Capítulo 2: ¡¿Duetos?
-Sé que es cosa repentina, pero quiero ver que tan rápidamente pueden solucionar cualquier percance que pudieran tener en su Debut o mucho más adelante- esas fueron las palabras que Tsukimiya Ringo, Idol a cargo de la Clase A decía a sus alumnos, quienes se mostraban algo... Shoqueados.
-¡Ringo-Sensei!- exclamó uno de los alumnos, levantándose de su puesto.
-¿Es en serio?- secundó otro alumno, igualmente poniéndose de pie.
-Claro que si- asintió la peli-rosa, juntando sus manos -Las clases a las que pueden ir a buscar son las Clases B y S- de repente, un bulliceo de susurros alegres y risillas se escucharon. En eso sonó la campana -Muy bien, pueden irse~ Recuerden que tienen hasta mañana~-.
Todos los alumnos salieron, algunos más animados y confiados que otros. De todos, dos chicos salieron juntos. -¡Moh! ¡Que voy a hacer!- se escuchó el exclamó de Otoya Ittoki, quién hasta se agarraba de los cabellos.
-Ittoki-Kun, cálmate- le intentó de tranquilizar su compañero de clases mayor, con una tranquila sonrisa -No puede ser tan difícil hacerlo, ¿Ne?-.
-Moh... Es que Natsuki... Para tí es fácil decirlo- le replicó el menor con algo de molestia y decepción, ganándose una mirada de desconcierto de parte del otro -Tú puedes pedirle eso a Syo, y tal vez él claramente acepte... En cambio, para mi es más difícil...-.
-Tokiya fácilmente podría aceptar- le recomendó el otro, con una gran sonrisa.
-To... ¿Tokiya?- Otoya lo pensó, imaginándose como seria el gran "No" que el otro le diría -...- rápidamente negó con la cabeza, para luego suspirar y bajar el rostro -Que voy a hacer Natsuki...-.
-Hum... Tendrás que buscar a aguien rápido, la canción es para mañana- le avisó; Shinomiya sonrió, le desordenó un poco el cabello y luego se retiró a su cuarto, con un aire de tranquilidad.
-Qué envidia... Natsuki...- susurró el peli-rojo, con una triste sonrisa. Con la gran duda en su cabeza, se dirigió a su cuarto, y al entrar, se encontró con la gran sorpresa de que su compañero de cuarto escribía -de seguro- la letra de la canción con la cual cantaría de seguro con el compañero que ya había encontrado. -Tokiya...- le llamó, con algo de vergüenza.
-¿Nande, Otoya?- preguntó el mayor, sin desviar la mirada hacía el quinceañero.
-Ahm... E-Etto... Y-Yo te quería preguntar...- cerró la puerta tras de si, y se dirigió hacía el peli-azul, quedando a sus espaldas -¿Y-Ya... T-Tienes compañero?-.
-Ie- negó simplemente, aún sin mirarle; pero luego dejó el lápiz sobre la hoja, y se giró para verle -¿Doshte?-.
-A-Ano... Bu-Bueno...- el menor apartó la mirada, rascándose la nuca nervioso, y con un leve sonrojo en sus mejillas -¿Se-Serías... M-Mi comp-compañero de...?-.
-Como quieras- respondió antes de que el otro terminara, lo que sorprendió al menor. Ichinose se giró en su silla, volviendo a escribir -Después de todo, es solo cantar una canción, ¿No?-.
-¡Cierto! ¡Te ayudaré con la letra!- exclamó el peli-rojo animado, y más que emocionado.
-De acuerdo, ten- el mayor le pasó una hoja con notas, y luego se levantó de su puesto -Tengo parte de la música para la canción, por lo que solo me faltan las letras de esta- mientras Ittoki miraba la hoja, el mayor traía otra silla, la cual dejó al lado de la suya -Si queremos que sea una buena letra, deberemos hacerla juntos-.
-¿Oh? ¡¿Ontoni?- una gran sonrisa se dibujó en su rostro; Tokiya sonrió y asintió, y el menor saltó -¡Sugoi!-.
-Ven, toma asiento- le avisó el peli-azul a su compañero, a lo que el otro acató rápidamente. -Entonces... ¿Empezamos?-.
-¡Claro!- asintió con una sonrisa, sonrisa que fue correspondida por el mayor con otra, para que luego ambos empezaran a crear la letra de su canción.
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-Lararara~ Nananana~... Si, va genial~ Hum... Lalara nana~... No... Ehm... ¡Ah!- tomó la hoja en la que escribía y la arrugó, para lanzarla al basurero -Entonces, de nuevo-.
-¿Qué haces, Syo-Chan?- habló de repente alguien a sus espaldas.
-¡AH!- el menor dió un gran salto, quedando tirado de espaldas en la cama, con una mano en su pecho, donde el corazón le saltaba -¡Natsuki-Baka! ¡Casi me matas!-.
-Gomen, gomen Syo-Chan- se disculpó Natsuki, son esa sonrisa infantil solo de él.
-¿Y que crees que hago? Obviamente la canción para el trabajo que nos dieron-.
-¿El Dueto?- preguntó el mayor, tomando asiento en la cama de su amigo -¿Entonces ya has encontrado compañero?-.
-... Yo... -Kurusu desvió el rostro, mirando a la incompleta melodía en la hoja -Yo... E-Esperaba que tú fueras... Mi compañero...-.
-...Syo-Chan... ¿Estas seguro?- cuestionó Natsuki, algo confundido con la repentina petición del otro; bien, Natsuki había pensado pedirselo a Syo, aunque supiera que este tal vez se negaría, pero se alegró al ver que el otro igual quería hacer el Dueto con él.
-Obvio Baka- mencionó Syo, sonriendo confiando, como solo él sabía -Es que como pensaba que llevabamos tiempo siendo amigos, tal vez hacer una canción juntos no sería mala idea- le explicó, tomando la hoja que tenía las notas -Demo... Debes ayudarme a... Completarla-.
-¿No la has terminado? Yo pensé que ya la tendrías lista- Shinomiya soltó una pequeña risa de burla y diversión, para recibir en su hombro un leve golpe de parte del menor.
-Oye, no he tenido mucha imaginación, ¿Vale?- se defendió con ironía Syo, soltando unas pequeñas risas igualmente que las del otro.
-Nee, Syo-Chan, pero tengo una condición- soltó de repente el mayor, mirando directamente a los ojos a su ahora compañero de Dueto.
-¿Una condición? Natsuki, tú originalmente no eres de condició...- no pudo terminar, pues pudo ver que el rostro del más alto estaba un "poco" cerca del suyo -Nat... suki...-.
-Mi condición es...- susurró el mayor, acercándose poco a poco, hasta quedar a al menos 8 centimetros del rostro del otro -... ¡Será mi letra!-.
-¡¿Nanni? ¡Natsuki!- Syo se lanzó sobre el mayor, agarrándole del cuello como si intentara ahorcarlo, mientras su rostro se mantenía en un peculiar color rojo. Realmente Natsuki a veces era muy infantil... Y él -Syo- a veces se ilusionaba demasiado...
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-¿Deseo Doble?- cuestionó Masato con algo de duda, mientras mantenía en sus manos una letra para una canción, a la que -al contrario de las demás- solo le faltaba la música.
-Hai- asintió el de cabellera dorada, sin dejar sacar esa sonrisa de su rostro, mientras se mantenía afirmado en la pared, al lado de la puerta -Como ves, solo hace falta hacer la música; fácilmente tú y yo podríamos...-.
-Me niego- soltó rápidamente el otro, entregándole la letra a Ren, con algo de molestia -¿Por qué debería cantar contigo?-.
-"Porque yo lo deseo" Porque creo que ambos haríamos un gran Dúo, ¿No, Hijirikawa?- mencionó con algo de razón el mayor, cerrando los ojos de forma lastimosa ante su propio pensamiento.
-...- para Masato, esa acción no pasó desapercivida, por lo que igualmente cerró los ojos y se acercó a la puerta, abriéndola -Entre mis letras hay una melodía casi lista; revísala y ve si queda con la letra, y si es necesario hazle modificaciones y listo- mencionó con seriedad, saliendo del lugar lo más tranquilo posible.
-... Arigatou, Hijirikawa- mencionó Ren, intentando no sonar sincero, más bien burlón. Con paso calmado, se acercó al lado del peli-azul, viendo las letras en el mesón del menor; su mano tomó las hojas con algo de delicadeza, queriendo no arrugarlas o algo por el estilo, pero eso provocó que algo cayera de entre los papeles -¿Oya?-.
En los pasillos, Masato caminaba calmadamente, pensando en como sería cantar con el hijo del dueño de la empresa enemiga de la de su padre -Una total deshorna- se dijo a si mismo. Recordó si la música que le había dicho al otro estaba realmente en el lugar que le dijo, y fue en ese momento en el que recordó que algo importante estaba entre los papeles. Hijirikawa se detuvo en seco, girándose de forma veloz y echando a correr al cuarto. -¡Jinguji, Matt...!- tarde; el mencionado tenía todas las letras en una de sus manos, mientras en la otra sostenía una foto -"¡Maldición!"-.
-Hijirikawa- habló Ren finalmente, provocando un pequeño sobresalto en el mencionado -¿Qué... Es esto?-.
-¿Qué crees que es tarado?- replicó el otro, intentando no sonar nervioso.
-No me refiero a eso- el contrario se dió la vuelta, mirando fijamente a los ojos a su compañero de cuarto -Esta foto es de hace muchos años... ¿Aún la tienes?-.
-La foto que sea, con un amigo, con un enemigo, con un rival... Jamás las hago desaparecer- le mencionó, acercándose al otro y tomándo la foto que el otro tenía en su mano, pero Ren se lo impidió -No me importa con quién estoy o quién esta en la foto, son solo recuerdos en una imagen-.
-Recuerdos...- dijo el otro, haciendo que el menor le mirara a los ojos -Solo recuerdos en una imagen... Perfecto- Jinguji soltó la foto, sonriéndo de nuevo -¿Te parece su ensayamos la letra con la música? Algo me dice que queda justa- preguntó, mostrando la música e intentando romper la tensión en el ambiente.
-Como quieras- Hijirikawa dejó la foto boca abajo en su mesón, y salió junto al otro. El viento de la ventana abierta hizo que la foto se volteara, dejando ver en ella a un Jinguji Ren y a un Hijirikawa Masato jovenes... Sonrientes y muy contentos.
Listo, segundo capítulo subido! Va bien? Va bien? Espero que si -w-Uu Como antes, acepto de todo, en especial Reviews~
Matta Ne~
