Habían pasado unas dos semanas desde que habían empezado las clases, y Charlotte no había desaprovechado ningún dia para acercarse y coquetearle a Adrien.

El chico, por primera vez en su vida, dudaba de ir a la escuela. Era un modelo, estaba acostumbrado a la atención, sobre todo la de las chicas, pero esto era mucho para el. En la escuela era uno de los pocos lugares en el que lo trataban casi como a cualquier otra persona, y estaba perdiendo eso gracias a la nueva chica.

Chloe y Lila también estaba mas intensas, veían a Charlotte como una amenaza y no querían perder "terreno". Lo que a el le parecía completamente tonto; Chloe era su amiga, Lila su compañera de clases y Charlotte… a ella apenas la conocía. Además, con todos los esfuerzos por llamar su atención, Adrien no había podido pasar tiempo con sus amigos.

Nino y Plagg habían salido el fin de semana a un centro comercial a dar una vuelta, pero el no fue. Plagg había comentado sobre su salida en Internet y ya se imaginaba que al menos Chloe se aparecería por allí, y ya que a ella le encantaba el centro comercial…

Y sus amigos se habían encontrado allí con Marinette, Alya y Tikki, quienes habían salido juntas. A el le habría encantado estar allí, se fuera divertido mucho. Estaba cansado de esta situación.

-No entiendo, cariño- Annabella miro confundida a su hijo. Adrien y sus dos amigos estaban reunidos en la habitación del primero, ella había subido a llevarles unos refrigerios- dices que Charlotte es linda, pero ¿no te interesa ni un poquito?

-No es el tipo de "linda" que a el le gusta- canturreo Plagg picaramente, Nino asintió efusivamente a su lado, con la boca llena de sándwiches.

-Entonces ¿Cuál es?- la curiosa mujer sonrió ilusionada. Al fin sabría que chica le gustaba a su hijo.

-Ninguna, mamá- interrumpió Adrien velozmente, miro a sus amigos- no me gusta ninguna chica.

-Sigue repitiéndotelo hasta que te lo creas- exclamaron los dos muchachos, exasperados.

No entendían que tanto le costaba admitirlo. No tenia absolutamente nada de malo, ni que ella lo fuera a rechazar. Nadie nunca lo había rechazado, era imposible que eso lo preocupara. ¿O si? Porque no podía ser que ellos se fueran dado cuenta antes que el mismo rubio de lo que sentía.

-Ya me enterare- sentencio la madre del Agreste, saliendo de allí.

-¿Eso era una amenaza?- dudo Nino.

-Aun peor- Adrien negó con la cabeza, molesto con la terquedad de esas tres personas- es una promesa.

Los profesores habían decidido ponerse creativos para ese nuevo año escolar, decidieron ponerle una temática a sus clases: Países. Cada alumno seria un país diferente, de esa forma se basarían en ese país para las clases. Si era literatura, fuera de lo que diera la profesora, ellos harían su investigación sobre la literatura de su país; en química, sobre las investigaciones realizadas en esas naciones, en matemática usarían la población y ese tipo de cosas… en resumen, todo relacionado a esos países.

-Marinette, ya que es la presidenta de la clase, hará la lista con los nombres de ustedes y el país que han decidido representar. Quiero la lista mañana.

La pelinegra gruño con pesimismo. Seria una tarde larga, eso seguro. Nada mas terminada la escuela, se sentó en la escalinata de la escuela; sus compañeros pululaban a su alrededor sin decidirse por que país querían representar. Alya, sentada junto a ella, los miraba con aburrimiento.

-¿Tu ya decidiste que país quieres?- le pregunto la oji azul a su amiga.

-Desde que la profesora lo anuncio- sonrió la chica con suficiencia- Arabia.

Marinette coloco el nombre del país junto al de su mejor amiga. Era una buena elección, seguro habrían cosas entretenidas que leer de ese país.

-¿Y tu, Marinette?- inquirió la morena- ¿ya elegiste?

-Tome China- asintió la Dupain-Cheng- no me vendría mal saber un poco mas de la historia de mis abuelos.

Pero los demás no eran tan decididos, había pasado una hora y todavía ninguno sabia cual escoger. Marinette se extraño de que incluso Adrien no supiera cual país representar; de hecho, el chico estaba demasiado distraído como para siquiera pensar en eso, noto la muchacha. Se pregunto que le sucedería.

-Seré Brasil- le dijo Nino, volviéndola a la realidad- se ve que es un país divertido.

Luego de veinte minutos y que ninguno le dijera nada, Marinette y Alya se cansaron. Decidieron hacer las cosas de otra forma.

-De acuerdo, yo no se ustedes, pero yo quiero irme a casa- exclamo la morena, llamando la atención de los presentes- hay que agilizar esto, por eso, todos los que no tengan un país aun, hagan una fila frente a Marinette y yo.

Así lo hicieron, ciertas chicas a regaña dientes, y las dos chicas iban decidiendo que país darle.

A Lila le dieron Italia, cosa que a ella le encanto, igual que a Chloe cuando le dejaron Francia y a Charlotte Inglaterra. A Sabrina le dejaron Irlanda, a Ivan Canadá y a Mylene Australia. Nathaniel representaría a España, Rose a India y Juleka a Argentina. A Alix le quedo Japón, a Kim Corea y a Max, México. El país no le entusiasmo mucho.

-No nos falta ninguno ¿verdad?- pregunto Alya, al ver que ya todos se habían ido, luego de saber su país.

-En no…- Marinette vio un huequito vació en la lista- falta Adrien.

Las dos se giraron a donde estaba el rubio, aun sentado al final de la escalinata. Solo. Se miraron una a la otra, preguntándose en silencio que le pasaría. Alya tomo desprevenida a Marinette y le dio un empujón escaleras abajo para que fuera a hablar con el chico.

La pelinegra casi tropieza al llegar al final, estuvo a punto de gritarle a su amiga por ser tan bruta y lazarla de esa manera, pero el rubio había notado su presencia, así que decidió guardarse las quejas un rato.

-¿Sucede algo, Marinette?- el chico le pregunto, mirándola directo a los ojos. Inmediatamente se puso nerviosa.

-Emm… es que… bueno… te olvidaste… país- sonaba como tonta otra vez, pensó con disgusto, este era un asunto serio y no debía comportarse de esa manera. Trato de aflojar un poco la lengua y dejar de lado la timidez, por al menos unos minutos- se te olvido decirme que país vas a representar ¿o prefieres que Alya y yo lo escojamos?

Miro a su espalda en busca de su amiga, pero esta la había abandonado. No estaba segura de en que momento, pero esta vez Alya se las pagaría ¿Cómo se le ocurría dejarla a la deriva con Adrien presente?

-Oh, claro. Lo siento- el se puso de pie, parándose junto a ella para ver la lista que traía en las manos- ¿Qué países quedan?

-¿Qué yo recuerde?- soltó ella sin pensar, Marinette no era una genio en geografía y se estuvo exprimiendo en cerebro ese ultimo rato tratando de recordar países- amm…

El sonrió un poco y tomo la lista, la ojeo unos segundos y dijo a Marinette:

-Creo que seré Estados Unidos.

Ella asintió rápidamente y tomo nota. Levanto la vista para encontrarse con la mirada de el puesta sobre ella, sintió la cara arder y el sudor acumularse en las palmas de sus manos.

-¿Quieres que te acompañe a casa?- pregunto el, sobresaltándola, pero la chica supo disimularlo. Ella vivía en la esquina junto a la escuela, pero ¿Qué tendría de malo decir que si?

-Pero Charlotte estará allí- pensó en voz alta. Se ruborizo aun mas, rogando que Adrien no se diera cuenta de que lo decía por que le molestaba que su prima se acercara a el. el rubio no pareció tomarlo así.

-Es verdad- asintió con una pequeña mueca- es algo molesto que se comporte como Chloe o Lila.

-Me imagino- ella estuvo de acuerdo, sumándose mas molestia al recordar a sus dos compañeras de clase estar detrás del chico que a ella le gustaba.

-Igual puedo acompañarte- el se encogió de hombros, sonriendo amablemente- ¿te parece?

Marinette no estuvo segura si asintió, si dijo algún si o frase afirmativa, no tenia bien claro como había respondió. Solo supo que el muchacho la acompaño hasta la puerta de su casa y luego se fue y ella estaba flotando en una nube nada mas por haber tenido la compañía de su Adrien durante unos minutos.

Había sido magnifico.