Disclaimer | Ni Shingeki no Kyojin y sus personajes me pertenecen, son propiedad de su autor, Hajime Isayama, yo sólo realizo esta obra por diversión sin fines de lucro. Derechos reservados de este Fic a Corp. Charly.
Advertencia | BL. Riren. Levi Centauro. Eren Orá . Lime
Notas | ¡Por la furia potente de la Reina de los Dioses Gea, esto está aquí! ¡Te quiero con el alma Mom! Y a todas las que se han tomado el tiempo de leer está locura mía.
The Darkest Seduction
Capitulo
3
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Eren, el Ojo que todo lo ve, sentía morir de placer, el fuego ardiente de la intoxicación de las feromonas ninfas sumadas al olor tan embriagante del centauro lo tenían obnubilado, la deliciosa succión en sus pezones le provocaba arquear la espalda, su toga azul ya había abandonado su torso y ahora sólo era un pedazo de tela arremolinada en sus caderas, que nada cubría, porque las pálidas manos del ser que se deleitaba con su cuerpo le manoseaban por debajo de ella.
En medio de aquellas placenteras caricias, su boca fue nuevamente poseída y gimoteó entre tal ósculo. Cuando por un segundo las miradas se conectaron Eren sintió desfallecer. La mirada fija y caliente del centauro lo barrió completamente, los iris azules grisáceos resplandecieron cristalinos, prácticamente rodeándolo en un pálido halo como un rayo lunar. Podía sentir el calor invadiendo cada pulgada de su cuerpo necesitado, silenciándolo.
— Estás tan excitado — afirmó el azabache.
La reverencia en su tono lo acarició tan expertamente como una caricia, y tembló.
— Sí.
— Me deseas.
— Sí.
— ¿Quieres que te lo haga? — mientras hablaba, agarró la tela azul arremolinada en las caderas del castaño, deslizando el material de manera lenta… lenta… luego en el último instante lo tiró con fuerza, arrancándoselo dejándolo desnudo.
— Yo... yo...
Cielos benditos. La masculinidad ruda lo embelesó. Al detenerse a contemplarlo sólo pudo boquear. Era delgado, pero suficientemente musculoso para mantenerlo en aquella posición tan apretada con su fuerza. No tenía vello en el cuerpo, simplemente milímetro tras milímetro de tendón y piel perfecta. Una espalda deliciosa, Mío, que él recorría con los dedos y luego subía a su cabello donde tiraba de los mechones oscuros.
— ¿Te gusta lo que ves? —preguntó con voz ronca, casi como si estuviera drogado.
Eren incapaz de hablar a través del aliento caliente abrasándole la garganta, asintió con la cabeza. Las puntas de los cabellos de su melena le hicieron cosquillas en la yema de los dedos ahora sensibilizados, tenía el torso y los pezones perlados por el sudor y la saliva de Levi. Bajó la mirada.
— Mírame — le ordenó el centauro.
Lo hizo. Oh, Sagrado Cielo, lo hizo. La necesidad era como una tormenta en su interior, cada orden dada por él, suya para cumplirla. Aquí estaba todo lo que alguna vez había deseado, había soñado, anhelado, ofrecido en una noche de luz de luna y gozo, luz de estrellas y sueños. Todo lo que no debía tener, lo que no debía desear.
Entonces lo sintió de nuevo. Un escalofrío de placer.
Los brazos fuertes del centauro lo soltaron despacio, hasta que sus pies volvieron a tocar el suelo. La sensación fría de la hierba fresca en sus pies le causó un espasmo, pero no le importó que esa sensación se aumentara cuando en una orden muda el centauro le indico acostarse en el suelo.
Quedo tendido, expuesto y a merced del azabache que lo contemplaba con hambre desde arriba.
— Extiende las piernas. Quiero mirar todo en ti.
Acunado por luz de luna y la hierba, lenta… lentamente… separó los muslos y extendió los brazos. Temblaba por la expectación porque desde esa posición tan sumisa también podía observar todo del centauro. Su belleza brutal, salvaje, su fiereza, su oscuridad…y todo eso lo llamaban, lo atraían. Era él…era él…todo él, representaba lo mismo que siempre había deseado ardiente y secretamente para sí mismo, ser deseado, amado tan rotundamente, sin ninguna reverencia, sin ninguna restricción hasta un grado demasiado vil pero que también estuviera dispuesto a todo por tratar de protegerlo, o vengarlo.
Sus ojos viajaron por el escultural cuerpo centímetro a centímetro se deleitó de su imagen, y enrojeció cuando llego a ahí…a…su polla que era larga y gruesa, y los testículos estaban firmemente contraídos arriba, pesados y orgullosos.
Lo vio doblar las patas y cernirse sobre él, su sombra imponente cubrir su figura mientras sus brazos lo atrapan entre su cuerpo y el suelo. Boqueo. Sus ojos están tan conectados a los suyos que se perdió. Su cuerpo se sacudió, una flecha oscura atravesándole su corazón.
Una visión nítida e instantánea se llevó su control. La mágica sensación de entrega remplazada por el terror.
Fueron sus ojos…aquellos ojos azul grisáceos lo que lo llevaron a aquella visión y fue demasiado para él. En aquella visión la imagen de Levi cubierto de sangre y emitiendo un rugido tan oscuro le causaron que sus ojos se desbordaran en lágrimas.
Sufría…aquel ser sufría y retorciéndose en el suelo llorando a lagrima viva acompañó aquel dolor aun sin cumplirse.
Le quería.
Lo sentía en medio de todo lo que estaba experimentaba….y quererle le causaría dolor.
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Levi, líder de los centauros, dio un respingo hacia atrás, alejándose del cuerpo convulso que se retorcía entre lágrimas en la fría hierba, la desbordante pasión que había sentido sólo unos segundos atrás se desvaneció como un espejismos, rápido demasiado rápido. La lujuria y el ardor desplazados por la preocupación y la culpabilidad.
Cierto que le había dicho que sus palabras no lo detendrían de tomarlo pero sus lágrimas eran más que suficientes para hacerlo sentir un bastardo aprovechado. Disipada toda su calentura, se volvió a cernir sobre el cuerpo del castaño, esta vez con intenciones muy diferentes.
Sus manos alcanzaron la tela azul olvidad y la colocó sobre el cuerpo moteado de caramelo. Lo obligó a que se sostuviera de su cuello y lo llevó rumbo al río. El agua estaba fría para cuando entraron, el cuerpo entre sus brazos tirito aún sollozante ante la gélida sensación.
El agua fría sería buena para desaparecer cualquier feromona en el olfato del muchacho así como también le ayudaría a relajarse de lo que sea que le estuviera pasando.
La culpabilidad lo devoraba por dentro, era un mounstro que le comía las entrañas. ¿Qué es lo que había estado haciéndole a un mocoso que poco o nada sabía del esos asuntos? ¿Habría sido realmente capaz de tomar a aquel muchacho sabiendo que era la pieza más importante en una batalla que se llevaba gestando desde hace siglos? Y mucho más importante ¿Después de tomarlo hubiera sido capaz de responder por las consecuencias de sus actos, sin que Eren saliera lastimado?
El muchacho no levantó en ningún momento la mirada mientras le lavaba el cuerpo, sólo seguía gimoteando dejándose hacer. Le lavó el cabello, los brazos, el pecho, pero cuando rozó ligeramente el vientre sintió el falo semi erecto del muchacho.
Aún estaba intoxicado por las feromonas, y no se haría hasta que alcanzará al menos una liberación.
Se mordió el interior de la mejilla para encontrar el control mientras procedía a realizar aquel sacrilegio.
Le hizo voltearse y el castaño dio un respingo, su cuerpo fue empujado hasta una enorme roca en el rio, sus piernas fueron abiertas y un segundo después estaba lloriqueando de dolor y placer.
— Perdóname — susurró el centauro para un segundo después iniciar con su pecado.
La caliente lengua lamió una y otra vez aquella zona tan íntima. El falo del adolescente se terminó de erguir en la boca del centauro que sintió como el cielo y el infierno eran presa de la tentación, que lo conducía directamente a su perdición. Le creó una adicción. Lo consumió. Pero mantuvo su control.
La punta de su lengua giro sobre la cabeza del asta, y Eren gimoteó, los músculos se desasieron de los huesos, estremeciéndose interminablemente. El placer… Oh, dioses, el placer. Más intenso que cualquier cosa que alguna vez hubiera experimentado. No podía hablar, sólo podía esforzarse por respirar, gemir y jadear sin parar. Se retorció muchas veces entre cada lamida.
Y después de interminables minutos conoció entre las manos y la boca del centauro lo que era experimentar un orgasmo.
Después de eso…después de aquella noche, Eren no volvió a hablar, no lo hizo hasta que estuvieron ante sus ojos los muros de María. Y la separación cargada de incógnitas era más que inminente.
Notas finales:
Capitulo extremadamente corto, pero es que esto es como una introducción a lo que se viene después, yo sé que muchas de ustedes votaron por que hubiera Hard bestiality pero mis chicas, me incline por los dos votos que me indicaron que primero ellos debían realmente quererse para llegar hasta el final, y pues aquí está el resultado, además que aun necesito los poderes de Eren, porque esto pronto va a arder como Troya.
Chicas sepan que cuando llegue el verdadero Lemon no quedaran defraudadas en ningún aspecto, aguanten unos capítulos más, y no me abandonen en esta carrera, adoro todos los reviews que me dejan que son en gran parte un aliento muy grande para seguir escribiendo este Fic.
Si les gusto este capítulo me regalan un review.
PD: A Elisa y a Magi…ustedes chicas son realmente las personas más lindas y buenas que yo he conocido en este mundo, las quiero con toda mi alma….sépanlo siempre que por ustedes me vuelvo batman.
Con amor
Charly*
