Marinette se levantó sorpresivamente temprano, y como un ninja se vistió y tomo sus cosas para ir a la escuela. Desayuno apenas y salió sin esperar a Charlotte. De hecho, por eso hacia todo el esfuerzo. No quería llegar con ella a la escuela, tampoco es que la castaña pudiera perderse en el camino. Habría que ser muy tonta… tal vez debería dejarle instrucciones, solo por si acaso. Cuando ella iba saliendo se su casa, Charlotte apenas salía de la cama… sofá.
Llego a la escuela 20 minutos antes del timbre y lo primero que hizo fue buscar a Alya, lo cual duro dos segundos. La morena estaba en la mera entrada del edificio y la vio antes de que la pelinegra pudiera.
-Volviste- Alya la envolvió en un abrazo de osos que decía "me hiciste muuucha falta". El sentimiento era mutuo- ¿Por qué no me avisaste?
-Lo siento, tuve… dificultades- la oji azul hizo un puchero- Charlotte destrozo mi habitación, y nadie me dijo que se quedaría para este año escolar, ni que teníamos que compartir habitación…
-Para tu tren- Alya detuvo su andar y la miro- ¿se quedara? ¿Todo el año?
-Hasta el otro verano- confirmo Marinette- ¿puedo mudarme contigo?
-Nada me gustaría más que ayudarte, amiga- la morena le sonrió comprensivamente- pero si huyes, ella lo tomara como que ha ganado y cuando vuelvas será difícil recuperar el territorio perdido.
-Suena como que debería rascar mi espalda en las paredes para dejar mi olor y marcar "mi territorio"- Marinette torció la boca- no soy un animal.
Alya rio por su ocurrencia. Entraron y se sentaron en sus respectivos lugares. Sus demás compañeros dieron la bienvenida a la muchacha, menos obviamente Chloe y Lila. Incluso Sabrina se había tomado la molestia de darle una sonrisa como saludo sin que su amiga/jefa se diera cuenta.
Entonces entraron Nino y Adrien, uno al lado del otro, hablando muy animadamente.
-Marinette, nena ¿Cuándo volviste?- así saludo Nino cuando noto la presencia de la chica. Esta le sonrió.
-Ayer en la tarde- entonces dirigió la mirada al chico rubio, y sintió que se le formaba el habitual nudo en la lengua y perdía el control de su habla. Decidió cerrar la boca y no decir nada estúpido. No pudo- ho…hola…Adrien, hermoso…digo…tu… ¿Cómo estás?
Alya y Nino rieron a carcajadas silenciosas. Les parecía tan gracioso y adorable el comportamiento de Marinette frente a Adrien. Era increíble que el Agreste estuviera tan ciego y no se diera cuenta de lo que sucedía, o la razón de los tartamudeos incoherentes de su amiga.
-Bien ¿y tú? ¿Qué te pareció Inglaterra?
El par de morenos vieron con entusiasmo lo que podría ser el inicio de una interesante y extensa conversación, el oji verde ya había estado en repetidas ocasiones en aquel país, y posiblemente tuvieran charla para rato, pero nada es tan perfecto. Menos cuando se trataba de Marinette.
-¡Me muero de hambre!- chirrió una voz en la puerta del salón- ¿nadie aquí tiene un poco de camembert?
Todos se giraron a mirar al pelinegro de traviesos ojos verdes que acababa de entrar. Plagg no era de esa clase, pero le importaba muy poco en que salón entraba mientras estuviera algún amigo allí. En este caso, como en todos los demás, Adrien y Nino.
-Marinette, has vuelto- el chico sonrió de una manera bastante gatuna- por aquí alguien te había ex…
-Plagg- lo interrumpió una voz más aguda, pero menos irritante- la clase ya inicia.
La pelirroja en la puerta miro ceñuda al chico, indicándolo con un gesto que saliera del salón. Entonces vio a Marinette y Alya y les regalo una deslumbrante sonrisa, igual que a los otros dos chicos. Con ese gesto, Plagg también frunció el ceño.
-Tikki, ¿no deberías estar en el salón?
-Sí, debería, pero pensé que sería un lindo gesto avisarte que el profesor quiere hacer una prueba para medir nuestros conocimientos, y valdrá nota- la chica se cruzó de brazos- pero ya vi que mis favores te molestan, no volveré a hacerlos entonces.
Dio media vuelta y se fue, no sin antes despedirse de las chicas y decirles que las vería después. Plagg la dejo tomar la delantera unos segundos y luego con un resignado suspiro, corrió fuera de allí, con un:
-¡Tikki, dime que me pasaras las respuestas!
Charlotte llego al punto para la clase, la profesora estaba por comenzar cuando la inglesa se apareció en la puerta, entonces se acordó de la nueva estudiante y la presento muy brevemente. Nombre, apellido y "siéntate donde gustes, no vuelvas a llegar tarde". Chloe y Lila miraron mal a la muchacha al pasar, Marinette más bien trato de hacer como que la chica no estaba. Trataba de no amargarse por su presencia.
-No sabíamos que tu prima estudiaría aquí este año- le susurro Nino a Marinette, mientras la profesora escribía algo en la pizarra y no los veía.
-Ni yo, me entere ayer… ¿Cómo saben que es mi prima?- Marinette en ningún momento lo había comentado, porque tampoco es que quisiera que los demás supieran.
-A Nino se le ocurrió ir un día a la panadería de tus padres, ninguno había sabido nada de ti así que queríamos preguntar- esto lo dijo Adrien, lo cual casi causo un ataque cardiaco en Marinette. ¿Eso significaba que Adrien se interesaba por ella? No le importaba de quien había sido la idea, solo los participantes en su realización. Por suerte Alya hablo, porque ella no encontraba el cable que se había despegado en su cerebro y había desconectado definitivamente su habla.
-Marinette no tenía acceso a internet ni tenía permitido hacer llamadas de larga distancia desde la casa de su tía.
-Me castigaron- soltó sin darse cuenta, y sin tartamudeos, lo cual fue merecedor de felicitaciones internas- no están acostumbrados a… los accidentes, y mi abuela se molestó mucho. Solo pude llamar a Alya un par de veces desde un teléfono público.
-Lo que era incomodo porque esta señorita también tenía limitados los recursos monetarios- bufo Alya.
-Lección aprendida- sonrió Nino- no vuelvas Inglaterra, no por tanto tiempo.
Las amigas se miraron entre si un segundo, un poco confundidas ¿Por qué Nino haría ese último comentario? ¿por qué le interesaba? Solo Alya capto en ese momento la breve mirada que el chico le dirigía al Agreste.
Habían quedado en encontrarse a la hora de la salida con Tikki. La muchacha trabaja medio tiempo en la panadería de los padres de Marinette pues le encantaba hornear y esas cosas, le era de mucha ayuda a los Dupain-Cheng. Y como Adrien y Nino iban a esperar a Plagg, se quedaron con ellas, hablando.
-Mari, no me esperaste esta mañana- Charlotte llego junto al grupo, mirando a los dos chicos en lugar de a la persona a la que le hablaba- ¿no presentas?
La castaña miraba específicamente a Adrien, pero no ignoraba a Nino del todo. Los dos chicos lucían un poquito incomodos. A las dos amigas le salía humo por las orejas ¿Quién se creía esa chica para venir y mirar a sus chicos?
-Adrien buuuuu- la voz de Chloe llego hasta ellos desde la mitad del patio. Se lanzo sobre el muchacho, intentando darle un beso, pero alguien más le interrumpió.
-Adrien- Lila llego sonriendo al chico- me preguntaba si hoy estabas ocupado…
-Oye, es que acaso no ves que yo estaba hablando con el- le reclamo la rubia hija del alcalde.
-Lo siento, pero yo llegué aquí primero- le corto Charlotte.
-¿Primero?- las dos chicas rieron de buena gana al escucharla- nosotras tenemos aquí mucho más que tu…
Comenzaron discutir entre las tres, con Sabrina fuera del círculo apoyando a Chloe. Alya jalo de la camiseta a Nino, que a su vez tiro de Adrien y salieron de allí. Marinette suspiro de alivio al estar fuera del campo de batalla. Entonces, Plagg y Tikki llegaron.
-¿Qué cuentan?- pregunto el pelinegro, muy relajado.
Los cuatro chicos se miraron un segundo antes de encogerse de hombros y responder:
-Nada.
Llegaron Nathalie y Gorila, dando la señal de partida del trio de amigos quienes se despidieron con la mano de ellas antes de subirse al coche he irse. Las tres muchachas se dirigieron a casa de Marinette.
-Tu prima vino a romper la tregua- le dijo Tikki a Marinette, habiéndose dado cuenta de la discusión entre la inglesa, Chloe y Lila.
-Pero esta guerra la ganaremos nosotras- sentencio Alya.
Porque nadie mandaba a esas chicas a fijarse en el chico de una muchacha con tan buenos refuerzos como los tenia Marinette.
