Summary: Ella lo había amado en el pasado y él la había rechazado cuando se declaro, años después ella ha cambiado y lo ignora completamente y ahora él se siente extraño porque de alguna forma se encuentra anhelando su amor
Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi
Nota: Para este capítulo, esuchen "Lift Me Up" de Christina Aguilera
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ANHELANDO TU AMOR
By. Yurika Cullen
Capitulo Ocho
Subimos primero a su habitación, ella tomo dos almohadas y dos frazadas, entro al baño y me rogo que la esperara en su habitación y no me marchara dejándola sola, después pasamos a mi habitación y tome más o menos lo mismo que ella, además del libro que estaba leyendo los últimos días, luego pasamos a la cocina, preparamos un par de bocadillos simples y después volvimos a la habitación del piano, organizamos un "campamento" improvisado y luego de acomodarnos a una distancia segura del fuego empezamos a comer.
—¿No te gustaría que tuviéramos una pequeña clase de piano?— me propuso después de comer, se notaba animada
—Es una estupenda idea, la luz que hay será suficiente, ¿Qué me vas a enseñar esta vez?—
—¿Practicaste la canción de la ultima vez?— yo asentí
—Ahora puedo tocarla sin errores, ¿Quieres ver?—
—Me encantaría, además eso significa que ya podrás tocar lo que quieras siguiendo las partituras—
—Me va a costar un poco pero creo que puedo tocar cualquier canción guiándome de las partituras—
Me levante y le tendí mi mano para ayudarla, cuando la tomo y ambos estuvimos de pie, estábamos tan cerca que podía sentir su respiración en mi cuello, pues le sacaba una cabeza de altura, de pronto me entraron unas ganas terribles de abrazarla fuertemente, pero me contuve, recién habíamos empezado a ser amigos y no quería echarlo a perder de nuevo, así que la solté y me gire en dirección al piano.
Ella se sentó a mi lado como la vez anterior, empecé a tocar cuando estuve cómodo mientras sentía la mirada de Serena puesta en mis manos, luego cerró los ojos y no sé si lo hizo de manera intencionada o no se dio cuenta de lo que hacía, pero a medida que avanzaba la canción ella se fue acercando cada vez más a mí, hasta que dejo la cabeza apoyada en mi hombro durante el resto de la canción. Lastimosamente la retiro cuando deje de tocar, aplaudió y me felicito por lo bien que me había salido.
—Has mejorado mucho, la verdad que te salió demasiado bien—
—Gracias, practique mucho— luego ella guardo silencio y la vi pensativa
—¿Puedo mostrarte una canción y me dices que opinas de ella?— me pregunto cuando por fin se decidió a hablar, yo la mire sorprendido
—Claro que si, ¿Alguna nueva composición?—
—En realidad no, es bastante vieja, pero la música si es nueva, no se la he mostrado a nadie— tomo las partituras del piano y las hojeo buscando la que necesitaba, cuando la encontró me la entrego
—Es muy bonita, me gusta— ella sonrió
—¿Te parece?— yo asentí, ella volvió a sonreír radiante
Y entonces yo saque una conclusión, Serena se estaba portando los últimos días bastante seria conmigo a propósito, pues desde que habíamos quedado en ser amigos era una chica completamente diferente, tal vez había estado a la defensiva por todo lo que yo le dije y no quería que la volviera a tratar mal, pero de verdad se veía hermosa con esa actitud más suelta, ahora estaba más tranquila en mi presencia.
—¿Puedes tocarla mientras canto?— yo sonreí
—Me encantaría—
—¿Quieres practicar la melodía antes?—
—Creo que no será necesario—
—Bien, así se habla, empieza cuando quieras— yo me sentí nervioso, había visto la química que tenían ella y Seiya cuando estaban tocando y cantando y sentía la necesidad de hacerlo bien y de no equivocarme, no quería estar por debajo de Seiya, tampoco pretendía ser mejor, pero no quería ser el peor, así que tomando aire y soltando un suspiro mire las partituras y empecé a tocar, me sentí un poco confiado, no sentía tan difícil la canción, podría hacerlo sin problemas
Serena me sorprendió haciendo lo mismo que la vez anterior, apoyo su cabeza en mi hombro y cerrando los ojos empezó a cantar.
Así el dolor comienza
Mientras la música termina
Y yo me quedo aquí con
Con más de lo que puedo soportar
Si tú me levantas
Solo déjame pasar esta noche
Yo se que descansare mañana
Y seré lo suficientemente fuerte para intentar
Cuando el cielo se despeje
Y todo este dicho y hecho
Me daré cuenta
De que todos necesitamos a alguien
Si tú me levantas
Solo déjame pasar esta noche
Yo se que descansare mañana
Y seré lo suficientemente fuerte para intentar
Cuando me veas estrellándome
Y no haya donde caer
¿Me levantaras aun más alto?
¿Por encima de todo esto?
Si tú me levantas
Dije que si tú me levantas
Dije que si tú me levantas
¿Sera más alto?
Cuando me veas estrellándome
Y no haya donde caer
¿Me levantaras aun más alto?
¿Por encima de todo esto?
Si tú me levantas
Dije que si tú me levantas
Si tú me levantas
Solo déjame pasar esta noche
Cuando termine ella suspiro pero dejo los ojos cerrados, yo me quede mirándola un rato y entonces cuando los abrió y me miro, me perdí en ellos, no pensé lo que hice, pero tampoco quería hacerlo, así que sin importar que ella se molestara después, me deje llevar y la bese.
Al comienzo solo fue un pequeño rose, solo puse mis labios sobre los suyos, pero al ver que ella no se alejaba ni oponía resistencia, rodee su cintura con mis brazos y acercándola más a mí profundice el beso. El corazón se me acelero cuando Serena cruzo sus brazos en mi cuello y con la misma intensidad que yo sentía me correspondió, era increíble, sus labios eran realmente suaves, así que tentado pase mi lengua sobre ellos y me alegro que ella abriera su boca dejándome entrar, su sabor era tan dulce como había imaginado.
Nos besamos por largo rato, yo me sentía en la gloria solo por tenerla así en mis brazos, pero desgraciadamente cuando el aire nos falto tuvimos que separarnos. Ella cuando abrió los ojos parecía en trance, pero segundos pareció despertarse por completo y luego de mirarme unos segundos se sonrojo.
—Yo… yo… yo no— puse un dedo en sus labios para silenciarla, se veía sumamente nerviosa
—Fue mi culpa, yo te bese— trate de calmarla —Pero aunque asumo la culpa no me arrepiento de haberte besado— ella me miro confundida —Dime algo Serena ¿Disfrutaste tanto como yo? ¿Sentiste lo mismo que yo?— ella se sonrojo de nuevo y bajo la mirada
—No sé qué decir— dijo casi en un susurro
—La verdad, solo eso tienes que decir— ella me miro fijamente —¿No tengo una oportunidad contigo? ¿O lo jodí tanto como para no merecer una segunda oportunidad?— ella se sorprendió, luego frunció el ceño
—No juegues con eso, no es gracioso— dijo disgustada, yo tome su rostro en mis manos
—No es un juego, te digo la verdad, dime Serena, ¿Me olvidaste? ¿Ya no sientes nada por mi?— ella bajo la mirada
—No hagas esto Darién— su voz se escucho quebrada —por favor, no digas más— y se levanto alejándose hacia el fuego
—¿Por qué? ¿Es que en verdad ya no tengo oportunidad?— pregunte acercándome a ella, Serena me daba la espalda y miraba el fuego
—¿Por qué quieres una oportunidad después de años? ¿Cuándo ya es tarde?— y se giro —¿Cuándo yo ya lo estaba superando? Ya te perdone Darién, te dije que lo olvidaras ¿Por qué ahora quieres una oportunidad? No necesitas remediarlo estando conmigo por caridad, no quiero tu lastima—
—¡No quiero estar contigo por caridad! Quiero estar contigo porque me gustas, porque me he dado cuenta que fui un ciego, ¡Yo de verdad siento algo por ti! Nunca estaría con nadie por lastima, no digas tonterías—
—¡Pues no te creo! No puedo creer ni una sola palabra de lo que me dices—
—¿Por qué no?— le pregunte frustrado
—Porque aunque te sientas arrepentido por todo lo que dijiste, en cierto modo es verdad, tú y yo somos dos personas totalmente diferentes, yo soy todo lo contrario a lo que tú representas, no hay forma de que congeniemos ni de que tú te intereses en mí—
—No digas tonterías—
—No son tonterías, es la realidad—
—Esa no es la realidad, esta… es la realidad— y sin darle tiempo a pensar me acerque a ella en menos de tres pasos, la tome de la cintura y la volví a besar, al comienzo se resistió pero después me cruzo los brazos al cuello y me correspondió, luego de un rato cuando terminamos la abrace y enterré mi cabeza en su cuello, olía muy bien, su perfume siempre me había encantando, ella empezó a respirar agitada
—Eso es trampa— dijo ella con la voz rota, yo me separe y sentí que el corazón se me partía en dos al verla llorando, le limpie las lagrimas y le di un beso en la frente
—Perdóname, no quería hacerte llorar, pero no sé como demostrarte que de verdad me interesas, no sé qué debo hacer para que creas lo que te digo, para demostrarte lo que siento— ella miro el fuego y luego dirigió su mirada a mí
—¿De verdad sientes algo por mi?— en sus ojos se veía esperanza
—Sí Serena, es verdad— ella guardo silencio —¿Tengo esa oportunidad?— le pregunte con el corazón en la mano. Ella me miro fijamente
—Durante mucho tiempo pensé que te había olvidado, cuando estaba con Seiya me sentía tan bien que de verdad creí que ya no sentía nada por ti, pero después de un tiempo cuando ambos nos dimos cuenta que estábamos mal interpretando lo que en verdad sentíamos el uno por el otro, compare mis sentimientos por Seiya con los sentimientos que tenía por ti y entonces ahí comprendí que nunca podría olvidarte, que no había podido sacarte de mi corazón ni de mi cabeza, pues aunque estuviera con Seiya en ocasiones pensaba en ti y al comienzo pensé que era solo porque te odiaba por las cosas que me habías dicho, pero luego me di cuenta de que en verdad era porque no había podido sacarte de mis pensamientos— se me acelero el corazón —pero no puedo darte una oportunidad así de fácil, si en verdad la quieres, tendrás que ganártela, porque no pienso dártela así nada mas, ya te dije, si la quieres gánatela— aunque no me estaba diciendo un sí, tampoco me estaba diciendo que no, una esperanza había después de todo
—¿Qué tengo que hacer para que me creas y ganármela? Yo no pretendía que accedieras tan fácil, en realidad solo quería ser tu amigo, pero a pesar de todo fue imposible contenerme, y definitivamente quiero ganarte como sea—
—Por ahora, solo quiero que seamos amigos, primero vamos a intentar que funcione así, lo demás vas a tener que descubrirlo tú, porque ni siquiera yo sé una forma de conseguirla—
—Me parece justo— y pretendía hacer hasta lo imposible porque me diera la oportunidad que quería
En ese momento volvió la energía y las luces se encendieron, ambos quedamos cegados por unos segundos, pero después de un rato nos acostumbramos, al parecer la tormenta había disminuido y ahora solo caía una suave pero constante lluvia.
—Sal conmigo mañana— le propuse en cuanto lo pensé, ella se sorprendió un poco, al parecer no se lo esperaba
—¿Mañana?—
—¿Tienes algo que hacer?—
—No, estoy libre—
—¿Aceptas?— ella me miro unos segundos y frunció el ceño —Si vamos a ser amigos, es mejor que nos conozcamos mas, y la mejor forma es pasando tiempo juntos— me apresure a decir, ella relajo su expresión y sonrió
—Bien, acepto—
—¡Genial!— luego mire alrededor y me di cuenta que ya no íbamos a pasar la noche juntos —parece que vamos a tener que levantar todo esto— ella asintió
Levantamos todo y ordenamos un poco, luego subimos a nuestras respectivas habitaciones, cuando entre en mi habitación me tire en la cama y cruce mis brazos bajo mi cabeza mientras miraba el techo. Una sonrisa se dibujo en mi cara al pensar en cómo habían terminado las cosas. La había besado. Y lo mejor de todo es que ella me había correspondido, había dejado claro que no me había olvidado, y yo me encargaría de que no lo hiciera nunca, sería su sombra, a donde ella fuera yo iría, estaría siempre presente y no le daría oportunidad de si quiera pensar en intentar olvidarme. Más le vale que estuviera preparada, pero me iba a ganar su confianza sin importar como. Definitivamente estaba decidido.
