Por Alec:
Estaba con mis amigos hablando de su luna de miel, y de que se siente estar casado, hasta que me preguntaron algo que si me tomo un poco de sorpresa.
-Oye bro, ¿y tú que? ¿Cuando piensas casarte? ¿Acaso Carlangas no es la indicada?- pregunto Demetri.
-¡No le digas Carlangas!...y claro que es la indicada, pero…-
-Uhh ese pero me huele mal…- dijo Michael.
-No se, no creo que este preparado para casarme y menos ella.-
-Viejo…tienes mas de 500 años; te has llevado mínimo 716 mujeres a la cama, has conocido todo el mundo y ¡¿me sales con esa estupidez?!- dijo Demetri mirándome incrédulo.
-Jajaja, ¡eres mas viejo que tu propio suegro!- se burlo Michael.
-¡CALLENSE!...tampoco es para tanto.-
-Créeme, si lo es…¿que pasa Alec? ¿No estas seguro que ella sea la indicada?-
-Estoy mas que seguro, he esperado una eternidad para encontrarme con una buena mujer, pero…Renesmee es muy especial; la primer cosa en su lista negra es casarse joven; apenas tiene 18, y…-
-¿Tienes miedo a que te rechace?- dijo Demetri.
-Creo que si.-
-No lo creo…no la conozco a la perfección pero no creo que te rechace.- dijo Michael.
-Vamos amigo, anímate, nada pierdes- ¿nada pierdo? ¿Que tal si la asusto y se aleja de mí? Pero me prometió que nunca se iba a volver a separar de mi…vamos Alec no seas cobardeoye idiota yo no soy ningún cobarde; Alec Vulturi no se raja.
-Esta bien…voy a pedirle a Renesmee que sea mi esposa.- dije con voz firme y decidido.
-¡Eso es todo!- me animaron.
-¡Eh, eh, eh, eh, eh, eh!- Nos pusimos a brincar como un equipo de futbol Americano, sinceramente ya extrañaba a mis hermanos.
Lo único que me faltaba era saber como le iba a preguntar; ¿como? ¿Como? ¿Como?...¡JANE! corrí hasta la habitación de mi hermana para pedirle un consejo.
-¡Jane!-
-¿Que quieres?- dijo en tono aburrido y sin bajar el libro que tenia en sus manos.
-Un consejo.-
-¿Que show?- eso absolutamente lo saco de Renesmee.
-Es que yo…pues…¡DEJA ESE LIBRO Y ESCUCHAME!- le dije alterado, este tema me ponía nervioso ¡y a ella le importaba mas su libro!
-¡Uy! ¡Que genio! Ya listo; ¿que pasa?-
-Quiero…quiero casarme con Renesmee.- Jane no contesto, ni siquiera parpadeo, se quedo como inútil…- ¿Jane? ¿Jane me escuchas? ¡Tierra llamando a Jane!
-Lo siento; ¿que dijiste?-
-Quiero pedirle a Renesmee que se case conmigo.-
-¡No lo puedo creer! ¡Al fin! ¿Y que pasa? ¿Porque no estas feliz?-
-Lo estoy de verdad, muy en el fondo…- dije tratando de sonreír, pero creo que me salió una mueca.
-¿Porque muy en el fondo?-
-Porque los malditos nervios me están comiendo; es como un infierno que me esta matando.-
-Relájate, vamos respira…todo saldrá bien.-
-Quiero que sea especial…que nunca lo olvide.-
-Sácala a pasear, llévala a cenar y en la cena se lo propones.-
-¿No es algo muy clásico?-
-Entonces llamas la atención de todo el mundo y le pides enfrente de todos que se case contigo.- ¡¿QUE QUE?! ¡¿ENFRENTE DE TODOS?! ¡¿MIRANDOME Y QUE ELLA ME RECHAZE!?
-Amm…si esta bien; gracias, me voy.-
-Suerte.- dijo mi hermana sonriéndome.
Vamos Alec, ¡¿que te pasa?! Si fuera humano en este mismo momento estaría sudando y tal vez me hubiera hecho pipi…no puedo creer que sea tan cobarde, es solo una chica, es solo una chica, es solo…
-¡Hola mi amor!...jajaja ¿te asuste?- dijo Renesmee apareciendo enfrente de mi.
-Hola corazón; si un poco…¿que hacías?- ¿de que forma se lo puedo pedir?
-Solo salí un rato con mis primas…cielo, ¿estas bien?- dijo acariciando mi mejilla.
-¿Que? ¿Yo? Si, si ¿porque?- dije poniéndole mas atención para que no sospechara nada.
-Te noto raro, como nervioso.-
-Jajajaja aee mi cielo; creo que pasar tiempo con tus primas te esta afectando…estoy perfectamente bien…mas ahora que te tengo aquí.- dije rodeándola por la cintura.
-Te amo, ¿lo sabes verdad?- ¿como pude dudar de ella?; no me importa le voy a decir esta noche.
-Si lo se…- me quede perdido en sus ojos, hasta que hizo una expresión, como esperando algo- ¿que?-
-¿Que, tu no me amas?-
-No...- vi su carita de ángel triste, y me arrepentí inmediatamente de jugar con ella así- claro que te amo tontita, solo estaba jugando.
-¡NO JUEGUES ASI ALEC VULTURI! - dijo regañándome.
-Lo siento, lo siento…oye mi vida; ¿vamos a cenar esta noche?-
-¿Formal o informal?- pregunto.
-Formal…¿sabes que es eso no?...no converse, no nikes, no gorras, no…- dije burlándome de ella.
-Alec…si no fueras mi novio te patearía el trasero…-
-Jajaja, veo que has entendido…¿entonces si o no?-
-Sip.-
-Bien paso a tu habitación a las 7:40.-
-No mejor espérame en la recepción.-
-Como usted diga…- dije soltándola, seguía sintiendo nervios, sentía que en ese momento me iba a desplomar.
-Adiós- dijo con una tierna sonrisa.
-Adiós- dije en un susurro. Después me voltee y sentí un golpe en mi trasero y escuche una risa.
-Jajajajajajajaja lo siento se me antojo.- después se voltio y a velocidad vampírica se la regrese.- ¡oye!
-Jajajaja no me iba a quedar con las ganas; no es mi culpa que tengas un buen trasero mi amor.-
Me fui a mi habitación y me quede acostado, planeando mi discurso hasta que entro Jane.
-Sabes por algo se hicieron las puertas.- le dije.
-Lo siento, ¿oye me enseñas el anillo?- ¿el anillo? ¿Se refiere a los anillos que yo uso? ¿Para que los quería ver, si ya los ha visto?
-¿Que anillo?- le pregunte confundido.
-¿Como que, que anillo? El de compromiso…¿Alec no lo tienes? ¡¿Como demonios quieres pedirle matrimonio sin el anillo de compromiso!?-
-¡¿QUE HORA ES?!- salte de la cama alarmado.
-6:25 pm…¿porque?-
-¡Vamos a comprar el anillo!- le dije jalándola del brazo.
-Imbécil…¡vámonos!- dijo Jane enojada.
Recorrimos todos los lugares de Volterra; pero no encontré algo que a mi me gustara, así que fuimos a Florencia y encontré uno que me recordó a ella. Este era. Le pregunte al señor cuanto costaba y pague.
-Es hermoso…- dijo Jane.
-Si…¿que hora es?- dije alarmado.
-7:10.-
-¡Corre!- le dije.
Salimos corriendo de Florencia y llegamos a las 7: 35 tenia 5 minutos para arreglarme.
.
(Con el cabello largo obvio no)
Me puse lentillas azules y salí disparado a la recepción…pero se me olvido el anillo y me regrese a la habitación; ¿donde lo deje, donde lo deje? ¡Eureka! ¡Vámonos!
Cuando llegue a la recepción no estaba nadie; tal vez Renesmee seguía arreglándose…
-10 minutos tarde Alec Vulturi…- ¡demonios!
-Mi amor, estas mas bella que…- me iba acercar a besarla pero me detuvo; se veía que estaba molesta.
-Gracias…nos vamos ¿o te arrepentiste?-
-Vámonos.-
Íbamos en el carro, y Renesmee iba un poco molesta y yo me ponía más nervioso, que decía, que decía…
-Lindo vestido…-
-Gracias-
-¿Sigues molesta?-
-Algo.-
-Fueron 10 minutos, no es para tanto corazón…-
-10 min. Son 10 min. Alec.-
-Perdón mi amor, te juro que no volverá a pasar.- no me contesto, me estacione fuera de la carretera y me baje del carro, abrí su puerta y me puse a su altura…- perdóname, no me gusta verte así.-
-Esta bien.-
-No suenas convencida.-
-Te perdono, Alec.-
-Así esta mejor- dije acercándome a ella para besarla, primero fue tierno pero su vestido no ayudaba mucho, mi imaginación empezaba a correr y ella tampoco ayudaba. Fui subiendo su vestido y ella se aferraba más de mi cabello, esto me desesperaba así que mejor la saque del carro y la senté en el cofre del carro, menos mal que estaba obscuro y no se veía casi nada. Mientras yo subía mas y mas mis manos ella soltaba pequeños gemidos y me estaba volviendo loco, sabia que tenia que respirar así que baje hasta su cuello, y soltó una pequeña risita…
-¡Alec! Basta, estamos en un lugar público…-tenia razón, así que me detuve- niño malo.-
-Tú me haces portarme mal…con ese vestido.-
-Échame la culpa…-
-Niña traviesa.-
-Vámonos…-
-Vamos- la ayude a bajar del cofre y nos subimos al carro. En el camino fuimos platicando; pero los nervios me estaban comiendo.
Llegamos al restaurant y nos sentamos en nuestra mesa.
-Que lindo lugar.- dijo Renesmee.
-Si…¿quieres ordenar?-
-Si como sea.-
Ordenamos la comida, y platicamos, y cada mesero se le quedaba viendo a mi novia como idiota, me tuve que controlar para no irlos a atacar; y más con estos nervios era mucho más difícil…
ME RAJE. Si como lo ven, la furia y los nervios me vencieron y no le pregunte a Renesmee si se quería casar conmigo.
En el camino al castillo iba muy enfadado conmigo mismo; no podía creerlo.
-Alec, ¿estas bien? Te note en la cena algo distraído.-
-Estoy bien- pero ni mi cara ni mi voz lo demostraban.
-No, no estas bien ¿que pasa Alec?-
-Es solo que los humanos se te quedaban viendo demasiado.- no mentí tanto, porque en parte era cierto.
-Oh…¿ves lo que pasa por hacerme poner vestidos?- dijo en tono divertido.
-Cuando salgamos, te pondré yo mismo vestidos de monja.-
-¡Ni se te ocurra!-
-Lo se; eso seria una tortura hasta para mi…bien llegamos.-
Bajamos del carro y entramos al castillo, la fui a dejar a su habitación y me fui a la mía; en mi habitación estaba Demetri, Michael y Jane.
-¿Entonces?- pregunto Jane ansiosa.
-Me raje.-
-¡¿Que?!- dijo Demetri sorprendido.
-¿Como?- dijo Michael
-¿Porque?- dijo Jane confundida.
-¡Pues tenía demasiados nervios y me daba rabia que los demás humanos se le quedaran viendo!- dije todavía recordando las miradas pervertidas que le lanzaban a Renesmee.
-¿Que vas hacer?- me preguntaron.
-Mañana le preguntare.-
Día 2:
La lleve a un parque pero los niños no nos dejaban en paz, y Renesmee se puso a jugar con una niña rubia ojos azules y chiquita. Se me fue el día y no pude preguntarle.
Día 3:
Fuimos al cine pero se quedo dormida en media película, la saque toda adormilada del cine y en el carro se durmió, la subí a su habitación y me quede contemplándola.
Día 4:
La lleve a un prado y había un pequeño lago, nadamos, nos besamos y cuando le iba a decir, tuve un problema: CO-BAR-DIA.
Día 5:
Hoy transforman a sus primas y están pasando el mayor tiempo posible juntas, así que nomas la vi unos 5 minutos.
Mañana tengo que decirle y tengo una idea; iremos a un lugar donde nadie nos pueda interrumpir. Nada ni nadie.
