Habituándose

Trunks

Desde que empezamos a hacer maletas, mi papa se ha puesto de un humor horrible, dice que son muchas cosas y recuerdos los que lo atan a la casa y cuando es escuchado por mi abuelita se lleva un regaño que hasta yo me asusto "Mi abuelita puede dar más miedo que mi papa cuando se enoja".

Descubrí fotos de mi mama de cuando era un bebe, casi no tenia cabello y lloraba mucho, mi tío Jack siempre quitándole el biberón a mi mama y abrazándola, también encontré fotos de mi abuelita Mary, ella se fue primero al cielo y luego mi mama, desde allá las dos me vigilan así que no puedo ser muy travieso, también encontré fotos de mi papa que mi abuelita Saya tenia escondidas, es que mi papa lo vestían con trajes de animalitos y aunque me da mucha risa verlo así, no puedo dejar que las encuentre ya que me las quitaría y no lo quiero.

Ya conocí mi nueva casa, bueno no es una casa como en la que vivo ahorita, si no que viviremos en un edificio ya que cerca de la nueva oficina de mi papa y mi escuela no hay casas como estas y mi papa no quiere tener que perder mucho tiempo manejando, ¡es que la ciudad es enorme! Y aunque no lo admita se perdió cuando nos fue a alcanzar a mis abuelos y a mí.

-Trunks, necesitamos hablar- dijo mi papa con cara muy seria, espero no se haya enterado de las fotos.

-¿si papa?- dije mostrándole mi mejor cara que había aprendido de mi mama.

-Como ya sabes nos mudaremos y tus abuelos no siempre estarán con nosotros- uff no era de las fotos de lo que quería hablar.

-si lo sé-

-bueno, este año hubo muchos cambios y mientras yo estaba trabajando tus abuelitos te cuidaban- es verdad, desde que mama no estaba me cuidaban mis abuelitos y mi tío, así nunca me sentía solo.

-¿y ahora? –

-bueno, no siempre podrán ir a visitarnos y en la escuela no creo que te quieras quedar, ya que sería como un internado y solo te vería los sábados y domingos.-

-no, ¡no quiero vivir en la escuela!- creo que ya no me estaba gustando la mudanza.

-yo tampoco quiero que te quedes en la escuela, porque me sentiría solo- dijo mi papa serio, aunque yo sabía que estaba triste.

-¿entonces qué vamos a hacer?- le pregunte enseguida ya que no quería dejarlo solo.

-bueno, creo que tendremos que buscar una persona que te cuide y limpie la casa-

-¡Qué! ¡¿UNA NIÑERA?!, noooooo, yo no soy un bebe-

-Trunks, no es un capricho, necesitamos ayuda, así que cuento contigo en que me ayudaras- yo no soy un bebe, no necesito que me cambien los pañales ni que me den puré en la boca, ¡no quiero!

-si papa- veremos cuanto demorar esas señoras.


Vegeta

Cuando me plantearon la posibilidad de mudar mi oficina pensé que tendría que contratar nuevo personal para trabajar, pero cuando hice la reunión todos aceptaron mudarse, argumentaban que era una oportunidad única y que no la desperdiciarían, otros optaron por quedarse algo así como una sucursal de la empresa y la idea me gusto, así que Sofi fue la primera en buscar oficina, la verdad me sorprendió ya que ella no solía ser tan "intrépida" pero luego me entere que había sido porque Jack la acompañaría, "espero no me deje sin secretaria".

Al final mi mama encontró un buen departamento que era casi del mismo tamaño de mi casa, pero sin patio, de todas formas yo soy más de gym que de andar corriendo. El departamento necesitaba algunas mejoras ya que la cocina es chica y la sala muy amplia, y por lo que comemos necesitamos espacio. El balcón está bien, pero por precaución a mi hijo le pondré ciertas protecciones, por último las habitaciones necesitan ciertos armarios ya que mis libros son muchos y Trunks también lee mucho. El área del estudio la dividiremos entre los dos para que pueda hacer su tarea y yo recibir algunos clientes.

-papa ya acabe de empacar mis juguetes viejos- decía mi hijo señalando tres cajas de juguetes, sentía que apenas ayer recibía su primer muñeco.

-bueno, le pondremos una etiqueta para llevarlos a donación- ya que en la nueva casa no teníamos ático ni sótano teníamos muchas cosas.

-si papa- salió de mi recamara ya que le estaba hablando mi mama que le había hecho un emparedado.

-bueno Ann, ¿qué haremos con tus cosas?- mi mama me dijo que también las donara, pero aun no me sentía preparado para hacerlo así que lo dejaría al final.

Entre tantas cajas y cosas para donar me sentía más y más cansado de mudarme, y casi olvido lo principal ¿Quién cuidaría a Trunks? Jack me dijo que buscara una institutriz pero esa idea sonaba a que nunca lo sacaría de mi departamento.

Yo necesitaba básicamente que cuidaran a mi hijo, ayudar con la tarea y hacer la comida, de la limpieza no me preocupaba ya que Trunks y yo no somos desordenados así que eso no era prioridad.

-hijo, ya hable con tu secretaria y dice que ya tiene varias candidatas para que cuiden a mi nieto, las entrevistare la próxima semana y escogeré la mejor- mi mama es la mejor, siempre anticipándose a mis acciones.

-gracias mama-

-hijo, sé que esto es difícil- decía señalando la ropa de mi esposa.

-porque no te quedas con la ropa que te haga recordar algo especial- al menos eso era mejor a donar todo y quedarme sin nada.

-me gusta esa idea, así será más fácil todo, tampoco quiero que Trunks la olvide-

-no lo hará, el sabe que siempre estará con el aunque no la vea-

-eso es bueno, al menos alguno de los dos estará bien- ya sea por donde va esta conversación.

-hijo, tarde o temprano tienes que rehacer tu vida y si platicas con Trunks el lo entenderá- y va de nuevo…..

-¿rehacer mi vida? Con esa mudanza lo estoy haciendo- mama no empecemos de nuevo con ese tema.

-sabes que no me refiero a eso- y ese era el tema nuevo que cada que podía sacaba a reducir.

-madre, no empieces de nuevo, no me pienso casar de nuevo, Trunks solo tiene una madre y nadie podrá ocupar su lugar-

-yo no dije que tendría otra madre, si no que necesita una figura materna y tu alguien que te devuelva la felicidad que tontamente aparentas tener solo para que tu hijo no te vea triste-

-si mama, algún día- sin ánimos de pelear le di por su lado y seguí en búsqueda del traje que me llevaría en la mudanza.

En vista de su derrota en la conversación mi mama dejo la recamara no sin antes dejarme un emparedado y una malteada.


Jack

Mi "NO" cita resulto muy bien, fui al parque de diversiones y termine en el cine, no sin antes pasar a una tienda de celulares y obtener el teléfono de esa hermosa peliazul. Ese día me sentí como un niño otra vez, note que ella tenía algo así como una lista y a cada cosa que hacíamos la agregaba o la tachaba, ella me dijo que era su lista de pendientes.

-¿y cómo sabes que escoger de esa lista?- le pregunte ya que había cosas que parecían increíbles, como darle la vuelta al mundo en 180 días.

- no las escojo, ellas me escogen- dijo eso pero no le entendí

-mira, esta moneda de la dio mi abuela, es algo así como una antigüedad para ella y cada que quiero hacer algo y no me decido lanzo la moneda- ahora tenía más sentido del porque no sabía si ir al parque de diversiones o al museo-

-esa opción me gusta, creo que me salvaría de muchas dudas-

-no creo que esa opción será para ti, pero gracias por no burlarte- burlarme de ella, jamás.

-oye, creo que estaré viajando seguido a Ciudad del Oeste, ¿te molesta si te visito?-

-claro que no 17, pero de momento no estaré viviendo en mi departamento, ya que esta en renovación-

-¿entonces?- eso sonó mas a un "no quiero volverte a ver, pero te hablare bonito para que no te des cuenta".

-viviré con una amiga y aun no tengo la dirección, pero tienes mi número así que puedes hablarme cuando vayas- esa respuesta me gusto mas.

-ok, entonces te llamare todas las noches para desearte un dulce sueño- no perdería oportunidad para dejar de frecuentarla o llamarla, cualquier pretexto sería necesario.

-no exageres, tienes cosas que hacer para que yo este molestándote-

-no es molestia pequeña- ante ese comentario su cara adquirió un rojo que indicaba que iba por muy buen camino.

Cuando supe que Sofí iría a buscar oficina me ofrecí a acompañarla aprovechando que Bulma ya estaría ahí, así que mientras ella estaba ocupada le marque a mi peliazul que para mi suerte estaba saliendo de clases, la fui a buscar y así conocía a su amiga Milk, era bonita pero no tanto como Bulma; después las lleve a su casa donde me invitaron a comer para luego recibir una llamada de Sofi que ya estaba lista para regresarse. Creo que estaba enojada por dejarla sola pero mi peliazul era primero.


Bulma

Entre mi muda y mi nueva escuela mi vida se volvió un caos, al menos podía entretenerme con 17, aunque era un poco serio cuando estaba en el parque de diversiones mostro una cara totalmente distinta, creo que tenía tiempo que no se divertía así, al menos pasamos un día entretenido.

-Bulma, tu amigo es muy guapo- dijo Milk una vez que se fue 17

-¿sí? Sabes que yo no me fijo en eso- el físico no era algo en lo que me fijara, ni como amigos ni como algún pretendiente.

-lo sé, pero estaba muy guapo, lástima que tengo novio- decía con un susurro y con corazones en sus ojos.

-¿novio? Goku apenas y te habla y ya dices que es tu novio- reaccione de momento y sin pensar en las consecuencias de mis palabras

-déjame- contesto un poco decaída.

-es que apenas y le hablas como para que se conozcan y se vuelvan novios- trate de animarla, después de todo yo la había puesto triste.

-lo sé, pero es que me pongo muy nerviosa y el siempre parece estar en su nube- los dos parecían paralizarse nada más se veían.

-bueno te ayudare, pero que no se te olvide que tienes que ayudarme con las remodelaciones en mi departamento porque yo no sé de eso-

-no te preocupes, aunque me sentiré sola viviendo aquí sin ti, se que necesitas tu espacio aparte de que aquí no puedes practicar tu chelo- era verdad, Milk vivía en un edificio muy estricto que apenas y aprobó que yo estuviera aquí en lo que estaba listo mi departamento, así que para no ocasionar problemas deje de practicar mi música y ya me sentía oxidada, ya tenía tres meses aquí y sentía que estaba muy cómoda viviendo por mi cuenta sin mis padres pero sin mi música era difícil estar.

Al final de la semana Milk me acompaño a ver las mejoras en mi casa, las habitaciones tenían un doble forro por decirlo así para no molestar a mis vecinos con mis ensayos también mande a modificar ciertas cosas para poder guiarme sin luz por mi casa. Pero lo mejor de todo era que tenía un amplio balcón que me daba la oportunidad de relajarme en un día estresado, este consistía en un pequeño jardín con muchos bonsáis que mi mama estaba diseñando ya que sería lo que mas extrañaría de mi casa, la paz de los jardines. Al salir note que mis vecinos también estaban remodelando y por lo que notaba la casa podía convertirse en una biblioteca, espero con muchas ansias el poder conocer a los vecinos y poder mudarme a mi casa, después de todo este será mi hogar por un largo tiempo.

Cuando estaba por salir del asesor un pequeño niño con cabellos lila choco conmigo y su abuela creo me ayudo a levantarme; de momento me sentí muy apenada ya que la falda se había levantado y Milk no había reaccionado de momento.

-Ángel- dijo el niño que vagamente me parecía conocido.

-¿Cómo?- conteste aun aturdida por el golpe y tratando de acomodarme la falda.

-tú eres el Ángel que toco ese día- siguió diciendo y no entendía a que se refería, hasta que lo vi bien

-te recuerdo, tu eres el sobrino de 17- por fin todo tenía sentido.

-¿17? Ahh mi tío Jack ¡si!- Jack, la verdad es que no recordaba el nombre de 17 y su nickname se me quedo en lugar de su nombre.

-¿estás bien?¿ No te lastimaste?- le ayude a levantarse mientras que Milk y la abuelita de del niño nos veían.

-sí, estoy bien, me llamo Trunks ¿y tú?- muy educadamente me extendió su mano para presentarse.

-Bulma, mucho gusto Trunks- dije contestando el saludo.

-¿aquí vives?- pregunto muy curioso- Trunks no seas tan preguntón- dijo su abuelita.

-no se preocupe- le conteste a la señora- y si aquí viviré, puede ser que hasta seamos vecinos.

-¡genial! Mi casa es la 603- dijo muy entusiasmado.

-eso es genial la mía es la 604, entonces nos vemos pequeño Trunks- dije mirando la hora, ya tenía hambre.

-si Bulma, te visitare, ¡adiós!- dijo agitando su mano mientras me veía ir, el niño aunque pequeño era muy educado y muy curioso, aunque me agrado saber que había disfrutado de mi recital, aunque pensándolo bien eso significaba que 17 también andaría por aquí. Al final creo que no estaría tan sola como había pensado, solo tenía que habituarme a mi nueva vida.


sorry por la demora, muchas cosas que hacer y sin tiempo para actualizar hasta ahorita, espero les gusten ese capitulo y para no hacer tan largo las partes de cada personaje las convine y así darles un breve recorrido de lo que sera sus próximas vidas con el cambio de ciudad.