Autora: Se que ha pasado mucho tiempo desde que publiqué un capítulo, pero empezaron mis estudios y quise concentrarme plenamente en ellos y además de que han sucedido algunas situaciones que me desanimaron y por eso no publiqué más, pero voy a tratar de terminar esta historia, es la primera que hago y no me gustaría dejarla así...
Bueno perdón por la tardanza y ¡ Feliz Navidad y Feliz año Nuevo !
Capítulo 24
A la mañana siguiente la mayoría de los adultos habían decidido ir a pesca junto a sus dragones, quedándose en la montaña los jóvenes , Sarah, Bron, Hipo, Nana y por supuesto Astrid aún inconsciente.
Pasaron un par de horas todos habían desayunado, cuando Nana avisó que Astrid se había despertado, Iris ( Que no estaba del todo contenta con separarse de su recién encontrada madre para desayunar), fue inmediatamente a unirse con Astrid con Nana y Rysa detrás de ella, mientras que los Berkianos se quedaron sentados alrededor de la fogata que utilizaron previamente para cocinar, los otros comenzaron a patrullar los alrededores de la isla como habían acostumbrado.
- Y ahora ¿que? - Pregunta Patapez rompiendo el silencio, con una buena pregunta, tienen que decidir lo que harían ahora por que no podían permanecer hay por siempre, pero era algo obvio que los jinetes querían buscar la manera de que su amiga regresara con ellos a Berk. Luego de una charla todos decidieron en esperar unos días antes de decidir, para así dar tiempo al desarrollo de la salud de Astrid.
Dicho esto Hipo y Henry entraron a la cueva quedándose fuera de la "habitación" donde estaba Astrid e Iris. Henry notó que comparado como anoche su madre se veía un poco mejor, bueno por lo menos su piel había recuperado algo de color y comparado con la palidez casi fantasmal, es una mejoría además de que estaba comiendo, lentamente comía un pescado aparentemente sin problemas (Nana les había comentado de que tenía dificultad para retener alimentos).
Luego de unos minutos Nana sale de la cámara dejando solas a madre e hija, echándole una mirada comprensiva a Hipo y Henry ( Casi diciéndoles que si van hacer un movimiento que lo hagan con precaución), antes de salir de la cueva.
Astrid se sienta apoyando la espalda contra la pared, abrazando a Iris aun más fuerte simplemente sin poder creer que después de tanto tiempo la volvía a tener entre sus brazos.
- No puedo creerlo mi niña por fin estas aqui... Creí que nunca te volvería a ver - Habla la rubia en voz baja quebrada casi imperceptible, sus ojos se pusieron vidriosos, soltando suaves sollozos, acariciando el cabello castaño de la niña.
E Iris no estaba en mejores condiciones, ella estaba llorando envolviendo sus delgados brazos alrededor del cuello de Astrid y escondiendo su rostro en su cuello.
-sniff... Te extrañe mucho mamá... No quiero separarme de ti nunca más - Dice la pequeña con voz ahogada tratando de acallar sus sollozos.
- No lo haremos, me encargaré de eso lo prometo... Pero que pasó? Donde estuviste todo este tiempo? Como escapas te? - Pregunta alejando un poco a Iris y colocando sus manos sobre sus mejillas, limpiando las lagrimas con sus pulgares.
- Pues es una historia algo larg...- Astrid la interrumpe de repente empujando de su hija, apretándola contra su costado abrazándola con su brazo derecho, mientras miraba la entrada de la cámara con el ceño fruncido, Iris también mira y ve a Henry quien al encontrarse con la mirada de la rubia no puede evitar encogerse un poco ante esa misma dura mirada.
- Mamá tranquila es un amigo no hay nada que temer lo prometo, si no fuera por el y los otros nunca hubiera podido encontrarte - Dice Iris tratando de tranquilizar a su madre, quien aun miraba con mucha desconfianza al chico
-¿Otros…? – Dice sin apartar la vista de la entrada – ¿Cómo llegaron aquí?-
En ese momento Hipo se adelanta a la entrada quedando a la vista de Astrid.
En ese momento ella empezó a sentir un dolor de cabeza.
En ese momento tuvo extrañas visiones donde la mayoría consistían en un par de ojos esmeraldas, una criatura negra, y otra azul, y unos cabellos rubios alborotados de una pequeña cabeza...
