¡El capítulo más esperado!
Capítulo 5: En el desierto parte dos O Buscando respuestas
POV LEA
Cuando mi hermano desapareció a través de la ventana, la extraña sensación regresó. Vale dijo que 'Él' le había llamado "hijo", pero eso no significa que Él tenga buenas intenciones para con mi hermano. Podía sentir que "algo" más estaba pasando, pero yo no sabía qué. Sólo sé que Él es peligroso, y no voy a dejar que Vale se enfrente solo a Él.
Ahora vamos a ver... Valentine había pasado a través de la ventana, él es más delgado que yo, pero yo soy más pequeña.
Mientras que Matt estaba distraído tratando de conseguir una buena excusa, subí la pila de almohadas y estaba a punto de saltar cuando Matt me vio.
— ¡¿Qué te crees que estás haciendo, Le?!
—No puedo dejarle ir solo.
—¡Estás loca, tienes CINCO AÑOS, Le, y dijiste que le cubririas! —Matt intentó agarrarme, pero no le di tiempo.
—Cubreme a mi también. Estaremos de vuelta pronto —le dije. Escuché a Matt gritando mi nombre cuando salté por la ventana.
La fuerza del viento hizo que me quedara sin aliento, pero todavía podía ver la figura borrosa de mi hermano, de rodillas. A medida que avanzaba me di cuenta de que el viento parecía hacerse cada vez más lento mientras me acercaba a Vale. Me asuste. ¡¿Qué estaba pasando?!
Vi la cabeza de Vale animándose como si estuviera escuchando algo.
"Por supuesto —recordé—. Él puede oír la voz"
Pero me quedé muy sorprendida cuando lo oí yo también. Era una voz masculina, y tenía algo extraño en ella. Pero Él parecía estar hablando en tonos suaves:
—Hola, Duncan.
Entonces le vi, de pronto era visible entre toda la arena. Me quedé helada del miedo.
—Algo malo va a pasar... —lo sabía.
"¡CORRE VALE!" Quirse gritar, pero no pude encontrar mi voz. Mi hermano estaba observando violentamente alrededor, sigue sin verlo. Vale me vio, sin embargo, un poco escondida entre toda la arena. Sus ojos se abrieron, y le hice señales: "detrás de ti". Vale sonrió un poco y se dio la vuelta, Él era totalmente visible ahora. Oí a Vale gritar y yo también grite, sin saber como se suponía que saldríamos de esta.
POV Vale
Cuando Matt me empujó fuera de la ventana, lo siguiente que supe es que me había golpeado la cara contra el suelo. El viento era brutal, pero de alguna manera logré comenzar el rastreo sin arena metiendose en mis ojos. Cuando estaba lejos de la R.V., el viento de repente se hizo más lento. Me puse de rodillas, el viento era muy lento. Me puse nervioso. ¿Qué estaba pasando?
De repente, sentí la presencia de la que hablaba Le. Mi cabeza se animó, tratando de encontrarle.
—Vamos —susurré con ansiedad—. Vamos. ¿Dónde estás? Vamos, papá.
Susurré, sintiendo un nudo en el estómago.
—Hola Duncan —escuche. Sonreí de forma automática y empecé a buscarle. Mis ojos se detuvieron cuando vi a una persona medio oculta entre la arena.
No, no era un hombre.
Era Lea.
"¡¿Que está haciendo ella aquí?! —estaba asombrado— ¡Yo quería venir solo!"
La vi haciendome señales. "Detrás de ti". Sonreí un poco y me di la vuelta.
De pie delante de mi estaba lo que debería ser un Kaiju de cincuenta pies. Escamas oscuras ondulaban por su cuerpo y ojos de color naranja afilados estaban frente a mí. Mis ojos se abrieron al ver al monstruo ante mi. Fue entonces cuando se me escapó un grito de terror. Tropecé hacia atrás cuando escuché a Le gritar. Recordando que ella estaba allí, di la vuelta y eché a correr.
—Date prisa Vale, ¡está justo detrás de ti! —gritó Le mientras corría hacia ella.
—Ya lo sé Le, simplemente hay que salir de aquí. ¡Empieza a correr! —grité de nuevo. Lea se volvió hacia el R.V. y corrió con todas sus fuerzas. Pero teniendo tan sólo cinco años no podía correr demasiado rápido. Me volví para ver cuán cerca estaba el Kaiju y me di cuenta de que él no se había movido. Entonces recordé porque estaba allí.
—Papá ¿dónde estás? —grité hacia las dunas de arena—. Tienes que salir de aquí papá. Un Kaiju está aquí.
—No Duncan, no tengo que irme —dijo la voz de mi padre. Por alguna razón sonaba como si viniera desde el Kaiju.
Fue entonces cuando deje de correr y volví a mirar al Kaiju a la cara.
—Vale, ¡¿qué haces?! ¡CORRE! —Le gritó—. Vamos, ya puedo ver la R.V.
Ella tenía razón; la R.V. estaba a la vista desde donde yo estaba. Pero tenía que averiguar quién es mi padre. Aunque tenía la sensación espeluznante que no me gustaría la respuesta una vez que supiera quién era.
—Papá, ¿eres tú? —susurré hacia el Kaiju. Sé que parece mentira, pero era la única cosa en torno a mi lado y Le— Necesito saber, ¿eres mi padre?
—Es hora de que vuelvas a casa Duncan —decía. Esta vez la voz era diferente de la que había hablado en mi cabeza. Salió como un estruendo y el suelo se sacudió detrás de sus palabras. Redujó la distancia entre nosotros a un par de pies en dos etapas. El miedo me mantuvo pegado al suelo mientras su mano se acercó a mí.
— ¡VALE! —Le gritó mientras era levantado en el aire por una mano gigante. Yo quería ir con ella ahora, pero ya estaba atrapado a su merced.
—Por favor, Lea, da la vuelta y corre. Sal de aquí —pensé que si algo le sucedía a mi hermana seguramente nunca me lo perdonaría. Miré al Kaiju. Tantas preguntas estaban en mi mente en ese momento, pero sólo una escapó de mis labios.
—Papá, ¿q... quién eres t... tú? —mi voz se sacudió cuando pronuncié la pregunta apenas audible.
¡Ideas para el siguiente capítulo son bienvenidas!
Hijo del demonio: Capítulo 6: En el desierto tercera parte O Dura verdad.
¿Puedes creer?
