Por Renesmee:
Me siento mal, muy mal. Aunque Alec me diga que no es mi culpa la muerte de Antonella yo creo que si…tenia un mal presentimiento sentía un gran dolor en mi pecho y seguro era eso; su muerte. Y todavía después de su…lo que paso; sigo teniendo ese dolor en mi pecho; y no entiendo el porqué, Jane me dice que tal vez es por el dolor de su muerte aunque ella no entiende porque y sinceramente yo tampoco, simplemente no me caía bien ni yo a ella pero eso no quita que la culpa sea mía.
-Deja de pensar en eso; tal vez sucedió para que ya no tuviéramos problemas y que viviéramos juntos felices para toda la eternidad.-susurro Alec en mi oído.
-Tal vez…palabra clave.-
-Chicos, perdonen la interrupción pero hoy vienen tus primas Neslie y el maestro nos quiere a todos en el salón.- nos aviso Jane.
-Ya vamos-después de eso salió de la habitación.- Renesmee…quiero pedirte algo- dijo Alec en tono serio.
-¿Que?- dije volteándome a verlo.
-Bésame…olvídate de Antonella; olvídate de todo y bésame; nomas somos tu y yo.-
-Sera un placer.- rodee su cuello con mis brazos y me tomo por la cintura, acerque mi rostro al de él y roce nuestros labios hasta fundirnos en un beso tan mágico, único, lleno de pasión y de amor; efectivamente me olvide de todo; pero algo lo tuvo que arruinar…y fue el; se separo de mi.
-No sabes que afortunado me siento al tenerte aquí entre mis brazos.-
-Te amo.-
-Yo también mi amor… ¿vamos?- dijo regalándome una tierna sonrisa.
-Vamos-dije con una gran sonrisa
-Me encanta tu sonrisa-
-Me encanta tu cabello-
-Me encantan tus ojos-
-Me encantan tus labios-
-Me encantan tus rizos-
-Me encantan…-
-Si Carlie, ¿dinos que te encanta de nosotras?- dijo una voz algo chillona, y la conocía perfectamente.
-¡CAAM! ¡JAAZ! ¡Al fiiiin están aquiii!- grite mientras corría hacia ellas.
No lo podía creer, ¡al fin tengo a mis primas conmigo! Sentí como si hubiera pasado una eternidad desde la última vez que las vi.
-Como te extrañe…Cam a ti también.-dijo Jazz.
-Disculpa…¿no fueron al mismo lugar?- dije confundida.
-Noup…- dijo Cam.
-Tenemos que hablar- dije seria.
-¿Paso algo malo?-
-Luego hablamos.-
-¡PRIIIMAAAAAAAA!- gritaron Demetri y Michael con una gran sonrisa que parecía que se les iba a desfigurar su cara y los brazos abiertos…aquí vamos de nuevo ¬¬
-¡NOOOOOOOOOO!...no, no, no ¡me niego! Ni de loca los voy a dejar que me digan así-
-Oh vamos primita; ¿ni un abrazo? ¿Que paso que en estos tiempos en la familia no se abrazan?- dijo el taradupido (tarado + estúpido) mientras que se ponía enfrente de mi.
-¡No!-
-¡Oh si! Claro que si se abrazan- dijo Michael atrás de mi; ¡malditos me estaban rodeando!- ¡ven aquí PRIMITA chula querida!-
-¡ESPEREN! Les doy un abrazo pero si no me dicen primita; les acepto los cumplidos pero no que me digan prima; ni primita.-
-Hecho…ven aquí.- les di un gran abrazo a los dos y Demetri me levanto del piso.
-Saben, se les extraño a ustedes también.- admití.
-A ti también prii…-levante la mano para darle un golpe en la cabeza pero se trago sus palabras.
-Se acostumbraran, no se preocupen.-
-¡Niños!- dijo Caius poniendo los ojos en blanco
-Ni tanto Caius…Bueno necesitamos hablar de algo sumamente importante.- dijo Aro
-Maestro- dijo Demetri haciendo una reverencia.
-Transformación- dijo Marcus serio. ¡¿Que?! Mis primas transformadas; a mi tía Rose no le va a gustar.
-Ellas eligieron ya la fecha…dentro de 1 semana- ¡¿WTF?!... Renesmee relájate, vamos respira, todo esta bien; ¡si claro! ¡Mis tíos me van a matar!... ¡oh! vamos ya están casadas y seguro están mas desvirgadas que mi tía Rose y mi tío Oso…ahora una transformación es el detalle mas pequeño que existe, y si ellas lo eligieron adelante yo las voy a apoyar.
-Perfecto…supongo que ustedes las transformaran ¿no?- pregunto Aro.
-Si maestro.- contestaron al unísono.
-Bien se pueden retirar…¿Neslie te puedes quedar por favor?-
-Claro-
-Nos vemos.- se despidió Jazz.
- Ok.- después de que salieran volvió a hablar Aro.
-Querida; te vi algo nerviosa al momento de mencionar la transformación de tus primas; ¿pasa algo?-
-Si…me preocupa el como se lo van a tomar mis tíos; pero en especial mi tía Rose…ella no quería que su hija se convirtiera hasta después de formar una familia, ese fue el sueño de ella cuando la transformaron y se a obsesionado tanto con eso que me temo que no se lo tomara muy bien.-
-Oh…que mal; pero ellas tomaron su decisión, no hay nada más que hacer.-
-Sé que suena mal pero, preferiría que no se le avisara a mi familia de la transformación de Camila y Jazmin hasta después de unos meses; cuando se controlen y no me refiero precisamente a su sed si no a su temperamento; Rose es algo…explosiva y con esa noticia se podría desatar un gran caos.-
-¿No quieres hablar con ellas primero?- dijo refiriéndose a mis primas.
-No.- dije con voz firme- sé que entenderán.-
-Perfecto…no se le avisara a tu familia.-
-Gracias-
-Querida; me preguntaba…¿cuando te transformaras tu?- jajajajajajajajajajajajaja ¿yo? Ser vampiro completo NUNCA, JAMAS me llamo la atención; tengo todo de los vampiros ¿porque querría ser uno?
-Jajajajajajaja…disculpe si sueno grosera o los llego a lastimar pero…¿porque querría yo ser un vampiro completo?...piénselo tengo todo lo que posee un vampiro y aun así puedo salir al sol cuando me plazca sin revelarme. Y sinceramente nunca me llamo la atención ser un vampiro completo…demasiados problemas; el sol, la temporada de neófita, no poder desaparecer esa quemazón en mi garganta…no es algo grato.-
-WOW…impresionante…nunca vi desde esa perspectiva la vida de un vampiro. Sabes tienes mucha razón; tienes lo mejor de 2 mundos.- dijo Aro sorprendido.
-Entonces si estuvieras muriendo, ¿ni así te gustaría que te convirtieran?- pregunto Caius curioso. N o negare que nunca pensé en mi muerte; pero lo veía diferente, si yo llegara a morir es porque mi tiempo aquí en la Tierra se acabó; y no tenia nada mas que hacer. Después de unos segundos de pensar, conteste.
-No.-
-¡¿NO?! ¡¿PORQUE NO?! RENESMEE ES BROMA ¿VERDAD? COMO, ¿COMO PUEDES PENSAR ESO?- dijo Aro alterado.
-¡ARO! ¡CALMATE! ¡NO ES PARA PONERTE EN ESE ESTADO!- dije alarmada.
-¿Como puedes pensar eso?- dijo ofendido
-¿Que cosa?- sinceramente no entendía porque su reacción a eso.
-Leí tus pensamientos…tienes mucho que dar todavía.-
-No estaba pensando que mañana me iba a morir, simplemente en un futuro muy lejano…no quiero ser convertida.- explique.
-No…olvídalo.- después de eso salió de la sala de tronos.
-Eres fascinante; tanta es tu aberración hacia una vida de vampiro que ni siquiera frente a la muerte te atreverías a convertirte…fascinante.- dijo Marcus.
-¿Puedo retirarme?-
-Adelante.- asintió Caius.
Salí de la sala de tronos a velocidad vampírica quería buscar a Aro; no sabia porque había reaccionado así; fue solo un pensamiento y se puso a gritar como loco. Lo tengo que encontrar, a como de lugar. Llegue a la habitación en la que Sulpicia y yo habíamos hablado pero había demasiados guardias y todos eran altos y fuertes, no tanto como Felix o Emmett pero tenían lo suyo. Iba a tocar la puerta cuando dos de los guardias se atravesaron en mi camino.
-¿Que tenemos aquí? ¿Quien eres?- pregunto un guardia con voz profunda.
-Renesmee Cullen- respondí firmemente.
-¿Porque preguntamos el nombre de la comida?- dijo otro en tono burlón. Oh Dios, ¿en que lio me metí?
-Tan hermosa y tan frágil…y deliciosa.- dijo con una sonrisa escalofriante.
-Déjenla en paz…viene a hablar con el maestro Aro.- dijo Felix saliendo de las sombras.
-No podemos dejar a entrar una insignificante humana.- dijo el primer guardia, como si yo fuera una leprosa o algo así.
-Mal, mal, mal…así no se le habla a una dama.- dijo Felix.
-Aparte gran imbécil; no soy una insignificante humana ¡soy una hibrida idiota!-
-Muévanse…ahora- dijo con tono desafiante, y así lo hicieron.
-Gracias- le dije a Felix mientras depositaba un beso en su mejilla.
-De nada hermosa.- me sonrió.
Toque la puerta 2 veces.
-No quiero ver a nadie…- esa era la voz de Aro.
-¿Ni siquiera a mi?...¿puedo pasar?- dije asomando la cabeza.
-Adelante.-
Pase y cerré la puerta detrás de mi, camine despacio hacia él, dudosa de lo que iba a hacer…me detuve en medio de la gran habitación y tome una gran cantidad de aire, me arme de valor me iba a enfrentar a él; le iba a pedir…no le iba a exigir una explicación de porque se puso así. Decidida camine segura de mi misma y me puse enfrente de él.
-Ven, siéntate aquí- dijo señalándome un lugar enseguida de el en la cama.
-¿Porque…?- mi voz sonó débil.
-Querida, cuando eras pequeña y te vi en aquel claro pensé que eras la niña más hermosa del mundo y cuando vi tu ojitos, tan inocentes y llenos de vida me recordaste a Violeta, mi pequeña. Tenia los mismos ojitos que tu tienes mi vida; una de las razones por las que no decidí terminar contigo fue esa que me recordabas a mi hija…cada visita que teníamos de otros clanes me hablaban maravillas de ti y yo solo recordaba tus ojos. Tenía planes para ti; quería mandarles una carta a tus padres para que te enviaran aquí y ver como eras, para conocerte, pero se presento esta oportunidad y no la iba a desaprovechar. Cuando entraste por la gran puerta y te vi; creí que estaba alucinando que todos estos años me habían afectado pensé que eras ella, pensé que te había recuperado; pensé que Violeta había vuelto conmigo pero leí tu mente y vi que no era así. Te conocí y vi la manera en que eras, en la que te comportabas, incluso en tu forma de hablar y eres igual a ella en algunas cosas. Te he agarrado tanto cariño que cuando "escuche" lo que pensabas de la muerte entre en pánico; no quería volver a perderte. Sonara raro pero no he podido superar la muerte de Violeta; sucedió frente a mis ojos y yo no lo pude impedir, y pensar que si tu…mueres y sé que lo puedo impedir; me da rabia el solo pensar eso.- dijo dolorido. Sus palabras me impresionaron mucho y me llegaron en lo más profundo de mi corazón.
-Nunca me vas a perder; yo también te tengo mucho cariño a ti y a Sulpicia; los quiero como mis segundos padres- no me di cuenta cuando empecé a llorar ni cuando Sulpicia se unió a nosotros.
-Renesmee eres como una hija para nosotros; ni siquiera tuvimos el tiempo suficiente para pasar con Violetita; se paso volando.- dijo Sulpicia.
-No quiero ser una imprudente pero ¿a que edad Violeta murió?- eso me tenia muy intrigada.
-14.- contesto secamente Aro.
-¡¿Qué?!-mis ojos se llenaron de lagrimas de nuevo…era tan pequeña.
-Lo se, era solo una niña…- dijo Sulpicia viendo al vacío.
-Sé que es difícil para ustedes; pero no creo que a Violeta le gustaría verlos así…al menos no a mi.- dije con una pequeña sonrisa.
-Eres especial pequeña Carlie.- dijo Aro.
-Me considero cualquier cosa menos especial…solo soy distinta; no encajo en ningún lugar así que…- agache la cabeza. Desde niña siempre supe que era distinta. Un fenómeno. No encajaba ni en los humanos, ni en los vampiros, ni en los lobos. Hasta que conocí a Nahuel.
-Eres especial para nosotros. Al igual que para tus padres.-
-Supongo…pero ya es en serio, Aro no quiero que te afecten mis pensamientos-
-Parece que no valoras tu vida…- dijo con rabia.
-¿Porque lo dices?-
-Vi en tus pensamientos por todas tus aventuras; ¡aventarte de un precipicio! ¡¿en que chinga…en que demonios pensaste?!-
-Sé que tal vez no viva para siempre; por eso vivo mi vida al cien…solo hay una vida Aro...yo vivo así la mía; aprovechando cada segundo de ella haciendo cualquier cosa imposible posible…no me importa.- dije sonriendo.
-No lo acepto.- dijo cruzándose de brazos; parecía un niño pequeño.
-Lo siento... pero esa a sido mi elección- dije besando su mejilla, al igual como a Sulpicia. Salí de su habitación pero antes de salir por la puerta me voltee y les pregunte- ¿Cómo seguirás viviendo la tuya Aro?-
Por Aro:
¿Como seguirás viviendo la tuya Aro?- me dijo regalándome una sonrisa torcida que por un momento pensé que estaba viendo a Edward.
-Es una niña muy especial...me pregunto si Vi seria igual- dijo Sulpicia
-Me quitaron a mi angelito...pero no sé que hice que alguien me mando a otro y mas especial.-
¿Que haría con mi vida de ahora en adelante? No lo sabia, pero de algo estaba seguro...me dedicaría a hacer lo imposible por hacer a mis dos ángeles felices, porque Renesmee ya era mía.
