Susan Bones estaba de cuclillas, mojándose la cara en el lago, cuando escucho un pistolazo, se enderezo rápido y vio a Torch pidiéndole silencio. Ambos reptaron colina arriba, silenciosamente y vieron a dos carroñeros, a espaldas de ellos, bastante cerca. Luego su vista pasó a sus compañeros que desaparecieron junto con los 6 carroñeros y al otro riéndose. Stuart Torch le dio una señal a Bones y él saltó y le clava la varita en el cuello al carroñero, Susan Bones le agarra del cabello y lo tira al piso; le pone la varita en la boca.
-¡Bombarda!- gritó Susan Bones y la cara del carroñero estalla, salpicando de sangre y tejido cerebral por todas partes. Susan Bones, con la cara cubierta de sangre, apunta su varita, goteando, al carroñero, muy conmocionado.
-Expelliarmus- Torch desarma al carroñero- muy bien Bones- dijo el ex mortifago- incarcero- el carroñero es atado de pies a cabeza y Susan Bones le saca las ataduras a Moorwood y Halley recupera el sentido.
-No...Esta muerto-dijo el carroñero, aun impactado
-Hace falta mas crucios para matarme- miro a Bones- ¿te has tirado a un lago de salsa de tomate?
-Ella apunto su varita en la boca del carroñero y dijo bombarda-dijo Torch y Halley la miró sorprendido.
-Iré a lavarme-dijo Susan Bones.
-¿Dónde se han ido tus amigos?-dijo Moorwood.
-Al diablo.
-¿Sabes? Imitaré lo que hizo mi compañera, te pondré la varita en la boca y ya sabes lo que sigue- dijo Torch y el carroñero habló.
Estaban los 4 del grupo y el carroñero, bajo la maldición imperios, escondidos en un matorral. Delante de ellos había una casona. Torch que manipulaba al carroñero le hizo andar hasta la puerta. Susan Bones, Halley y Moorwood se movieron por los flancos hasta quedar más o menos a la altura del carroñero. Torch le hizo tocar la puerta y luego se abrió.
-¿Tanto te has tardado?-dijo el carroñero y luego Susan empuja al carroñero hechizado tumbando al que abrió la puerta, luego es precedida por Moorwood y Halley.
-¿Dónde los tienen?-gritó Moorwood.
Ninguno les contestó, mas bien empezaron a lanzar maldiciones. Los tres se cubrieron. Torch decidió colarse por la ventana de arriba, así que se trepó por un tubo oxidado.
-Alohomora-murmuró y la ventana se abrió y entró. Vio a los tres cautivos y en eso entra un carroñero.
-Avada Kedavra- y el carroñero cae muerto y libera a los cautivos y les da las varitas, sigilosamente salen de la habitación y escuchan los hechizos del piso de abajo. Los 4 se lanzan carrera abajo, rodeando a los carroñeros.
-AVADA KEDAVRA- gritó un carroñero apareciendo en una puerta contigua de improviso, Greg Petkin no le dio tiempo de reaccionar y la maldición le cayó en el pecho, Janice Smiths se había tropezado y su hermana ya había avanzado. El carroñero burlón se acerca a ella y Janice Smiths le manda una maldición que lo hace volar hacia el techo y luego cae al piso, desmayado. Se acerca a Greg Petkin, tirado en el suelo, con los ojos muy abiertos, muerto.
En el otro lado, Torch y Wendy Smiths lograron inmovilizar a la mayoría de los carroñeros, uno de ellos rompe una ventana y Susan empieza a perseguirlo pero se Desaparece.
-¿Están todos?-dijo Moorwood, Wendy se volteó buscando a su hermana y la ve bajando las escaleras lentamente.
-Greg Petkin ha muerto-exclama-un carroñero lo mató sorpresivamente.
Todos, agachan la cabeza, Susan Bones se sienta en el piso.
-Un caído-dijo Moorwood- enterrémoslo, como se merece.
Esa noche, en el patio de la casona, Greg Petkin fue enterrado. Torch invoca la Marca de los Rebeldes, como si fuese una constelación, la calavera sacaba la lengua con las iniciales RSV. Todos se hallaban sentados alrededor de la tumba, los carroñeros inmovilizados se hallaban dentro de la casa, a oscuras. Susan Bones, saca la radio, con el ánimo de escuchar una canción y sintoniza alguna señal y recuerda la contraseña que le dio el niño y logra captar la señal.
-…a PotterWatch…-dijo una voz y Susan volvió a buscar la señal y volvió a encontrarla.
-…como les iba diciendo, la situación parece de la peor, que nada vale en esta vida pero hay un grupo que nos devuelve la esperanza ¿no es así?-decía el locutor.
-¿Adivinen que grupo es ese? Pues son nada más y nada menos que los Rebeldes Sin Varitas, que patean culos de mortifagos y se deshacen de carroñeros. El Ministerio los busca por "vándalos" pero para nosotros, son los libertarios-decía el otro locutor- Una chica anónima nos confirma que una de sus amigas es parte de este grupo y nosotros les deseamos suerte- dijo el locutor y el resto del grupo escuchaba lo que decía.
El carroñero que huyó se presentó ante Bellatrix Lestrange.
-¿Ya lo has atrapado a todos?-dijo fríamente.
-Atrapamos a 3 de ellos y el resto nos tendió una emboscada-dijo el carroñero.
-Menudo inútil. Esa pandilla de sangres sucias no hay que subestimarlos. Pedazo de inútil. AVADA KEDRAVRA- y el carroñero cayó muerto al suelo.
-Aparentemente, tendré que ser yo la que me cargue a esta pandilla de sangres sucias y traidores a la sangre.- dijo Bellatrix Lestrange
Habían pasado dos semanas de aquel suceso, los seis caminaban juntos y llegaron a un pueblo, Moorwood decidió pasarse por un bar para alimentarse todos.
En este bar era bastante sucio, habían 7 personas sentadas: dos en una esquina, una cerca de la puerta, una cerca de la barra y 3 en la pared del fondo. El grupo se sentaron en la mesa cerca de la escalera, Moorwood se acerca a la barra.
-Denme 2 whiskys de fuego y 4 cervezas de mantequilla- pidió Moorwood.
-En un momento-dijo el camarero agachándose- Lo siento, no tengo nada de eso- dijo y luego lo apunta con la varita riéndose y Moorwood se lleva una mano al bolsillo para sacar su varita pero no contó que toda la clientela sacase sus varitas, apuntadoles.
-Hasta acá llegaron basuras- dijo el camarero e hizo una maldición que lo sacó volando a Moorwood, Torch volcó la mesa para que les sirviera de escudo.
-Bien hecho- dijo una voz femenina cargada de odio, Torch la reconoció.
-Sé que estas acá, traidor a la sangre-dijo Bellatrix Lestrange, trancando la puerta- están atrapados y acá morirán- y se puso a reír que heló la sangre de Susan Bones, Moorwood se arrastró donde estaban.
-¿Qué mierda hacemos?-dijo Moorwood. Halley le susurró algo al oído de Torch.
-No haré esa basura- susurró asustado pero la mirada de Halley hizo que cambiara de opinión.
-Cuando les de la señal, me siguen-les susurró.
-¿Pelearan o se rendirán, niños?- dijo Bellatrix en fingido tono infantil.
-Bones, Wendy y Janice, pónganse detrás de mi-dijo Torch.
La zona estaba llena de mortifagos y carroñeros, no sabían si iban salir vivos de ahí pero pelearan para lograrlo.
-Esta vez la pagarán basuras-dijo un mortifago.
Torch se fijó.
-Bonita marca, Crabbe-se burló Torch- Será un placer aniquilarlos.
-Crucio!- gritó Crabbe y la maldición chocó con la mesa y Halley sale del escondite lanzando una maldición que hizo dormir a Crabbe.
-Avada Kedavra- dijo el otro mortifago y logró escabullirse.
-BOMBARDA-gritó Moorwood y la explosión hizo saltar por los aires a los carroñeros cerca de la ventana. Bellatrix logró cubrirse.
-Ahora-gritó Halley y Torch agitó la varita.
-¡Ahora los voy a asar, bostas del infierno!-gritó Torch, cuya varita empezó a salir fuego. Los mortifagos supieron que eran e intentaron huir pero Bellatrix los impidió.
-¡No sean maricones, solo son chispitas!-gritó la mujer. Moorwood jaló a Susan y subió escaleras arriba con Wendy y Janice Smiths. Halley se levantó y lanzó otra maldición que mató a un carroñero. Bellatrix lo vio y le mandó un crucio que lo hizo caer. La maldición del Fuego Maldito de Torch ya estaba en su máximo esplendor y el local empezó a arder.
-¡Lárgate Torch!- gritó Halley y el mencionado corrió escaleras arriba y se encontró con Moorwood, Bones y las Smiths, se pusieron alrededor de él y usaron la Desaparición. Halley sabía que no podía escaparse e impedía que los carroñeros suban a perseguir a sus compañeros, el local empezó a incendiarse, los carroñeros intentaron huir, Bellatrix, logró romper una ventana y saltó. Halley usó un encantamiento explosivo y el local estalló, matando a todos que estaban ahí dentro. Lestrange se levantó, cubierta de ceniza y hollín y se largó.
En otro lado, en un campo de viñedo se Aparecieron los que huyeron del local.
-Maldita sea-dijo Torch. Susan cayó de rodillas y se limpió las lágrimas con su brazo.
-No olvidaremos a Halley, el auror que nos salvó la vida.-dijo Moorwood.
-Ya van dos muertos- dijo Wendy- ¿Quién debería morir para parar esto?
-¿Quieres irte?-dijo Moorwood- Porque si lo deseas, puedes largarte.
-Es una puta mierda, vámonos Janice.
-Yo me quedo-dijo Janice Smiths.
-¿Pero…?-dijo Wendy Smiths.
-Halley no querría que dejemos esto, somos un grupo. Son cosas que pasan, no somos invencibles. No estamos peleando con niños de preescolar, ¡son Mortifagos! Más bien, deberíamos tomar un objetivo concreto.
-La mujer tiene razón- dijo Torch- ¿adonde iremos?
-A Hogwarts-dijo Susan Bones
