Hooooolas! aqui nuevo capiiii!
quiero agradecer enormemente todos sus comentarios... me alegra que les guste... y tambien quiero pedir disculpas por los errores ortograficos.
soy medio ciega y aunque los tengo en las narizes no los veo jejejeje
ANUNCIO... para quien este interezado en mis historias... he publicado unas pocas... son cortas por que siento que si lo largo mucho lo echo a perder... pero si quieren leerlas solo tienen que entrar en mi perfil!
nos leemos luego!
Para el día del baile, aun había tensión entre Adrien y Plagg.
FLASHBACK
Tikki ya se había ido, Alya había guardado su celular y Charlotte había salido de su confusión. La inglesa ayudo a Adrien a levantarse y la morena a su amiga, los dos caídos no se atrevieron a mirarse, el rubio dirigió su atención al pelinegro.
-Plagg…
-Esto no puede ser bueno- farfullo el susodicho.
Primero, los faraones sufrían de olas de calor y solo usaban falditas, así que tendría que ir medio desnudo a la fiesta de Halloween de la escuela. Maldito el día en que le dijeron que representaría a Egipto. Luego le pidió ayuda a Marinette, quien era una increíble costurera y diseñadora, pero andaba demasiado distraída vigilando a Alya, quien merodeaba su disfraz, un vestido tradicional chino, y ya lo tenía como un alfiletero. Después Tikki lo ve en paños menores; de igual forma lo iba a ver en la fiesta, pero al menos allí tendría sentido la falta de tela. Y ahora su amigo seguramente le gritaría. Necesitaba un buen trozo de camembert para todo ese estrés.
-Deja que me cambie primero.
Adrien lo espero abajo, cuando estuvo listo, los dos se despidieron brevemente y salieron, dejando a Marinette confundida, Alya con una sonrisa y arqueando una ceja en la dirección en que se habían ido y Charlotte, quien no había pasado por alto el porqué de la escena, miro muy mal a su prima.
FIN DE FLASHBACK
Habían tenido una discusión para nada agradable. El rubio no pudo contener sus reclamos injustificados, a los que Plagg respondió con un muy cortante y frio: No te enojes conmigo porque eres demasiado idiota para ver lo que es tan obvio.
Plagg, muy dignamente, se dio media vuelta y desde ese momento no habían vuelto a hablarse. Y Nino era quien quedaba en medio ¿Cómo era posible que fueran tan desconsiderados, obligándolo a elegir entre alguno de los dos? No lo hizo, no podía. Estaba de acuerdo en lo que Plagg dijo, Adrien era un tonto muy ciego, pero tampoco iba a decir que todo el comportamiento del pelinegro estuvo bien.
Conocían a Adrien, Plagg mínimo debió comentarle sus planes. Nadie lo mandaba a mantener el condenado misterio. Aunque eso ya no importaba, daba igual quien tenía más razón en esto, a Nino solo le interesaba arreglar esas tonterías para volver a ser el trio que siempre habían sido.
…
-¿Qué crees que haya pasado?- pregunto Marinette a Alya, el día del baile.
Ya los Dupain-Cheng estaban demasiado acostumbrados a tener a las amigas de Marinette allí, así que fue normal para ellos ver a Alya y Tikki llegar con sus cosas para arreglarse en su casa. Tikki estaba terminando de ponerse su vestido de diosa griega detrás del biombo que Marinette tenía en su habitación, las otras dos ya estaban vestidas.
Alya llegaba un top corto de color naranja con mangas largas traslucidas y pantalones holgados, anchos arriba y más ajustados abajo, como los de un genio. Parecía una bailarina de vientre. Sus brazos estaban llenos de brazaletes dorados, y en la cabeza llevaba una diadema. Marinette estaba mucho más sencilla con su vestido tradicional de color rojo brillante, largo hasta los tobillos y lleno de bordados en negro. Llevaba zapatillas planas negras y el cabello se lo había recogido en un chonguito sostenido por dos palillos rojos con los extremos superiores adornados con joyería.
-Nino no ha querido decirme, pero lo que si me comento es que ese par no ha tenido progresos en su reconciliación- respondió la morena.
-Plagg se molesta cuando le hablo del tema- Tikki intervino en la conversación, alzando la voz para que pudieran escucharla desde detrás del biombo- tampoco me ha querido decir nada.
Marinette estaba preocupada por los chicos, pero sobre todo por Adrien. Ese comportamiento no era normal. Nunca se había comportado así, ni reaccionado de esa manera por nada antes.
-¿Por qué no intentas tu hablar con Adrien?- Marinette quizá se fuera tomado esa propuesta enserio si Alya no fuera estado moviendo las cejas como lo estaba haciendo.
-Sí, claro, como no…
-No es mala idea- interrumpo Tikki, saliendo para que la vieran- de los tres, Adrien es el más accesible. Creo que estaría dispuesto a hablar contigo.
La pelinegra comenzó a juguetear con sus manos, ansiosamente. Si sus dos amigas coincidían en algo, debía tener algo de cierto. Pero ¿Cómo podría ella hablar con él? ¿Cómo podría siquiera mirarlo a la cara? Luego de cómo le había caído encima… ¡Que verguenza!
-Mejor nos vamos ya- fue la respuesta de la dueña de la habitación- ya es la hora.
Se puso de pie y en fila, una detrás de la otra, comenzaron a bajar las escaleras. A mitad de camino, Marinette se detuvo. Sus amigas, que iban adelante, se giraron a verla, interrogantes. La muchacha señalo hacia abajo, a su vestido. Tikki sonrió un poco y Alya rodo los ojos; la pelinegra había estado reacia a usar el vestido gracias a la modificación que le había hecho Alya: un corte a uno de los costados, desde el final de la falda hasta la mitad de la pierna derecha. Era algo sexy, y a Marinette le lucia, en su humilde opinión, pero la chica estaba siendo demasiado tímida de nuevo.
-No tienes otro disfraz que ponerte- le dijo Tikki- y, como tú dijiste, ya es hora de irnos.
Marinette iba a comenzar a hablar, pero Alya capto la idea, y algo molesta, la intercepto:
-Si no usas ese vestido tú, lo usare yo. Pero te obligare a ponerte mi disfraz ¿eso quieres?
La Dupain-Cheng observo el traje de su amiga, que tanto trabajo le había llevado confeccionarlo. Alya llevaba el abdomen descubierto, y ese color no le lucia a Marinette… ese no sería el primer disfraz que ella escogería, eso seguro. Tal vez, el sexy corte al costado de su vestido no estaba tan mal, solo tenía que evitar caminar mucho, para que no se notara tanto.
-Vámonos- dijo derrotada.
…
Ya la clase entera había llegado y todos lucían trajes bien elaborados. Charlotte llevaba puesto un traje de color rosa, de esos que usaban las damas inglesas para beber te; acentuaba perfectamente su figura, y con el elaborado peinado y maquillaje, se veía elegante pero no aburrida. Chloe también había optado por algo elegante, pero más de antaño: un vestido señorial, largo hasta formar una pequeña cola a su paso. Para la envidia de muchas, parecía una princesa del tiempo de María Antonieta. Sabrina si iba en un disfraz, como un duende irlandés.
Lila usaba algo más abstracto; no le gustaban los disfraces ni trajes de época, por eso volvió algo tan delicioso como un canoli en un vestido. De color blanco un su mayoría, con una parte de color tostado que cubría su busto y parte de la falda y accesorios en color caramelo. La profesora no había quedado muy convencida, pero lo acepto.
Nathaniel iba como un guapo torero, Iván estaba vestido de jugador de hockey y con él iba Mylene, vestida de safari con un pequeño peluche de canguro. Juleka llevaba un vestido negro de tango y Rose un sahir de vivos colores; Alix y Kim estaban jugando con espadas de juguete, ella estaba disfrazada de ninja y él llegaba una túnica de color negro y el rostro tapado, como antiguos asesinos coreanos. Max los observaba, usando un traje de mariachi.
-Adrien…
-Ya déjalo, Nino- cortó el rubio.
Los dos amigos estaban apartados de los demás asistentes. El moreno llevaba unos pantalones largos y ligeros de color blanco y una camisa de mangas bombachas de varios colores, abierta en el pecho casi llegando al ombligo. Listo para ir a un carnaval. Adrien estaba en el extremo opuesto, atrayendo la mirada de todas con un uniforme blanco de la marina de los Estados Unidos.
Nino se quedó callado, por el momento. Su vista recorrió el lugar, y entrando visualizo a Alya. Casi no pudo dejar de mirarla, ese traje era… Wow. Pero aunque le fuera gustado quedarse observando, otro pensamiento llego a el: si Alya estaba allí, también lo estarían Marinette y Tikki. Las tres iban muy guapas esa noche, pero la que más lo sorprendió fue Marinette y su vestido. Nunca pensó que ella usaría algo con un corte como lo tenía ese vestido en el costado. Obra de Alya recordó con una sonrisa, y más de un chico se había dado cuenta de ese detalle.
Sin embargo, la presencia de la pelirroja era lo que le importaba más. Ya tenía una idea.
-Mira quien llego- el moreno codeo sin disimilo a su amigo, y señalo hacia ellas.
Adrien dirigió la mirada hacia allí. Su mirada se posó en Marinette, y no se movió de ese lugar. No, hasta que Nino le dio otro codazo, esta vez, casi rompiéndole una costilla.
-¿Qué?- gruño el oji verde.
-Ahora mira hacia allá- Nino señalo otro sitio.
El Agreste suspiro, girando su cabeza a donde le indicaban. Era Plagg. Y estaba mirando casi con la boca abierta al grupo de chicas en el que estaba la Dupain-Cheng. Adrien se sintió inesperadamente molesto por esto, no estaría mirando a Marinette ¿verdad?
-Quieto, tigre- Nino no se molestó en esconder su sonrisa al ver al rubio dar un paso en la dirección del otro chico; Adrien ni se había fijado que había comenzado a moverse- solo mira un segundo ¿de acuerdo?
Así lo hizo, solo observo a Plagg. Su amigo pelinegro fue dando cortos e intencionados pasos hacia el grupo, uno tras otro hasta llegar a ellas. Entonces… miro a Tikki, y la invito a bailar. La cara de la pelirroja se había encendido y la del chico comenzaba a calentarse también mientras caminaban a la pista de baile.
-¿Crees que Plagg, siendo Plagg como es, invitaría a bailar a una chica si no le gustara?- reflexiono Nino, acariciándose la chiva imaginaria- lo conoces, en toda su vida no bailado nada diferente a "Los Pollitos Dicen" cuando tenía 4 años. Además ¿de verdad crees que el intentaría algo con la chica de alguno de sus mejores amigos?
-Marinette no es "mi chica"- dijo el rubio inmediatamente.
-Sabes a lo que me refiero- reprendió Nino, perdiendo la paciencia- en cuanto Plagg considere que ha pasado suficiente vergüenza en esa pista, vas y te disculpas.
-Como tú digas- Adrien asintió, como un niño regañado. Se alejó de Nino, sus pies moviéndose independientemente, en dirección de cierta pelinegra.
-Creo que el traje de General deberías llevarlo tú- felicito Alya, parándose junto a él.
-¿Y cambiar todo esto?- se señaló de pies a cabeza, enfocando la atención en su disfraz- no, muchas gracias- le sonrió- ¿bailas conmigo?
-Pensé que yo tendría que pedírtelo.
