Por Alec

El trayecto tomo casi 15 horas, Demetri rastreó el lugar donde se escondían los neófitos, como era de esperarse estaban en un bosque lo que me llamó la atención era un aroma que yo conocía muy bien y al parecer Jane también lo notó, estaba por todo el lugar.

-¿Alec?- volteo a mirarme y con solo una mirada entendí lo que preguntaba ¿es ella?

-No puede ser- susurré, seguimos vigilando y dejamos correr unas horas para ver si llegaban más vampiros. Después nos reunimos un poco más alejados de ellos para poder planear el ataque.

-Hay que rodearlos, es más fácil, son bastantes no vamos a poder atacar todos sin que se nos escape alguno- dijo Félix mientras dibujaba la estrategia en la tierra con una varita de un árbol.

-Debemos dejar a unos que entren, Alec debería quedarse afuera y hacer un cerco con su don- sugirió Demetri.

Todos quedamos de acuerdo y empecé a hacer los equipos que entrarían, los que se encargarían de la parte de arriba rodeando en los árboles y los que estaríamos afuera.

En segundos se empezaron a escuchar gritos, gruñidos y como supusimos unos intentaron escapar pero caían al momento que la niebla los tocaban. De repente empezaron a salir neófitos detrás de nosotros, al parecer no estaban todos los neófitos en el bosque como pensamos. Mientras los otros luchaban yo extendía mi don, pero no podía contra los recién llegados pues si lo extendía a ellos también alcanzaría a la guardia.

-Hola Alec- ronroneo una voz que tenía tiempo sin escuchar, y la verdad no tenía ganas de volver a escucharla. Perdí el completo control de mi don cuando me derribó alguien por detrás.- te he extrañado.

Me giré debajo de la persona para poder pelear y ver su cara para confirmar si era ella, cuando la mire era distinta, ya no llevaba el cabello largo no era brillante, sus facciones eran más duras y no porque allá envejecido ya que era imposible, pero sus ojos eran negros y llenos de odio, tenía unas ojeras que se hacían de moradas a negro, su sonrisa estaba vacía.

-No te ves contento de verme- dijo con voz burlesca.

Después comenzó a golpearme, esquive algunos hasta que la patee en el estómago y salió volando contra un árbol, me pare rápidamente al igual que ella. Corrió hasta mi para tomarme del cuello al igual que yo,mientras forcejeábamos escuche un grito que lo reconocería en cualquier lugar... Jane. Voltee a los lados para buscar a alguien que fuera a ayudarla pero bastó ese segundo de distracción para alzarme por los aires y me estamparme en el suelo. Sentí como mi columna tronaba al igual que mi cabeza dejándome aturdido un par de segundos, en los cuales aprovechó para patearme cual balón por todo el lugar.

Nadie podía ayudarme todos estaban ocupados con sus atacantes, lo peor de todo es que ya no escuche a Jane. ¿Dónde estará? La ansiedad de encontrarla a salvo hacía que perdiera toda la concentración.

-Jajaja, ¡eres tan patético Alec! Quién diría que yo iba a poder vencer al magnate Alec Volturi- reía cínicamente mientras veía como yo trataba de levantarme.- Lástima que es solo el comienzo.

-Así es, porque ahora me toca a mí-

La tome de la nuca para estrellar su cara en la tierra, ocasionando unas grietas en su cara, mis uñas se hicieron garras destrozando parte de su ropa ocasionando unas heridas más profundas que otras en partes de su cuerpo, detuvo mi ataque haciéndome volar, movimiento que aproveche para posicionarme detrás de ella para tomarla del cuello escuchando como su cabeza empezaba a despegarse del resto del cuerpo listo para terminar por completo su vida-

-¡Alec! ¡Demetri!- se escuchó el grito desgarrador de Jane ¿qué podría ser tan grave que mi hermana no pudiera sola con eso?

-Tu hermana se está pudriendo en dolor Alec, hice mi propia guardia y entre mis joyas está un espejo- hablo con dificultad- así que tú elige, me matas y tu hermana puede estar a segundos de una muerte muy dolorosa, o me dejas libre y tal ves salves a tu querida Jane, tic toc Alec.-

¡La estaban torturando con su propio don! Mi cabeza estaba confusa, si la dejaba ir seguro haría otro ataque, y si la mataba mi hermana podría morir igual. Mordí su cuello arrancando un pedazo al igual que en sus brazos haciendo que se retorciera de dolor, para después salir corriendo tras Jane. Si bien la iba a dejar vivir pero no iba a dejar que se fuera intacta así como así.

Pude ver cómo seguían varios neófitos vivos, habían acabado con la mayoría más aun así todavía existían bastantes, la mayoría tenía movimientos torpes haciendo el trabajo fácil de exterminarlos, había otros que al parecer tenían experiencia en las batallas, supongo que no eran neófitos. Al otro lado del campo visualice a Jane rodeada de dos vampiros, un hombre un poco más pequeño que Félix pero igual de musculoso y una mujer rubia más alta que Jane. ¿Quien tendrá el don? Al parecer era un espejo, si atacaba con mi don a los dos alguno me va a regresar el don y quedare inmóvil. Supongo que si el hombre fuera el del don no necesitaría a la rubia para matar a Jane ya que él tiene la fuerza necesaria, entonces sería la mujer la del don.

Fui avanzando mientras mataba neófitos en el camino, desenvolviendo mi don solo para que llegara al patético intento de guardia, la mujer estaba distraída utilizando el don de Jane, tenía que matar a ella pero el guardia despertaría del trance y Jane estará débil para huir, voltee a mi izquierda y pude ver cómo Félix se libraba de dos neófitos con un solo movimiento, sintió mi mirada y apunte con mi cabeza a su copia barata, él asintió entendiendo mi mensaje, yo mataría a la mujer y él al mentecato ese.

Corrí a velocidad vampírica cuando se escucho su grito.

-¡Mirna, cuidado!-

La rubia volteo a los árboles de donde se escucho el grito y yo aproveché para tomarla de los brazos y torcerlos como un "pretzel" de esos que le gustaban a Renesmee, estupida comida humana, se escucho un alarido agonizante de la rubia, ¿paralizarla y llevarla a Volterra para torturarla en los calabozos? ¿O matarla aquí?

Hizo sufrir demasiado a Jane... Así que sufriría peor.