Summary: Ella lo había amado en el pasado y él la había rechazado cuando se declaro, años después ella ha cambiado y lo ignora completamente y ahora él se siente extraño porque de alguna forma se encuentra anhelando su amor

Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi

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ANHELANDO TU AMOR

By. Yurika Cullen

Capitulo Nueve

Pensando en la salida de mañana con Serena recordé algo y sonreí con más ganas, le daría una pequeña sorpresa y esperaba que a ella le gustara tanto como a mí. Así que tome mi celular y busque el número que necesitaba, apreté la tecla de llamar para segundos después escuchar una voz adormilada.

¿Hola?—

—Asanuma, siento mucho despertarte—

¿Darién? Hace rato que no hablábamos ¿Paso algo?—

—Bueno, digamos que si, ¿Recuerdas ese favor que decías que me debías?—

Por supuesto que sí, te lo debo, siempre quise pagarte de alguna forma pero nunca lo permitiste— Asanuma era un ex compañero del instituto, en una época sus padres habían estado muy mal económicamente y la empresa familiar había necesitado un inversionista urgente para poder salir a flote, cuando él me había contado sus problemas, yo había decidido hablar con su padre y luego de evaluar un poco los problemas económicos de la empresa y el nuevo proyecto en el que requerían un inversionista para poder salir de la quiebra, yo me había sentido interesado en el proyecto y considerando que a futuro se veía realmente rentable acepte ser su inversionista y arriesgándome entregue gran parte de la herencia que me dejo papá, lo bueno de todo es que el proyecto había sido todo un éxito y no solo había salido a flote la empresa si no que el dinero que invertí se había duplicado sin problemas

—Bien, pues creo que encontré una forma para que lo hagas—

Pues soy todo oídos—

—¿Todavía estas trabajando para tu tío?—

Si—

—Entonces será perfecto, escucha lo que te voy a pedir…— y después de explicarle todo con detalles y de que Asanuma me asegurara que estaría todo listo para mañana, corte, definitivamente esta noche no podría dormir de la emoción, todo tenía que salir perfecto

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Al día siguiente me desperté temprano, muy temprano, milagrosamente el día se notaba que estaría despejado, parecía que si fuera a llover al menos no sería pronto, así que aproveche que Dios estaba de mi lado y después de darme un baño y vestirme cruce el pasillo y toque la puerta frente a mi habitación. Escuche un leve "pase" así que imagine que Serena estaría todavía adormilada y no la culpaba, realmente era temprano.

—Hola— la salude, ella tenía la cabeza enterrada en la almohada, cuando me escucho se giro rápido a verme y frunció el ceño, su aspecto se veía fatal, al parecer no fui el único que no durmió bien

—¿Darién? ¿Sucede algo malo?—

—No, pero venia a despertarte porque como ayer no arreglamos un horario para salir, entonces no te dije que saldríamos temprano— ella miro el reloj

—¡Son las tres y media de la mañana!— yo sonreí

—Para esta salida necesitamos madrugar—

—¡Estás loco!—

—Vamos, levántate, te prometo que no te vas a arrepentir— ella bostezo

—Bien, dame por lo menos veinte minutos y estaré lista—

—Abrígate bien, a donde vamos hará frio, yo te estaré esperando abajo con algo de café y tostadas— ella asintió y la vi levantarse algo atontada, así que preferí darle tiempo para cambiarse y salí en dirección a la cocina, antes del café y las tostadas hice una pequeña nota para mi hermana, pues llegaría y no nos encontraría

Después de un rato Serena bajo abrigada como le había pedido, la cara de sueño que tenía se notaba terriblemente, bostezaba cada dos segundos y se sobaba los ojos todo el tiempo, se sentó, se tomo el café y después de comer las tostadas empezó a despertarse un poco mejor.

—¿Ahora si me vas a decir a donde vamos?— pregunto cuando termino de comer

—Todavía no, pero mejor vámonos antes de que lleguemos tarde—

—¿Cómo podemos llegar tarde a algún lado a esta hora de la mañana? Es casi imposible—

—A donde vamos, si no nos apresuramos llegaremos tarde, créeme, así que ven, vamos— tome su mano y la ayude a levantarse, luego la guie hasta el auto sin soltar su mano, en ningún momento se quejo, así que me sentí un poco más confiado y animado

Conduje al menos veinte minutos más, pronto serian las cuatro y media que era el horario al que tenía que llegar puntual, cuando estacione Serena abrió los ojos sorprendida.

—¿Un globo aerostático?— pregunto mientras la ayudaba a bajar del auto —¿Vamos a subir?— se notaba emocionada, yo asentí

—Pensé que sería lindo ver el amanecer desde los cielos, así que apurémonos, falta poco para que amanezca—

—¡Me encanta la idea!— y fue ella quien en esta ocasión tomo mi mano y prácticamente me arrastro hasta el lugar

Asanuma estaba esperándonos con su tío junto al globo, después de las presentaciones, nos dispusimos a subir pues ya estaba todo preparado para emprender vuelo y teníamos que estar en los cielos antes de las cinco de la mañana.

—Ahora veo porque me despertaste con tanta urgencia anoche, es una chica muy linda Darién, te felicito— comento en "secreto" Asanuma pero al parecer Serena escucho todo porque se sonrojo y desvió la mirada, yo simplemente le guiñe un ojo a Asanuma y subí al globo seguido de su tío y empujando a Serena frente a mi

Cuando el sol salió ya estábamos en el cielo en el lugar correcto para ver el amanecer en todo su esplendor, Serena se emociono tanto que me dio un abrazo y un beso en la mejilla, yo inevitablemente sonreí. Definitivamente esta actitud es la que yo quería ver desde un principio.

—¡Es hermoso! Definitivamente para esto si vale la pena madrugar, gracias Darién, es un detalle muy lindo—

—Me alegra que te haya gustado, tenía miedo que te molestaras por haberte despertado tan temprano, pero pensé que era algo que valía mucho la pena para ver—

—Definitivamente lo vale—

—Pero no creas que esto es todo, después del globo vamos a desayunar al aire libre— ella sonrió

—Me agrada también esa idea—

Estuvimos media hora sobrevolando los cielos en el globo, la vista era fantástica, pero yo me sentía mucho más feliz gracias a Serena, tenía que reconocer que su carisma era increíblemente contagioso, y ahora que ella estaba más abierta a mí y no me escondía tanto sus emociones podía disfrutar muchísimo más de su compañía y tenía más oportunidad de abrirme yo también a ella y mostrarle que en verdad yo no era lo que ella pensaba de mí.

Después del desayuno nos sentamos en el parque, dimos un paseo en bote y le dimos de comer a las palomas, charlamos de todo un poco, de gustos, de pasatiempos favoritos, de clores y de cuanta tontería se nos pasaba por la cabeza, nos reímos mucho y pasamos una mañana estupenda.

—Gracias por haberme invitado a salir, la pase muy bien— me dijo cuando estábamos llegando a casa, eran cerca de la una de la tarde, aun era temprano pero ambos estábamos cansados, así que habíamos decidido volver para poder dormir un poco pues mañana teníamos universidad

—Gracias a ti por haber aceptado, yo también lo pase estupendo— la ayude a bajar del auto y luego entramos juntos a la casa, ella subiría directamente a su habitación a descansar y yo iría a la cocina a tomar un vaso de agua y a festejar en silencio que todo había salido mejor de lo que esperaba, así que de nuevo nos despedimos en el comienzo de las escaleras

Pero cuando la mire a los ojos no lo pude evitar y me incline un poco para besarla, ella de nuevo me correspondió, así que como ya se estaba haciendo mi costumbre la tome de la cintura y la acerque a mí abrazándola con fuerza, ella enredo una de sus manos en mi cabello y la otra atrás de mi cuello, y esta vez fue ella quien profundizo el beso, así que dejándome llevar la aprisione todo lo que pude en mis brazos y la bese con todas mis ganas.

Después del primer beso inmediatamente empezamos el segundo, pero cuando íbamos por el tercero considere que ya era suficiente, pues mi cuerpo me estaba traicionando y estaba empezando a imaginar situaciones poco decorosas con ella, así que antes de que se exteriorizara lo que tenía en la cabeza termine el beso y apoye mi frente en la suya respirando con dificultad, Serena estaba sonrojada.

—Sera mejor que… que suba a dormir un poco, estoy algo cansada— se apresuro a decir y en ningún momento me miro a los ojos, yo no le hice comentarios, ni le exigí nada, no quería presionarla, poco a poco ella iría confiando más en mí

—Nos vemos luego entonces— ella soltó un muy leve si y subió apresuradamente las escaleras

Yo me quede mirándola hasta que se perdió en el pasillo, luego solté un suspiro y me gire con dirección a la cocina, pero casi sufro un infarto al ver a mi hermana parada en la entrada de la cocina mirándome con seriedad.

—¿Qué pretendes Darién?— fue bastante directa —llegue y encontré una nota que decía claramente que y Serena habían salido juntos, eso ya se me hacía bastante extraño, y encima acabo de verte besándola, así que necesito una explicación inmediatamente, sabes que no voy a permitir que juegues con ella—

—No pretendo jugar con ella, Amy—

—¿Entonces porque la besaste?—

—Porque me gusta, anoche le pedí una oportunidad a Serena— Amy frunció el ceño

—Hace un par de días me dijiste claramente que no te interesaba como mujer— yo suspire

—Sé lo que dije—

—¿Entonces que te hizo cambiar de opinión?—

—Nada— Amy se cruzo de brazos —la verdad es que me estaba mintiendo yo mismo, si me interesaba, me interesa muchísimo, realmente quiero empezar algo serio con ella, pero digamos que Serena no termina de confiar en mí, y la entiendo, pero al menos acepto ser mi amiga y me dejo intentar ganarme una oportunidad para estar con ella—

—¿Entonces de verdad quieres estar con ella?— yo asentí. Mi hermana se lanzo a abrazarme —¡No sabes lo feliz que me hace esa noticia!— casi grito emocionada y mi hermana definitivamente no era una persona demasiado efusiva —pensé que nunca te darías cuenta de la verdad, Darién, ¡te gusta Serena desde siempre! Pero nunca abriste los ojos, fuiste un imbécil y la dejaste escapar, pero al menos me alegro que ahora hayas entendido bien lo que sientes. He soñado con que esto pasara por años. Serena es una mujer increíble, no te vas a arrepentir nunca—

—Lo sé—

—Así que más te vale que intentes hasta lo imposible o nunca te voy a perdonar si de nuevo la dejas ir— yo sonreí y la abrace

—No me vendría mal una ayuda especial— dije mirándola con insinuación, ella sonrió

—Encantada de ayudarte, pero has que valga mi esfuerzo—

—Gracias hermana, sabía que podía contar contigo, pero ahora dime ¿Cómo te fue con Taiki?— ella inmediatamente se sonrojo

—Bien—

—¿Solo bien?— pregunte frunciendo el ceño, ella soltó una risita

—Nos besamos— dijo empezando a aumentar su sonrojo —Y… bueno, ahora somos… novio— yo sonreí

—Me alegro mucho hermana, ya era hora de que tu también encontraras a alguien que te hiciera feliz, espero que todo salga bien entre ustedes—

—Gracias, ojala que Serena se decida pronto a no hacerte sufrir tanto y considere que ya es suficiente penitencia, y por fin puedan estar juntos— yo sonreí

—Eso espero, pero al final de cuentas ella tiene todo el derecho de hacerme esperar—

Después de platicar un rato con mí hermana y de contarle como había sucedido todo con Serena y que ella me contara un poco de su salida con Taiki, decidí subir a descansar, estaba tan cansado que en cuanto toque la almohada me dormí profundamente, pero lo último que cruzo por mi cabeza fue el rostro de Serena.