Fin de semana
Bulma
Desde que Vegeta y yo tuvimos un encuentro en la boda de Milk y Goku me siento mas ansiosa, cada que hablamos por teléfono siento como su respiración se acelera y su voz suena más ronca al punto de que enchina mi piel, es el tipo de voz que pone los nervios de punto si susurran en el oído. Así como los días se me hacen eternos al tenerlo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo, mientras que estoy en la escuela no pienso tanto en el, pero una vez que salgo y me dirijo a la casa es como si mi mente se nublara y solo fuera capaz de pensar en el.
Cuando iba saliendo de la universidad para mi casa sentí la vibración de mi celular, al ver el nombre pensé que era una broma, era la cuarta vez en el día que Vegeta me llamaba.
-hola- salude un poco sorprendida.
-hola- contesto él con un ligero tono divertido.
-¿sucede algo?-
-no, solo quería saber si ya estabas libre de clases-
-si Vegeta, te dije hace rato que salía a las 4-
-si lo recuerdo-
-entonces, ¿a qué se debe su llamada?- seguía caminando cursando por fin la entrada de la universidad.
-solo quería cerciorarme de algo- dijo para luego quedar la línea en total silencio.
-¿Vegeta?- mire la pantalla y al notar que aun estaba la llamada volví a hablar –¿Vegeta pasa algo?
-lo siento, es solo que tu falda me molesta- no entendí a que se refería.
-¿a q te refieres?-
-tu falda floreada es muy corta para ir a clases- mire mi falda y la note, no era tan corta si no que mis piernas eran muy largas…. Un momento ¿Cómo sabía que traía falda y que era floreada?
-¿Cómo sabes de mi falda?-
-Fácil, te veo desde el café- al buscarlo con la mirada note que no traía su traje, solo vestía unos jeans y una camisa tipo polo con unos lentes oscuros. Cruce la calle y él se paro para ofrecerme asiento, se veía tan relajado que parecía más joven, el llamo a la mesera que casi se lo come con la mirada, pero él no aparto su mirada de la mía así que no me sentí celosa al notar como la señorita quería llamar su atención.
-tu falda es muy corta- volvió a reclamarme.
-Vegeta mi falda está bien- dije tratando de provocarlo.
-si yo fuera en tu salón, no podría concentrarme de solo mirar todo lo que expones- al decirlo me sentí completamente avergonzada, no me imaginaba a Vegeta de estudiante y menos mirándome en clase sin disimulo alguno.
La muchacha regreso con nuestra orden de frappes para llevar, Vegeta los recogió y nos dirigimos hacia su carro, no sabía realmente que es lo que pasaba por su mente ya que apenas y decía algo desde que salimos del cafe, es más me contestaba con monosílabas cuando le preguntaba algo relacionado a lo que haríamos. Después de 10 minutos entramos en camino conocido, la calle de nuestro edificio. Ya en la entrada saludamos a Yayirobe y nos dirigimos a su casa o al menos eso creía, pero la pasamos de largo y me llevo a mi departamento.
-te recogeré en 30 minutos- dijo para luego irse, como no me dio mucha información no sabía cómo vestirme así que le marque a su casa.
-formal- contesto como leyéndome la mente.
-¿pantalón puedo usar?- dije tratando de jugar un poco.
-prefiero un vestido, pero si te sientes mas cómoda con pantalón…. Pero acabo de verte con esa falda así que no me digas que no quieres usar vestido-
-ok, veremos qué podemos hacer…. –dije para luego colgar.
Después de darme un baño rápido opte por usar un vestido sin mangas de cuello alto con una ligera transparencia que delimitaba la parte de arriba de mi vestido, si Vegeta pensaba que su comentario sobre mi falda me pondría a pensar en que usar o no, se equivoco, si quería jugar sucio lo haríamos los dos.
Terminando de maquillarme escuche el timbre, tome mi bolso y me dirigí a la puerta, ahí estaba Vegeta, con un pantalón negro y una camisa gris, el conjunto no necesitaba llevar el saco ni corbata.
-me gusta ese vestido- dijo mientras se acercaba y me saludaba, ni cuando estuvimos en el carro me beso y ahora que lo hacía sentía como si hubieran pasado años sin un beso, poco a poco sus manos las sentía en mi cintura hasta que por fin me apretó contra él, era como si él hubiera tratado de contenerse ya que el beso de ser solo superficial se volvió uno más posesivo.
Para cuando termino el beso mi cabeza giraba, pero aunque mis piernas se doblaran el agarre de Vegeta me sostenía firmemente a él.
-será mejor que nos vayamos-
-¿A dónde vamos?-
-por ahí- su sonrisa apareció una vez más.
En el camino no pude reconocer ningún lugar, pero entre mas avanzábamos mas notaba la clase de lugares que eran, la zona hotelera apareció a lo lejos y me sorprendí, no creí que Vegeta me llevara a un hotel para….. Que….. Nosotros… me sonroje el solo imaginar a Vegeta pensar en eso.
-espero no estés pensando lo que parece que estas pensando- dijo divertido
-no sé a qué te refieras….
-tu cara lo dice todo Bulma- las pocas veces que Vegeta parecía leer mi mente acertaba, odia ser un libro abierto para él.
-sigo sin entender a que te refieres-
-ok, pero solo te diré que disfrutaras mucho el día- dijo con su voz más ronca que hizo erizar mi piel.
Apartando la mirada note que pasábamos la zona hotelera y nos dirigíamos al muelle, desde que me había mudado no había visitado esta zona. Así que el pensamiento de que Vegeta me llevara a un hotel era una mentira, ¿podría a caso olvidado lo que paso en la boda de Milk?
-ya llegamos-
Nos estacionamos junto a un barco grande, al abordar note que no solo era un barco, era más bien un restaurant que ofrecía recorridos mientras se servía la comida para luego invitarnos a disfrutar de la puerta del Sol, el mesero nos condujo a una mesa que tenía una gran ventana para poder mirar el mar.
Como no sabía muy bien que pedir Vegeta pidió por mí, sabía que el amaba llevar las riendas así que lo deje disfrutar el momento, el pidió y en un perfecto francés pidió champagne, mientras esperábamos la comida note que no buscaba su celular para mirarlo como otras veces, estaba relajado y parecía que tenía un gran plan.
-¿Cómo está Trunks?-
-bien-
-¿Quién lo está cuidando?- sabía que no era Milk ni mis padres.
-mis padres-
-¿tus padres aun no se van a casa?-
-no-
-¿planeas solo contestarme así en toda la tarde?-
-depende de ti-
-¿de mi?-
-sí, ¿por qué llevaste esa falda a clases?- Vegeta parecía obsesionado con esa falda?-
-¿sigues con eso?- mirando como su cara se ponía seria entendí que el realmente estaba tratando de controlarse –ok, no pensé que fuera tan corta, además no es la primera vez que me pongo falda para ir a clases, tranquilo-
-no me malinterpretes, es solo que odiaría que un idiota te faltara al respeto- casi sonó genuinamente preocupado y no celoso por mí.
-ok, para la otra pensare bien como vestirme para ir a clases-
La comida llego por fin y el humor de Vegeta mejoro, todo estuvo muy rico y la puerta del sol fue la más hermosa que pude haber visto, no sé si fue porque él estaba a mi lado.
Cuando terminamos el recorrido ya pasaban más de las 8, una vez en tierra Vegeta poso su mano en mi cintura y me acerco mas a él, no podía leer lo que Vegeta tramaba ya que apenas y se notaba su rostro, cuando llegamos al carro él se inclino para abrir la puerta así que aproveche y le quite el control que le había dado.
Lo bese tan apasionadamente como pude, devore sus labios como él lo hacía con los míos, lo mordí y escuche como gruñía, luego el poso sus manos en mi cintura y me apretó a él, sin poder evitarlo lo sujete del cuello, su cabello era algo que no podía evitar tocar, sentía como sus labios abandonaron mi boca para seguir por mi cuello y sin poder evitarlo gemí, Vegeta sabia como volar mi mente.
-no me provoques Bulma- dijo en mi oído, sentía como sonreía contra mi piel.
-no lo hago, solo quería agradecerte por el agradable paseo y comida- trate de darle mi mejor sonrisa pero su rostro se oscureció.
-será mejor que cuides lo que haces o te costara caro- dijo serio casi enojado, pero algo que podía estar de cualquier humor, menos enojado, Vegeta tenía un plan y yo lo estaba alterando y me volvió a besar.
-sabes que podría comerte aquí misma ¿verdad?-
-si- susurre en respuesta.
-pero no lo haré así que sube que se nos hace tarde- sin responder ante su orden me subí para que el hiciera lo mismo, partidos de nuevo con dirección desconocida, pero no fue el trayecto tan largo como en un principio, mire por la ventana y la playa estaba más cerca. Vegeta cuando quería podía sorprenderme ampliamente.
Vegeta
Mi plan era simple, mis padres decidieron ir a un congreso y se llevaron a Trunks así que aproveche para terminar temprano con mi trabajo, como no quería esperar decidí ir por ella pero al ves su falda me volví loco, ¿acaso esa mocosa no se daba cuenta de que los hombres que pasaban junto de ella se la comían con la mirada?
Cuando por fin estuvo a mi lado, mi mal humos se esfumo, pero no podía revelarle mi plan ella podía no aceptarlo, aunque después de lo que paso en la boda era imposible que no aceptara. Llegando al edificio le di 30 min para que se arreglara pero el solo pensar que estaríamos solo me obligo a salir prácticamente huyendo y así evitar que le especificara su vestuario así que en el momento en que ella me marco yo estaba por hablarle.
Pensé que se vestiría mas recatada pero verla con ese vestido hizo que me obligara a no mandar todo al carajo, el vestido en si parecía recatado si no fuera por las transparencias que llevaba como escote, pase todo el viaje pensando en el color de su piel en contraste de su vestido ¿Cómo se vería en mi cama? Era lo único que pensaba ¡maldición! Ya había despertado.
El recorrido finalizo y nos dirigimos al carro pero la bruja me sorprendió besándome, no quería quedarme atrás así que contra ataque, trate de no perder de vista mi objetivo pero Bulma me volvía loco.
-¿sabes que puedo comerte aquí verdad?- le dije mientras notaba su rubor en las mejillas.
-si-
- pero no lo hare, así que sube que se nos hace tarde- ¿eso era una mirada de decepción? Pequeña Bulma no te desesperes ya llegara el momento.
Conduje lo mas que pude evitando salir corriendo al edificio, aun era temprano y no quería llegar cuando aun no estuviera listo, visualice la playa así que improvise, cuando llegamos le abrí la puerta y la lleve a dar una vuelta. Cuando llegamos a la arena sabia que sus zapatos la enterrarían así que nos detuvimos, al notar que se los quitaría me apresure para evitar que con su vestido se pusiera en una posición incómoda.
-deja te ayudo- me arrodille y le quite los zapatos
-gracias-
-vamos- con la malo libre la lleve a la orilla, ella metió los pies al mar mientras yo la miraba, podía estar así por horas…. Hasta que sentía el agua en mi cara.
-¿Qué haces?-
-¿pensé que querías refrescarte?-
-¿ah sí?- deje los zapatos y me quite los míos –ahora veras.
Me sentí como hace muchos años no lo hacía, ella era como una onda refrescante en mi mundo, jugamos hasta que sentía que tenia arena hasta en las orejas, y nuestra respiración se trataba de estabilizar, con su cara mojada no pude evitar besarla.
Sus labios eran cada vez más dulces y más profundos, tenerla tan cerca podía ser muy malo, yo me prometí que sería especial, al menos la primera vez, así que obligándome termine el beso y la jale para el carro, el camino fue silencioso pero tranquilo, no se sentía nada incomodo el ambiente y podía sentir el pulso de ella a través de su mano que posaba entre la mía.
Cuando por fin llegamos a departamento no pude evitar besarla de nuevo en el elevador, ella seguía con su ropa mojada y se podía notar el frio que sentía en su cuerpo, con ganas de quitarle el frio me apresure para conducirla a su departamento, le quite la llave y la gire para que entrara de espaldas.
-¿Qué haces?-
-solo relájate y cierra los ojos-
-Vegeta…-
-shh, solo hazme caso- cuando entramos la gire y su expresión no tenia precio, la sala tenia velas y flores de adorno.
-¿Cuándo tu?-
-no te dire-
-violas la intimidad de mi departamento y no me dices cómo?-
-yo no viole nada- dije enojado, la mocosa sí que sabia sacarme de mis casillas, yo tratando de hacer un detalle y ella en lo único que piensa es en que viole su intimidad, si supiera lo que me costó este chistecito con Yayirobe.
-hey- dijo agarrándome del brazo, ya que del enojo me gire dispuesto a irme.
-¿Qué?-
-es hermoso…. Gracias- me beso de nuevo así decidí retomar el control, la apreté contra mí y pude sentir el olor de su piel en combinación con el mar, deje sus labios y recorrí su cuello, poco a poco caminamos hacia la sala, chocamos unas veces con las mesitas mientras encontrábamos el camino, creo que ella no se dio cuenta de que su vestido estaba desarreglado hasta que su ropa interior salió a flote, ella se puso de mil colores mientras yo disfrutaba la vista, decir que es hermosa es decir poco.
-si tienes dudas dímelo- dije mientras ella estaba acostada sobre el sofá con su cabello esparcido por el cojín.
-no, quiero hacerlo- me pare del sofá y le tendí la mano, nos encaminamos hacia su cuarto, ya me sabia el camino.
Cuando llegamos todo se volvió manos y ropa por el suelo, con mucha destreza ella quito los botones de mi camisa, mientras que yo le bajaba el cierre del vestido que momentos antes estaba en muy mal estado, luego ella empezó a temblar ya que nuestros cuerpos estaban más mojados que secos, intensifique mi labor de provocarle calor así que recorrí su cuerpo, quería… no necesitaba saber su sabor.
Recorrí su cuerpo sin pena ni calor con mis manos y luego con mi boca pero ella no se quedo atrás, sus manos traviesas estaban en mi espalda primero y luego más abajo hasta que llegaron al borde mi bóxer para luego ir mas adentro, así que empecé a ir más abajo, sus senos eran algo que medio conocía pero en este momento no solo tenía planeado seguir si no que tenía que saciarme de ella.
Su cintura me tenia loco, era firme y su ombligo pequeño no pude evitar morderla despacio y ella libero una sonrisa, baje aun mas y ella se levanto.
-¿Qué haces?- pregunto muy roja y sin aliento, despeinada y con solo su pequeño bikini, hoy no traía liguero pero tampoco era necesario.
-relájate y déjame trabajar- le dije mientras regresaba a mi labor, lentamente metí un dedo dentro de ella y empecé a moverlo, ella apretó las manos a los lados mientras que su respiración se aceleraba, luego fueron dos hasta que yo mismo la probé, rodeo sus piernas alrededor de mi cuello y luego agarro mi cabello, ella tenía un sabor dulce, ya estaba más que lista casi por terminar, su cara estaba toda roja y sus labios abiertos, jadeando.
-protección- susurre olvidando lo que necesitaba en ese momento y estaba en mi pantalón.
-cajón- indico mientras que con la mano que estaba en mi cuello buscada algo.
-¿siempre lista?- dije sorprendido de que ella tuviera los condones tan a la mano. Aunque parte de mi estaba un poco molesto.
-los compre después de la boda de Milk- susurro mientras me daba uno, eso me hizo olvidar mi pensamiento anterior y así continuar con lo nuestro. Una vez que estuve listo regrese mi atención a ella, su cabello estaba esparcido por toda la almohada y esa imagen me acompañaría para siempre. Todo su cuerpo era hermoso y mis manos lo recorrían cada centímetro, saber cada punto de excitación era mi meta. Sus senos eran hermosos y cabían perfectamente en mis manos, podía perderme en ellos por un largo momento pero todo en ella necesitaba atención, mientras que mi mano regreso a su entrada ella poso la suya en mi trasero para luego apretarlo como antes su entrada estaba cerca de mi así que poco a poco me adentre, gimió en sorpresa así que la empecé a besar, luego entre completamente.
Ella se aferro fuertemente a mi espalda mientras que empezaba a moverme, sus gemidos hacían que me moviera más rápido, ella gemía y yo no podía evitar gruñir cerca de su oído, sabía que eso la excitaba de sobremanera, empezó a apretarme más, señal de que estaba por acabar así que apresure el movimiento.
-eres hermosa Bulma- dije mientras que sentía ella como me mordía el hombro.
-vegeta…. –seguía apretando estábamos por acabar.
Cuando terminamos se acomodó en mi pecho y poco a poco sentí como se quedaba dormida, quien era yo para privarla de sueño, al menos por ahorita la dejaría descansar.
-¿y Trunks?- pregunto y fue cuando note que yo también me estaba quedando dormido.
-con sus abuelos- respondí esperando regresar a dormir.
-¿donde están?-
-en Cd. Del Este-
-¿Cómo?- se levanto y me miro muy sorprendida.
-ellos se fueron por todo el fin de semana Bulma-
-ósea que…..- su cara se volvió aun mas roja.
-duerme, tenernos dos días libres de Trunks así que descansa mientras puedas.
Termine de decirle mientras buscaba de nuevo a dormirme, sentí como su corazón latía mas rápido, ahora ya sabía mi plan y no pensaba dejarla libre, espere mucho por este momento como para dejarla ir ahora.
