Capítulo ocho: Preguntas y bromas


Antes de que tuviera tiempo para pensar, el hombre, Blitz, nos miró y dijo:

—Vuestro apellido es White, ¿verdad?

Parpadeé ante la pregunta. ¿Cómo lo sabía? Antes de que pudiera decir nada, Lea había asentido. El hombre sonrió.

—Me gustaría poder haceros algunas preguntas.

No vi nada de malo en ello, pero dije:

—Mientras no perdamos tiempo de clase.

Parecía que aceptó mi condición y nos llevó hacía un lugar un poco apartado.

—Está bien, ¿cuáles son vuestros nombres completos y vuestra edad? —vaya, no se anda por las ramas, pero me hacía sentir como si estuviera siendo interrogado, aunque de todos modos respondí.

—Valentine White, tengo 9 años. Esta es mi hermana Lea White, de 5 años —parecía sorprendido por nuestras edades, pero rápidamente continuó.

—Y vosotros y vuestra familia estabais en el desierto hace unos días —no era una pregunta.

Me alarmé por eso y traté de inventar una excusa, cuando Lea dijo "sí" tranquila. La miré en estado de shock, pero Blitz parecía triunfante y continuó su interrogatorio.

—Entonces, ¿me podéis decir algo sobre el Kaiju gigante con el que estuvisteis hablando? —tanto Lea como yo nos callamos sin saber qué decir.

Él sonrió, viendose tranquilo, y nos preguntó lo que supuse que era su pregunta principal.

— ¿Cómo es que Belloc, el rey de los Kaiju, os vio pero no os mató? —me quedé en silencio, pero Lea estaba a punto de abrir la boca cuando sonó la campana.

Volví en mi.

—La campana, tenemos que irnos —me apresuré a decir y me alejé con Lea a paso rápido.

No tenía ni idea de como sabía él todo eso, pero sabía que no había terminado con sus preguntas. Sin embargo, en este momento no pude evitar pensar 'salvado por la campana'.


— ¡Oye, Vale! ¡VALE! —escuche una voz que me llamaba. Salí de mi trance para mirar la cara llena de pecas de mi amigo, Nick Liam.

— ¿Qué pasa? —sonreí mientras se sentaba a mi lado— ¿Cómo estuvieron tus vacaciones?"

—Bueno, viajamos a España, fue increíble. Puedo hablar español ahora —dijo. (Nota de la Traductora: la frase en cursiva ya estaba en español en la obra original)

— ¿Quién era ese tipo con el que estabas hablando? —dijo una voz femenina.

Miré hacia arriba y me encontré con los ojos verde bosque de mi otra amiga, Kia Munch.

—No lo sé, quería hacernos algunas preguntas a Lea y a mí. Fuimos salvados por la campana.

—Él no me dio la impresión de ser un policía o algo así —dijo Kia, pensativa.

— ¿Qué hay de tus vacaciones? —preguntó Nick.

—Bastante interesantes, chicos —sonreí. 'Interesante' sería un eufemismo—. Fuimos al desierto, para conocerme a mi mismo y volver —dije. Vaya, no se suponía que lo último tuviera que decirlo en voz alta...

— ¿Qué quieres decir con 'conocerte a ti mismo'? —prefuntó Kia.

—Nada, nada... —dije, no estaba preparado para decirle a nadie, ni siquiera a mis mejores amigos, que soy adoptado.

— ¡¿Fuiste al desierto?! ¡¿Cuándo fue eso?! —preguntó Nick.

—Ante ayer —dije, desconcertado por lo que pudo pasar para que el feliz y despreocupado de Nick se preocuoase.

— ¡Hubo dos Kaiju combatiendo en el desierto ese día! Uno de ellos era uno verde, y el otro era...

—Belloc —dije, intentando hacer que sonara como una pregunta.

Nick parecía sorprendido.

— ¡S-sí! ¿Cómo lo supiste? ¡Nunca prestas atención a ese tipo de noticias! —dijo sorprendido, mientras nos dirijamos a la clase de historia.

—Os lo diré, pero... mantenedlo en secreto —les dije.

Nick asintió furiosamente, su cabello castaño rebotaba. Kia asintió lentamente.

—Yo lo vi.

— ¡¿QUÉ?!

— ¡Shhhh! —dije en un tono serio—. Vi el comienzo de la lucha. Entonces mamá y papá se asustaron y nos fuimos.

—Por supuesto, el gran Valentine no tiene miedo —dijo Kia burlonamente, sentadose en su asiento a mi lado.

—Nunca había tenido tanto miedo en toda mi vida —le dije en serio.

—No se te puede culpar —murmuró Nick.

La profesora de historia, Nancy, llegó en ese momento. Tuve una idea repentina.

—Nick —susurré—. Sabes, con toda la televisión que has visto, ¿sabés lo que es MEGTAF?

Para mi alivio, asintió.

—Cualquiera que esté interesado en los Kaiju sabe lo que es —al ver mi mirada interrogante, explicó—. Ellos cazan y matan a los Kaiju, Belloc es su objetivo principal.

Di un grito ahogado, sus palabras resonando en mi cabeza. Salvado por la campana. Pero si MEGTAF ya sabe que estuve en el desierto, ¿qué voy a hacer ahora?


—Si los Kaijus son tan poderosos, ¿qué tipo de poderes podrías tener? —preguntó Lea esa noche. Yo le había dicho que Blitz no era un hombre de confianza, y lo que realmente era MEGTAF, es decir, la próxima vez que nos lo encontremos debemos tener una historia planeada... aunque no podía pensar en nada creíble.

Ella estaba dibujando (que sorpresa) y yo estaba leyendo por enésima vez el libro que Matt nos había dado. Su reacción cuando le hablamos de Blitz fue bastante cómica, tuve que recordarle que no éramos los ángeles de Charlie. Pero cuando le dije sobre MEGTAF... yo no sabía que Matt pudiera parecerse tanto a un lobo enojado.

— ¿Por qué no le preguntas a Belloc sobre eso? —dijo Matt, levantando la vista de su tarea de geografía. Suspiré.

—Lo he intentado, pero no me responde —dije, tratando de no sentirme abandonado.

Sólo había conocido a mi padre durante unos minutos y luego ya casi desapareció de mi vida.

De nuevo.

—Podríamos tratar de averiguarlo —dijo Lea.

—Y eso sería... ¿cómo? —pregunté desconfiado.

Amo a Lea, pero cuando ella se pone así hace cosas que podrían ser peligrosas para mi salud mental y física.

—En realidad, no lo sé —se encogió de hombros.

—Típico —oí a Matt murmurar. Lea lo miró con rabia y ella saltó de la silla.

—Voy a bañarme —anunció ella y salió corriendo de la habitación, al baño.

— ¿Espera, ahora? ¡Tengo mis zapatos allí! Voy a ir a practicar fútbol con Diego y Jake, ¡y esos son mis zapatos de la suerte! —dijo Matt desesperadamente. El sonido del agua no paró, Lea tenía debe de estar llenando la bañera.

— ¿Por qué no esperas y los coges más tarde? —dije mientras seguía a Matt hacia el baño— Lea se va a enojar.

— ¡Lea siempre pasa la mitad de una hora en el baño! —gritó Matt, abriendo la puerta y entrando en el baño.

Me apoyé en la pared, mi hermano nunca aprendería.

— ¡¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?! —la intensa voz de Lea se hizo eco en el cuarto de baño. Ella estaba a medio vestir.

—Vengo a coger mis zapatos, pequeño monstruo —Matt rodó los ojos.

—Hay algo que se llama 'privacidad', Matty —le dije a Matt, que frunció el ceño ante el apodo.

Él cogió sus zapatos, puso una mano en la bañera y nos empapó a Lea y a mí con agua.

—Lo que sea —dijo con arrogancia.

Lea me miró y yo sabía que ella estaba pensando lo mismo que yo. ¡Si Matthew disfrutaba mojandonos, no se quedaría fuera!

POV TERCERA PERSONA

Tanto Vale como Lea levantaron los brazos y desearón con todas sus fuerzas mojar a su hermano.

Lo último que vio Matt fue a sus hermanos flexionando los brazos hacia él, con miradas idénticas de odio en sus rostros. Entonces, llegó el agua.

El deseo de Vale y Lea no perdió tiempo, pero salió con más fuerza de lo que ellos esperaban, ya que toda el agua de la bañera se fue volando con mucha fuerza y terminó cayendo sobre Matthew, le mojó completamente y le hizo caer.

— ¡MAMAAAAAAAAAA! —entonces se asustarón un poco. Su madre no era alguien que debieran enfadar.

Sin embargo, se acordaron, esto ocurrió mágicamente... Por si acaso, pusieron los mejores ojos de cachorrito que pudierón poner.

Marie White nunca había tenido una noche más desastrosa. Cuando entró en el cuarto de baño no sólo era un completo lío, con champús, jabones y toallas tiradas por el suelo, sino que también estaba completamente inundado.

Para su sorpresa, la bañera estaba completamente vacía, Lea estaba a medio vestir y Vale se inclinaba como en estado de shock contra la pared, ambos con caras lastimosas, mientras que el sin cerebro de su hijo mayor estaba en el suelo, completamente empapado, como si hubuera sido él el que tomó el baño.

— ¡Matthew! —gritó furiosamente—. ¡¿Qué pasó aquí?! ¡Será mejor que limpies esto antes de ir a jugar al fútbol! ¡Vale y Lea, no podéis seguir así de mojados o vais a pillar un resfriado! —ella realmente no entiendo que Matt había sido la víctima de sus hermanos, y no al revés.

—Para tu información, mami, no fue mi culpa, ¿de acuerdo? ¡Fueron TUS niños que lanzarón el agua sobre mí, por arte de magia! —Marie se sorprendió, nunca antes la había llamado mami, sólo unas pocas veces cuando estaba realmente enojado.

— ¡Además, casi me ahogo, gracias por preguntar! —continuó—. Pero no te preocupes, si muero ahogado, ¡antes me aseguraré de dejar el baño en buenas condiciones! —terminó con sarcasmo.

Marie miró a sus hijos más pequeños. Se veían totalmente confundido. Además, el agua no podría haber surgido de la bañera mágicamente. ¿Podría?

—Vosotros dos, id y poneros algo de ropa seca —no se dio cuenta de las expresiones alegres de Vale y Lea mientras corrían fuera de la habitación.

— ¡Lo hicimos! —susurró Vale excitado— ¡Lo hicimos!

Lea rió

—Parece que el poder sale de nosotros dos... —comentó Lea, excitada.

—... ¡Juntos hicimos eso! —terminó Vale con una sonrisa.

— ¡Malvado! —dijeron juntos.

—Imagina todas las travesuras que podríamos hacer —dijo Lea.

—Shush, quiero escuchar esto —dijo Vale, ya que sus oídos se tensaron para escuchar a su madre.

Mientras tanto, Marie iba a salir del cuarto de baño, pero se detuvo en la puerta.

—Mmmm Matt —le dijo a su hijo, que estaba de pie en el suelo—. Vas a tomar ventaja y bañarte tú primero... porque ya estás completamente mojado —ella se encogió de hombros y salió de la habitación, dejando a un furioso Matthew atrás.

Lea y Vale se morían de la risa.

— ¡Somos un gran equipo! —Vale exclamó entre risas. Lea rió.

—Sí —dijo ella—. Lo somos.


¡Otro más! ¡REVIEW!

¿Sugerencia para capítulos posteriores? Las necesito.

¿Puedes creer?