar a padres e hijos, torturar a mujeres indefensas y chantajear a hombres idiotas! ¡Diles todo eso, diles lo que quieras de mí! ¡Lo peor, lo que se te ocurra! Jajajaja...
—Ése no es un verdadero motivo, ¿quieres que crea que en realidad eres una bruja cruel y despiadada? ¡Beatrice...! ¡Shannon-chan...! ¡Yasu! ¡Me niego, ¿me oyes? ¡¿Por qué te empeñas en aceptar toda la culpa tan sólo para proteger a Ange?
—No estoy protegiendo a Ange —el corazón de Yasu, fragmentado ya en tantos pedazos que le sorprende no hayan causado estragos aún en sus pulmones o se hayan salido de su pecho en ángulos extraños y sangrientos, amenaza con romperse aún más. Battler no puede entenderla ni aún teniéndola enfrente, ni aún cuando muy a su pesar, en sus ojos se aloja el secreto más preciado y más doloroso de los días de su niñez—. Me estoy protegiendo a mí.
Cierra los ojos y la luz dorada de su cabello parece apagarse. En la oscuridad, a Battler le parece escuchar un sollozo.
