La muerte en un día

DISCLAIMER: icarly ni sus personajes me pertenecen son propiedad de dan Schneider y el fanfic solo lo adapto es propiedad de Genesareth….

PD:Este fic fue creado sin ánimos de lucro, su objetivo no es otro más sino el de entretener

ADVERTENCIA:Este fic fue escrito basado en un sueño, podrá tener partes que desagraden al lector, se recomienda discreción; y si no lo desean leer por esta advertencia, pues no saben de lo que se pierden, pero eso si tiene partes fuertes.

DISFRUTEN….

CAPITULO 2

Sam vio a Freddie, pero para su gran sorpresa, el chico ya tenía compañía, y no cualquier compañía, una chica que, al mismo tiempo en que Brad se fue, ingreso a la preparatoria una chica del 3 grado, también , habitaba junto con su familia la que anteriormente era la casa Johansen, su nombre era Paola, era hermosa en lo físico, pero superficial y una más que conformaba el grupo de las aduladoras de la ''Rondhaloide'' (como solía llamarla Sam a los 9 años) le molesto demasiado el hecho de que Freddie ya hubiese encontrado novia.

Freddie desilusionado y con el corazón roto, apenas si miraba a Sam, ella lo había abandonado unas semanas antes de que el regresara a Seattle, y la explicación que le había dado no le servía demasiado, aunque le duela el corazón, debe dejarla en paz, debido a que tiene novia y, a que ella no se mete demasiado con el por precaución, se podría decir, que tan solo cuando se chocan al doblar una esquina o salir de la cafetería o algún recinto, se miran y se hablan, pero como de costumbre, Sam lo evade con sus antiguos hábitos, fíjate por dónde vas frederly,para que el cortésmente le responda lo que tu digas Sam, aunque a los dos les duela en el alma, las cosas tienen que ser así.

Solo una vez ella y Freddie habían compartido algo juntos y fue en un proyecto de ciencias el cual debían plantear del modo que quisieran la teoría de Isaac Newton estaba bien corroborada y, si su tesis, era exacta; aunque ellos no supieron como paso, terminando unas diapositivas, ambos sintieron una extraña atracción por el otro que los llevo a besarse y a unas pequeñas caricias mas las cuales no terminaron en nada …, quedar con Freddie de que todo fue un mal entendido el cual no debió suceder, y ambos guardaron el secreto, aunque de alguna manera, Paola se entero de ese suceso, el cual no le gusto para nada, ella debía cuidar su reputación, así que la única solución que decidió tomar no era del todo humana (tal vez para un psicópata si lo era), pero de todos modos cumpliría su cometido: ¡ASESINAR A SAMANTHA HENDERSON PUCKETT!

Y aquí continua nuestra historia, Sam caminaba directo a un pequeño club al cual se había acostumbrado asistir de vez en cuando y, sobretodo, cuando no tenia trabajos que hacer para la escuela (o al menos un trabajo de suma importancia, según ella).

Al ingresar se acerco a la barra y pidió una cerveza con hielo, el joven mesero se la acerco, pero ella, antes de si quiera dar un trago, fue interrumpida por un muchacho que la invitaba a bailar, ella se distrajo explicándole detalladamente al joven que era un torpe, así que, al lado de ella se encontraba sentada una peculiar persona con un gran abrigo gris y un sombrero, por lo cual no se distinguía ninguna de sus facciones, aprovechando que Sam estaba distraída con ese muchacho (al cual por cierto le había pagado para que actuara así), tomo el vaso que contenía la cerveza que Sam había ordenado, saco un frasco muy extraño (de esos que te dejan a la expectativa de su contenido), agrego unas gotas del liquido que había dentro de el, coloco el vaso en su lugar, le hizo una seña al chico, se levanto y salió del establecimiento sin dejar rastro del camino que había tomado.

El joven dejo de molestar a Sam cuando vio la pequeña seña que hacia quien le había pagado para actuar y se alejo dejándola sola de nuevo, ella sin más remedio y de un trago bebió el contenido del vaso sin percatarse de algún extraño sabor, a los pocos segundos comenzó a ver pequeñas luces parpadeando y flotando, como si fueran luciérnagas de distintos colores, le dolía la cabeza y comenzó a sentirse mareada; justo en ese momento ingresaba al lugar Freddie, quien, como Sam, disfrutaba de visitar ese lugar y beber una que otra cerveza (pero no demasiadas para no perder la conciencia, según él), y justo en frente, se encontraba la que aun tenía su corazón, parecía enojada o quizás ¿enferma?, Freddie no supo descifrar que era pero llego justo a tiempo cuando Sam se desmayaba, él le pidió al cantinero que llamara una ambulancia, pero fue demasiado tarde, porque antes de ingresar al hospital, Sam ya no tenía pulso ni presión sanguínea, en conclusión, ya estaba MUERTA…

CONTINUARA….