Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

-Amor ¿realmente estás pensado aceptar? el estaba asustado, si ella decidia ir al medio oriente tomaria el siguiente avión de regreso no le permitiria exponerse por nada del mundo.

-Si, estoy pensando seriamente en esa posibilidad, algo en su voz le dijo que más que tenerlo como opción ya su novia había tomado una decisión.

-¿A donde irias? el rubio estaba temblando al hacer esa pregunta al otro lado del mundo.

-Iría a Alaska Albert, esta ONG es una de las que el corporativo esta apoyando, estuve revisando y la verdad requieren la ayuda, necesitan con urgencia personal médico, además todo esto se está organizando desde la universidad y no muchos se mostraron interesados en apoyarlos, te enviare toda la informacion a tu correo, tendo hasta pasado mañana para tomar una decisión, estaría feliz de ayudar y al mismo tiempo acortar el tiempo que debemos esperar para casarnos.

-Pero serian muchos meses Candy.

-Las cosas están complicada para ti, como lo conversamos antes de irte no creo que regreses en un par de meses y esta es una oportunidad para mi de acumular experiencia, aquello hizo sentir al rubio mal, el había decidido viajar muchas veces mientras ella se quedaba porque estaba en clases y ella nunca se opuso, había pasado casi medio año en Africa solo y ella siempre le habia apoyado.

-Manda la informacion, dejame analizar las cosa, quiero que estar seguro que tendrás como comunicarte y que podré enviarte ayuda de se necesario Candy te parecerá egoísta pero te quiero segura, de preferencia en casa a donde puedo enviar a alguien y verificar que te encuentras bien, aquella palabras casi la hacen llorar, siempre preocupado por su bienestar.

-Sabes que si me dices que no estás de acuerdo, no ire Albert.

-Eso sería más que egoísta de mi parte amor.

-Gracias, era lo unico que podia decir la rubia antes de comenzar a llorar, ante la mirada de un Jack muerto de la pena.

-Amor Jack está esperando por su teléfono, podrías llamarme al departamento, asi te envio al correo la informacion que tengo a la mano.

-Dale las gracias a Jack de mi parte, manda todo lo que tengas yo hare mi tarea , investigaré por mi parte, en una hora más o menos te llamo con un mejor panorama de lo que te esperara en ese lugar, te amo y quieros que hagas realidad todos tus sueños pequeña.

Después de despedir a Jack, le envio la informacion al rubio y luego termino de acomodar sus compras y comenzó a preparar la cena ya se habia saltado el almuerzo y su estómago literalmente estaba gruñendo, habia pasado mas de una hora cuando apago la estufa antes de salir corriendo a contestar el telefono del departamento que repicaba.

-¿Albert? por unos segundos no se escucho nada.

-Lamento decepcionarte Amiga, queria saber si estaba bien, tu novio estaba como loco llamando a todos lados, Patty estaba preocupada pero no pudo llamar antes sus dos pequeños eran un par de terremotos y decidió esperar que estuvieran dormidos para llamar a su mejor amiga y ver que estaba pasando.

-Ya sabes como soy de descuidada, olvide cargar el móvil, estuve de guardia en la noche y estuvo bastante movida llegue muerta.

-¿Y ya hablaron? ese pobre hombre estaba como loco llamando a todo el mundo.

-Si, estoy esperando que me llame de vuelta, espera un segundo que encienda el móvil no sea que me esté llamando y esta apagado aún.

-Tranquila, ya se que estas vivita y coleando, por favor no vuelvas a desaparecer de esa manera o te juro que llegare a New York en menos de lo que canta un gallo y te voy a traer a marrada y te voy a encerrar en el sótano o en el ático hasta que Albert regrese a rescatarte.

-ja ja ja ja ja eso sería cuando menos durante un año Patty, se escuchó como su amiga suspiraba.

-Ustedes dos o son muy fuertes o muy locos, no se como soportan separarse por tanto tiempo, yo que tu me fugo con el y tan tan la viej Elroy que se ponga a freir esparragos, esta mascando el agua y aun moles esa mujer ni vive ni deja vivir.

-¿Patty? no digas eso.

-Por favor yo no soy la unica que piensa eso, no ves como quiso imponerse con lo de Annie y Archie la mandaron viel largo al ca...

-PATTY POR DIOS, Candy casi no podia aguantar las ganas de reír al escuchar aquello, el móvil de la rubia comenzaba a sonar.

-Patty te dejo me está llamando Albert, disculpa el susto amiga, gracias por estar al pendiente.

-De nada, no te pierdas por favor enseguida se cortaba la llamada y ella corrió a contestar el movil, efectivamente era el.

-¿Hola amor!

-Hola, princesa, ya investigue ¿estas segura de querer ir? ella respiraba esperando escuchar una negativa por parte de su novio.

-Si estoy muy segura.

-Solo te voy a pedir que preguntes antes algunas cosas, en esa zona no llega señal de telefo amor, ya coordina para que te lleves un teléfono satelital, quiero que estes comunicada y estar seguro que podremos hablar cada vez que nos sea posible, un suspiro hondo se escuchó del otro lado.

-Mañana a primera hora preguntare eso, te aseguro que todo saldrá bien amor.

-De eso nos aseguraremos, puedes estar segura de ello, cuéntame cómo estuvo la guardia anoche, apoyarla en aque decisión le estaba contando muchísimo a Alabert tenia un mal presentimiento sobre aquello, pero no podi ser egoista, no con ella.

Pasaron más de tres horas compartiendo lo que había sucedido en las casi cuarenta y ocho horas que llevaban separados, ninguno queria colgar pero a ella la venció el sueño y se quedó dormida con el móvil pegado a la oreja.

Al día siguiente después de tener confirmación de que podía llevar un teléfono satelital y pasarle la información a Albert todo fue un torbellino, ya habia firmado y tenía el itinerario de su traslado en las manos, llegaba una notificación de que se habia enviado hacia Alaska, Albert no solo envio el telefono, tambien envio provisiones ropa de invierno una planta electrica y todas las cosas que pensó podria necesitar su novia durante aquellos meses en aquel lugar.

-En una semana ya estaba todo listo y empacado y la rubia estaba preparada para partir, mayor fue su sorpresa al llegar al ver a la mismísima Flamie Hamilton , ella también había decidido apoyar a aquella ONG y viajar hasta Alaska, junto con ellas otras dos enfermeras y dos médicos mas, en total seria un grupo de tres médicos y tres enfermeras, todos estaban emocionados y nerviosos por aquella aventura que recién estaba iniciando., al llegar el trabajo fue duro porque el pequeño dispensario no estaba bien organizado, mucha de las cosas que habia enviado albert se instalaron en aquel lugar para tratar de hacerlo lo más funcional posible entres las tantas cosas allí se instalo aquella planta eléctrica, de igual manera el bendito teléfono satelital, que por ser el único se mantuvo ocupado por tres días casi de manera continua, aunque ella moria por comunicarle a su novio que había llegado bien, le apenaba decirle a la gente que no lo utilizaran fue como al quinto dia que Albert logro comunicarse despues de pasar mas de cinco horas intentando la comunicación que logro que la llamara entrará.

-Buenas ¿Candy eres tu?

-No, la doctora se encuentra ocupada, uno de los chicos que taba esperando su turno contestaba y prácticamente despacha al rubio cortando la llamada, ella no logró llegar a tiempo de quitarle la bocina al joven antes de que éste cortara, el representante de la tribu que venia tras ella noto la cara triste de la doctora e intervino en el asunto.

-¿Era para la doctora?

-Si, pero le dije que estaba ocupada, el chico marcaba como si nada tratando de comunicarse con alguien, sin éxito al colar para intentar marcar de nuevo entró una llamada, antes de que aquel chico lograra reaccionar el hombre tomaba el auricular.

-Buenas tardes por favor con la doctora Candy Andrew, por favor digale que s es de parte de William Andrew, el hombre se volte a verla, por el tono de voz de aquel hombre podía presentir que se avecinaban problemas.

-Enseguida se la comunico señor Andrew, ella tomaba la bocina temblando de la emoción.

-Albert mi amor ¿como estas? al ver los ojos llorosos de la chica el hombre le hacía seña a todos para que desalojaron la habitacion y le dieran un poco de privacidad, el lugar tenía las paredes tan delgadas que podía escucharse lo que ella decia.

-Claro que te extraño ¿como puedes decirme eso?

-Pero amor es que el teléfono se instalo en el dispensario, ni se cayeron las líneas telefonicas despues de una ventisca espantosa, acá no hay otro medio de comunicarse por ahora.

-Lo lamento, no pense.. si se que fue lo único que me pediste... pero no puedo tener el teléfono para mi sola cuando no hay otro a kilómetros.

-La planta funciona bien.. si no te miento... no tambien la instalamos en el dispensario, es que no tenía... no lo se no sabia que habias pedido eso... lo lamento.

-Si ... lo se... también te amo... tratare de enviarla lo antes posible ¿crees que podrias enviar algunos insumos?

-¿Que sucedió con el sujeto eso? ¿Lo atraparon? valla que es todo un personaje.

-Dios mío Albert olvide despedirme, disculpa con ella ¿Embarazada? ¿Cuatro meses? no te creo

-Dios no voy a estar para acompañarla la rubia lloraba.

-Dile que la amo qe debio decirme quizás ... su llanto se hacia mas copioso y todos la escuchaban con pesar, después de eso respondia con monosílabos entre sollozos.

CONTINUARÁ...