Por Alec

¿Yo era el chico? ¡Eso quería decir que yo le gustaba! ¡SI! ¡Gracias Dios mio! ¡Tengo una oportunidad con ella! ¡Ella va a volver a ser mía! Tengo tantas emociones dentro de mi que no se como explicarlo.

-Yo no la quiero- dije con una sonrisa.

-La amas.- dijo mirando hacia la ciudad con su mentón recargado en sus rodillas, mientras una lágrima deslizaba por su mejilla.

-Jamás… no podría amarla-

-¿Porque?-

-Porque mi muerto corazón ya tiene dueña…-

Se quedo pensando y después negó con la cabeza. Me gustaría decirle que es ella pero no quiero que se sienta presionada.

-Ya esta oscureciendo, y has tenido un mal día, deberías descansar.-

-¿Me veo mal?- sonreí de lado ante su pregunta.

-Mmm…pues- dije jugando con ella.

-¿Tan mal así me veo?- pregunto con una sonrisa triste.

-Ni llorando te vez mal.- admití.

¡Se sonrojo! ¡Se sonrojo! ¡Se sonrojo! Todavía tengo ese efecto en ella. Si supiera cuanto la amo.

-¿Me acompañas?-pregunto. Hasta el fin del mundo

-Claro.- la ayude a pararse.

Después de bajar del techo caminamos por los pasillos, hasta que recordé a su familia, de seguro estarían preocupados.

-Neslie… ¿vamos con tu familia? Debe estar preocupada por ti, ya que saliste corriendo y sin avisar.-

-Cierto, vamos.-

Caminamos en silencio hasta la sala de tronos, me imagino que ahí tenían que estar y efectivamente ahí estaban.

-¡RENESMEE!- grito Bella y corrió a abrazarla.

-Ma, estoy bien no te preocupes.- parecía incomoda.

-Ven aquí Neslie- dijo Aro amablemente

Neslie camino hasta el, me imagino que Aro quería leer su mente, y si, justo así fue la tomo de la mano y empezó a indagar en su mente, después beso su mano y le contesto.

-Descansa, pequeña, has tenido un día muy agitado…Alec, ven aquí.- ¿yo? ¿Y para que?

-Maestro- hice una pequeña reverencia.

-Tu mano.-

Se la tendí y empezó a leer mi mente.

-Hijo acompaña a Neslie a su habitación-dijo mientras me daba la mano y un abrazo hasta que me dijo al oído- Hijo, que lento te has vuelto-dijo con tono de broma, ¡rayos!

Después de eso le señale con la mano la salida y emprendimos camino hasta su habitación, íbamos por los pasillos hasta que vi que sus manos las llevaba "volando" moviéndolas hacia enfrente y atrás; no iba a desaprovechar la oportunidad así que entrelace su mano con la mía y se me quedo viendo.

-¿Te molesta?- le pregunte.

-Ah…eh…n-no.- tartamudeo.

-Perfecto.- Y seguimos caminando hasta su habitación, abrió la puerta y la solté.

-¿Que? ¿No piensas entrar?- dijo recargada en el marco de la puerta y con los brazos cruzados.

-No creo que…- y oí un portazo y la puerta estaba cerrada en mi cara- ¡NO ME RUEGUES TANTO! -le grite en forma de broma.

-¡NO LO HAGO!- dijo en el mismo tono, después de eso no escuche ruido adentro. Espere unos minutos y no escuchaba nada así que decidí entrar.

Una vez dentro no la vi así que empecé a recorrer la habitación, y toda olía a ella, en especial…la cama. Hasta que escuche caer agua de la regadera, entonces se estaba bañando. Mejor me senté en la cama a esperarla. Después de un concierto que dio en la ducha salió en vuelta en una toalla y con su cabello goteando.

-¡ALEC!- grito asustada Neslie.

-Lo siento, lo siento…- dije cerrando los ojos.

-¿Que rayos haces aquí?-

-Es que no escuche ruido y creí que te había pasado algo…-

-¡PODIAS HABER TOCADO!- grito.

-Y tu…y tu…PODIAS HABER METIDO LA ROPA AL BAÑO COMO CUALQUIER PERSONA NORMAL.-

-¡NO ME GRITES!- me grito.

-¡TU TAMPOCO!-

-¡PUES DEJA DE HACERLO!-

-¡IGUAL TU!-

-¡YA!-

-¡PUES CALLATE!- rugí desesperado.

-¡NO ME CALLES!-

-¡NO ME GRITES!-

-¡ESTA BIEN!-

-¡PUES DEJA DE GRITARME!...-gruñí, era frustrante pelear con ella y mas cuando no la podía ver- te podrías cambiar…

-Espera…-

-¡AHORA!-

-Muérdeme…- rio.

-Cuando quieras-dije con una sonrisa.

-¡Pervertido!-

-¿Yo? ¿Que tal si pensaba en otra cosa? Como alimentarme, ¿eh?- obviamente me la quería comer a besos.

-Pues no parecía en la forma que lo dijiste…abre los ojos.-

Los abrí y tenia una pijama que decía algo gracioso; "Kiss the vampire"

-¿De que te ríes?- pregunto.

-De lo que dice tu pijama…-

-Jaja, yo también me reí cuando la vi en el centro comercial.-

-Bueno, te dejare para que descanses…-

-¡NO!...no te puedes quedar…¿conmigo?-dijo mirando hacia el piso. Me acerque a ella y levante su rostro con mi dedo.

-¿Porque?-

-Porque no voy a poder dormir-me le quede mirando incrédulo-porque he estado teniendo pesadillas- ¿era enserio? ¿Porque no solo lo decía?-porque…te necesito.

Esas 2 palabras me supieron tan bien, a lo cual sonreí. La cogí por sorpresa de las piernas y su espalda y ella pego un grito de sorpresa y automáticamente rodeo con sus brazos mi cuello. La cargue hasta acostarla en su cama y la arrope con las sabanas, después me senté en la orilla de la cama esperando a que se durmiera. Hasta que me hizo un puchero adorable y me pestaño.

-¿Que?-dije riéndome de su gesto tan infantil.

-Te quiero aquí, ¡en seguida de mí!-

-¡Oh!- me quite mis zapatos y me acomode en seguida de ella.

-Te diría "acércate no muerdo" pero no estoy muy segura de eso.-

-Duermete,la mia principessa (mi princesa)-

Dije depositando un beso en su frente, después de eso cerro sus ojitos y su respiración se fue acompasando hasta quedarse profundamente dormida e inconscientemente me abrazo.