Aclarando el panorama

— ¡Shikamaru, espera! —le pidió antes de que él abandonara su habitación, luego de otra de sus lecciones de matemáticas, esta vez más tensa de lo normal.

El Nara se volteó un poco, mirándola serio. Todo el día había sido así con ella, y eso le dolía. Sus ojos esmeraldas se humedecieron.

— ¿P-por qué te portas así conmigo? —luchaba porque su voz no se quebrara, pero no parecía tener buen resultado. ¿Quién diría que le afectaría tanto una actitud así por parte de ese vago?, ni ella lo comprendía—. Y-yo…no entiendo porqué… —finalmente las lágrimas aparecieron en sus mejillas. Y Shikamaru reaccionó a eso.

Sus brazos cubrieron a Temari, que seguía sentada en el piso de su habitación rodeada de cuadernos. Pero ahora, sus mejillas ardían y su corazón latía más rápido de lo normal.

— Lo lamento… —susurró Shikamaru, de forma suave. Pero no pudo decir más en esos momentos. Su mente era un remolino.

— ¿E-estás celoso? —se atrevió a preguntar ella, avergonzada. Él se mordió el labio, no quería responder eso.

Pero… ¿qué otra respuesta había, fuera de esa? Él la apretó más contra su cuerpo.

— ¿Y…qué pasaría si así fuera?

— ¿Có-cómo? —la rubia no esperaba una respuesta positiva a su pregunta. Shikamaru se puso más nervioso y pasó la mano por su cabeza, exasperado. Esto no estaba funcionando bien para él. Ni siquiera podía sentirse tranquilo o seguro de las cosas, no era recomendable seguir forzando la situación— ¿Shikamaru…? —insistió Temari.

— Perdón —le dijo casi en un susurro. Se acercó a su oído—. Lamento haberme comportado así esta tarde, y…haber sido distante ahora —acto seguido, depositó un corto beso en su mejilla. Dejando a la rubia sonrojada y sorprendida.

El de cabello negro hizo ademan de pararse, con la intención de retirarse del lugar. Ella al entenderlo, se asustó. De alguna manera comenzaba a aceptar sus sentimientos, si él se iba ahora, pensaba que iba a perder la oportunidad de entender si su propio corazón sería correspondido como ella esperaba, o no.

Antes de él se levantara, le tomó del brazo y lo hizo volver al piso, algo brusco.

— ¡O-oye…! —le reclamó él, pero ella logró terminar con la distancia que los separaba y suavemente presionó sus labios contra los de Shikamaru. Inevitablemente sus pequeños ojos negros se abrieron a más no poder, su corazón se aceleró y sus mejillas comenzaron a arder.

Temari, la mujer con título de "problemática con piernas", lo estaba besando.

Antes de que pudiera corresponder el contacto, este desapareció. Esta desvió su mirada al costado, con una triste sonrisa.

— D-disculpa, me…precipité —había hecho justamente lo que su mente le decía que jamás debería hacer, ceder ante sus tentaciones.

Ella conocía el sufrimiento de amar a alguien que no lo merece, mejor que nadie, y no estaba dispuesta a soportarlo de nuevo. Ahora estaba decepcionada de sí misma. Sin saber cómo sobrellevar la situación, la rubia se levantó y trató de irse a su propia habitación. Incluso al baño si era necesario.

— ¡Espera! —El Nara había sido más rápido y la sujetó por la espalda, envolviéndola entre sus brazos, antes de que se escapara — ¿Por qué me besaste?

Los nervios de Temari no se hicieron esperar, sólo quería desaparecer. Ya no sabía cómo lidiar con sus propios miedos y deseos.

Por su parte, Shikamaru tenía muchas dudas desde que conoció a la de ojos esmeraldas. Necesitaba ir aclarándolas de a poco, y necesitaba que ella lo ayudara con eso. Por eso, porque ella se atrevió a dar el primer paso, optó por cambiar su estrategia y presionarla un poco.

Temari estaba muy avergonzada, no quería mirarlo, tampoco sabía qué decirle. El Nara, viendo que no le contestaría, pegó más su cuerpo al femenino y acercó su boca al oído de la chica.

— Me gustas —confesó finalmente—. No te vayas…

— Dé-déjame ir…

— No quiero —insistió, depositando un beso en su mejilla, cada vez lograba acercar más sus labios a los femeninos—. No hasta que me digas por qué me besaste, Temari.

— ¡S-suéltame! —forcejeó un poco, pero el cuerpo de Shikamaru la tenía totalmente dominada, aunque no le hacía daño.

— Temari…respóndeme, por favor —el Nara volvió a intentar, y ella finalmente dejó de forcejear y moverse. Él aprovechó la oportunidad y puso una mano en la mejilla contraria de la rubia, para así correr su rostro lo suficiente para poder presionar sus labios contra los de ella. Ella ahogó un gemido, logrando que Shikamaru la aprisionara más todavía. Lentamente la fue girando y ella pasó sus brazos por el cuello del Nara, cerrando los ojos para disfrutar el contacto.

Shikamaru tenía la mente en blanco, sólo sus sentidos lo mantenían en este plano. No entendía como esa niña de ojos verdes causaba tantos estragos en él. Profundizó el beso y lentamente introdujo su lengua en la boca de Temari, quien le dio pase libre y comenzó a acariciarlo con su propia lengua también.

Sentían sus labios, sus manos, su cuerpo entero estremecer ante el contacto, y querían seguir explorando a quien tenían en frente. Pero la falta de aire hizo que se separaran. Se miraron un buen rato, había más tranquilidad y afecto en el ambiente, mezclado con miedo y confusión en los ojos ajenos.

La puerta se abrió de golpe, dejando ver a una Tenten y una Ino cayéndose estrepitosamente, y anulando la atmósfera.

— ¡M-mierda! ¡Tenten te dije que abrieras suave!

— R-rayos… —susurró la castaña, nerviosa por haber metido la pata. Llevaban escuchando un buen rato y quería abrir un poquito la puerta para ver a qué se debía ese repentino silencio.

— ¡Te dije que fueras cuidadosa!

— ¡L-lo fui!

— ¡Sí, como un elefante! ¡Ya nos descubrieron por tu culpa!

— ¡U-ustedes dos, ¿qué demonios hacen aquí?! —Temari estaba roja de la rabia y vergüenza. Shikamaru no estaba lejos de sentir lo mismo, pero conocía a Ino, su curiosidad por los asuntos ajenos no tenían límite.

Ambos, al notar que seguían abrazados, se sonrojaron y se soltaron de inmediato.

— N-no es lo que crees, Temari —trató Ino, en un intento de supervivencia—. V-verás… ¡Sakura, sí, Sakura nos necesita y sólo te vinimos a buscar!

— ¡S-sí, y cómo no contestabas el celular decidimos venir por ti! L-lamentamos haber interrumpido.

La rubia las quedó mirando con cara de pocos amigos.

— No les creo —sentenció.

— ¡E-es verdad! ¡Mira las llamadas perdidas si no nos crees!

Y por suerte para esas dos, la evidencia estaba en el celular de Temari.

— ¿Qué le pasó a Sakura? —preguntó un curioso Nara.

— Fue acosada por Kabuto, estuvo a punto de abusar de ella —explicó Ino.

— ¡¿Cómo?! ¡Tiene que ser una jodida broma! —Temari sintió como su sangre comenzaba a hervir— ¡¿Dónde está ese malnacido?! ¡Le romperé lo que le queda de hombría! —Una gotita rodó por la nuca de Shikamaru ante la imagen. Pero le agradaba la garra y coraje que tenía su… "amiga".

Luego de unas horas en que los chicos intentaron distraer y hacer reír a Sakura, llegó el momento de volver cada uno a su habitación. Cuando sólo quedaban Hinata, Naruto y Sasuke —además de la Haruno que estaba en el baño— el rubio dejó ver sus reales sentimientos de rabia y frustración.

Se sentía mal por no haber estado ahí para defender a su mejor amiga y haberle dado una paliza a ese idiota. Apretaba los dientes y los puños, parecía que podría ahorcar a Kabuto si lo tuviera en frente.

— Naruto-kun… —Hinata se estaba preocupando, nunca lo había visto así. Sasuke se dio cuenta de la situación, se acercó a su mejor amigo y puso una mano en su hombro, con firmeza.

— Escúchame bien, Naruto; pudimos evitar que ella saliera herida, sólo queda el susto. No quiero que te culpes por esto, tonto, no tienes nada que ver.

— ¡P-pero…!

— Pero nada, no hay víctimas aquí, ¿entendido? —No quería que Naruto se hundiera en una culpa que no le correspondía y que eso terminara alejándolo de la Hyuuga de alguna manera—. Además, ya no debes preocuparte por Sakura, yo la cuidará desde ahora —una chispa de convicción cruzó esos ojos negros. Y Naruto entendió que Sasuke hablaba en serio.

La Haruno salió del baño en esos momentos, así que se separaron. A Naruto no le quedó otra que confiar en el Uchiha y dar por terminada la conversación. Aunque una parte de él se aliviaba de haber oído esas palabras de su parte.

— Bien, seguro están cansados, mejor nos vamos, Hinata —dijo el rubio.

— Es verdad. Nos veremos mañana, chicos. Que descansen.

— Igualmente —se despidió Sakura. Sasuke sólo los despidió con la mirada.

— Tú también debes acostarte a descansar —le dijo el Uchiha.

— S-sí, pero no tengo mucho sueño.

— No por eso quedarás en vela toda la noche —él suspiró algo exasperado, ante su carita de cachorro—. Podríamos ver una película para que te de sueño… —sugirió pareciendo desinteresado.

— ¡Genial!

— ¿Qué quieres ver?

— Mm…algo ligero. ¿Qué te parece Frozen? —la cara de Sasuke le dijo todo— ¿Entonces Buscando a Nemo? ¿Qué tal Shrek?

— Está bien —musitó resignado—. Elige la que quieras, iré a lavarme los dientes.

Estuvo poco tiempo adentro, pero al salir del baño encontró a la Haruno mirando por la ventana, con sus tristes jades perdidos en el horizonte.

— ¿Qué sucede?

— N-nada…

— Sakura… —se acercó a ella y la abrazó por la espalda—. No me mientas. ¿Qué te molesta? —las lagrimas de la Haruno volvieron a aparecer.

— Es que…no pude hacer nada. ¡Estuve años en una academia de artes marciales y ¿para qué?! Me quedé ahí parada como una estatua, dejando que hiciera lo que quisiera conmigo… —su llanto comenzó a aumentar. El Uchiha la estrechó más contra su cuerpo.

— No es tan simple. Te enseñaron a defenderte de alguien que buscaba dañarte con puños y patadas; en cambio, esta forma de agresión es distinta y mucho peor. No te sientas mal por no poder defenderte, no es que no supieras hacerlo, pero nadie te prepara para estas situaciones. No quiero que lo te eches a culpa por algo que no debió pasarte.

— Sasuke…

— La Sakura que yo conozco nunca se rendiría, y si comete un error, todos sabemos que no volverá a pasar, porque así de perfeccionista eres tú.

Sakura lo miró sorprendida de que la conociera tan a fondo, había afecto en sus ojos jades. ¿Qué hubiese hecho sin él? no sólo hoy, sino que también las veces en que hubo tormenta, las veces en que se caía de niña y él la llevaba en su espalda a casa, las veces en que la defendía aún cuando sabía que ella mentía o algo así.

Lo abrazó por el cuello y se acercó despacio, hasta lograr besarlo con el anhelo que guardaba bajo siete llaves, con todo el amor que tenía su nombre grabado, sólo para él. Sasuke le correspondió el gesto, apegando más su cintura a ella.

Sakura Haruno había perdido la cuenta de cuánto tiempo soñó con un momento así con él. Pero ahora sólo podía sentir que no había mejor momento que el ahora, para estar con el chico de quien se había enamorado hace ya tanto. Díganle madurez, crecimiento espiritual, o simplemente destino, como quieran. A ella ya no le importaba buscarle más explicaciones, tuvo mucho tiempo para eso antes.

Ahora sólo quería disfrutarlo.

Sasuke la levantó sin soltar sus labios y la depositó en su cama. Se liberó un poco de su contacto, hablando sobre la boca de Sakura.

— Es hora de dormir.

— Está bien… —cedió ella—. Pero no he olvidado la película, ¿eh?

— Demonios… —musitó por lo bajo. Su plan falló y ella reía triunfante. Se acostaron y comenzó la película que había elegido. Al final fue "Yo antes de ti", por lo que Sasuke tenía una cara de querer abrazar a todo el mundo… "pero ya qué".

Por una de las primeras escenas, la Haruno recordó que Sasuke le había dicho a Anko que era su "novia", hace unas horas atrás. Se sonrojó y lo miró con los ojos entrecerrados.

Era sospechoso.

Él captó su mirada y la miró sin entender.

— ¿Qué?

— ¿Por qué le dijiste a Anko-san que yo era tu novia? —Sasuke cayó en la cuenta de sus palabras. Y estaba jodidamente atrapado. Miró a otro lado, tenuemente sonrojado.

— P-pues es muy obvio. ¿Crees que ella me hubiese dejado venir a tu pieza y dormir contigo si le decía que era tu amigo con ventaja? Jé, no lo creo.

— Hm… —le copió el gesto. "Buena escapada", pensó. Era difícil ganarle a un Uchiha en una discusión, ya lo tenía claro desde hace tiempo—. Bien…entonces si sólo era por eso, no hay problema —eso llamó de inmediato la atención de Sasuke.

— ¿A qué te refieres? ¿Acaso sería algo malo que fueras mi novia? —y había caído, Sakura se ahorró una sonrisa de suficiencia.

— No, claro que no. Es sólo que por un momento creí que te habías hecho la idea errónea de que sólo con decirle a alguien que era tu novia, creías que ya lo era —explicó con una sonrisa inocente—. Pero ahora sé que entiendes que no voy a aceptar serlo por un gesto tan infantil y si no me lo pides como se debe, ¿verdad? —la cara de la Haruno mostraba una sonrisa, pero Sasuke se puso algo pálido, no era una sonrisa real.

Era casi amenazante.

— C-claro que lo sabía —"Joder…"

Al fin era viernes y las cosas ya estaban más calmadas entre el grupo de amigos. Eran cerca de las 5 pm, cuando todos se juntaron en los jardines de la universidad, al fin eran libres de las clases.

— ¿Dónde están Naruto y Hinata? Son los únicos que faltan —preguntó Chouji.

— Uy, ¿estarán juntos y ocupaditos? —propuso una pícara Ino.

— No es así —corrigió Sakura—. Hinata estaba con sus amigos de la infancia desde hace unas horas. Uno es Kiba y el otro…creo que ¿Shiro?

— Shino —corrigió Shikamaru, que lo conocía—. Y Naruto está en su práctica de fútbol, debe estar por llegar.

— ¿Y por qué nos reunimos aquí en primer lugar? —preguntó Temari.

— Es que Chouji acaba de obtener un diez en su primer examen con una receta nueva, pero piensa que incluso puede perfeccionarla y quería que fuéramos sus comensales —explicó Ino, abrazando a Chouji.

— Se los agradecería mucho —afirmó el más rellenito.

— ¡Claro, suena genial! —aludió Tenten. Nadie tuvo ningún problema o reparo.

— ¡Ahí viene Hinata! —anunció Sakura.

— Lamento la tardanza, chicos.

— Descuida, ahora iremos a la residencia de los chicos para que Chouji nos deleite con un platillo —explicó Tenten.

— Suena estupendo. ¿Y Naruto-kun?

— ¡Hola, ¿de qué me perdí?! —pareció que lo había invocado, pero ahora estaba abrazando a Hinata por la cintura y se apoyaba en su hombro. La Hyuuga se sonrojó de inmediato al darse cuenta.

— ¡N-Naruto-kun!

— Hola, linda, ¿cómo estuvo tu tarde? —le preguntó cerca de su oído, y aunque era sólo para ella, los demás también escucharon. Las chicas quedaron con el "aww" entre sus labios y los chicos lo miraban entre sorprendidos y resignados pero sonrientes. Hinata…bueno, ya parecía adorno navideño.

— T-t-todo bien, ¿y t-tú? —"¡D-de nuevo me dijo linda!".

— ¡De maravilla! —continuaron conversando entre ellos.

— Oigan, ¿esos dos saben que seguimos aquí también? —preguntó Shikamaru.

— No estoy seguro —dijo Chouji.

— ¡Tengo una idea, ¿qué les parece si apostamos cuanto se demoran en ser novios?! —exclamó Ino, logrando que la "pareja", se soltara y volviera a prestar atención al resto.

— ¡Tú y tus apuestas, cerda!

— Ay, no te hagas la inocente, sé que te encanta apostar también, frentuda.

— Es verdad —apoyó Sasuke.

— ¡N-no me ayudes tanto, Sasuke! —le pidió sonrojada la de ojos jade.

— ¡Bien, yo les doy una semana! —dijo Ino.

— ¡I-Ino! —le llamó la atención Hinata.

— ¡Yo les doy 5 días! —apoyó Temari.

— ¡Yo me voy por 2 semanas!

— ¡¿Tú también Tenten?! —Hinata parecía un semáforo, y Naruto también estaba avergonzado, pero le entretenía el cuento. Aunque, en el fondo, no podía dejar de sentir que esto era una indirecta para que le pidiera a Hinata ser su novia. Y la sola idea le cohibía.

— Yo pienso que sólo serán amigos —dijo de pronto Lee, impresionando a todos—. Los lazos de amistad son la llama de la juventud —finalizó dándoselas de sabio, y de pronto tenía a todos los demás encima para apostarle en contra.

— ¡Yo te apuesto 10 dólares a que sí son novios!

— ¡Y yo 20!

— ¡Que sean 50! —Lee sólo escuchaba una marea de ofertas y comenzaba a sentirse algo torpe, mientras la pareja aludida ni siquiera se atrevía a mirarse ahora.

Luego de esa sesión para avergonzar a la pareja de ingenieros, se fueron donde Chouji. Este cocinaba con ayuda de Sakura, Ino y Sasuke; mientras que los demás se reían y conversaban de varios temas.

Naruto notó algo distraída a Hinata, y le peguntó si algo sucedía, pero ella le esquivaba el tema.

— Oh no…

— ¿Qué pasa, Chouji? —preguntó Ino.

— Se me acabó el romero, y lo necesito para la receta…

— ¡Yo tengo en mis estantes! Iré a buscarlo —ofreció Hinata.

— Gracias.

— ¡Yo iré contigo! —informó Naruto, tomando su mano y caminando junto a ella hacia la otra residencia. Ella iba sonrojada, pero feliz de sentir de nuevo la mano de su rubio favorito.

Cuando llegaron a su pieza, él se sentó mientras ella buscaba el condimento.

— Hinata, te he notado algo decaída. ¿Estás bien? —volvió a preguntar—. Sabes que puedes confiar en mí —le animó. Ella se levantó con el romero en la mano, lo dejó sobre la mesa y se sentó a su lado.

— Es que…hoy me junté con Kiba y Shino, me gusta estar con ellos. Pero Kiba me hizo sentir mal por pasar tanto tiempo con… bueno, no con ellos —el rubio frunció el ceño.

— Eso es muy injusto, ¿por qué sólo ellos pueden estar contigo? A nosotros nos encanta tu compañía también —parecía un niño amurrado. Hinata le sonrió con ternura.

— Gracias. Pero… —iba a seguir hablando, pero el Uzumaki tomó sus manos y la miró directo a sus ojos de luna.

— No debes sentirte culpable, si quieres pasar más tiempo con ellos, hazlo; pero si no quieres, estás en todo tu derecho. Después de todo, es importante hacer lo que en verdad quieres hacer y no lo que otros esperan de ti. Si no, la vida pierde sentido para uno mismo, ¿no crees?

— S-supongo… —la verdad era que nunca había visto las cosas así. Se quedó seria, pensando en el tema. Y Naruto, no muy feliz por no volver a ver a esa sonrisa de ella, se acercó mucho más, y nuevamente comenzó a hacer sonidos de cachorrito, que respira agitado con la boca abierta y daba algunas "olfateadas", y pequeños y cortos "languetazos" en sus mejillas.

Hinata comenzó a reír cada vez de forma más audible. Se echó para atrás, apoyándose en la cama, en un intento de huir, pero Naruto la siguió y la acorraló. Estaba dispuesto a borrar toda esa tristeza del rostro de su niña ojos de luna.

En un movimiento casi involuntario, Hinata corrió su rostro, que quedó justo enfrente del de Naruto, quien se había acercado a darle una pequeña lamida corta a su mejilla, pero sin querer, habían sido los labios de Hyuuga los afectados. Al sentir el contacto, ambos quedaron petrificados y mirándose sorprendidos.

Las mejillas comenzaron a arderles y el corazón se aceleraba, estaban tan cerca que podía sentir la respiración del otro. Y Hinata, al sentir efímeramente la lengua del rubio sobre sus labios, había despertado la curiosidad sobre ese beso con el que últimamente había estado soñando.

El celular de Naruto comenzó a vibrar, al principio no lo notaron, hasta que al fin volvieron a la realidad. Ino, los estaba apurando. Había hambre junta en la residencia masculina.

Algo aturdidos se levantaron y se dispusieron a salir.

— L-lo siento, Hinata, se me pasó la mano…

— N-no, descuida…eso fue… —buscó los ojos azulados, que la miraban expectantes, algo ilusionado incluso—…muy tierno. M-mejor vamos.

— S-sí…

Iban caminando nuevamente hacia la residencia de chicos, esta vez sin las manos tomadas. Cosa que no le gustaba a Hinata, tenía miedo de perder ese contacto tan placentero con él.

"T-tal vez se enojó conmigo por lo que pasó. D-después de todo, yo corrí la cara y… No, no creo que se haya enfadado, ¿o sí?"

Naruto parecía sumido en sus pensamientos, no la miraba. Ella, en un intento de valor, buscó la mano del rubio y la rozó, pero sus nervios se apoderaron de la situación y no pudo tomarla.

El Uzumaki notó lo que pasó y la miró curioso, pero ella estaba avergonzada y no se atrevía a devolverle la vista. Él le sonrió con cariño y le tomó la mano, con firmeza.

Hinata se sorprendió y lo miró de inmediato. Él le sonreía de forma radiante, parecía brillar.

— Hinata, si algún día quieres mis manos, son tuyas. Así que no lo vuelvas a dudar, ¿sí? —esas palabras se quedaron grabadas en su consciencia y algo descansó en ella. Asintió tímidamente, pero con una gran sonrisa en sus labios.

"Mis manos también son tuyas, Naruto-kun, cada vez que las quieras…"

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Hola! lamento haberme tardado un poco más de lo habitual al subir el cap :( tuve un ligero problema. Espero que les haya gustado y también espero ver sus comentarios sobre el capítulo, que en verdad era una segunda parte del otro :)

Nos vemos!