Summary: Ella lo había amado en el pasado y él la había rechazado cuando se declaro, años después ella ha cambiado y lo ignora completamente y ahora él se siente extraño porque de alguna forma se encuentra anhelando su amor

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

Nota: En esta ocasión use "One And Only" de Adele, y de nuevo les aconsejó que la escuchen

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ANHELANDO TU AMOR

By. Yurika Cullen

Capitulo Seis

Cuando llegamos a la habitación del piano, Seiya se sentó en el banquito y Serena se sentó a su lado apoyando la espalda en su hombro, una posición bastante inocente, pero de alguna forma yo sentía que eran muy allegados, demasiado para mi gusto, tenían una complicidad mucho más grande que la de simples amigos y aunque ambos habían sido novios, me molestaba mucho pensar en que Serena había compartido con este chico algo tan preciado como la intimidad. Y aunque yo no era ningún santo, tampoco era experto en el tema del sexo, había tenido un par de encuentros sin importancia, pero no quería imaginar que Serena había estado con alguien de esa forma, era un pensamiento egoísta, pero últimamente me estaba acostumbrando a tener pensamientos de esa categoría y todos relacionados con ella.

—¿Y bien? ¿Qué vamos a tocar?— le pregunto Serena

—Porque no cantas la nueva canción que compusiste, aun no me has dejado escucharla— dijo mi hermana

—¿Compusiste una nueva canción?— pregunto Seiya sorprendido, Serena miro mal a Amy, mi hermana ignoro el gesto

—Aun no estoy muy convencida con la música, por eso no sé si será conveniente, todavía tengo dudas—

—Déjame verla— exigió Seiya, ella rodo los ojos y de nuevo miro mal a mi hermana quien siguió ignorándola, luego le indico que mirara las partituras que estaban sobre el piano, Seiya la observo unos minutos —Es estupenda—

—¿Lo crees?— pregunto más tranquila, al parecer la opinión de Seiya era muy importante para ella. Él asintió

—Me encanta, vamos a tocarla—

—Pero tendré que cantar sola, se supone que haremos un dúo— se quejo

—Y lo haremos, yo tocare y tú cantaras—

—¿Y porque no al revés?—

—Porque la canción es tuya y tienes la voz adecuada para cantarla, deja de quejarte y canta— dijo Seiya y sin darle tiempo a objetar mas empezó a tocar la canción e ignoro las miradas asesinas que le daba Serena, definitivamente mi hermana tenía razón, con Seiya, ella volvía a ser la chica alegre de antes. Resignada Serena empezó a cantar, su voz se escuchaba increíble

Has permanecido en mis pensamientos

Me encariñe cada día

Me perdí en el tiempo, pensando en tu rostro

Solo Dios sabe

Cuanto tiempo me ha costado

Dejar mis dudas aparte

Eres el único al que quiero

No sé porque estoy asustada

He estado aquí antes

Cada sensación, cada palabra

Lo he imaginado todo

Nunca sabrás si no lo intentas

Olvidar tu pasado y simplemente ser mío

Te reto a que me dejes ser la única

Prometo que merezco

Que me estreches en tus brazos

Así que vamos, dame una oportunidad

Para demostrarte que soy la que puede caminar

Esa milla

Hasta que comience el fin

Si he permanecido en tus pensamientos

Te quedas colgado de cada palabra que digo

Te pierdes en el tiempo

Cuando escuchas mencionar mi nombre

¿Sabré alguna vez como es sentir tenerte cerca?

Y que me digas

Que cualquier camino que yo elija, me seguirás

No sé porque estoy asustada

He estado aquí antes

Cada sensación, cada palabra

Lo he imaginado todo

Nunca sabrás si no lo intentas

Olvidar tu pasado y simplemente ser mío

Sé que no es fácil entregar tu corazón

Nadie es perfecto

Créeme lo he aprendido

Así que vamos, dame una oportunidad

Para demostrarte que soy la que puede caminar

Esa milla

Hasta que comience el fin

Yo me quede sorprendido, no sé si era por la increíble voz que se le escuchaba a Serena con esa canción o porque sentía algo especial con la letra, de alguna manera yo me sentía conectado con la canción, como si hubiera sido escrita para mi, y de verdad me frustraba porque últimamente todo lo que Serena hacia o decía lo sentía como si fuera indirectamente dirigido a mí, tal vez estaba siendo paranoico pero la verdad es que no dejaba de pensar que ella me estaba tratando de decir algo.

Cuando Serena termino de cantar me miro por unos segundos, solo fueron escasos segundos, pero el corazón se me acelero, pues aunque inmediatamente desvió su mirada a Amy y a Seiya, yo pude ver un pequeño brillo especial en ellos, uno que me recordaba un poco a las miradas embelesadas que ella me daba en antaño. ¿Sera que ella después de todo aun guardaba algo de amor por mí? ¿Tenía alguna oportunidad con ella? Dios ¿Yo estaba queriendo una oportunidad? ¿Oportunidad para qué?

Para recuperar el tiempo perdió.

Sí, eso quería, ¿Cómo había podido estar tan ciego? Yo quería estar con Serena, quería una segunda oportunidad. ¿Estaría ella dispuesta a dármela? Si no lo estaba, entonces la convencería, de alguna forma lo haría, y lo primero que tenía que hacer antes que todo era pedirle perdón, no podría intentar nada con ella hasta no tener mi conciencia en paz y ese asunto claro. Pero la presencia de Seiya me hacía sentir nervioso, no sé qué tan profunda era su relación ahora, pero no me importaba, haría lo que fuera necesario para recuperar el amor que ella había sentido por mí. Definitivamente estaba decidido.

—Es una hermosa canción Serena— dijo mi hermana aplaudiendo

—Definitivamente lo es, además cantas hermoso— le dije, ella sonrió y se sonrojo un poco. ¡Era la primera vez que se sonrojaba con un alago mío!

—Gracias, tenía algo de dudas—

—Siempre las tienes— la regaño Seiya

—No me critiques, no soy yo la que llama a la madrugada buscando una opinión sobre mis canciones— Seiya sonrió

—Siempre es bueno tener la opinión de otra persona—

—¡¿A las cuatro de la mañana? —

—En mi defensa tengo que decir que era otro horario en Londres y siempre me olvidaba que tu estarías durmiendo en ese momento— Serena lo fulmino con la mirada

Así continuo la noche y después de una charla tranquila Seiya se fue alegando que tendría cosas que hacer con sus hermanos en la mañana.

Un par de días más pasaron y todo seguía tranquilo, no había visto más a Seiya y según mi hermana estaba haciendo los tramites del traslado de universidad y andaba ocupado con la mudanza de sus cosas desde Londres. Ayer Taiki se había animado y había llamado a mi hermana para invitarla a salir, según comento Serena en el desayuno, le había costado muchísimo hacerlo pues Seiya le había dicho que se había puesto realmente nervioso cuando la iba a llamar, había marcado el numero como diez veces y al final se había decidido pero no dejaba de dar vueltas por la habitación mientras hablaba con ella.

—Es una pena que el día este tan gris— comento mi hermana

—¿Qué importa si esta gris? Tú ya te encargaras de iluminarlo pasándolo bien con Taiki— Amy sonrió

—¿Tu que harás hoy Serena? ¿Vas a salir con Seiya?— yo trate de disimular los celos

—No, me quedare en casa, Seiya aun está ocupado con unos trámites y papeles, Yaten incluso lo ha estado ayudando un poco, así que viendo como está el día, prefiero quedarme y ver alguna película—

—Yo también pensaba quedarme a ver alguna película, si quieres podemos ver algo juntos y pedir algunas pizzas— ambas me miraron sorprendidas, yo me sentí algo incomodo, era verdad, yo también tenía pensado quedarme en casa y ver algo en la tele y si ella no iba a salir con Seiya aprovecharía la oportunidad —¿Dije algo malo? Si te molesta no te preocupes, olvídalo—

—No, está bien, me parece bien, veamos algo juntos— yo asentí, y reprimí una amplia sonrisa, era la primera vez que íbamos a quedarnos solos

Cerca de las tres mi hermana salió hacia su cita con Taiki, Serena había ido a darse un baño y luego bajaría para "nuestra" tarde de películas, yo recién me había duchado, así que me dispuse a buscar entre las películas que teníamos en casa algún par de opciones buenas para ver.

—Estoy lista— la escuche atrás mío. Yo me gire y no sé si era porque recientemente me había dado cuenta de que sentía algo por ella, pero se veía preciosa, aunque estaba algo sencilla pues estábamos solos en casa, se veía hermosa, el cabello lo tenía suelto y algo húmedo, tenía un pantalón de pijama largo y rosa, una blusa de tiras igualmente rosa con una cara sonriente estampada en amarillo. Simple pero hermosa, además tenía una pequeña sonrisa pintada en el rostro que demostraba que estaba de buen humor —hace algo de frio— más bien informo en vez de que quejarse

—Ya está comenzando el otoño, así que por unos días lloverá con frecuencia, hay una frazada al lado del sofá, la traje porque imagine que haría algo de frio, prenderé la calefacción—

—¿Quieres que vaya ordenando las pizzas? — me pregunto

—Me parece bien— la vi tomar su teléfono celular y marcar un número, ordeno un par de pizzas de diferentes gustos y luego de dar la dirección y asentir un par de veces corto la llamada

—Tardaran más o menos media hora— me informo mientras se sentaba en el sofá, yo asentí

—¿Qué te gustaría ver? Tengo un par de opciones, escoge la que quieras— me acerque a ella quedándome en pie, miro las películas que tenía en la mano, y luego frunció el ceño

—¿Por qué la mayoría son de terror?— yo sonreí, sabía que les temía

—¿Todavía te da miedo?— ella me miro frunciendo el ceño

—¿Algún problema?— yo volví a sonreír

—No, ninguno, hay un par de comedia si te interesa— pero siguió mirándome fijo como si hubiera asumido un desafío

—Veremos una de terror—

—No seas boba Serena, no tienes por qué ver algo que no te gusta, solo te estaba molestando—

—No importa, ahora veremos una de terror— se notaba a la defensiva, internamente volví a sonreír, era muy terca

—De ninguna manera, veamos cualquier otra—

—No seas terco, que cuando me lo propongo puedo serlo yo también, así que escoge una de terror y vamos a verla— yo fruncí el ceño pero luego sonreí

—Aunque intentes disimular sigues siendo esa niña ingenua e infantil que eras antes— dije mientras le pasaba el dedo suavemente por la nariz, ella se quedo de piedra y no me respondió nada, yo le di la espalda y me dirigí al reproductor de DVD, puse la peli y cuando me disponía a sentarme en el sofá sonó el timbre, al parecer la pizzas habían llegado

Ya con las pizzas en la mesa, le di play a la película y me senté junto a Serena, ella trataba de no mirarme y pretendía estar distraída con una rebanada de pizza, pero se notaba nerviosa, no sé si por mi comentario o por el miedo a la película, en todo caso guardo silencio y miro la peli mientras comía.

Una hora después Serena estaba con los pies arriba del sofá, se abrazaba las rodillas y pegaba brincos cada dos segundos. El día se había oscurecido bastante y no paraba de relampaguear, pero no fue hasta que resonó por todas partes un gran trueno que hizo vibrar hasta los cristales de las ventanas, que Serena no soltó el grito que venía conteniendo desde hace rato, casi de inmediato empezó a llover torrencialmente.

—Ya basta— dije prendiendo las luces y apagando el televisor —No entiendo que quieres demostrar, no necesitas ver algo que no te gusta— la regañe, ella abrió la boca para responder, pero en ese momento sonó su celular

—Es Amy— dijo y se apresuró a contestar, hablo unos minutos con mi hermana y luego corto —dijo que está en casa de los Kou, que si no para de llover Seiya y Taiki le pidieron que se quedara a dormir ahí— yo sonreí, vaya mi hermanita pronto tendría novio nuevo, si es que ya no lo eran, Serena sonrió, al parecer pensaba lo mismo que yo

—Creo que será mejor que ordenemos un poco este desorden, es obvio que no terminaremos de ver la película— ella agacho la mirada

—Discúlpame—

—No tienes por qué disculparte, no es un pecado tenerle miedo a las películas de terror— ella simplemente suspiro y levantándose doblo la manta mientras yo iba a la cocina y tiraba las cajas de las pizzas y las latas de las gaseosas que habíamos consumido

En cuanto tire todo y me disponía a volver a la sala se corto la luz, a pesar de que aun era temprano por la tormenta el día se había oscurecido bastante, así que la casa quedo en penumbras, escuche un grito de Serena y sin dudarlo me dirigí a su encuentro.

—Serena, ¿Donde estas? No puedo ver nada— hable cuando llegue

—Darién, menos mal que volviste, estoy en el sofá—

—Quédate ahí, está muy oscuro y puedes golpearte con algo— era mi casa, sabia donde estaba ubicada cada cosa, así que no tarde mucho en llegar hasta el sofá, cuando mis ojos se acostumbraron un poco más a la oscuridad pude ver un poco mejor las cosas, Serena estaba sentada en la misma posición que tenía anteriormente cuando veíamos la película, obviamente tenía miedo, y entonces recordé que ella también le temía a las tormentas fuertes, pero esta vez no quería hacer algún comentario fuera de lugar o quien sabe que tonterías haría por demostrar lo contrario —Dame la mano— le pedí —en el cuarto de limpieza hay un par de linternas, no sé cuando tardara en volver la luz, así que es mejor que las tengamos, a no ser que prefieras quedarte aquí y esperarme—

—¡No!— exclamo desesperada y se levanto inmediatamente abrazando mi brazo derecho —Ni se te ocurra dejarme aquí sola y mucho menos después de haber visto esa película de terror, ¿Te imaginas si aparece algo y quiere hacerme daño? Definitivamente no quiero quedarme a ver que pueda aparecer, siempre atacan primero a las mujeres y más si están solas— yo reí

—¡No te burles Darién!—

—¿Vas a decirme entonces por qué demonios quisiste ver esa película si te daba tanto miedo?— dije mientras empezaba a caminar con algo de dificultad pues Serena estaba tan pegada a mí que era complicado dar un par de pasos, pero aun así me sentía muy bien teniéndola tan cerca

—Tú fuiste el que empezó provocándome—

—Yo solo te di un par de opciones, pero mejor olvídalo, vamos a buscar esas linternas—