Hola :) finalmente pude volver a escribir, fueron semanas muy duras en la universidad, me dejaban tarea que parecía nunca terminar ¡pero por fin acabo el semestre!. Últimamente el clima a cambiado radicalmente de calor a frió en la ciudad donde vivo, así que exageradamente digo que moriré congelada -me gustaría que Shun viniera calentarme- xD

Espero les guste la actualización y sigan disfrutando de la lectura. Como siempre los comentarios y criticas son bien recibidas para la mejoría tanto de la historia como de su autora.

Atte su amiga: Anebula-Chain

Los personajes no me pertenecen, son del maravilloso mundo de Masami Kurumada a quien se los pido prestados para hacer de las mías.


"Una parte del rompecabezas"

-Ahora pueden explicarme ¿Qué es lo que esta pasando?- dijo Hades a sus hermanas.

Estaban sentados en los pequeños futones redondos alrededor de la mesita de té en la terraza de June observando el atardecer mientras nana Macki, una señora de unos cincuenta años servía chocolate humeante en tres tazas, terminando hizo una leve reverencia y se retiró.

-Hades, debes de tener paciencia, te hemos dicho que te lo diremos- Pandora trataba de hablar con calma colocando un paño con hielo sobre la mejilla de June que estaba roja por el golpe de su padre momentos atrás, mientras esta tendía una de las tazas a Hades y luego la otra a Pandora, pasando un pequeño pocillo con leche caliente a su nueva mascota -Por cierto June ¿Cómo le pondrás? es muy tierno ¿Shun te lo regaló no es así?- preguntó su hermana mayor.

-Si... aun no lo sé, quería que ambos le pusiéramos un nombre pero en ese momento...- June hizo una breve pausa haciendo que su voz sonara entrecortada -En ese momento ellos nos...-

-Tranquila, todo está bien- Pandora puso una de sus manos en el hombro de su hermana menor intentando apaciguarla.

-¡No! ¡No todo está bien! yo estoy aquí bebiendo chocolate caliente mientras él debe estar adolorido con múltiples golpes en su casa y todo…todo por mi culpa- la rubia comenzó a temblar mientras cerraba sus puños con fuerza. Sus hermanos la miraban compasivos.

-Tal vez si me dijeran que es lo que sucede pueda aconsejarte- Hades miro a su hermana dándole un sorbo a su bebida -Papá no se había atrevido a levantar su mano contra nosotros, mucho menos abofetearnos, esto debe ser demasiado malo como para verlo de esa manera-

-Hades... Eres mi hermano y te quiero pero, y si te digo, te pondrás de parte de nuestro padre o podrás apoyarme- June estaba al borde de las lágrimas intentado no sucumbir a ellas.

-Depende, no podría apoyarte si lo que haces es algo indebido- El de cabellos negros se cruzó de brazos escrutando a su hermana menor con la mirada esperando su respuesta.

Pandora vio la tensión que comenzaba a ver en el ambiente e impidió que June siguiera hablando.

-Hermano, yo te lo diré, te aseguro que la situación de June con nuestro padre no es más que absurda por su parte- dijo con voz grave.

-Entonces explícame, porque no estoy entendiendo nada, si no es nada grave ¿entonces qué sucede?-

-Bueno, la verdad es que June... tiene un pretendiente, mas bien es su novio- explicó Pandora con nerviosismo viendo a Hades y June que se sonrojaba dándole vueltas a su taza esperando que su hermano no tuviera una mala reacción.

-Si, continua- presionó Hades deseoso por saber mas.

-Bien, ¿recuerdas a Shun?-

-¿Shun? ¿Shun Kido? El niño de cabellos de grinch que solía jugar con June cuando eran niños ¿De él me hablas?- la rubia no pudo evitar soltar una risita ante el comentario de su hermano.

-Si hermano, Shun es el novio de June-

-Bueno, siempre supe que a ese chico le gustaba mi hermana pero ¿eso que tiene de malo? hacen linda pareja, además, no soy el ogro hermano mayor celoso, eso en estos tiempos es absurdo, y June es muy hermosa, creo que Shun es un buen partido para ella, ese chico tiene buenos sentimientos y una buena posición, no creo que vaya a hacerle algo malo- explicó el hermano mayor con suma calma aliviando el nerviosismo de su pequeña hermanita.

-Sí, el problema es que nuestro padre no lo ve así- dijo Pandora dando un sorbo a su chocolate.

-¿Por qué? El siempre permitió que jugaran cuando eran niños ¿Qué lo hizo cambiar de opinión?- Hades a estas alturas entendía menos la situación.

-Papá dice que Shun no es nadie frente a nosotros, según él, no debo salir con alguien inferior a mi- June habló con crudeza mirando a su hermano.

-¿Qué? Pero no entiendo, él siempre a velado porque nosotros seamos felices desde que mamá falto- contestó Hades suavizando sus expresiones.

-Pues no piensa lo mismo ahora, o al menos no en cuanto a mí, cuando Shun se decidió a formalizar nuestra relación, él lo rechazó con el mas cruel desprecio, desde ese entonces hemos estado saliendo en secreto, viéndonos a sus espaldas y cuando nos descubre hablando o mostrando el mas mínimo cariño todo termina de la manera que lo hizo hoy, amenazándolo con golpes e incluso la muerte- Hades escuchaba atento y con temor las palabras de June, no podía imaginarse tal barbaridad por el hombre que admiraba, pero por otra parte, su pequeña hermana jamas se habría atrevido a mentir y la quería con todo su corazón, las lagrimas que ahora derramaba eran mas que suficiente para mostrarse que decía la verdad y ver la mirada escrutadora de su padre al salir de la habitación después de golpearla eran la prueba suficiente.

-Creo que ya estoy entendiendo pero... June ¿Tú lo amas?- preguntó sin quitar la mirada sobre ella, no soportaba ver a una de las personas mas importantes para el de esa manera.

-¿Acaso lo dudas? Creo que si no fuera asi yo no soportaría nada de esto, estoy tan preocupada por él- dijo la rubia acariciando la sien de su pequeña mascota.

-Oh ya veo, hermana...- Hades parecía en estado de shock, como si cada palabra saliera sin pensarlo -Yo te apoyo, sabes que siempre serás mi pequeña hermana menor y te protegeré, pero me da temor el hecho que nuestro padre pueda hacerte daño.

-¿Eso significa que aceptas mi relación con Shun?- Preguntó June poniéndose de pie y caminando hasta el barandal de su terraza, no podía parar de pensar en como estaba su querido novio a estas alturas.

-June ¿acaso lo dudas? se nota que te brilla la mirada cuando piensas en él, ademas, creo no poder aceptar a alguien mas como mi cuñado, no todos son dignos de mi hermanita- Hades caminó hasta estar a lado de su hermana y acarició su cabeza con ternura.

-¡Muchas gracias! Eres el mejor hermano del universo- decía June emocionada abrazando al de cabellos negros quien recibió con ternura el gesto sin parar de acariciar el largo cabello rubio de su hermana.

Pandora no pudo evitar sonreír ante el gesto de sus hermanos, le alegraba el hecho de estar de nuevo los tres juntos, asi que no tardo en unírseles en un múltiple abrazo. El pequeño felino veía la escena y camino hasta escabullirse entre los pies, encontrando los de su ama, quien lo cargó como si fuera un bebé.

-Quiero ver a Shun- dijo de repente viendo a sus hermanos que la miraban con sorpresa.

-June, te das cuenta que si papá te descubre.. no tengo idea de lo que haría- Pandora pensó bien sus palabras que ahora sonaban con temor -Se que no sería la primera vez que haces esto pero la situación ahorita es de sumo cuidado, papá podría entrar en cualquier momento- explicaba mirando a su hermana temiendo lo que pudiera ocurrirle por sus hechos.

-Por favor, no sé cómo dejaron a Shun esos animales que se hacen llamar guardaespaldas-

-Aun así, es peligroso-

-Hmm... ¿Y si me quedo en tu habitación cuidando que no entre nadie?- preguntó con calma Hades, cualquier cosa que pudiera hacer para que su hermana no estuviera triste valía mas es ese momento.

-¿Enserio harías eso?- June abrió sus ojos de felicidad y sorpresa. Hades sonrió, le parecía ver a su pequeña hermanita cuando quería caramelos.

-Si, después de todo, no creo que se atreva a entrar aquí pasadas las once- dijo manteniendo la misma calma.

Pandora parecía estar al borde del suspenso. De los tres, era la que mas temor le tenía a su padre pero estaba dispuesta de igual manera a ayudar a su hermana, pensaba en que no quería que June sufriera el mismo futuro igual que ella.

-Esperen- dijo secamente mirándolos a los dos -Creo que será mejor que yo me quede aquí durante la noche, no sería la primera vez que acompaño a June o le guardo este secreto, además Hades, tu acabas de llegar, lo mejor es que descanses- su expresión había cambiado de seria a una de diversión.

-Gracias Pandora- sonrió June mirando a su hermana quien le dedico una suave sonrisa de vuelta.

-Bueno creo que deberíamos ir a sentarnos de nuevo, el chocolate se enfría- Hades miró las tazas sobre la pequeña mesa, avanzando hasta quedar sentado de nuevo junto a June y Pandora que lo siguieron.

Más tarde, casi la mansión entera estaba en la oscuridad, siendo iluminada por los faroles que emitían luz desde el jardín zen de la entrada junto al pequeño lago. En la habitación de June, solo estaba encendida su lámpara estilo japonés con sombras de sakura, mientras se ponía una yukata rosa y zapatillas de correr. Pandora la miraba divertida ante su atuendo.

-¿Que es tan gracioso?- preguntó June atándose el obi preparándose para salir.

-Te ves graciosa combinando un atuendo japonés con zapatos occidentales- río Pandora -pero aun así te conservas tierna-

June la miro con expresión graciosa, se dirigió donde yacía su gatito, tomándolo y metiéndolo dentro de una caja con varios huecos.

-¿Te llevaras al gato?- cuestionó con sorpresa la hermana mayor que ya se había recostado sobre el futon observando asustada que su hermana también llevaría a su mascota.

-Sí, dormirá conmigo, no quiero dejarlo, que tal si se le ocurre salir y papá lo encuentra y se lo come- La segunda hija de Saga oía divertida las ocurrencias de su hermana menor.

-Recuerda llegar antes del amanecer- le recordó cuando June se dispuso a irse.

-No te preocupes, llegaré- la tranquilizo para luego caminar a su terraza.

-Ten cuidado y acuérdate que mañana me acompañaras por mi vestido-

June asintió antes de deslizarse lentamente por el barandal de su terraza y caer por los mismos arbustos donde antes su novio había caído. Se fue sigilosamente hasta la entrada de un refugio subterráneo cubierto de maleza, entrando y llevando con cuidado la caja de su felino quien al parecer dormía. Llegó a algo parecido a un sótano y recorrió lo que parecía ser un túnel hasta llegar a una salida donde había luz, trepo con cuidado las escaleras de metal y empujo la tapa que cubría su salida, encontrándose fuera de la mansión, corrió hasta una puerta que daba el aspecto de estar abandonada y con unas llaves la abrió, sacando una bicicleta de color pistache. Colocó la caja de su mascota en la sesta de su vehículo, se subió y comenzó su camino hasta la zona de residencia de su novio.

Las calles a esas horas de la noche le parecían hermosas y llenas de paz, sentía una profunda libertad mientras pedaleaba cuidando que su yukata no se enredara y provocara un accidente. Pasando los distintos arboles que se desflorecían debido a la época, daban un aspecto nostálgico al ambiente, pasó varias calles hasta dar con una gran reja de color negro. Quería que su presencia fuera sorpresa para Shun, asi que dio la vuelta y estaciono su bicicleta en un costado de las barreras de ese lugar, se trepó por las piedras sobresalientes teniendo cuidado con la caja y que las cámaras no la captarán, llegando a la cima dio un salto que gracias a algunos años en gimnasia no le dolió para llegar abajo.

En los distintos departamentos podía divisarse algunas luces encendidas, cuando pudo observar el pent-house de Shun se dirigió a este y subió algunas escaleras que había en el costado hasta llegar a las grandes ventanas de la habitación de su novio, estas estaban abiertas asi que era fácil entrar.

Shun estaba dormido con el torso desnudo asi que para June era fácil apreciar su vientre vendado, los distintos raspones que tenía por el pecho y una pequeña herida en la parte izquierda de la frente. Verlo asi la hacía sentir culpable, saber que él tuvo que soportar el dolor de los golpes por querer estar a su lado. Por un instante pensó en que no era esa una buena idea, si Saga llegaba a descubrir que no estaba en casa sin duda le traería más problemas, más a su novio, pero no podía, quería estar a su lado, demostrándole el amor que ella siente por él.

Con sumo cuidado entró sin hacer ruido, sacando al pequeño felino de su caja. Se quito la yukata y las zapatillas deportivas quedándose solamente en un camisón de satín blanco que le llegaba a la mitad de los muslos.

Caminó sigilosamente hasta el borde de la cama y se sentó despacio, no quería despertarlo, sus ojos cerrados y el subir y bajar tranquilo de su pecho lo hacían ver igual a un ángel tan lleno de paz. Sin poder evitarlo paso una de sus manos por su frente, quitando unos traviesos mechones verdes que caían.

Shun se removió un poco mientras lentamente abría sus ojos, por un momento pensó estar soñando pero conforme regresaba del sueño se dio cuenta que todo era real. June estaba con él, había salido sin importar lo que su padre pudiera hacerle, la miro con tanta ternura que una traviesa lágrima se escapó de los ojos de ella, de inmediato acerco una de sus manos y la limpio mientras ella apoyaba su mejilla y lo acariciaba. El pequeño gatito hizo acto de presencia colocándose encima de él sobre su pecho lamiéndose una de sus patitas haciendo que este se quejara un poco.

-¿Cómo le pondrás?- preguntó con una amplia sonrisa, provocando en June el mismo efecto.

-Te lo dije, quiero que me ayudes a ponerle uno- dijo acurrucándose entre los brazos de su novio sintiéndose protegida.

-Entonces hay que pensar uno- contestó el de verdes cabellos intentado abrazar a su novia con cuidado porque sus heridas aun le dolían.

-Shun...- suspiró June incorporándose un poco para mirarlo a los ojos, en ese instante su novio pudo observar los dedos marcados en su mejilla, llevó una de sus manos hasta el golpe y ella se quejó.

-¿Cómo se atreve a tocarte?- la voz de Shun sonaba preocupada mientras acariciaba la zona roja de la mejilla de June.

-No fue nada...nada en comparación a lo que esos monstruos te hicieron a ti, todos mandados por él- dijo apesadumbrada la rubia.

-Eso es lo de menos, estar al estar aquí Saga podría descubrirte y te haría mas daño- hablo con pesar Shun preocupando sus gestos.

-No podía parar de pensar en cómo estabas, esto es tan difícil a veces...solo quiero dormir a tu lado esta noche- June volvió a meterse en los brazos de su novio aspirando su aroma que la hacía sentir más tranquila. Y entre tímidas miradas, se fundieron en un profundo y apasionado beso -solo déjame estar aquí- murmuró cuando se separaron.

El joven no quiso seguir hablando, le bastaba estar a lado de la mujer que amaba, aun con el temor de que pudieran darse cuenta de la ubicación de su novia, él trataba de guardar la tranquilidad para ya no atormentar más el sueño de la rubia. La observaba con ternura mientras sus ojos comenzaban a cerrarse, cayendo en cuenta que June estaba también por quedarse dormida. Antes de sucumbir a ese descanso profundo, recordó algo muy importante.

-Ichiro ¿qué te parece?- murmuró adormilado.

-¿Cómo?- June levanto su cabeza para mirarlo sosteniendo su párpados que comenzaban a pesar.

-El gato, porque no lo llamamos Ichiro-

-Me gusta, Ichiro es perfecto- sonrió la joven mirando al felino que dormía a los pies de Shun, volviendo a apoyar su cabeza sobre el pecho de su novio quedo a merced de un profundo sueño al igual que el joven que después de un rato contemplándola no aguanto mas el pesar de sus ojos cayendo en el tan anhelado descanso.

La ciudad de Tokio es una de las mas pobladas de mundo, y como buena capital cuenta con distintos centros comerciales a lo largo de su trayecto, entre ellos el Tokyu Plaza Ginza, si bien es un lugar con estilo y vanguardia, también tiene las tiendas mas exclusivas para futuras novias.

June y Pandora entraron a un local muy elegante de vestidos de novias occidentales, de inmediato fueron atendidas por una mujer alta de cabello negro recogido y traje formal del mismo color y camisa blanca. Las llevo a lo que parecía una mini pasarela, allí Pandora fue hacia dentro de unas habitaciones y June espero sentada mientras ojeaba una revista sobre comida. Después de unos momentos volvió su hermana, esta vez vestida con un esponjoso y angelical vestido de color blanco con un escote a la altura de los hombros, ornamentado con discretas flores alrededor. La mujer del local la miraba esplendida y la rubia no pudo evitar sonreír ampliamente imaginando si algún dia podría experimentar la sensación de probarse un vestido para su boda con Shun. Pandora era el centro de atención de todas las jóvenes que se encontraban allí pero la sincera sonrisa de su hermana menor se borro al ver lagrimas mojando sus mejillas. De inmediato se puso de pie de su asiento y corrió arriba con su hermana mayor que había comenzado a sollozar abrazándose contra ella.

June le hizo una señal a la mujer para que retirara a todas las presentes y poder hablar en privado con Pandora.

-¿Qué sucede Pandora?- preguntó cuándo ya estuvieron a solas mirándola con preocupación, su hermana mayor no solía ser de las que lloran.

-No es nada June...solo quiero quitarme este vestido e irme, no, no quiero verme con él- murmuraba la de negros violáceos cabellos -por favor June, ya vámonos-.

-¿No quieres comprar el vestido? Te comprendo hermana, sin duda debes de sentirte indecisa pero habla con pap...- la rubia no pudo terminar la frase debido a la interrupción de Pandora.

-Solo...vámonos de aquí-.

La hermana mayor se retiró de nuevo a la pequeña habitación para cambiarse de ropa. Cuando salió le pidió disculpas a la encargada de la tienda por su comportamiento quedando en que otro día vendría por el vestido.

June iba caminando junto a Pandora en silencio, no sabia que era lo que pasaba con ella, realmente se veía triste. Se supone que las bodas son algo emocionante, las compras, los arreglos, las flores, sin embargo cada vez que a su hermana mayor le eran mencionados cualquiera de estas ideas, cambiaba su semblante a uno triste y preocupado.

-Comamos algo, muero de hambre- habló Pandora interrumpiendo sus pensamientos.

Se pararon a un Nemuro Hunamaru para comer algo de sushi. Pidieron sus órdenes en el mostrador y se sentaron a esperar la comida. Seguían absorbidas en ese silencio incomodo, hasta que Pandora abrumada por la situación decidió hablar.

-Perdona mi comportamiento dentro de la tienda- se disculpó sosteniéndole la mirada a su pequeña hermana.

-Me tienes confundida, no sé lo que te pasa- habló June con tono preocupado -en realidad que quiero ayudarte pero siempre te guardas todo, eres mi hermana pero también eres un completo enigma, a veces noto que lloras a solas y otras ni siquiera quieres comer... Pandora ¿Porque no confías en mí? soy tu hermana menor y te quiero, se acerca la fecha de tu boda y se supone que debes de estar muy feliz pero en cambio luces peor que como si fueras a un funeral-.

-Yo...¿sabes porque no acepte la petición de papá sobre una boda tradicional japonesa?- la hija mayor de Saga pareció pensar mucho en su respuesta -una boda tradicional, además de simbolizar algo muy sagrado como la unión de dos personas que se aman es un ritual muy delicado que solo harías con esa persona especial-.

-Pero Pandora, ¿acaso no amas a Radamanthys? ¿no es por eso que te casaras con el?- preguntó June escuchando con sorpresa las palabras de su hermana -en verdad no se lo que está pasando-.

-Te contaré una pequeña historia- suspiró Pandora armándose de valor para contarle de sus problemas a su hermana menor -hace unos años atrás conocí a un chico, él parecía ser misterioso, siempre estaba solo, nunca hablaba ni tenía intención de hacer amistades con nadie, solo vagaba por allí como cualquier persona. Un día llegué al salón de clases de la universidad y encontré una rosa, negra por cierto, pero a su lado también había una roja, estaba a punto de preguntarme a mí misma quien podría ser, fue entonces cuando él apareció frente a mí. Me dijo que le parecía la joven mas linda que él haya visto...desde ese momento nos volvimos muy unidos, caí en cuenta que lo conocía de mucho antes pero aun así las cosas marchaban bien entre nosotros, todo parecía ser tan perfecto en nuestra relación, ambos estudiábamos, no queríamos separamos nunca, deseábamos en tener muchos hijos y llenos de ese amor tan hermoso tomamos la decisión de comprometernos- dijo con una expresión serena entreviendo sonrisas.

-Que emocionante pero ¿qué fue lo que sucedió?- preguntó June con cautela, le alegraba el hecho de que su hermana confiara en ella pero quería saber la razón de porque ella estaba a veces tan triste. Pandora sonrió y siguió hablando.

-Cuando le comentamos a papá sobre nuestra decisión, nos miro con toda la burla de ser posible en su mirada, dijo que estábamos mal de nuestras facultades mentales si creíamos que él permitía algo asi. Me prohibió volver acercármele, pero ese chico me prometió que no dejaría que me separarán de su lado y yo...tuve tanto miedo de que algo malo le fuere a ocurrir así que finalmente me separé de él y dándole gusto a nuestro padre me comprometí con Radamanthys un año después- continuó hablando esta vez con pesar en su voz -yo no lo amo pero ¿sabes? pondré todo mi esfuerzo en ser una buena esposa y una buena madre cuando tengamos hijos, pero muy dentro de mi siempre guardaré ese profundo amor a quien me hizo sentir tan especial-.

-Yo...no sé qué decir- argumento June.

-No hace falta que digas nada, me resulta algo muy valiente que luches por estar con Shun, es una de las razones por las que te apoyo tanto en esta situación, no quiero que termines igual que yo, y si vas a casarte con alguien, debe ser con el ser a quien amas tanto.

-Gracias hermana- sonrió la rubia a tiempo que el garzón les traía su comida. Olía delicioso y sus intestinos comenzaron a gruñir haciendo reír a ambas hermanas.

-¿Y cómo se llama ese chico misterioso?- preguntó llevándose un rollo de maki a la boca mirando con curiosidad a su hermana mayor.

-Creo que eso a estas alturas no tiene importancia June- finalizo Pandora.

Después de almorzar ambas pagaron la cuenta y se retiraron de vuelta a casa. Sin embargo June no paraba de pensar en el pequeño anécdota que su hermana le comentó mientras trataba de hacer su tarea en la biblioteca personal de su mansión, si tan solo pudiera encontrar a ese misterioso chico, podría volver a ver a Pandora tan radiante como hace unos años atrás.


Por algunos reviews, no se preocupen, el gato esta bien. Se quedo con June si se habrán dado cuenta. u.u

Nos leemos pronto. :D