Alya no le creía. Tan fácil como eso.

Es decir, ¿Cómo podía confiar en el repentino arrepentimiento de la persona que tanto había molestado a su mejor amiga? ¿Y con ese cuento de que quería ayudar a arreglar las cosas entre Marinette y Adrien? Sí, claro.

-No te creo.

Charlotte resoplo de nuevo, obviamente harta de escuchar esa frase. Nino simplemente parecía no saber que creer. Estaba sentado en el sofá en la casa de la morena, callado y preocupado.

Sabía que su mejor amigo estaba triste por todo el asunto. Marinette ni siquiera le había abierto la puerta para escuchar sus explicaciones; y la entendía, ¿Cómo podías sentirte si tu novio sale en un comercial, besando a una chica y todas las fans están más que encantados? Esto afligía a la pelinegra y no era capaz de darle la cara al rubio.

Ninguno había salido de su habitación desde el día anterior.

-Es que es sencillamente increíble- Alya negó con la cabeza, medio gruñendo.

-¿Qué cosa?- Charlotte estaba en pose defensiva, su voz llena de ironía y rabia- ¿Qué yo me haya hecho amiga de una modelo malvada y oportunista que se interesó en la fama de Adrien y en los millones en su haber?

-No. Es increíble que de repente quieras ayudar a arreglar todo.

-Tú no eres quien tiene que compartir la habitación con alguien en depresión. Además, - esto último lo agrego en voz más baja- me remueve la consciencia.

Los morenos se miraron, sopesando las opciones. Sabían que debían hacer algo con respecto a todo, no podían dejar que las cosas entre sus mejores amigos terminaran así. Tal vez no debían meterse, pero tenían claras dos cosas: 1) si estuvieran en lugares invertidos, Adrien y Marinette también intentarían ayudar y 2) ese par, con los ánimos que traían, no se iban a mover.

-Bien, entonces arreglaremos esto- decidió Alya, algo renuente de tener a Charlotte cerca- pero debemos llamar a ciertas personas por ayuda.

Nino sabía que muchas manos en la sopa, ponían el caldo morado, pero en los planes de su novia, mas siempre era mejor. Además, dejar a Plagg fuera de esto sería imposible.


Marinette seguía tendida en su cama, sin recibir visitas. Su celular estaba apagado en alguno de sus cajones.

No entendía que le pasaba. No se había sentido así ante la perspectiva de que Lila y Adrien estuvieran juntos; le molestaba que Lila estuviera con él, pero era así con cualquier otra chica. Sin embargo, después de ver ese comercial y leer los comentarios de los fans, se sintió tan…

Tan poca cosa.

Había llorado al ver el beso y escuchar que eran novios, se había sentido engañada, pero para eso estuvieron sus amigas allí, para recordarle quien era Adrien y que la quería. Se sintió tonta por haber dudado.

Pero ahora no sabía que sentir.

Quizás Adrien estaría mejor con aquella chica, se veía muy simpática en televisión. Y quizás, Gabriel y Annabella estuvieran más felices teniendo a Lyra como la novia de su hijo.

Suspiro, tratando de no pensar en nada.


Adrien estaba tirado en su cama.

Suspirando.

Triste.

Annabella no podía soportarlo.

-Míralo, Grabriel- exclamo la mujer- nunca vi a mi hijo tan triste. ¡Arréglalo!

Gabriel se masajeo las sienes, apoyando los codos en el escritorio de su oficina. No sabía cómo había pasado todo esto.

Se va un par de días y ¡Puff! Su hijo tiene novia frente a los medios de comunicación, y vale decir que no se trataba de la chica que él conocía, y el chico no se levantaba de su cama si no para ir al baño.

No sabía cómo "arreglarlo" y así tranquilizar a su esposa.

La miro. Sus ojos esmeraldas estaban llenos de angustia. Se preocupaba inmensamente por su polluelo. Y no era el único.

Bueno.

Era tiempo de ponerse en acción.

-Nathalie.

-Sí, señor.

-Llama a los amigos de Adrien para que vengan lo antes posible. Es necesario saber que paso. Ahora.

La mujer lo miro. El miro a Annabella.

-Se solucionará, ya verás.

-¿Qué habrá pasado con Marinette?

-Eso quiero saber- Gabriel se levantó, se acercó a ella y la abrazo. Sonrió- cuento también con que tengan un plan.

-Plagg está con ellos- la rubia también sonrió- claro que lo tendrán.


Habían llamado a la indicado.

Plagg era perfecto para misiones de sabotaje. Ya Tikki se encargaría de planear la reconciliación de esos dos, pero primero había que hacer que la modelo esa pagara por la tontería que había hecho.

Una sonrisa se extendió por su rostro, las personas pudieron haber jurado que lo escucharon ronronear de la satisfacción.

-¿Ahora me dirán que hago aquí?- se quejó Chloe, no por primera vez en los últimos 10 minutos.

Toda la clase de Adrien y Marinette estaba reunida en su respectivo salón. Faltaban cerca de treinta minutos para el inicio de clases, así que no tenían que preocuparse por la repentina llegada de la pelinegra o la del Agreste, pues la madre de este había notificado su falta una indisposición de "salud"

A Plagg le gustaba las cosas hechas a lo grande, y eso implicaba una gran cantidad de secuaces.

-Bien, todos aquí están enterados de la situación actual de Adrien y Marinette, ¿no? - dijo Alya al frente de la clase.

No hubo necesidad de respuesta.

-Queremos ayudarlos a arreglar este problema y por eso necesitamos la ayuda de todos- continúo diciendo- incluso tenemos el consentimiento de los padres de Adrien.

FLASHBACK…

-Quiero saber qué pasa con mi hijo- Gabriel le hablaba a Alya, Plagg, Nino y Tikki como si se tratara de una junta ejecutiva- ¿Por qué de repente está deprimido? ¿Cómo es eso de que Lyra es su novia? ¿Qué paso con Marinette?

-Sí, ¿Qué paso con ella? - repitió Annabella con afán.

Alya, con toda claridad, explico la situación. Nadie interrumpió, no se oyó ni una respiración hasta que termino. Gabriel, obviamente, fue el primero en hablar.

-¿Eso hizo Lyra?-estaba sumamente indignado- Nathalie, toma nota: cancelar el contrato con la chica lo antes posible.

-Pero, señor…

-Me importan un bledo las perdidas, no son pata tanto- le corto- nadie se aprovecha de mi hijo así como así. Esa niña no se ira tan tranquila luego de esto.

-Como usted diga, señor.

Esta vez fue Annabella quien hablo.

-¿Pero que le sucede a Marinette?- la mujer estaba entre confundida y molesta- ¿Cómo pudo creer algo así de Adrien?

-Marinette puede ser muy ingenua- asintió Alya.

-Pero más que eso, creo que ella piensa que tal vez es mejor para Adrien estar con alguien como Lyra- añadió la pelirroja, con más suavidad- además, su prima Charlotte estuvo haciendo efectivos comentarios para minar su confianza en sí misma.

Plagg siendo obediente a las sumamente autoritarias ordenes de Alya, se mantuvo en silencio, tranquilamente sentado, esperando a que alguien le hablara. Cuando así fue, no pudo evitar la gran sonrisa.

-¿Cuál es el plan?- Gabriel se dirigió a él.

Sin embargo, el pelinegro se guardó cualquier comentario referente a las acciones a tomar. Aunque no callo otras cuestiones.

-He hecho un presupuesto junto a Alya, esto es lo que gastaremos en la logística de la operación- le mostro la suma, precedida de un pequeña lista de materiales.

-Bien. Hare que Nathalie la revise y después les daré todo.

-¿Cuándo comenzara esta "operación"?

-El próximo sábado- Nino hablo por primera vez.

-Está bien. Queremos estar informados de cada movimiento que hagan, ¿de acuerdo? - Gabriel cuestiono, alzando las cejas.

Alya y Plagg se miraron, antes de sonreír ampliamente.

-De acuerdo.

Allí fue el inicio de la tregua entre la morena y el ojiverde.

FIN DE FLASHBACK…

-Eso lo hablamos ayer en la tarde- acoto Alya.

Chloe y Lila estaban contentas con la idea de vengar a sus compañeros, tal vez no por aprecio a Marinette, pero Adrien era un buen chico y no se merecía eso. Los demás si lo hacían por ambos.

-¿Y ya tienen algo listo?- pregunto Kim escéptico.

-Claro que sí, y por eso los llamamos- Plagg estaba junto a la morena ahora- se hará en el lanzamiento del huevo perfume de Lyra, el sábado.

Contaron con lujo de detalle que era lo que sucedería el siguiente fin de semana. Era necesario que todos siguieran las instrucciones al pie de la letra.

Y vaya que iban a hacerlo.


Ese mismo día en cuanto las clases dieron inicio, la profesora les informo que Adrien Agreste no solo estaría ausente ese día, sino el resto de la semana; por un viaje imprevisto, fuera del país, junto a su familia.

Todos los presentes se miraron entre si un segundo, antes de mirar de reojo a Marinette. Es sabiéndose, observada, contuvo un suspiro y fingió prestar atención a la profesora.

Esta noticia retrasaba un poco los planes de reconciliación que tenían Tikki y Alya, pero al menos de esta forma podrían tener un trabajo más tranquilo, sin tener que preocuparse de que Adrien se enterara.

Con el ánimo que llevaba la Dupain-Cheng, bien podría pasar un elefante frente a sus ojos y ni se enteraría.

-Para esta semana que viene, y con el motivo del cierre de nuestro proyecto antes de la temporada de exámenes, se realizaran diferentes actividades en la escuela- les fue diciendo la profesora- algunos cursos traerán gastronomía de los países que les fueron asignados a sus estudiantes, otros harán bailes, traerán música, otros ambientaran. Quisiera saber, ¿Qué quieren hacer ustedes?

Los alumnos guardaron silencio, pensando. Alya, más rápida que ninguno, vio en esto una oportunidad de oro para distraer a Marinette e idear planes futuros.

-¿Por qué no una pasarela?- dijo, llamando inmediatamente la atención de las chicas- ya saben, donde los modelos luzcan trajes típicos de nuestros países, pero cosas más serias que las que usamos en Halloween. Además, Marinette, aquí presente, podría crear algunos diseños inspirados en los diferentes países.

Marinette sonrió sinceramente ante el voto de confianza, aunque fuera un gesto efímero. Los demás no tardaron en estar de acuerdo.

-De acuerdo, Marinette, necesito que este mismo viernes me traigas algunos bocetos. La actividad se realizará el viernes siguiente y se necesitará el apoyo de todos. ¡Buena suerte!


El sábado llego con excitación para todos los que participarían en el plan. Irónicamente, Alya no podría asistir. Había quedado en común acuerdo con Tikki para quedarse en casa de Tikki y ayudar a la chica en lo más que se pudiera.

Los bocetos habían sido aprobados y tenían pocos días para tener listas más de 20 creaciones. Una para cada estudiante, que debía lucir de acuerdo a su país, y otros más que lucirían modelos seleccionados.

Y más que ayudar en la costura, debían mantener la mente de Marinette ocupada y sus ánimos arriba. Tenían fe en que podrían lograrlo, aunque sería difícil, pues todos esos días de ausencia de Adrien le habían afectado más.

Todos tenían trabajo que hacer.

Una orden clara y directa fue que no usaran nada de vestir que fuera llamativo, ya fuera la forma de la prenda o el color, pues no querían que se fijaran mucho en ellos. Con excepción de Chloe, Lila y Charlotte, quienes entrarían por la puerta principal, como invitadas.

Su deber era encontrar la forma de hacer entrar a los demás. Charlotte mantendría ocupada a Lyra, ignorante de lo que estaba por venir. Todos sabían que la mayor parte del trabajo la terminaría haciendo Sabrina, quien estaría junto a Chloe.

Todo estaba fríamente calculado. Los horarios y tiempos que se manejarían fueron proporcionados por la inglesa. Cada quien tenía una manera de vestir, actuar y lugares donde estar.

A las 8: 30 p.m. comenzaba el evento, todos estuvieron en posición.

Chloe, acompañada por Sabrina, llego primero, con entrada V. I. P. por representación del alcalde. Lila llego varios minutos después, de ultima entro Charlotte, quien se dirigió de una vez a los camerinos.

Chloe y Lila no hablaron, se miraron un segundo, antes de comenzar. La rubia se quedó en el salón, distrayendo a las personas importantes, a las cámaras y manteniendo ocupadas a las personas de servicio con sus quejas y peticiones, Sabrina había seguido a Lila, con algo de distancia, pues la italiana había estado con anterioridad en el edificio.

Un vigilante vestido de traje negro, joven y de rostro apuesto, les cerro el paso. Aunque no por mucho. Lila sonrió, comenzando una pequeña charla que acaparo la atención del hombre de inmediato. Lila dio una disimulada señal a la pelirroja para que continuara. El chico ni siquiera la miro cuando paso por su lado.

Sabrina llego finalmente a una olvidada puerta de emergencia, escondida al fondo de un pasillo sin tránsito. Envió un mensaje para que fueran hasta allí y las abrió la puerta. Por grupos, según cada labor, los chicos se fueron distribuyendo.


Charlotte miro su reloj.

Según sus cálculos, no debía faltar mucho para que los demás llegaran. Debían apurarse.

-Vaya que le he sacado provecho a este falso noviazgo falso- Lyra rio. Estaban solas en su camerino, pues a la única que la modelo le confiaba eso era a ella.

Error.

-¿Ah, sí?- Charlotte sonrió, como si el asunto le divirtiera.

-De verdad. Las personas son tan tontas a veces, siguiendo la vida de los famosos, como si no tuvieran una propia de la cual ocuparse. Pero bueno, yo soy quien gana con todo esto, así que no me quejo.

-Tienes toda la razón. ¿Has hablado con Adrien?

-No contesta mis llamadas. Pero su padre tampoco ha desmentido el asunto- la chica se encogió de hombros- ¿Qué sucedió con tu prima?

-Nada. Está encerrada en su habitación llorando. Es patética.

Charlotte se sorprendió de lo buena actriz que podía ser.

Antes de poder continuar, llegaron Juleka y Rose, vestidas como las maquillistas. La inglesa había hablado con las verdaderas y las había convencido de no ir ese día, además obtuvo los uniformes por mera suerte.

El destino quería que esto se llevara a cabo.

Las chicas comenzaron su labor. Y esa era la primera parte de sabotaje.

El algún lugar por allí, afuera de esa sala, el segundo sabotaje debía estarse preparando.


-Max, ¿Qué tal vas? - pregunto Plagg, a través del teléfono.

-Está casi listo- el chico tecleaba como loco- esto es lo más divertido que he hecho en mi vida.

El moreno estaba en la comodidad de su habitación, frente a la computadora, listo para todo. Gracias a un pequeño aparato, que ahora estaba conectado al sistema de cableado eléctrico, estaba a punto de tener todo el control en el sistema de luces. Sin que nadie supiera de esto, por supuesto.

Nadie sabía tampoco cómo había conseguido dicho aparato.

-¿Cómo va la parte tres?

-Va viento en popa- la sonrisa malvada de Plagg se extendió amplia por su rostro.

En un lugar tras bambalinas, junto al escenario por el que caminaría Lyra próximamente, tras unas cortinas que nadie tenía permitido pasar, se encontraban Alix, Mylene y Nathaniel.

-Manténganlo allí, chicos, que no se les escape- animaba la pelirrosa.

-Si… solo… te… apresuras- dijo Nathaniel forzadamente.

-Listo.

Nathaniel y Mylen soltaron, sin ninguna resistencia, la cuerda que tenían entre las manos. Habían terminado en el suelo tratando de ser más pesados que los sacos que hacían de contra peso y que ellos estaban cambiando.

Quitaron los de arena y pusieron otros llenos de Solo-Plagg-Sabia-Que.

-Avisémosle a Nino- sonrió Alix- para que tenga la cámara preparada.

Porque el señor Agreste había puesto también como condición de apoyo y financiamiento para esto que le llevaran pruebas fotográficas y videos de la bromita que tenían planeada.


Lyra salió usando un perfecto vestido blanco, con discretas pedrerías, que resaltaba el rojo de su cabello. Con el maquillaje tan profesional que lucía, definitivamente era la chica más hermosa de la noche.

Nino, entre el público, observaba todo. Y su cámara también.

Todo iba de maravilla. El presentador charlaba con la modelo, bromeaban, reían. El hombre parecía estar entrevistando un ángel.

El ángel se rasco la nariz.

Siguió conversando.

El ángel disimulo rascarse bajo el ojo derecho.

Continuo como si nada.

Finalmente, estornudo.

El presentador le ofreció un pañuelo, que ella termino por no apartar de su rostro, pues no dejaba de estornudar. Los ojos le lloraban, la garganta le picaba y se estaba hinchando un poquito.

Pero el público no lo había notado con claridad todavía, pues todas las luces comenzaron a fallar.

-¿Qué sucede?- Lyra miro todo con horror, incluso a sí misma.

Y entonces, un saco se rasgó por encima de su cabeza. Luego otro y otro, derramando en contenido sobre ella.

Polvo amarillo, purpura, verde, harina, escarcha y confeti. Nada peligroso, pero completamente dañino para tan impoluto vestido blanco. Ni hablar de la última sustancia que se vertió sobre la chica: almíbar.

Al parecer, Alix había pensado que los sacos no eran suficientes y coloco un balde de la mezcla azucarada para barnizar la creación del chico felino.

Como todo un hermoso postre… no tan hermoso ahora.

Justo allí, las luces se arreglaron.

Ella huyo del escenario inmediatamente. Siendo capturada por cuatro brazos muy fuertes, que la arrastraron a una habitación que no era su camerino. Los grandulones eran Kim e Iván.

Muchas otras personas estaban allí, también.

Y todos eran adolescentes.

-¿Quiénes son…?

-Cierra el pico, aquí solo hablamos nosotros- le corto Charlotte, fulminándole con la mirada.

-Pero…- Lyra no entendió la repentina hostilidad de la muchacha, ni que hacía con ese grupo de colegiales.

-Solo vinimos a presentarnos- Plagg se paró frente a ella, luciendo sumamente encantador- somos quienes sabotearon todo tu evento, mucho gusto en conocerte…

-¿Que? ¿Cómo se atreven a…?

-Aun no terminaba de hablar- el chico se giró hacia los demás- ven lo desconsiderada y mal educada que es esta chica ¡ni siquiera me dejo terminar mi dialogo! Y eso que me moleste en ensayarlo frente al espejo y todo, para que saliera bien cuando lo dijera- dijo largo y dramático suspiro, algunos rieron- no aprecian los esfuerzos de un pobre gatito.

La pelirroja se extrañó de escucharlo referirse a sí mismo como un gato, pero dejo de pensar en eso cuando el redirigió la mirada a ella y esta no tenía ni una pizca del encanto anterior.

-Ya que tienes prisa, te lo explicare todo. Ya verás que nos darás la razón, todo tiene un porque- el chico la miro con fríos ojos verdes, y allí ella entendió la referencia a los felinos- y ese porque fue el daño que le causaste a nuestra amiga, Marinette, con tu gran farsa en aquella entrevista. Y al parecer también eres una mentirosa compulsiva ¿no decías hace unos días que amabas a tus fans, que eran lo mejor que te había pasado? Pues, vaya, no les va a gustar escuchar la grabación que tenemos donde los insultas y menosprecias, que obtuvimos hace unos pocos días de ti en un café… no necesitas los detalles.

A la chica la cabeza le daba vueltas, estaba demasiado shockeada.

-Te estamos dando esta información para que tomes en consideración pedir disculpas públicamente por lo que tu engaño a causado, y que sea antes del mediodía porque a esa hora haremos viral en video donde Gabriel Agreste declara que tú nunca fuiste nada de su hijo más que una colega y que te aprovechaste de las circunstancias para ganar fama ¿no sería humillante que él lo dijera primero y desmintiera todo? Piénsalo: si te disculpas, no será un golpe tan fuerte y no subiremos la grabación sobre tus fans a internet.

El pelinegro tomo una gran bocanada de aire luego de su pequeña perorata.

-¿Hay algo que se me olvida?

En una pequeña muestra de compasión, le acercaron una silla a Lyra para que tomara asiento. Estaba muy pálida, si se tratara de otra persona seguro se habrían preocupado.

-¡Ah, sí!- el chico sonrió ampliamente- somos amigos muy cercanos de Marinette, y de Adrien también. Los queremos mucho y les tenemos mucho aprecio, por eso te advertimos: si no los dejas en paz, podría pasar algo mucho peor a lo de hoy.

Los vio atónita mientras se marchaban. El último fue el pelinegro, quien no apartaba la hermosa sonrisa de su rostro.

-Y que nadie se entere de lo que aquí se habló ¿sí?- agito un celular, que tenía en la mano. Rio jocoso- ¿Recuerdas? La grabación.

Y luego, simplemente, como si nada, se había ido.