Hijo del demonio: Capítulo 8: Encuentro
POV VALE
Nos estábamos preparando para ir a la escuela, bueno, yo me estaba preparando. Lea le estaba contando a Matt todo lo que hemos descubierto con el ordenador. No tuvimos tiempo para buscar a los de MEGTAF, pero al menos ya tengo algo de información acerca de lo que se viene.
Me he estado preguntando... ¿y si trato de hacer que suceda?
—Vale...
Es decir, ¿qué es lo pe...?
—Vale...
...or que puede...
—Vale...
...pasar?
— ¡VALENTINE! —me gritaron justo en el oído derecho.
Gruñí y agité el puño hacia quien lo hizo, la cara de Matt a pulgadas de la mía.
— ¡¿QUÉ?! —gruñí. Literalmente gruñí.
—Whoa, cálmate, chico Kaiju —dijo Matt con un poco de miedo por mi reacción.
—No-me-llames-así —dije fríamente.
Matt asintió en silencio.
—De todos modos, he estado haciendo algunas investigaciones por mi cuenta —declaró mi hermano—. No por Internet, sino por un libro que tiene Jake Finn. Tú le conoces, el chico de pelo castaño que siempre parece...
—Al punto —dijimos Lea y yo a la vez.
—Bueno, le 'pedi prestado' el libro... —dijo, ignorando la mirada escandalizada de Lea—. Y mira lo que encontré —dijo misteriosamente, yendo a su mochila, poniendo un libro con cubierta de cuero sobre la mesa y abriéndolo en una página en la que se podían ver criaturas similares a mi padre. Lea y yo nos inclinamos hacia delante para poder leer.
Hemos aprendido que: los Kaiju pueden controlar las acciones de las personas hasta un determinado punto, también depende de si la persona tiene o no una mente fuerte. Un Kaiju es muy rápido con la autocuración. También pueden borrar las mentes de los humanos hasta cierto punto. Los sentidos de un Kaiju son mucho más agudos que los de los seres humanos, pueden ver claramente en la oscuridad, oler las emociones de los humanos y escuchar los latidos del corazón. Un Kaiju es más fuerte y más rápido que los humanos con reflejos increíbles. La sangre de un Kaiju es fría, menos la de los Kaiju que, como Belloc, nacieron del fuego.
—Hhhmm... —comenzó Lea—. Eso de ver en la oscuridad no se aplicar a ti, a menos que seas muy torpe —se rió entre dientes. La miré burlonamente.
—Controlar las mentes y borrar recuerdos... —murmuré.
"Eso suena fascinante, pero no puedo evitar pensar en ello como una violación de la mente" —pensé.
—Tu oído es menos agudo que el de la mayoría de Kaijus, pero supongo que eso es normal, eres mitad humano después de todo —dijo Matt.
— ¿Pero qué pasa con lo de pa... Belloc pudiendo hablar conmigo? —dije. Aun no estaba tan acostumbrado a llamarle 'papá', y pensé que llamarle así sería... bueno, ya tengo una madre y un padre. Incluso si no son mis padres biológicos.
— ¿Tal vez pudo ser una conexión mental entre padre e hijo? —preguntó Lea.
Miré el reloj y sacudí a Lea para hacerla regresar de sus pensamientos.
—Hola chicos, faltan veinte minutos para que empiece la escuela —dije.
Matt pasó la puerta y Lea le siguió sin hacer ruido. Suspiré mientras caminaba lentamente hacia mis hermanos, ese día no me concentraría en la clase, estaba seguro.
POV 3ª PERSONA
Barnes se apoyó contra uno de los pilares de color rojo-bloque de soporte del edificio escolar; sus brazos estaban cruzados sobre su pecho mientras observaba a los niños de todas las edades entrando por las puertas. Había estado allí durante más de una hora ya y casi había decidido dejarlo todo de lado e ir a por un poco de café cuando finalmente los vio. Tres niños caminaban por la acera en frente de la escuela, cada uno diferente del otro.
El primero era un chico de pelo negro de unos diez años, con un aire de arrogancia iba presidiendo a los otros. Escupió un chicle sobre la carretera, rodando los ojos cuando la niña, con un remolino de rizos de color marrón rojizo por cabello y penetrantes ojos verdes, le reprendió nada silenciosamente por ese gesto. Ella parecía tener solo cinco años, sin embargo su voz se hizo eco perfectamente todo el camino hasta el otro lado de la calle. Barnes escuchó con interés.
—Matt, ¿por qué haces eso? ¿De verdad tenemos que recoger la basura de nuestro hermano mayor? ¡Vale siempre recoge su basura y es un año más joven que tú! —el otro niño, de cabello rubio y que iba detrás de ellos, sonrió mientras negaba con la cabeza.
—Sí, Matt. Lea tiene razón. Pasamos por esto todos los días, ¿no puedes cambiar eso y recoger tú mismo la basura?
Barnes resopló.
"Este chico tiene una buena actitud" —pensó.
Una campana sonó en la distancia.
— ¡Mierda! —el mayor, Matt, exclamó, empezando a correr— ¡Esa es la campana, chicos! ¡Toda vuestra perorata va a hacer que llegue tarde! —corrió hacía las puertas, ni siquiera se dio cuenta de la presencia de Barnes mientras se precipitaba por ellas.
Los otros dos, Vale y Lea, no parecían preocupados.
—Él sabe que la escuela no empieza hasta dentro de otros diez minutos, ¿verdad? —preguntó el niño con una sonrisa en su rostro.
—Nope —respondió su hermana, haciendo restallar la "p".
Se reían a punto de pasar a través de las puertas, cuando una banda de niños que no se veían muy amistosos les cerró el paso.
—Oh, mira, si son bobo uno y boba dos —bromeó un niño robusto, con mucha densidad corporal. Vale dejó de reír al instante, su cara retorciéndose en una mueca.
—Dejadnos en paz, Troy. No tengo ganas de aguantarte.
El abusón sonrió, moviéndose en la trayectoria del niño una vez más.
—Bueno, ¿no es tierno?. El retardado cree que tiene opción.
Barnes levantó una ceja.
"¿Bobo? ¿Retardado? ¿Quién se cree que es ese niño? —se preguntó mientras un pequeño grupo de niños comenzó a formarse— Bueno, tal vez los maestros van a verlo y poner fin a este comportamiento"
No hubo suerte. El agresor fue tomando cada vez más confianza y egocentrismo por la reciente atención, con maestros a la vista o no. Vale gruñó.
— ¿Qué es lo que quieres, Troy? —preguntó, con los puños apretados.
Troy sonrió de nuevo.
—Vamos a ver, ¿qué hay de tu dinero para el almuerzo, el dinero para el almuerzo de tu hermana y eso...? —contestó, señalando la capucha roja de gran tamaño del niño pequeño.
Vale negó con la cabeza.
—Lo dudo —su hermana pequeña se colocó detrás de él ccuando las fosas nasales del matón se agrandaron.
El muchacho levantó el puño y Vale se estiró desafiante. Barnes tenía la sensación de que eso ocurria con frecuencia.
"Bueno —pensó—, no pasará hoy"
Con un solo paso se colocó entre los dos chicos, agarró el puño de Troy y se le quedó mirando a los ojos.
—Sugiero que vayas al despacho del director, muchacho —ordenó en voz baja, encontrando la mirada obstinada del acosador.
—Lo que sea —respondió, mirando desde Barnes a Vale.
Él entrecerró los ojos.
—Te golpeare más tarde, White —articuló.
De repente se hizo un clic en la mente de Barnes. Había encontrado al chico que había estado buscando.
POV VALE
Parpadeé. ¿Qué ha pasado? Hace un segundo estábamos en medio de una nueva "sesión tirón" con Troy y al siguiente ¿un tipo interfiere antes de que pase algo? Por un momento me quedé allí, mirando como Troy, así como sus matones, se fueron. Tan pronto como estuvieron fuera de la vista me voltee hacía el hombre.
—Gracias, ¿señor...?
—Oh —soltó después de un momento—. Me puedes llamar Blitz.
Levanté una ceja. ¿Un adulto que no quiere que lo llame señor? Eso es nuevo.
—Umm, bueno, gracias... Blitz, yo...
Iba a continuar, pero sentí un tirón en mi sudadera. Miré hacia abajo hacía Lea y murmuré "¿Qué?"
Me miró con los ojos abiertos como platos.
— ¡Mírale! —susurró con gran urgencia.
Mire al adulto de nuevo.
—Todavía no sé qué..., oh.
Era el mismo hombre de su dibujo. ¡Sabía que deberíamos haber hecho la investigación esa mañana!
¡Otro más! ¡R&R por favor!
¿Puedes creer?
