Summary: Ella lo había amado en el pasado y él la había rechazado cuando se declaro, años después ella ha cambiado y lo ignora completamente y ahora él se siente extraño porque de alguna forma se encuentra anhelando su amor

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

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ANHELANDO TU AMOR

By. Yurika Cullen

Capitulo Siete

Después de un rato llegamos al cuarto de limpieza, buscamos un par de minutos y cuando por fin encontré dos linternas, un paquete de velas y unos fósforos volvimos a la sala esta vez iluminando un poco el camino con las linternas.

—Si quieres puedes tomar un par de velas, una linterna y subir a tu habitación— le ofrecí

—¿Tu que harás?— pregunto ella cautelosa

—Si te vas yo también subiré a mi habitación, pero si lo prefieres podemos quedarnos aquí abajo, como viste en la habitación del piano hay una chimenea, eso será suficiente para calentar e iluminar un poco el ambiente, si quieres podemos estar ahí hasta que regrese la energía y de paso nos hacemos compañía—

—¿No te molesta que me quede?— pregunto algo sorprendida, yo sentí una opresión en el pecho, ella de verdad pensaba que me molestaba su presencia

—No, por supuesto que no, por el contrario, me encantaría que te quedaras—

—Entonces me quedo, no quiero estar arriba yo sola—

—Claro, podría aparecer "algo"— ella me golpeo el hombro

—No es gracioso Darién— yo reí, esta Serena miedosa y más expresiva conmigo, era la que yo estaba anhelando ver desde el principio

—Perdón, no lo hare de nuevo, lo prometo, así que toma la frazada y ven conmigo— ella hizo lo que le pedí y cuando llegamos a la habitación del piano prendí un par de velas para iluminar un poco y poder ver mejor lo que hacía mientras trataba de encender la chimenea, Serena mientras tanto tomo asiento en uno de los sofás del lugar, al parecer tenía algo de frio pues se cubrió con la manta —¡Listo! Con esto bastara— dije cuando la chimenea estaba ardiendo lo suficiente, Serena apago las velas pues ya no eran necesario, ahora se veía mucho mejor

Tome asiento a su lado y sintiéndome algo nervioso cruce las piernas en forma de cuatro, fije mi atención en el fuego, pues no sabía que decir.

—¿Tienes frio?— la escuche hablar, dirigí mi atención a ella y me quede algo perdido por un rato, sus ojos se veían realmente hermosos iluminados solo con la luz de las llamas, es como si tuvieran un brillo especial, uno que nunca había visto antes

—¿Perdón?— pregunte algo perdido

—Te preguntaba si tenías frio, toma— dijo entregándome una parte de la frazada, aunque en verdad no tenía frio igual tome la parte que me ofrecía y me cubrí un poco los hombros y los brazos, pues de esa forma estaría más cerca de ella ya que tenía que acercarme un poco para que la frazada nos pudiera cubrir a los dos

—¿Aun tienes miedo?— esta vez no estaba bromeando y ella lo noto

—No, gracias por dejarme quedar— yo simplemente asentí, de nuevo nos quedamos un rato en silencio, hasta que tome la decisión de que era el momento adecuado

—Hace mucho quería hablar contigo Serena— ella me miro sorprendida

—¿De qué?—

—De lo estúpido, patán e insensible que me porte contigo la ultima vez— ella bajo la mirada y la desvió hacia el fuego

—Olvídalo— su voz sonó muy baja

—No puedo, todo este tiempo me he sentido como un imbécil por todas las tonterías sin sentido que te dije, me porte como un estúpido contigo y te trate mal, no te lo merecías, y no iba a estar en paz conmigo mismo hasta no pedirte perdón por todo, de verdad que no se qué demonios me paso por la cabeza en ese momento, pero te juro que no pretendía hacerte sentir mal—

—De verdad Darién, olvídalo, olvídalo todo— el corazón se me oprimió y dejándome llevar le tome la mano y la hice mirarme

—¿Eso significa que no me perdonas?— por primera vez veía en sus ojos un montón de emociones, veía angustia, veía miedo y confusión y algo más que no pude descifrar que era —Por favor, no me pidas que lo olvide porque no voy a poder olvidar la forma horrible en que te trate, yo de verdad estoy arrepentido y te juro no pienso ni la mitad de lo que dije—

—¿Entonces porque dijiste todas esas cosas? Si no las piensas ¿Por qué las dijiste?— me pregunto dolida

—Porque era un imbécil inmaduro, tú eras siempre tan alegre y expresiva, siempre llena de energía inagotable y yo un estúpido que se creía tan maduro que consideraba que esas cosas solo eran para los niños, pero la realidad es que yo era el que tenía que madurar, el que estaba equivocado y en cuanto dije todas esas tonterías un segundo después comprendí que estaba equivocado, pero no me diste tiempo y no me pude disculpar en ese momento, después me sentía tan culpable que lo único que pude hacer fue irme y esconderme como una rata— ella me miro por largo tiempo en silencio

—Fueron las cosas más horribles que alguien me dijo en la vida— la culpa de nuevo me hizo un hueco en el estomago —pero te perdono— en sus ojos veía que decía la verdad, internamente me sentí algo aliviado —después de todo las personas cometen errores, el tuyo fue responderme de ese modo, y el mío, fue animarme a hablar contigo— hice una mueca de disgusto conmigo mismo, me dolía que ella pensara que sus sentimientos eran un error o al menos haberlos expresado, yo había sido el imbécil, no ella —aun así, yo no me arrepiento de mi error, en ese momento lo creía correcto, y aun sabiendo que la historia se repetiría lo haría de nuevo, pues he aprendido que las cosas siempre pasan por algo, cuando te tropiezas, siempre hay algo que te termina levantando— Ese algo debía ser Seiya y de nuevo me arrepentí de mi estupidez —así que puedes estar tranquilo, yo no te guardo rencor ni nada por el estilo—

—Aun así, no dejo de sentirme como una rata— ella de repente me sonrió

—El que te hayas disculpado, demuestra que después de todo no eres una rata— yo sonreí a pesar de comentario —Pero gracias, no sabes lo que significa para mí que hayas hablado conmigo sobre todo esto, es como si me quitaras un peso de encima— dijo soltando un suspiro

—Serena— ella continuo mirándome —se que no tengo derecho y comprenderé si decides no aceptar, pero ¿Podemos ser amigos?— ella se sorprendió —yo de verdad quiero empezar de nuevo contigo, quiero remediar aunque sea un poco todo lo que hice, pero no creas que lo hago solo porque me siento culpable, pues aunque en verdad sé que soy culpable, mis intenciones de ser tu amigo son de verdad, fui injusto contigo y no me tome el tiempo para conocerte antes de juzgarte y sé que perdí la oportunidad de conocer a alguien maravilloso, y si tú me lo permites quiero conocerte de verdad y demostrarte que en el fondo no soy tan horrible como parezco— ella me miraba con cautela, después de un rato asintió

—Está bien, seamos amigos— dijo sonriendo —te daré la oportunidad de mostrarme que no eres ese ogro mal humorado que aparentas ser— yo sonreí y sin poder evitarlo la abrace

—Gracias, prometo que no te defraudare— ella se sorprendió y al comienzo se puso rígida pero luego se relajo e increíblemente me regreso el abrazo

—¿Qué te parece si para empezar hablamos un poco de lo que hemos hecho este último tiempo?— le propuse después de que nos soltamos

—Creo que ya sabes bastante de lo que he hecho estos años, pero yo sé poco de lo que has hecho tú—

—En realidad no hice demasiado, fui a Estados Unidos, termine mi carrera y volví en cuanto pude, extrañaba mucho Japóng así que no dude en volver, llegue hace un par de meses y empecé mi especialización en pediatría—

—Yo pensé que te quedarías allá haciendo la especialización, Amy incluso llego a pensar que encontrarías trabajo y te establecerías para siempre en Estados Unidos—

—Ni loco, aunque pude adaptarme un poco a sus costumbres, no podría vivir ahí por siempre, todo el tiempo me la pasaba estudiando duro para terminar pronto y volver—

—Vaya, Amy juraba que la bruja de Beryl te haría quedarte y…— cuando se dio cuenta de lo que dijo se sonrojo —Hay perdón yo… no pretendía…— se disculpo avergonzada

—Tranquila Serena, ya sé que mi hermana no estaba muy contenta con Beryl, y me conozco de memoria todos los adjetivos calificativos que utilizaba para referirse a ella—

—Perdona que yo también la haya nombrado así, pero es que Amy lo repetía tantas veces que habían ocasiones en las que si mencionaba su nombre no sabía de quien estaba hablando, y cuando aclaraba que era… emm, la bruja, entonces ya comprendía de quien se trataba— yo solté una carcajada, ella me miro sorprendida —¿No te molesta? La verdad es que a veces peco de indiscreta, pero en la mayoría de las ocasiones siempre digo lo que pienso y me cuesta filtrar la parte desagradable— en eso éramos iguales

—No, y no te preocupes, conmigo siempre puedes ser sincera, a veces es bueno escuchar la parte mala y no siempre la buena, pero la verdad es que después de un tiempo me di cuenta que mi hermana tenía razón, definitivamente Beryl era toda una bruja malvada—

—¿En serio?—

—¿Por qué te sorprendes?—

—Porque a veces le decía a tu hermana que estaba juzgándola sin conocerla y que tal vez se estaba dejando cegar por sus propios sentimientos, pero no creí que en verdad fuera tan mala— dijo ella pensativa, imagino que Serena se refería al enojo de Amy por haberla rechazado, ahora veía porque mi hermana estaba tan molesta cuando le conté mi relación con Beryl, ella siempre había sido muy reservada y educada, pero en esa ocasión empezó a llamarla bruja sin siquiera haber escuchado nada malo sobre ella, pero no le haría ningún comentario a Serena, no quería incomodarla

—En realidad no es que Beryl sea una persona mala, pero es muy manipuladora cuando se lo propone, además de ser demasiado obsesiva y tiene una mente muy retorcida, en cierto modo me estaba asfixiando estar con ella, creo que en el pasado tenía una idea equivocada de lo que en verdad valía la pena, y por estúpido termine con alguien como ella, pero abrí los ojos a tiempo, y cuando ella empezó a hacerme reclamos por hablar tanto con mi hermana me di cuenta de que era hora de darle fin a esa relación—

—¿Te reclamaba porque hablabas con Amy?— pregunto abriendo mucho los ojos, yo asentí

—Pero por favor no se lo digas a mi hermana, aunque Amy es una persona muy tranquila, a veces puede enojarse muchísimo y se pone terrible y más si mencionas el nombre de Beryl, la detesta—

—Lo sé— luego se cruzo de brazos —yo imaginaba que tú eras un experto en relaciones, por lo menos no soy la única desastrosa— Al parecer lo dijo mas para ella que para mí, porque se sorprendió cuando le pregunte

—¿Por qué desastrosa? ¿Tan mal te ha ido? Bueno, si no me cuentas en la lista— dije sin pensar, cuando estaba a punto de disculparme ella pareció no darle mucha importancia y empezó a hablar

—Bueno— se debatía entre hablar o no —dejándote de lado, mi última relación no funciono tan bien como yo pensaba— de nuevo me sentí mal y culpable —imagino que Amy ya te habrá contado que Seiya y yo tuvimos una relación hace tiempo—

—Algo me conto—

—Aunque no puedo decir que haya sido desastrosa, la verdad es que yo pensé que íbamos a estar juntos para siempre— eso me dolió —pero no resulto así, lo bueno de todo eso es que por lo menos ambos seguimos siendo los mejores amigos, que sinceramente ahora es lo que más me importa, ya que después de hablarlo mucho en el tiempo que estuve en Londres, en verdad nos dimos cuenta que esa es la única relación que podemos tener, solo amigos, nunca pudimos ni íbamos a poder avanzar más que de la amistad—

—¿De verdad?— pregunte sorprendido, pues ellos tenían tanta confianza que parecían realmente novios, ella asintió

—Cuando llevas una relación de un par de años con tu "novio" y vez que a ambos les cuesta si quiera darse un beso, te hace pensar que las cosas van mal, en nuestro caso es porque solo podemos vernos como amigos y en cierto punto confundimos la buena relación que tenemos y lo bien que nos llevamos con amor, pero en realidad solo es amor de amigos—

—Lo que significa que ustedes nunca…— me calle cuando me di cuenta que lo estaba diciendo en voz alta, la verdad es que necesitaba urgentemente dejar de expresar mis pensamientos a los cuatro vientos, o algún día volvería a meter la pata hasta tal punto que no me perdonaría nunca más —Perdón, eso no me incumbe— ella se sonrojo un poco

—En realidad no es que me moleste hablar de ello, es solo que aun se me hace difícil creer que nosotros somos amigos, y me cuesta hablar de estas cosas contigo—

—No te preocupes, no tienes porque hacerlo, de verdad, no tenía si quiera porque preguntar el tema— ella guardo silencio un rato

—La verdad es que tienes razón, Seiya y yo nunca hemos estado juntos— comento después de un rato —creerás que es mentira, pues la mayoría siempre lo pone en duda, estuvimos juntos casi dos años y para algunos es casi imposible creer que nunca hubiéramos tenido relaciones, pero la verdad es que ninguno de los dos lo intento nunca, creo que ni pensamos en ello, ya te dije que nosotros funcionamos mas como amigos y la mayoría del tiempo nuestros pensamientos solo se basaban en la amistad—

—No tienes que dar explicaciones, además te creo, las relaciones no solo se basan en el sexo, una de las razones por las que deje a Beryl es porque en realidad yo no quería estar con ella íntimamente—

—No te entiendo—me dijo confundida —¿Cómo puede ser? En mi caso era una decisión de ambos—

—Yo estuve con Beryl un poco más de un año, y la verdad es que me pasaba más tiempo estudiando que con ella, siempre que ella quería ir a algún lado yo le daba alguna escusa para no salir y para que no nos quedáramos solos, por eso ella decía que yo la estaba engañando y que hablaba más con mi hermana que con ella, que era sospechoso que quisiera pasar más tiempo al teléfono con Amy que con ella en su departamento, pero la realidad es que siempre evitaba estar a solas con Beryl, porque siempre insistía en que estuviéramos juntos y en verdad nunca me provocaba estar con ella— Serena abrió los ojos sorprendida

—¿Nunca accediste?—

—Un par de veces, en el año que fuimos novios estuvimos juntos cuatro veces y la primera vez fue después de ocho meses de relación, además después de que las dos últimas fueran un terrible desastre, intente evitarla lo más que pude—

—¿A qué te refieres con desastre?— yo me sonroje al recordar porque lo consideraba un desastre —¡Dios! ¡Te has sonrojado! Nunca creí vivir para verlo— yo suspire

—Ahora veo como te sentiste antes— ella sonrió

—No tienes porque contarme nada, lo que pasa es que soy bastante curiosa, y se me hace difícil pensar que puedas ser un desastre en algo, siempre has sido… ¿Cómo decirlo?... perfecto— yo fruncí el ceño

—De ningún modo puedo ser perfecto, tengo tantos defectos como los demás—

—En el instituto y en la universidad siempre fuiste el mejor y el que tenía las mejores notas, nunca cometiste un error, nunca—

—Eso es simplemente porque me dedicaba a estudiar mucho, mientras la mayoría de los chicos de mi edad, estaban perdiendo el tiempo en salidas a bares y buscando alguna chica para pasar el rato, yo me quedaba en casa estudiando—

—Creo que Amy heredo esas costumbres de ti— dijo ella con humor, yo sonreí, eso era verdad, mi hermana en el tema de estudios, era incluso más obsesiva que yo

—Pero en el resto de las cosas siempre metí la pata, solo mira la forma horrible en que te trate, si antes pensaba que estar con Beryl era el peor error de mi vida, ahora creo que decirte todas esas cosas, se lleva el premio de mi mayor estupidez— ella me tomo la mano y me miro a los ojos

—Deja de pensar en eso, yo deje de hacerlo hace mucho tiempo, ya te dije, yo no te guardo rencor, fue algo feo, y tengo que reconocer que tus palabras me hicieron cambiar un poco la persona que yo era, pero al menos viniste a mí y me pediste perdón, muchas personas nunca se animan a pronunciar esa palabra y habla muy bien de ti que al menos hayas querido enmendar el error, si te sirve un poco de consuelo, tengo que decirte que después de ese día me dedique a ser mejor, aprendí a pensar un poco más en mi en vez que en los demás, de algún modo me hiciste pensar en mi futuro y en lo que de verdad quería de la vida, vi el punto realista de las cosas y no la ensoñación que yo estaba creando de todo, se puede decir que me hiciste un poco mas fuerte— yo apreté su mano

—No importa lo que digas, no era la forma de decirlo, yo no quería hacerte sufrir y fue lo único que logre—

—Deja de estar pensando en el pasado, así no se arreglan las cosas, si quieres arreglarlo entonces cumple lo que prometiste, sé un buen amigo y trátame bien— dijo guiñándome un ojo, yo sonreí

—Bien, así que para ser justos, yo te contare porque fui un desastre con Beryl, después de todo tu me contaste lo de Seiya—

—No es necesario Darién— yo la ignore y suspire

—La verdad es que fue un completo fracaso estar con ella, la primera vez no fue tan mala, pero siempre sentí que faltaba algo, además Beryl era— yo busque una palabra adecuada —muy brusca— Serena frunció el ceño al no comprender del todo —digamos que después de esa vez, ella quería que cuando estuviéramos juntos la tratara con poca delicadeza— ella abrió los ojos sorprendida cuando comprendió —golpear a una mujer es algo que no pretendo hacer nunca y mucho menos en una situación como esa, ella quería que la tratara mal mientras estuviéramos juntos, que la insultara y al parecer creía que yo disfrutaría con todo eso—

—No puedo creer que en verdad existan mujeres masoquistas— yo suspire

—Sí y la verdad es que nunca pensé que la primera relación que tuviera fuera con una. Además las pocas veces que accedí lo hice porque sinceramente no había encontrado alguna escusa creíble para no estar con ella, además decía cosas tan obscenas mientras estábamos juntos que terminaba matando las pocas ganas que tuviera y eso causo que después de la primera vez nunca llegáramos a terminar ningún encuentro y después siempre hubiera alguna discusión— Serena abrió los ojos sorprendida —la gota que derramo la copa fue cuando me dio una cachetada, me puse tan furioso que la eche del departamento casi sin darle tiempo a vestirse, después de ese momento, ella empezó a decir que era un impotente y que le echaba la culpa a sus gustos íntimos solo porque yo no podía reconocer que la culpa era mía por no poder satisfacer sus necesidades— yo solté una risita, la verdad que Beryl había sido muy ridícula

—¡Esa mujer está loca!—

—Cuando empezó a irse por las ramas y a hablar mal de Amy la eche a la mierda y termine con ella, la verdad es que la aguante mucho tiempo, pero solo tengo que decir a mi favor que los ocho primeros meses antes de que estuviéramos juntos ella era alguien completamente diferente, o al menos disimulo tan bien que logro engañarme—

—Vaya, la verdad que eso si es una relación terrible—

—Ya te lo dije, es de los peores errores de mi vida— en ese momento empezó a sonar de nuevo su celular, ella miro el identificador

—Otra vez es Amy— hablo con ella unos minutos y corto —se quedara a dormir con los Kou, no me había dado cuenta que era tan tarde, son las ocho y aun no para de llover— dijo mirando a la ventana y viendo el agua golpear el cristal, yo mire mi reloj, tampoco me había dado cuenta de que era tan tarde

—Además no ha vuelto la luz—

—Amy dijo que allá también se corto—

—Entonces debe ser algún problema grave, los Kou no viven muy cerca de aquí y si esa zona también está a oscuras, debe ser que la tormenta ocasiono algún incidente en la planta de energía e imagino que hasta que no pare de llover no se va a solucionar tan fácil— Serena puso cara de horror

—¿Tendremos que dormir en esta oscuridad? Si no para de llover creo que pasare la noche aterrorizada en mi habitación— la pobre estaba muerta de miedo

—¿Y si nos quedamos aquí abajo los dos?— ella me miro con algo de esperanza —puedo mantener encendida la chimenea toda la noche y aparte de darnos algo de calor también iluminara el lugar, podemos bajar un par de almohadas y frazadas para dormir en la alfombra, así no tienes que dormir sola y aterrorizada— dije con gracia, ella volvió a darme un golpe en el brazo

—Prometiste no burlarte más, pero acepto, prefiero que te burles de mi todo el tiempo a subir y quedarme sola toda la noche— yo sonreí

—Bien, entonces vamos a buscar lo necesario para estar cómodos— ella asintió así que tome su mano y la ayude a ponerse en pie