Bella Siberia ~ Hola! Segundo Capítulo de What makes you beautiful, aquí va! Espero que te encante! :3 Besitos!
-Oh my God, you wanna kill me(1)- dije por lo bajo.
Sentía que iba a desmayarme de los nervios. Había entrado a la van de ONE DIRECTION. Su chofer me había dado un topón en el brazo y ahora estaba ahí con ellos, a menos de un metro de distancia. ¡Era imposible! Por lo general esto le ocurriría a alguna de mis amigas, ¡no a mi! Pf, ¡con la suerte que suelo tener! ¿a mi? ¿A mi? Y tal vez en este momento me veía horrible, despeinada, roja como un tomate, ¡MUY FEA! ¿Dónde había un espejo?
-¡Hola!- dijo Niall- ¿Cómo te llamas?-preguntó muy amable, sonriéndome.
-Alba, me llamo Alba – contesté tímidamente, pero sin dejar de observarlo.
Oí cómo la puerta se cerraba tras de mi mientras buscaba con la mirada un lugar para sentarme. El interior de la van era muy espacioso debido a la posición de los asientos. Estos estaban puestos perpendicularmente, y al centro había una mesita con una bandeja de color verde, en la que habían galletas y jugo.
-¿Estás bien de tu brazo?- preguntó Liam, con su peculiar y masculina voz, al tiempo en que palpaba un espacio junto a él en el asiento, haciéndome señas de que me ubicara ahí.
Avancé torpemente hasta sentarme, y luego respondí nerviosa y con una voz no muy firme.
-Sí, estoy bien, gracias.
-¡Qué bien! Cuando Josh dio aquel frenazo pensamos que habíamos matado a algún perrito. Zayn casi se pone a llorar cuando le dije mi teoría. ¡Verás qué sensible es mi bebé!-comentó Louis pellizcando las mejillas del susodicho.
-¡Sensible, yo! ¡Hahaha!- exclamó Zayn golpeando a Louis en el brazo.
Como toda una aspirante a antisocial, me aguanté la risa (aunque no con mucho éxito) y me traté de poner seria. Es que... ¿No has pensado en que cuando estés frente a tus ídolos harás inevitablemente el ridículo? Bien, yo lo pensaba cada vez que imaginaba que estaba frente a ellos, y ahora quería actuar lo mejor posible para no pasar vergüenza.
Luego de esto, hubo un silencio incómodo por un período de 3 minutos. Los chicos me miraban a mi, y luego cruzaban miradas entre ellos. Parecían hablarse con los ojos. Sus pupilas decían a gritos ¡Esta chica está muy tensa!.
De repente, y dando un suspiro, Zayn se inclinó hacia adelante en su asiento y me dijo: "Vas happening!" Lo más gracioso fue la cara que puso al momento de decirlo. Puso bizcos los ojos y al terminar de decir la frase sacó la lengua.
Me puse a reír animada, y luego de unos segundos recobré la compostura. ¿Qué importa ahora hacer el ridículo?
-Mmm...-dije tímida. No era muy sencillo para mi intentar hacer vida social con alguien partiendo desde cero.- ¿Cómo están?-pregunté tratando de sonar valiente y de generar una conversación.
-Pues, ¡tengo bastante sueño!- dijo Zayn bostezando.
-Yo... estoy hambriento, pero fuera de eso estoy bien-dijo Niall con sus ojos entrecerrados y dándome una encantadora sonrisa.
-Muy bien, gracias por preguntar-dijo educadamente Liam, sacudiendo su pelo.
-Yo... ¡tengo tu nariz!-gritó Louis mientras me apretaba mi nariz con el dedo índice y el dedo mayor. Todos comenzaron a reir.
-¿Y tú, Harry?-pregunté en voz baja. Era el único que no me había hablado, y el único que no había respondido a mi pregunta.
Se encontraba mirando por la ventana trasera de la van. Se dio vuelta con una mirada cansina y dijo:
-Sí, bien, gracias-sonrió débilmente en un intento de ser educado.
El resto del camino hasta el hospital más cercano pasó rápido entre las bromas que los muchachos se hacían entre sí, sacándome varias sonrisas. ¡Eran tan agradables! Realmente no me lo podía creer. De vez en cuando me daba cuenta de los leves temblores nerviosos que sentía por la emoción e importancia que esta situación me provocaba. Traté de no ser sobreactuada ni histérica. No lo fui en ningún momento, ¡Gracias a Dios!
De pronto empezó a sonar mi celular.
-Aló?-pregunté al contestar.
-¡Alba!- era Kate, una de mis amigas, quien me gritaba al teléfono como cada vez que hacía algo irresponsable.- Alba, ¿dónde estás? ¡llama a tu casa de inmediato!, tus papás están muy preocupados y furiosos...
-Pfff...-resoplé molesta, me incomodaba que se preocuparan tanto y exageraran con eso de enojarse tanto.- Ok, muchas gracias por decirme. Te quiero, adiós.
No llamaría, ya me aguantaría un sermón más tarde. Al momento de cortar rudamente todos los ojos se posaron sobre mi, como preguntando qué había sido eso.
-Supongo que... debería estar en casa haciendo mis deberes como toda una buena estudiante, la cual obedece a sus padres-dije con voz inocente mientras hacía una mueca de dolor espiritual.
-Llegamos-dijo el hombre que conducía, Josh.
Me abrió la puerta de la van y me ayudó a bajar. Me cogió del brazo derecho y me dolió mucho, pero no me quejé.
-¡Esperamos que todo salga bien!-dijo uno de los muchachos al interior del vehículo. No pude distinguir bien quién fue.
Caminamos hacia el interior del hospital y nos acercamos a un módulo. Me pidieron mis datos y nos hicieron sentarnos a esperar. Al cabo de 20 minutos se oyó llamar por el parlante.
-Alba Mc Carthy. Box 24. Alba Mc Carthy. Box 24.
Josh me acompañó y abrió la mampara por mi. ¡Era muy caballeroso! Caminamos por el pasillo y luego golpeamos la puerta del box 24. Una joven doctora de unos 29 años abrió la puerta y me saludó de un beso en la mejilla.
-Hola, soy la doctora Mahina. Pasa, querida. Toma asiento.
-Hola doctora-dije amablemente.
-¿Qué te pasó, querida?-consultó mientras tomaba lugar en su silla.
-Yo la atropellé-intervino Josh con voz de exagerada culpa. Rodé los ojos.
-Él me dio un topón en el brazo,es que iba desconcentrada y no miré al cruzar la calle- dije mirando a los azules y grandes ojos de la mujer.
Se levantó de su asiento y se acercó a mi. Le pidió a Josh que saliera un momento de la habitación para poder examinarme. Este obedeció de inmediato.
La doctora me hizo abrir mi jumper y sacarme la manga de la blusa del lado derecho. Luego comenzó a escudriñar mi brazo; tocaba la zona y me dolía, la apretaba y un '¡ay!' se me arrancaba de los labios. Cuando llegó al codo me hizo doblarlo, y obedientemente lo hice, pero de una forma muy brusca y torpe.
-¡Shhhhit!- exclamé adolorida.
-Oye oye, cuida esa boquita- dijo con mirada de corrección maternal, al tiempo que hundía sus dedos en mi piel.- No hay fractura, es solo el golpe. Pero debes reposar o si no, dejará de ser una lesión sencilla. Debes usar esto.
Al instante me extendió una de esas manguitas raras que usan las personas que se han roto un brazo. ¡Yo no necesitaba eso! ¡La gente es tan exagerada! (Sí, mis papás, la doctora que me atiende ahora, los profesores, todo mundo!)
La miré con cara de "Are you fucking kidding me?" (2) y extendió nuevamente la manguita, por lo que suspiré y me la coloqué sin chistar.
-Deberás tomar estas pastillas desinflamatorias. Me dan muchísimas de muestra, así que tenlas, te las regalo. Te evitarás la visita a la farmacia-dijo sonriendo.
-Gracias, doctora.
Me despedí de ella y salí del box.
-Ya, estoy bien. ¿Puedo irme a casa a...- no alcancé a terminar la frase porque Josh no estaba en el pasillo. Llegué al final de este y salí por la mampara. Ahí estaba ese alto, oscuro y fortachón hombre, sentado entre niños enfermos y ancianos acalorados por la temperatura de la sala, mirando un partido de fútbol en la televisión que pendía de la pared.
Me acerqué y me incliné hacia él.
-Josh, ya... estoy bien. ¿Me puedo ir a …?
-No, cállese, cállese que no veo- ¿Era idea mía o había dicho cállese que no veo?
-¿Ah? Josh, escúchame...
-¡Que se espere hombre!-dijo agitando la mano, sin despegar los ojos del partido.
Observé a la gente en el salón de espera. Nadie miraba el partido. Los niños que tosían y repartían sus bacterias por el aire jugaban con avioncitos o comían galletas. Los ancianos leían el periódico del día, y otros simplemente respiraban el olor a hospital mientras esperaban su turno para ser atendidos.
Me acerqué al mesón, donde le pedí a la muchacha que atendía que por favor cambiara la tele. Me hizo caso de inmediato y solo así pude llevarme al zombie, que hacía frustrados comentarios.
-Oye, Josh, ¿Cómo llegaste a ser el chofer de One Direction? -pregunté muy curiosa, sentía que mis ojos brillaban.
-Desde X Factor soy su guardaespaldas. De ahí que voy con ellos a todos lados. Les he tomado un cariño enorme. Son muy talentosos y agradables. ¿Le gusta la banda?
-Sí. Me fascina.- dije calmadamente mientras el suave viento alborotaba mi cabello.
-Qué afortunada es usted, entonces- comentó dándome una extendida y blanca sonrisa.
Antes de llegar a su vehículo me ordeno que anotara en un papel la dirección de mi casa, para insertarla en el GPS. Se la di sin problemas, no era desconfiada con mis datos, y después de todo lo que él había hecho por mi, no tenía motivos para serlo.
Llegamos a la van, y cuando entré, los chicos me recibieron muy bien y me hicieron preguntas acerca de cómo estaba y qué había dicho la doctora. Seguimos conversando, y de repente llegamos a la sección de preguntas que yo no quería responder.
-¡Es tiempo de Quickfire! (3)- gritó Louis.
-¡Liam v/s Alba!-exclamó Zayn dejándome avergonzada y nerviosa.
-No, no, voy a perder, no es necesario...¡En serio! Preferiría ser una espectadora, yo...la verdad...
-Tranquila-dijo cariñosamente Louis.- Solo queremos saber un poco de ti-sonrió- No habrá Quickfire, pero te preguntaremos varias cosas.-ahora su mirada era traviesa.
-Zayn, tú primero.
-¿Te gusta One Direction?- dijo con un rostro infantil. Rodé los ojos. Todos los demás hicieron lo mismo, como si la pregunta fuera demasiado obvia.
-Sí, ¡me encanta!-contesté sincera.
-¿Tienes novio?- preguntó Niall. Me sonrojé.
-No, nunca he tenido uno.
-¿Cuál es tu sueño de grande?- consultaba Liam con mirada expectante y llena de interés.
-Bien. Cuando termine la escuela quiero aprender muy bien inglés, irme a Inglaterra y allí estudiar psicología, o consejería profesional. Quiero tratar con las personas. Quiero casarme y tener una hermosa hija, que tenga el pelo rizado como yo. Quiero vivir para siempre en Inglaterra.- comenté emocionada y un poco apenada también, por lo elevado e imposible de mi sueño.
-Guou... me parece muy bonito- dijo el encantador Niall.
-¿Crees que vas a poder lograr todo eso?-preguntó cortante y fríamente Harry. Su comentario me descolocó bastante.
-Sí. Por supuesto que lo creo.
-De acuerdo.- dijo sonando satisfecho, y dándose vuelta para seguir en su propio mundo.
Cuando veía los videos caseros de One Direction, Harry era una persona totalmente normal, amable y tan gracioso como todos los muchachos. No tenía idea qué le pasaba. Es decir, aunque era él mi amor platónico, estaba consciente de que no lo conocía nada. Tal vez era así siempre. Me decepcionaba pensar esto. ¿Osea que usaba una máscara de simpatía?
-¿Quién de nosotros te gusta?- dijo Louis.
-Em...
-La estás poniendo incómoda, Lou- comentó Zayn dándole un codazo.
-Oh,¿te pongo nerviosa? ¡Osea que estás enamorada de mi! Siempre lo supe, querida, ¡somos el uno para el otro!- actuó Louis, bromeando. Todos -casi todos- reían.
-La verdad... me gusta... am... Me gusta Harry- dije con una voz de culpa y mirándolo de reojo. Todo esto eran tan de ensueño, pero tan tenso y real a la vez.
El susodicho giró un poco la cabeza y me miró a los ojos sin expresión alguna.
-Señorita, ya estamos fuera de su casa.
-Oh, muchas gracias Josh. Chicos, fue muy agradable conocerlos, a todos. Ya que no los veré más, pueden firmar mi diario, ¿por favor? - Acto seguido saqué mi diario de vida y lo abrí en una hoja nueva. Le pasé mi lapicera a Niall y este escribió unas palabras. Rápidamente lo hizo Liam, Zayn, Louis, y finalmente Harry.
Me despedí agitando la mano, pero Zayn se levantó y besó mi mejilla cariñosamente.
-¡Cuídate, Alba!
-Sí, Zayn, ¡gracias por todo a todos!- dije sonriendo.
Me bajé de la van y me despedí de Josh, dándole gracias por sus atenciones. Se subió al auto y vi a la van partir. Harry ya no miraba por la ventana trasera, se había girado.
Abrí la puerta de mi casa y al entrar preparé mis oídos para oír los retos y los castigos que se me darían por haber desaparecido por tanto rato.
-¡Tú y yo vamos a conversar! Reunión familiar, en el living, ¡AHORA, JOVENCITA!- gritó brutalmente mi cariñosa y suave mamá. Sí, cariñosa y suave. Tan suave como las sanciones que se me venían.
(1) Oh Dios mío, quieres matarme.
(2) Are you fucking kidding me? Es un meme de Cuanto Cabrón. Pueden meterse a la página () y pinchar el link que diga "are you fucking kidding me?", sino, googléenlo en google imágenes :3
(3) Quickfire es un juego que realizan los chicos de One Direction, en el cual dos de ellos deben responder preguntas de las fans sin vacilaciones, sin reírse y sin titubear. Es muy entretenido! Veanlo en youtube :3
Espero que les haya gustado el capítulo. Y bien, vamos en el capítulo 2 y aún no tengo ningún review. Ni si quiera sé si alguien ha leído el fic, pero me encaanta escribir, y quiero verter toda mi imaginación aquí. Un beso! 3
I need that one thing, you've got that one thing (8)
