-¿A Hogwarts?-dijo Moorwood
-Podemos empezar por ahí, con tomar Hogwarts y controlarlo hará que tengamos más gente a nuestro favor.
-Tendremos que armar un plan-dijo Torch- Hogwarts tendrá encantamientos protectores y guardias en cada rincón.
-Tengo una cabaña en un campo cerrado. Ahora ya no es seguro alojarnos en una hostal, probablemente nos conviertan en renacuajos esos gañanes.
El grupo se pusieron en marcha, apareciéndose juntos en la puerta de la cabaña. Se quedaron por 3 semanas. El plan era llegar en Hogsmeade, vigilar si hay mortifagos para hacerse pasar por ellos y entrar limpiamente en la escuela. Luego de esas semanas de descanso y preparación, salieron de la cabaña.
Se aparecieron en un terreno escarpado, debajo de ellos se veía las casitas pequeñas del pueblo Hogsmeade. El grupo se echaron en el suelo, lleno de tierra y hierba seca, teniendo una buena vista panorámica del dicho lugar. Susan Bones pudo localizar Cabeza de Puerco a lo lejos, con numerosa gente saliendo del local.
-¿Esos no son estudiantes?-dijo Wendy Smiths.
-Si-dijo Bones- vayamos allá y averigüémoslo. El grupo se levantaron y se aparecen en el camino y avanzan hacia el local donde efectivamente la mayoria eran alumnos mas jóvenes de Hogwarts, que salían del pub. Susan Bones detuvo a una alumna de tercer curso.
-¿Qué pasa aquí?
-Están evacuando a todos. Aparentemente Quien-tu-sabes vendrá al colegio- dijo la joven con temor
Susan Bones vió a Moorwood y los demás y entraron al local abarrotado y llegaron al segundo piso donde un enorme agujero cuadrado salían alumnos, sin fijarse quienes estaban a su alrededor, una bruja apuntó en la espalda a Torch.
-Muy inteligente venir aquí ¿A que vienes?- Torch intentó mirar quien le apuntaba y Moorwood se adelantó.
-Él no es mortifago, somos los Rebeldes Sin Varitas- al decir esto, varios alumnos se giraron y abrieron muchos los ojos, unos murmuraron y otros se acercaron a saludarlos.
La bruja bajó la varita.
-Lo siento, con esa pinta pensé que eras un mortifago- dijo Hestia Jones- Estamos evacuando el colegio, Quien-ustedes-saben vendrá en un momento a otro.
-Queremos ayudar-dijo Moorwood.
-Ustedes serán de mucha ayuda-dijo Jones y el grupo entró al cuadro abierto y caminaron por un largo pasillo hasta llegar al otro extremo, donde se veía bastante gente, Susan vió salir a Harry apurado, los alumnos reconocieron al grupo de Rebeldes y los aplaudieron.
-¿Adonde debemos ir?-dijo Janice Smiths.
-Vayamos al Gran Comedor-dijo Susan Bones y así se dirigieron a dicho lugar, pasando por los pasadizos y se detuvieron bruscamente; era la voz de Voldemort amplificada, pidiendo que entregar a Harry
-Menudo idiota-dijo Torch, refiriéndose a Voldemort, y antes de llegar a la puerta, vieron otra vez a Harry salir, bastante presuroso y sin darse cuenta de la presencia de los Sin Varitas.
En el Gran Comedor estaba la profesora McGonagall ubicando gente para la defensa del castillo y a Kingsley Shakebolt. Él se bajó de la tarima y se acercó a ellos.
-¿Rebeldes sin Varitas?-preguntó y sin esperar una respuesta, continúo- Que bien que hayan venido en nuestra ayuda- dicho esto, se fue.
-Bien, vamos a organizarnos-dijo Torch girándose hacia sus compañeros.- Tu, Susan; busca a tus compañeros y ayúdalos a ellos. Ustedes dos irán en las torres a apoyar quienes estén allí. Yo y Torch iremos a la entrada principal.
Dicho esto, los aludidos se movieron: las hermanas Smiths se unieron con un grupo de chicas en dirección a las torres, Susan Bones fue a buscar a sus amigos y Torch con Moorwood se dirigieron a la puerta. Bones encontró a Ernie Mcmillan, que se encontraba en el segundo piso.
-¡Ernie!
Ernie Mcmillan se giró y corrió a abrazarla.
-¡Susan!, menuda sorpresa ¿es cierto que estas en el grupo Rebeldes Sin Varitas? He escuchado todo tipo de rumores.
-Si.- Afirmó Susan. Los dos se ubicaron en las ventanas del pasadizo y la batalla comenzó. Susan Bones veía a los mortifagos acercarse y ella les lanzaba maldiciones. Luego un pequeño temblor, segundos después la pared se viene abajo, todo el lugar se llenó de polvo y ladrillos, Susan Bones se había caído de espaldas, al suelo lleno de piedras donde se cortó los brazos, tratando de ver, vio una enorme silueta de un gigante en el agujero que se formó, para su alivio el gigante pasó de largo y buscó a Ernie.
-¡Ernie!- gritó Susan sin respuesta, caminando desorientada mientras escuchaba las maldiciones rebotar en todos lados, luego pequeños temblores que indicaban que los gigantes seguían destruyendo el lugar, se tocó la cara y sintió arder su mejilla. Sangraba y cerró los ojos y volvió a abrirlo y le dio un sobresalto, pues un mortifago le miraba de manera burlonamente y le apuntaba con la varita y levantó la varita y Susan buscó su varita.
-¡Mors Radium!- gritó el mortifago y Susan levantó la vista y algo la empujó al costado, Susan cayó al suelo, agarró su varita y vió el cuerpo de Torch, que le había salvado la vida y el charco de sangre que emanaba de su cuerpo.
-Ah, que bonito. La segunda vez, Torch. La primera por poco te quiebro la espalda con el sillón, aquella vez que te dio por matarnos ¿recuerdas Torch?- dijo Rabastan Lestrange y Torch rió, aun en el suelo. Susan Bones aprovechando que el mortifago se burlaba, en el suelo le apuntó el pecho.
-DESMAIUS- y el mortifago cayó hacia atrás, para su mala suerte dio una vuelta en la barandilla, cayendo directo al primer piso. Susan se acercó a Torch y lo que vió la horrorizó: tenía el pecho abierto en una línea diagonal, Susan podía ver sus costillas, y no dejaba de sangrar.
-Torch…te llevaré donde Pomfrey. Sé que te curará- intentó levantarlo.
-Olvídalo-dijo Torch, bastante pálido- es una maldición, no tiene cura- sonrió, mirándola a Bones desesperada- sólo sé…que la volveré a ver.
Y Torch cerró sus ojos, con una sonrisa. Susan Bones, seguía mirándolo, no sabia que hacer y parecía que el tiempo y la batalla se había detenido hasta que una voz lejana, le sacó del ensimismamiento.
-¡Susan!- gritó Ernie, corriendo a trompicones, lleno de polvo y heridas- Susan, ¿estás bien?- vio al hombre muerto- ¿Quién es él?
-Stuart Torch, el hombre que me salvó la vida- dijo Susan Bones, Ernie Mcmillan se sentó al lado de ella, poniendo su brazo por encima de su hombro y estuvieron por unos minutos hasta que la voz de Voldemort les hizo dar un sobresalto, dando un alto a la batalla, pidiendo nuevamente la presencia de Harry Potter.
-Levantémoslo para llevar al Gran Comedor- dijo Ernie. Juntos cargaron el cuerpo inerte del ex mortifago. Llegaron al dicho lugar, donde podía estaban los cuerpos de los fallecidos en combate y los heridos siendo socorridos. Susan vió a Wendy Smiths siendo vendada en la cabeza, su hermana la consolaba, acariciando su hombro. Dejaron el cuerpo al lado de los fallecidos.
-No puedo creerlo- dijo Moorwood, que se había acercado, su tunica estaba hecha jirones y una enorme herida en el brazo derecho-Él estaba a mi lado, cuando vió a un mortifago subir al segundo piso, vi que se desapareció.
-Ese mortifago lo mató- dijo Susan Bones y mirándolo dijo-Me salvó la vida.
Moorwood vió a Susan a los ojos y le dio una palmada en la espalda y luego la dejó con Mcmillan, Hannah se acercó a ellos. Susan abrazó a Hannah y sollozó.
Lo que parecia minutos, a ambos les parecieron horas, Voldemort anunció por voz amplificada la muerte de Harry Potter y todos se acercaron al patio, donde Harry estaba echado al suelo, luego a Neville Longbottom desafiando al mago oscuro donde le hizo enfrentarse a una serpiente, Voldemort se burló porque el Sombrero Seleccionador acudió a su ayuda, Neville decapitó a la serpiente y nuevamente comenzó la batalla. Susan Bones junto con Hannah peleaban contra un mortifago hasta hacerlo caer, luego aparece Harry Potter deteniendo la pelea y mirando a Voldemort frente a frente, con todos alrededor de ellos. Hablaron por varios minutos hasta que Voldemort le lanza a Harry la maldición asesina y Harry el encantamiento de desarme. Finalmente Voldemort cae muerto. Los mortifagos que quedaban, huyeron.
Moorwood, las hermanas Smiths y Susan Bones estaban en el vestíbulo.
-¿Los perseguimos?-dijo Moorwood.
-Que se encarguen los aurores, nosotros ya hicimos suficiente- dijo Janice Smiths, saliendo al patio, junto con su hermana.
-Creo que finalmente hemos llegado al final-dijo Moorwood.
-Adiós Peter-dijo Wendy- En parte fue emocionante. Lo triste, la caída de nuestros amigos.
Se acercó a Moorwood y le dio un abrazo, luego se acercó a Susan Bones.
-Me dio gusto conocerte.
-A mi también
Ambas se abrazaron, luego fue el turno de Janice de abrazar a Moorwood y Bones. Las hermanas caminaron por el trecho, en dirección a Hogsmeade.
-Adiós, Susan-dijo Moorwood, extendiéndole una mano- fue un honor contar contigo.
-El honor es mío- dijo Susan y vió a Moorwood, caminar en dirección al pueblo. Ernie Mcmillan y Hannah Abott aparecieron por los costados de Susan Bones y entrelazaron los brazos.
Cinco años han pasado desde la batalla de Hogwarts. Peter Moorwood es director de su departamento, bastante reconocido. Wendy Smiths se casó con un muggle y decidió abandonar la magia, desligándose del mundo mágico, sólo mantiene contacto con su hermana. Janice Smiths, luego de un año escribe un libro contando sus aventuras con el grupo "Rebeldes Sin Varitas: Memorias de un grupo que desafió", logró ser una reportera reconocida por el mundo mágico.
Susan Bones, acompañada por Hannah Abbott, se encontraba en el vestíbulo del Ministerio de Magia.
-¿Estas lista?-dijo Abbott y Susan asintió. Caminaban en dirección a un monumento de 5 metros: 4 magos y 3 brujas, miraban hacia el horizonte, bañados en oro. Tenían las varitas mirando al piso a excepción de 3 magos, con la varita en mano se tocaban el corazón en puño, esos eran los que murieron en guerra.
-Si que te ves bien, Susan-dijo Hannah, bromeando.
-Enorme me veo-dijo Susan mirando el monumento en honor al grupo Rebeldes Sin Varitas. Bones hizo una floritura con su varita y aparece una corona de flores, donde lo pone en el pedestal del monumento. "Rebeldes Sin Varitas" estaba escrito con letras de oro en un enorme cuadro de hierro, incluyendo los nombres de los integrantes.
Susan Bones seguía contemplando el monumento y junto con Hannah se dieron la vuelta y se fueron del lugar.
FIN
