Por Renesmee

Me desperté y me di cuenta de que estaba Alec a mi lado.

-Buenos días Neslie- me saludo.

-Buenos días.-

-Jane vino anoche y dijo que cuando te despertaras te arreglaras porque va a haber una reunión en la sala de tronos, temprano-dijo en tono serio y un poco frio; lo peor es que en ningún momento me miro.

-¿Pasa algo malo?-

-¿Porque no te arreglas? Te veo en el salón-dijo poniéndose sus zapatos y después de eso salió de mi habitación.

Me pareció extraño su comportamiento, tan distante y frio hacia mi. ¿Habré dicho algo malo mientras dormía? No lo creo, ni siquiera recuerdo con que soñé. Renesmee arréglate y averígualo por ti misma ¿quieres? ¡Cierto! Mejor me metí a bañar y después de eso salí con una toalla enredada en mi cuerpo para buscar la ropa que me iba a poner:

Planche mi cabello y salí de la habitación; en los pasillos no encontré a nadie así que llegue mas rápido. Al entrar al salón estaban mi familia y parte de la guardia, menos Demetri y Michael que seguían de luna de miel.

-¡Amor! Buenos días, ¿estas bien?- corrió mi padre hacia mi y me abrazo.

-Si pa…buenos días.-

-Aro la decisión ha sido tomada, partimos en unas horas.- dijo mi abuelo.

-¿Que? ¿Nos vamos?- pregunte.

-Si mi amor… ¿hay algún problema?- dijo mama. Me hice para atrás; ¿pregunto? ¿O no pregunto? ¿Me dejaran? Lo más importante… ¿me querrá aquí? ¿No me lastimara más? O más bien ¿no lo lastimare más?

-¿Porque no pruebas?- me susurro papa en el oído.

-¿Pasa algo?- pregunto Aro.

-Es que yoooo…mm…no termine de conocer Volterra y…hehe quería saber…- no termine de decir cuando Aro me interrumpió feliz.

-¡CLARO QUE SI! - ¿que tan obvia así era?

-Siempre cuando tus padres te dejen.- dijo Marcus sonriendo.

-¿Que pasa?- pregunto mama confundida.

-Mama, ¿puedo quedarme un pequeño tiempo aquí?- seguro se iba a volver a poner loca como la ultima vez.

-¿Segura?-

-Si.-

-¿Ustedes que dicen?-pregunto dirigiéndose a mi familia.

-No hay problema, aunque extrañare a quien hacerle desayuno.- dijo mi abuelita.

-No hay problema.- dijeron todos.

-¿Entonces cuanto tiempo será?- pregunto papa.

-Mmmm no se…¿que dice usted Aro?- pregunte.

-Por nosotros no hay problema, puedes quedarte todo el tiempo que quieras.-

-Solo serán unas semanas.-

-¡Ok! Entonces tenemos que ir de compras para que te quedes con ropa aquí y…- salto rápidamente Alice.

-¡Eso lo hago yo!- dijo Jane.

-Como sea.- dije rodando los ojos.

-Tengo que ver tu closet primero, para aprobar eso.- dijo Alice fulminándola con la mirada.

-Cuando quieras.- contesto retadoramente.

-Ae no es cierto- dije negando con la cabeza, no me quiero imaginar lo que esas dos vayan a hacer.

-Bien, entonces ve a nuestra habitación ahí esta tu maleta lista.- me sonrió mama.

-Ok, me retiro.- dije.

Salí de la sala y me dirigí a la habitación de mis padres, pero en el camino me encontré con Tontonella.

-¡ALEJATE DE ALEC!-dijo poniéndose en mi camino con las manos en la cintura.

-OBLIGAME- dije dando un paso hacia enfrente quedando cara a cara.

-¡Porque no te largas con tu familia y tu perro!-

-Porque no se me da la gana- dije con indiferencia.

-¡Él me QUIERE A MI!- dijo haciendo énfasis en "quiere a mi".

-Que curioso de tu boca solo sale esa palabra…quererlastima que no te AME.-

-¡Oh por favor! Claro que me ama…yo si soy una MUJER, no solo una pequeña niñita que siempre se esconde detrás de su daddy- dijo haciendo voz de niña chiquita en la palabra daddy. Y pues tenía razón, yo a su lado era una niña.

- A mi familia no la metas en esto.- gruñí.

-Ya te lo dije, ¡aléjate de él, es mio!- estaba a punto de estamparle un puñetazo en su horrenda cara…pero me interrumpieron.

-Suficiente. Antonella el amo quiere verte.- dijo con voz fría.

-Cuenta tus bendiciones Tontonella porque a la otra te voy a recordar porque no te debes meter conmigo-la amenace.

-¡Renesmee!- me regaño Jane. Me quede shokeada ella nunca me había llamado la atención- no te rebajes a su nivel…ve a tu habitación.-

-¿Disculpa? ¿Que te pasa?- le dije.

-Renesmee me alegra mucho, no sabes cuanto, que te quedes; pero me lastimo mucho ver a mi hermano en el estado en el que lo dejaste.- dijo algo molesta.

-Yo…no entenderías-dije negando con la cabeza y me retire de ahí.

-¡Renesmee! ¡Vuelve, lo siento no quería ser así contigo! ¡NESLIE!- oía los gritos.

Antonella tenía razón, ¿para que me quedaba? Él tiene su pareja, y yo lo lastime y al parecer mucho. Me recosté en la cama y me puse a llorar; ¿que acaso ese es mi propósito aquí en la Tierra? ¿Hacer sufrir a quien se cruce en mi camino? Aceptémoslo desde que mi familia se entero de que yo venia al mundo hice sufrir a todos y en especial a mi mama. Después a Jacob, perdí a mi mejor amigo…y a Alec y con eso también hice sufrir a Jane.

-Me voy-suspire.

Dos hielos me rodearon, era como dos grandes y fuertes murallas de puro hielo, que me quemaban, pero no me ardía al contrario; me sentía bien, segura. Ese perfume tan exquisito, embriagador, que con solo olerlo se te hacia agua la boca inundo mis fosas nasales. El frio viento de una noche de Diciembre rozaron mis labios, mis mejillas hasta mi oído.

-No te vayas, no me dejes…te acabo de recuperar no te quiero volver a perder.- susurro en mi oído haciendo que se me erizara la piel.

-Alec…yo- mi voz sonaba tan temblorosa y frágil.

-Renesmee yo te amo, y nunca JAMAS dejare de hacerlo…-

-Pero yo te lastime, no sabes como me arrepiento…- le quería decir lo mal que me sentía por hacerlo sufrir pero las palabras no salieron, solo quebré en llanto.

-Renesmee mírame a los ojos…-no podía ver completamente sus hermosos ojos, ya que las lagrimas me lo impedían- ¿Me quieres?-

-Te amo- después apareció una hermosa sonrisa mostrando todos sus perfectos y blancos dientes. Me acerco poco a poco a él y a escasos centímetros me susurro.

-Non lasciarmi di nuovo piccola, ti amo amore mio (nunca me vuelvas a dejar pequeña, te amo mi amor)-

-Mai (nunca)-

Poso su labios en los míos, era un beso tierno, dulce con tanta delicadeza, hasta que su lengua delineo mi labio inferior como pidiendo permiso para entrar lo cual se lo concedí, formando así una lucha entre hielo y fuego, entre dos leones peleando con fiereza. Un beso lleno de pasión, amor, deseo, necesidad uno del otro y era cierto yo lo necesitaba mas que al aire y el a mi. Alec se fue separando de mí para que yo pudiera respirar y sinceramente estaba jadiando. El solo sonrió.

-Deberías ir a despedirte de tus padres.- dijo juntando su frente con la mia.

-Si…¿vamos?-

-Contigo hasta el fin del mundo.-

Salimos de la habitación tomados de la mano, pero recordé a Antonella y automáticamente solté su mano.

-¿Porque…-pero lo interrumpí cuando abrí las puertas de la sala.

-¿Ya se van?-

-¿Nos estas corriendo?- dijo papa en tono ofendido mientras alzaba una ceja incrédulo.

-Noooo, jajaja solo preguntaba.-

-Jijiji si mi amor ya nos vamos.- rio mama.

-Ok.-

Después de eso me despedí de toda mi familia y cuando se fueron me quede en la sala de tronos platicando animadamente con los 3 lideres pero me sentía incomoda ya que Jane me veía con tristeza y yo no quería que se sintiera mal por nada.