Okis okis... nuevo cap.
Solo tengo por decir un par de cositas...
1) hubo algo que no entendí bien en un comentario sobre "hetaliana"... tuve que realizar investigación y creo que ya capte ;)
2) en este fanfic habrá ChloexNathaniel. Noy soy experta en esa pareja pero haré lo mejor posible.
muchas gracias por sus favs, follows, comentarios y leer mis historias!
-Para Halloween la escuela realizara una fiesta de disfraces- anuncio la profesora- las entradas se venderán después de la escuela por miembros del comité del baile. Esperamos su asistencia… los que vengan disfrazados en relación a sus países, tendrán puntos extras.
Con eso, la mitad del salón fue inmediatamente a comprar sus entradas al finalizar las clases, la otra mitad no llevaba el dinero suficiente, pero las compraron al día siguiente. Lo que alegraba a todos es que no era necesariamente un baile en parejas, era algo incomodo decir: "Hey, ¿irías al baile conmigo?" y que te rechacen, o peor aun, que nunca te pregunten eso, en el caso de las chicas.
-Iremos las tres juntas- Alya sonreía con tranquilidad- solo por la calificación, y ver chicos en lindos disfraces.
-Si Nino te oyera…- insinuó Marinette, con diversión.
-¿Y a quien creías que me refería con "chicos en lindos disfraces"?- replico la morena, de la misma forma.
-Alya, no la distraigas- regaño Tikki, en broma. La muchacha acababa de salir de su turno en la panadería, y las tres se encontraban en la habitación de Marinette- después no te quejes si te pincha con un alfiler.
La pelinegra rió, y siguió trabajando en su amiga, quien se había quedado tiesa para evitar accidentes. La Dupain-Cheng seria quien les haría sus disfraces, y el de ella misma. No había sido difícil convencer a sus amigas sobre los diseños, pues les habían encantado, lo complicado había sido tomarles las medidas, ya que ninguna se quedaba quieta; y ahora, tratar de ajustar los patrones de tela en Alya con alfileres, procurando la perfección en su creación.
-Espero que el mio sea mas sencillo de hacer- comento Tikki, observando el disfraz de la morena, que aun estaba en proceso.
-Por supuesto que lo será- sonrió Marinette.
-Solo hay que envolverte con una sabana blanca y amarrartela a la cintura con una cinta dorada y ya esta- Alya le guiño un ojo- una diosa griega al instante.
-Pensé que seria un trabajo mas profesional viniendo de Marinette…
-¡PLAGG!
El chico brinco allí donde estaba, casi resbalando por las escaleras, con cara alarmada. Ellas lo miraron mal por irrumpir allí sin permiso de ninguna, como gato por su casa. Plagg levanto las manos en señal de rendición.
-¿Por qué todo el mundo me grita de esa manera?
-¿Qué haces aquí, Plagg?- cuestiono Tikki, pacientemente.
El le sonrio, tomando eso como bienvenida. Termino de subir y paso a sentarse el diván junto a la pelirroja. Se extendió a todo lo largo y ancho que pudo, y las miro muy relajado.
-¿No tienen camembert?
-Plagg, ve al punto- interrumpió Alya- aquí hay gente trabajando.
-Bueno, solo pensé que, si quiero verme bien, y no usar algo que probablemente la mitad de los chicos de París usara en Halloween, debería decirle a Marinette que me ayude con mi traje- explico el pelinegro.
-¿Y de que será el disfraz?- pregunto la chica.
Plagg se sonrojo un poco, reacio a responder. Tikki no tanto, estuvo a punto de decirle a su amiga el tipo de disfraz que debía usar el muchacho, pero este salto en ese momento, tapándole la boca y asiendo que ella se sonrojara. Estaba un poco, demasiado, cerca.
-Ya te lo contare, después.
Marinette asintió, un poco confundida con la reacción.
-Adrien, ¿podrías ayudar a Charlotte y explicarle esos ejercicios?- pidió el profesor de matemáticas, al finalizar la clase.
-Si, claro- acepto el muchacho, sin mucho entusiasmo.
Charlotte se pego a su costado cual lapa, y el, de nuevo, no hallaba como alejarla. Llegaron a la casa en la que se hospedaba la inglesa y entraron, los señores Dupain-Cheng lo recibieron muy amablemente, les ofrecieron algunos bocadillos y otras cosas para comer, luego se fueron a la panadería… dejándolo aparentemente solo con la castaña.
Pero contrario a lo que el pensaba, Charlotte lo dejo tranquilo todo ese tiempo que le estuvo explicando los ejercicios. Ella estaba realmente interesada en aprender y pasar el próximo examen que tendrían sobre eso. Adrien se permitió bajar la guardia, e incluso charlar con ella.
Cuando no era una fan "enamorada", la muchacha podía ser genial. Era alegre, simpática y Adrien encontraba muy entretenido hablar con ella. No se parecía mucho a su prima; tenían grandes diferencias en la apariencia, y Charlotte tenia menos figura que Marinette… al pensar en eso tuvo un ataque de tos por atorarse con su jugo, lo que lo ayudo muy bien a disimular su sonrojo por el pensamiento.
Fuera de esa… área, era mucho mas fácil entablar una conversación con la británica, ya que esta no tartamudeaba ni le desviaba la mirada, u ocultaba su rostro de el. Habían veces en las que el Agreste se preguntaba si le agradaba a Marinette ¿Por qué siempre se portaba asi con el? como que lo evitaba, siempre se escondía cuando el pasaba, o cuchicheaba cosas con Alya para que el no la escuchara… le era extraño, y por alguna razón, le preocupaba que esto fuera cierto.
¿Habría hecho algo para ofenderla?
-¡ALYA! ¿PERO QUE HAS HECHO?- se escucho el grito de Marinette, proveniente de su habitación.
El fuerte golpe de la portezuela lo hizo sobresaltarse, entonces la morena bajo casi deslizándose por las escaleras y llego a donde ellos, sorprendiéndose de verlos, pero recobrando el sentido y corriendo a esconderse detrás de la encimera de la cocina, que el tenia en frente.
-ARRUINASTE MI VESTIDO- volvió a hablar la pelinegra, Adrien jamas creyó que en su vida escucharía a la muchacha hablar así. Era un cambio interesante.
-¡No lo arruine!- respondió Alya, asomando la cabeza en la cima de la encimera, con una media sonrisa en el rostro.
-CLARO QUE SI, LO ROMPISTE.
-No lo ROMPÍ- esta vez, Alya se puso de pie, saliendo de su escondite, mirando al techo como si a través de el pudiera ver a su amiga- solo lo hice mas SEXY.
Se escucharon pisadas en la escalera y Alya volvió a meterse en su refugio. Adrien vio bajar a Marinette, y como resbalaba llegando al ultimo peldaño; sin pensarlo se lanzo a atraparla, consiguiendo únicamente amortiguar su caída con su cuerpo.
Ella lo miraba con los ojos agrandados de sorpresa, y el rostro muy rojo. Increíblemente cerca era una definición algo cortaen la opinión del chico. Sus narices se tocaban y desde esa distancia, Adrien solo podía ver los grandes y celestes ojos de la chica; eran muy bonitos desde esa distancia.
-¿Marinette?- esa voz saco a Adrien de sus pensamientos- ¿Continuamos ya?
El aparto con suavidad a la chica para ver en mitad de las escaleras a su habitación a Plagg. Se sintió furioso, no entendía por que; no sabia si era por que había estado en el cuarto de la chica todo ese tiempo, o su ultima pregunta ¿Continuamos ya? ¿Continuar ya con que? Sus pensamientos no insinuaban nada bueno para el, y menos ya que, y esta era una de las razones por la que estaba mas molesto, Plagg estaba sin camisa, solo con una extraña faldita cubriéndolo.
Plagg era su amigo, sabia que Alya había estado allí todo el tiempo, pero igual estaba molesto, y ¿desde cuando era tan… celoso?
¿Celoso por que?
-Oigan, aquí les mandan…-Tikki entro con una charola llena de panecillos y se detuvo en seco al notar a Adrien y Marinette en el piso, Alya y Charlotte observando desde la cocina, pero sobre todo, por el Plagg sin camisa a un par de metros de ella.
Los brazos del pelinegro salieron volando rápidamente, uno para cubrirle el pecho lampiño y la otra hacia sus caderas que ya estaban cubiertas. Adrien no recordaba haber visto a ese chico de un color tan carmesí, estaba como de fotografía, y si su vista periférica no le fallaba, Alya ya estaba en eso.
-Creo que…han estado ocupados- balbuceo Tikki, dejando la charola sobre la encimera- tengo trabajo que hacer.
Camino rápidamente, mandándole una mirada significativa a Marinette, y sin poder evitar mirar a Plagg al pasar frente a el.
-Sabia que venir aquí era una buena idea- rio Alya entre dientes, mirando todas las fotografías que había tomado.
