Capítulo 23

Henry se encogió un poco ante el ligero tono de desprecio con el que su madre habló, abrió la boca para decir algo,pero las palabras no salieron, sin embargo, Iris hablo.

-Es un amigo mio madre - Hablo aun abrazando una madre. Astrid frunce el ceño toma los hombros de la niña y separa un poco el abrazo para mirarla a los ojos.

- ¿Amigo ...? - La pregunta confundida, Iris le responde con una leve sonrisa y una pequeña Inclinación de cabeza, Astrid iba a decir algo más cuando, De repente, lleva sus manos a la cabeza y da un pequeño grito de dolor, y cae de nuevo en las mantas de piel, pero ante de caer Iris y Henry la atrapan y la recuestan suavemente.

- ¿Mama? Mama! Despierta ! - Exclama Iris muy preocupada, sacudiendo suavemente a su madre que cayo desmayada. Henry miraba a su madre desmayada igualmente preocupado, coloca su mano en la frente de Astrid y estaba ardiendo en fiebre! en eso Nana entra y se acerca rápidamente a la mujer.

- No se preocupen chicos estará fue solo el efecto de la medicina - Dice tratando de clamar a los chicos.

- ¿ Medicina ? para que ? - Pregunta Henry sin apartar la vista de la rubia.

- Para curar la infección de sus heridas - Dice la anciana - Creo que sera mejor dejarla descansar aún esta muy débil -

- yo no me quiero ir, me quedare con ella - Dice Iris recostándose al lado de su madre.

- De acuerdo cariño, pero ten cuidado ella aun sigue curándose y un movimiento brusco seria fatal - Advierte, Iris asiente y arropa a ella y a su madre. - Vamos - Le dice a Henry, este asiente y se levanta.

- Buenas noches Nana, Henry - Dice Iris en voz baja.

- Buenas noches - Dicen los dos al mismo tiempo saliendo de la cámara, al salir Henry se topa cara a cara con Rysa, quién da un leve gruñido y entra para unirse a su jinete.

- Bueno ya es muy tarde es hora de dormir, nuestros invitados pueden dormir en las cámaras extra de la cueva y mañana terminaran las explicaciones de acuerdo? - Dice Nana amablemente.

Los demás asienten, y Zai guía a los Berkianos a algunas de las cámaras extras de la cueva (la cual tiene unas 10 cámaras), y luego va a la suya (Junto con su dragón, Sarah y Roco).

Hipo y Henry quedaron ellos solos con excepción de Chimuelo y Tormento.

- Así que... En verdad es ella? - Pregunta Hipo con voz temblorosa sin mirar al adolescente, rompiendo el silencio, Henry sabiendo a lo que se refería su padre, lo mira en silencio unos momentos antes de asentir débilmente.

- Si es ella... Por lo imposible que sea es ella - Dice en voz baja y temblorosa.

Hipo asiente pero no dice nada tenia muchas cosas que digerir aún, y por mucho que quisiera ir a verla por si mismo en ese momento, estaba realmente agotado, llevaba varias horas sin dormir y la cabeza le dolía, así que luego de un rato padre e hijo fueron a dormir.


Mas tarde esa noche Hipo despierta, a través de sus ojos nublados ve el techo rocoso de la cueva durante unos segundos, lentamente se levanta y camina a la salida con el mayor cuidado posible para no despertar a su hijo ni a los dragones, para acercarse silenciosamente a la cámara del cuál su hijo había salido hace unas horas, al entrar ve a Rysa dormida cerca de la fogata casi extinta, y más al fondo ve a dos figuras acostadas entre mantas de piel se acerca hasta quedar a un par de metros del revoltillo de sabanas donde yacían acostadas Iris y Astrid...

Al verla sus ojos se inunda de lágrimas, tenia un nudo a en la garganta y una dolorosa presión en el pecho, para él aún era imposible el hecho que frente a él esté Astrid, la había dado por muerta hace mucho tiempo no podía creer que ella este viva, frente a él y con su hija... De la que no supo su existencia por 11 años... El dolor en su pecho se incrementó aún más, no podía creer que ellas hayan pasado por todo lo que Sarah le había dicho.

- Fue todo mi culpa debí haber hecho algo más para ayudarte, no se si puedas perdones por que yo no me puedo perdonar - Hablo en voz entrecortada y temblorosa, sus lágrimas seguían cayendo por sus mejillas y aún más al ver el estado en el que se encuentra su esposa su piel estaba mucho más pálida , tenia algunos rasguños pequeños por su rostro, estaba más delgada, sus brazos tenían cicatrices...

De repente, alguien pone su mano sobre el hombro derecho de Hipo, haciéndolo saltar muy sorprendido, este voltea para ver a Zai detrás de él, ella presiona su debo en sus labios indicándole a Hipo que guardará silencio.

- Sígueme - Susurra, y sale, Hipo la sigue en silencio hasta la salida de la cueva donde Bron y Fogón estaban haciendo guardia.

Bron mira a la joven morena y al extraño en la entrada pero no dice nada y simplemente no les presta atención y sigue con lo suyo.

- Es cierto lo que me dijo Sarah? En serio eres la pareja de Astrid? - Pregunta. Hipo asiente esperando esperando la misma reacción que tuvo Sarah cuando se enteró de eso, pero la peli-negra le dedicó una sonrisa.

- Me alegra bastante saber que ellas no vienen de una situación abusiva como creíamos - Dice mirando a Hipo con una sonrisa, pero de repente, esa sonrisa sedesvaneció, y su rostro alegre cambió a uno serio.

- Creo que no está demás advertirle el que se le hará difícil el acercarse a ella, como seguramente sabe, ella perdió su memoria hace tiempo, y por lo que pasó los últimos 11 años más la captura de Iris, ella perdió su confianza a todas las personas poco a poco, la única que se le puede acercarse le es Nana y bueno Iris, lo que trato de decirle es que ella se vuelve algo hostil cuando se le acercan por lo que le pido que por favor sea paciente con ella ha pasado por mucho... - Dijo. Hipo

- Gracias por decírmelo, y no te preocupes no importa cuanto tiempo tenga que esperar, estaré hay para ella en lo que necesite,no me importa si tengo que esperar años hasta que nos recuerde - Dice con firmeza, decidido en ayudar a su Milady.

Zai sonríe ante eso, y sin más da las buenas noches y entra en la cueva. Hipo decidió quedarse hay un rato más viendo el cielo nocturno, por el rabillo del ojos le da una fugaz miraba a Bron quien no había dicho palabra desde que llegaron, se preguntó si era mudo, pero ese es un tema para después ahora en lo único que el jefe de Berk puede pensar es el como podía ayudar a su amada Astrid.

Un rato después Hipo entró en la cueva y se fue a dormir...