Disclaimer: ninguno de los personajes de Liga de Súper Malvados, ni de Storm Hawks me pertenecen, yo sólo deje volar mi imaginación y la plasme en esta historia.

Antes que nada, muchas gracias a las personas que han comentado este fic y a las que han agregado como favorito en los lugares donde lo he publicado.

Pues aquí está el cuarto capítulo, básicamente me estoy basando en las primeras temporadas de ambas series, debido a que fue cancelado el doblaje de la segunda temporada de Storm Hawks en Latinoamérica y en lo que respecta a la Liga de Súper Malvados aún no he tenido la oportunidad de disfrutar de la segunda temporada en español.

Capítulo 4: ¿Inocente recuerdo?

En una de las habitaciones del Cóndor.

El rubio, se encontraba en el camarote que en alguna ocasión se arregló para Starling, la joven Interceptor proclamada por los tripulantes del Cóndor como una Storm Hawks honoraria. Debido a que la chica de cabello violeta no aceptó en su momento, actualmente la habitación servía como una bodega más de la nave.

-¡Esto es aburrido! – se quejó Finn a la vez que se cruzaba de brazos.

Definitivamente, el muchacho estaba inconforme con su tarea actual, de hecho, se sentía engañado, pues momentos atrás cuando Piper fue a buscar al merbiano, la morena le asignó al tirador una misión especial. Él aceptó con gusto pensando que sería algo importante. ¿Cómo rayos iba a saber él que la "misión especial" consistía en hacer la limpieza de una habitación, para instalar a los visitantes?

-¿Adónde se habrá llevado Piper a Stork? – preguntaba en voz alta, para luego quedarse en silencio por unos segundos - Podría ser que…- empezaba a suponer el joven.

El rubio terminó la frase mentalmente y en seguida en su rostro apareció una enorme sonrisa.


Por su parte, en donde se encontraban Piper y Amenaza.

Cuando el villano y la heroína salieron de la habitación de Stork, se dirigieron a la cocina, para buscar lo que la morena le había ofrecido al pelirrojo. Ahora los dos estaban en sala de juntas que los Storm Hawks utilizaban para hablar sobre sus estrategias para liberar al Atmos de la tiranía Cycloniana y que de igual manera les servía como mesa para el desayuno, almuerzo, cena y en esos momentos para un refrigerio.

-Tienes talento para la repostería, Piper – dijo Reginald, para enseguida comer otra galleta preparada por la chica.

-Me alaga, es usted muy amable – contesto la chica sonriente.

-Sabes, no tienes que llamarme de usted, puedes hablarme de tú, claro si estás de acuerdo.

-Por supuesto, como dije antes es usted muy amable…digo eres muy amable. Bueno…yo… ¿Puedo hacerte una pregunta?

-Sí, claro. Puedes preguntarme lo que desees.


En la habitación de Stork

Debido a que el merbiano ya estaba leyendo sobre la séptima enfermedad más mortal de Terra Amazonia cuando la mujer se impactó contra él, terminó la lectura de aquel libro en poco tiempo, por lo que ahora inicio un nuevo texto "Insectos mortales de Terra Amazonia".

-"La parca Amazónica, es una exótica avispa cuyo aguijón es capaz de acabar con la vida de los seres de tamaño mediano como los seres humanos. Esta mortal especie sólo puede encontrarse en la parte más profunda de la selva Amazónica, su veneno actúa en el cuerpo del individuo inmediatamente; si alguna vez se es picado por uno de estos animales se tienen como máximo 4 horas de vida. Los síntomas varían según la especie a la que pertenezca el individuo. La única cura consiste en…"

-Sabía que te encontraría aquí ¿Oye puedo pasar? – dijo Finn, entrando a la habitación.

Stork arqueó la ceja, parecía que estaba destinado a ser interrumpido cada vez que se encontraba en la parte más interesante de su lectura. –Um… no tiene caso que preguntes si tu intención es entrar antes de escuchar la respuesta.

El timonel se puso de pie y comenzó a acercarse donde se encontraba el tirador. Por su parte el rubio, haciendo caso omiso al comentario de su compañero Storm Hawk, se dirigió hacia donde descansaba la mujer.

-¡Vaya! ¡Sabía que no era mi imaginación esta chica tiene garras metálicas en lugar de manos!- exclamó el humano en voz alta, al comprobar que sus sospechas eran ciertas.

Frogg empezó a moverse por el ruido que estaban haciendo los dos Storm Hawks, por lo que Stork se movió más rápido hacia donde Finn. El merbiano, casi se tira sobre el rubio para alcanzarlo y poniendo la mano sobre la cabeza del tirador, hizo que se agachara junto a su persona a un lado de la cama.

-Voltar déjame dormir, el despertador no ha sonado aún…- dijo claramente la mujer entre sueños, cambiando la posición en la que se encontraba descansando.


Al mismo tiempo, en el baño privado de Voltar, en Metrotown

-Atchooooooo!

El hombrecito, ya tenía un buen rato remojándose en el agua por lo que su piel ya había quedado parecida a la textura de una ciruela pasa.

-De seguro algún villano está hablando sobre lo malvado que soy –dijo el pequeño líder siniestro, a la vez que salía de la tina.- ¡Muahahahaha!- empezó a reír, pero fue tanta su felicidad que perdió el equilibrio y cayó de nuevo dentro de la tina.


-Dime Amenaza ¿Qué hace un súper héroe en su tiempo libre? – dijo la joven, colocando los codos sobre la mesa y apoyando la parte inferior de su rostro sobre ambas palmas.

Reginald, con la inocencia que mostraba en numerosas ocasiones, pensó en seguida en lo que hacía un súper héroe de altura como el Capitán Gloria. En ningún momento, se percató que realidad la pregunta de Piper iba dirigida a lo que hacía él en su tiempo libre, debido a que la morena se había creado la falta idea de que el pelirrojo, con quien estaba entablando una agradable conversación, era un súper héroe y no un súper villano.

-Los súper héroes como los ciudadanos normales tratan de relajarse un poco cuando tienen la oportunidad: van al cine, los parques, las ferias, los restaurants; pero puedes estar segura de que si algún ciudadano necesita de su ayuda, un verdadero súper héroe ira en su auxilio en el acto…

Piper, se limitó a escuchar atentamente y lanzar un suspiro, pues en serio estaba disfrutando el tiempo que pasaba con el pelirrojo.


Cuando el silencio regresó a la habitación, ambos muchachos levantaron levemente la cabeza para corroborar que el peligro había pasado.

-Tampoco tiene sentido que grites lo obvio- regañó en voz baja al muchacho, puesto que la chica estuvo a punto de despertar y todo por causa de su ruidoso compañero de escuadrón – también tiene barbilla metálica, pero yo no lo ando gritando para que se despierte – añadió asustado el merbiano, para luego ponerse los dedos de su mano derecha sobre la boca.

Stork se había hecho una imagen mental de lo que podía pasar si la muchacha se despertaba por el escándalo de Finn, todavía recordaba el día en que el rubio despertó de golpe a Piper con el sonido de su guitarra eléctrica, a eso de las 6:00 a.m., pues según él "tenía que practicar para impresionar a sus súbditos la próxima vez que visitara Terra Vapos". Lo que Piper le hizo a Finn no fue muy agradable. Tal vez, el timonel estaba generalizando la reacción de una humana que no duerme el tiempo suficiente, pero la verdad no quería averiguarlo; para él quedarse con la duda era lo ideal en este caso.

-¿Oye y quien ese tal Voltar? – preguntó el muchacho insistiendo en hablar en voz alta.

-¡Shhhhhhhhhhhh! - fue el sonido que salía de la boca del merbiano, mientras se ponía el dedo índice verticalmente sobre la boca.

A partir de ese momento la conversación entre el humano y el merbiano se dio en voz baja.

-Bueno ya… dime ¿Quién es ese Voltar?

-Um…no lo sé….al parecer es alguien que tampoco la deja dormir tranquila- contestó Stork, sonriéndole sarcásticamente

-¿Hasta tú te sientes cómico? – le cuestionó Finn con algo de indignación.

-Um…nop, la verdad no –contestó el merbiano, levantándose.

El rubio, también se incorporó y tomó de la mesa de noche de Stork, el cinturón que Piper le había quitado a Frogg, cuando recostaron a la chica de cabello verde oscuro en la cama del merbiano.

-Los que aparecen de agujeros de energía tienen buen gusto. Esta cosa es unisex ¿no? Porque el tipo musculoso tenía puesto uno igual. – comentó, al mismo tiempo que se probaba el cinturón de la mujer.

-¡Finn deja eso donde estaba! Además, acabo de recordar que tú ni siquiera deberías estar aquí. Tengo entendido que Piper te dejó trabajo - argumentó el merbiano, dándole la espalda al rubio.

-Stork, estás empezando a actuar igual que la señorita "Trabajo, trabajo y más trabajo"- contestó el muchacho, para luego fijar la mirada en el cuerpo de Frogg. - Oye… ¿ya viste la posición en la que quedó? – preguntó el rubio con una gran sonrisa, como insinuando algo.

-¡No! – contestó en seco el timonel, sin embargo, no pudo evitar ver de reojo a la chica sobre su cama.

La mujer ahora tenía el brazo izquierdo atrás de su nuca y el rostro ligeramente volteado hacia esa misma dirección; eso podría considerarse una posición normal para dormir, sin embargo, la razón por la cual rubio estaba muy interesado en la imagen que estaba siendo captada por sus pupilas, era que Frogg tenía la garra derecha sobre su pecho, más específicamente sobre la primera correa de su camisa dando la impresión de que estaba a punto de abrirla, mientras que su pierna derecha estaba flexionada hacia afuera, quedando un pequeño espacio entre sus extremidades inferiores. Para cualquier hombre, resultaba una posición bastante provocativa y para un chico de edad de Finn, tal acontecimiento merecía que él tomara cartas en el asunto.

El rubio, se volteó de nueva cuenta hacia la mesa de noche de Stork y de uno de los cajones de ésta sacó una cámara fotográfica.

-Síp, justo lo que estaba buscando.

-Tampoco deberías saber donde guardo mis cosas.

-Detalles sin importancia.

-¿Y para qué rayos quieres mi cámara?

-¿Qué acaso no es obvio? Hay que guardar este maravilloso momento para la posteridad – expresó el rubio, buscando la posición perfecta para tomarle una fotografía a la chica.

-¡¿Qué? No ppu-edes haa-cer ee-so – dijo el merbiano tartamudeando – ¡Simplemente no!- soltó con un volumen de voz muy alto, olvidando por un momento el temor que tenía de despertar a la joven.

-Sería un gran honor señor Rock Gothlington…- volvió a hablar claramente entre sueños la bella mujer sobre la cama del merbiano, pero esta vez conservando la posición en la que se encontraba descansando.

-¡Vaya! Ya ves lo que provocas Stork, casi se despierta por tu culpa.

-Lo siento, no fue mi intención.

-No hay problema. Te perdono.

-¿Qué? ¿Tú me perdonas a mí? ¡Finn eres un…

-Ya cálmate, lo bueno es que no se despertó. Y parece que conoce varios nombres de chicos, me pregunto ¿qué soñará? Veamos…que pasará si yo…

El tirador acercó el rostro al oído de la chica.

-¿Qué rayos haces?

El rubio decidió ignorar la pregunta de Stork y comenzó a hablarle a Frogg al oído -Finn, es el chico más sexy de todo el Atmos y yo quiero…

El merbiano le tapó enseguida la boca al humano para que no completara la frase que le estaba recitando a la mujer, pues lo más seguro es que se trataba de alguna tontería.

Para disfrute del tirador y para el susto del timonel, la joven empezó a repetir con exactitud las palabras del rubio. -Finn, es el chico más…

Stork hizo a un lado a su compañero, acto seguido puso su dedo índice sobre la boca de la mujer y le dijo suavemente al oído- No le hagas caso y sigue durmiendo. Por favor, no repitas nada de lo que dijo el loco de Finn.

-Nada de lo que dijo el loco de Finn…- repitió la chica.

-Oye, eso no se vale, fue mi idea- replicó el rubio.

-Yo sólo le dije que siguiera durmiendo, pero ella repitió inconscientemente el final de lo que escuchó, luego entonces no es mi culpa – le contestó al muchacho, mientras le mostraba de nuevo una sarcástica sonrisa.

-Como sea… hay algo que no entiendo ¿cómo es que le tocaste los labios? porque según mi experiencia, tú evitas todo contacto con los extraños, incluso con nosotros te muestras algo distante la mayoría del tiempo, bueno a excepción de aquellos días en los que estás de paranoico, que es la mayoría del tiempo...pero bueno tú me entiendes...

-Tengo muchas buenas razones para haberlo hecho – dijo el merbiano - … no sé,… la verdad,…lo hice sin pensar – habló para sí.

-Bueno como sea ¿sabes que es lo único que bueno de esto? – cuestionó el tirador.

-¿Eh?

-Que a pesar de que casi la despiertas, esta vez no se movió y sigue con la pose ideal para una buena foto de recuerdo.

-¿Todavía insistes con esa tontería?

-Vamos Stork, no seas aguafiestas, sólo es una inocente foto – dijo el rubio, poniendo el ojo en la mira de la cámara.

-¡No! y esto no tiene nada de inocente – le contestó a la vez que ponía las manos sobre el aparato.

Finn se rehusó a soltar la cámara, por lo que los dos empezaron a forcejear para obtener el control del aparato. Mientras que uno quería un bello recuerdo, el otro se oponía rotundamente por considerarlo inapropiado y peligroso si la mujer los descubría.

-¡Oh! Vamos Stork.

-Ya te dije que no, Finn.

-Préstamela sólo un momento, no le pasará nada.

-Que no.

Y fue tras esta última frase que el merbiano tuvo en su poder el aparato.

-Por favor, Stork ¿Cuándo volverás a gozar de la oportunidad de tener a una ardiente nena sobre tu cama?

-¡No sé! ¡No me interesa! ¡Y ahora fuera de aquí! – le ordenó tratando por todos los medios de conservar la voz baja.

-No puedes ser tan cruel – dijo el rubio casi llorando, al no obtener una fotografía de la chica. – Bueno… sé cuando me han vencido, me retiro –añadió resignado y acto seguido se dio la media vuelta para salir de la habitación.

-¡Quítatelo!

-¿Ah? No sé de qué me hablas.

-No te quieras pasar de listo conmigo. Dame el cinturón que tomaste de la mesa y que ahora tienes puesto.

-Stork tan siquiera deja que lo conserve hasta que se despierte, así cuando pregunte: "¿dónde está mi cinturón?" Tú le dirás que puede pasar a recogerlo con Finn, el apuesto tirador de los Storm Hawks, y así tendré un pretexto para hablar con ella ¿Verdad que es un gran plan?

-Debo aceptar que te has superado Finn. Que ingenioso plan

-¿En serio?- preguntó Finn ilusionado.

-La verdad...no – contestó el timonel, mientras estiraba el brazo derecho y abría la palma de la mano.


Los dos jóvenes se encontraban platicando, cuando Amenaza recordó que tenía un asunto que resolver con el sabueso interdimensional, quien se encontraba todavía en la parte de enfrente de la nave.

-Piper, si me disculpas necesito hablar con Apocalipsis a solas.

-No hay problema, iré a ver cómo va Finn con la limpieza del camarote.

-Te veo al rato.

-Esperaré ese momento con ansias - dijo muy bajo la morena.

-¿Dijiste algo?

-No, nada – contestó la chica con una sonrisa algo nerviosa. – Nos vemos luego.

Cuando la morena terminó de hablar casi salió huyendo de la habitación para que el pelirrojo no tuviera tiempo de repetirle la pregunta. Lo único que Amenaza puedo hacer fue sonreír algo confundido, e instantes después, dirigió la vista hacia donde sabía que encontraría al sabueso; era momento adecuado para tener una charla con su fiel amigo.


-Además de guapo, y definitivamente para nada es aburrido… Bueno veamos cómo va Finn en la misión que le encargue.

Piper entró al camarote, pero el trabajo estaba a medias.

-Finn…espero que este en baño y no se le haya olvidado que tiene cosas que hacer. Creo que mejor voy a mi cuarto para arreglarlo un poco.

Piper se dirigió sin pesarlo demasiado a su camarote, pues no quería pasar otra vergüenza por tener desordenadas sus herramientas de trabajo, sobre todo si Amenaza estaba en el Cóndor. Apenas la morena entró a su habitación, empezó a recoger sus cosas para dejar el lugar lo mejor presentable posible.


Tras caminar unos cuantos metros, el pelirrojo llegó a donde se encontraba el sabueso descansado. Amenaza se acercó y acto seguido agachó para estar más cerca de él.

-Apocalipsis, sabes muy bien que no me gusta usar mi voz de rabia.

El sabueso interdimensional levantó la cabeza para ver a Reginald, en su mirada se mostraba tristeza, en serio le dolió que su cuidador lo reprendiera por atacar a Frogg.

-Necesito que entiendas que ya no puedes jugar con Frogg como antes. Apocalipsis sabes que el Doktor Frogg es muy nervioso y ahora con esto que pasó… esto es… un gran cambio.

Apocalipsis bajo nuevamente la cabeza; se rehusaba a voltear para ver de nuevo al pelirrojo.

-Te mentiría si te dijera que estoy seguro que esto durara poco tiempo, porque en verdad no puedo estarlo, por lo que es necesario que como equipo cuidemos a la chica en la que se convirtió. Apocalipsis debemos cuidar a Frida.

El joven esperó unos segundos, pero al no haber respuesta del sabueso se incorporó, sin dejar de mirarlo.

–Sólo piénsalo amiguito – sugirió tranquilamente el pelirrojo.

Reginald comenzó alejarse cuando Apocalipsis lo llamó en su idioma parecido al de los perros terrícolas. Amenaza se quedó parado y sabueso lo alcanzó rápidamente. El pelirrojo se agachó nuevamente y acarició al sabueso.

-Gracias Apocalipsis. Ahora ¿qué te parece si vamos a ver la Frida? – le dijo y se paró nuevamente.


Finn le entregó el cinturón a Stork y luego empezó a acercarse a la puerta, pero antes de llegar...

-¿Seguro que no quieres cambiar de opinión sobre la chica? Sería un lindo recuerdo.

-¡Fuera!

-Bueno ya, no te enojes. Me voy.

La puerta se cerró y todo volvió a la normalidad en la habitación. Stork se dirigió hacia su mesa de noche para poner las cosas en su lugar, sin embargo, una grieta en el suelo hizo que casi tropezará, por lo que la cámara casi se le cae de las manos, por suerte sus reflejos fueron los suficientemente rápidos para atraparla, lo único malo es que como tenía el cinturón de la mujer en las manos no podía sujetar adecuadamente el aparato; por lo que se le pasó a caer varias veces. Por fin, logró tomar la cámara con fuerza y ésta ya no se resbaló más, sin embargo, el gatillo se disparó y el flash del aparato llenó la habitación de luz, sin que él merbiano pudiera hacer algo al respecto.

-Voltar, no prendas la luz, ya te dije que me dejes dormir…es muy temprano… y yo que estaba muy feliz soñando con…- dijo la mujer con voz soñolienta, mientras se sentaba con las piernas aún descansando a lo largo de la cama.

Frogg puso la garra sobre su cuello y la bajo lentamente hasta que cierto abultamiento le recordó la transformación que había sufrido por culpa de aquel extraño cristal. – Por un momento olvidé lo que le pasó a mi cuerpo- pensó la joven, levantando la mirada para encontrarse frente y a un lado de ella con paredes de metal.

La mujer guardó silencio por dos segundos y luego volteó el rostro en dirección hacia donde pensaba que estaba su pequeño líder

-¿Voltar dónde estoy? – preguntó, observando a la criatura que se encontraba con ella en la habitación -¿Qué? tú no eres Voltar – señaló la mujer.

-Verás yo…- intentaba decir algo Stork.

La chica le miró el rostro unos segundos, pero luego fijo su atención en las manos del merbiano

–Ese cinturón se parece al mío.

La mujer bajo la mirada sólo encontrarse con la pretina de su pantalón y fue justo en ese momento que Frogg se dio cuenta que el cinturón en las manos de aquel ser de piel verde no solamente era parecido, si no que en realidad ¡era el suyo!

-No entiendo ¿Por qué tienes mi cinturón? ¿Por qué estoy sobre la cama de un cuarto extraño? ¿Y por qué en tus manos tienes esa cámar…? ¿Acaso tú querías…? – le cuestionó la mujer, para luego comenzar a respirar de forma agitada.

-No es lo que parece…yo sólo estaba…

Y fue entonces, que instintivamente, Frogg reaccionó como lo haría cualquier chica que se encontrase en una situación similar.

-¡ALÉJATE DE MI PERVERTIDO! ¡AUXILIOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!


Eso es todo por momento, la verdad me divertí mucho escribiendo este capítulo; es el más largo que he escrito hasta el día de hoy. Haré todo lo posible para subir lo demás muy pronto. Me despido por el momento, esperando que les haya gustado.

¡Que tengan un lindo día!