¡Bienvenidos a Harvird!
¿Hablarlo?, nah
Estaban en la última clase del día, y Hinata Hyuuga había pasado la mayor parte del día con la cara roja cual frutilla, pero ello no borraba su tierna sonrisa; sonrisa que a su vez, hacía sonreír a cierto rubio compañero de él.
"¡Naruto-kun… me besó! ¡Nos besamos! ¡Oh, Dios! ¿Q-qué haré ahora? ¡¿Qu-qué le digo?!"
De pronto y tímidamente, se atrevió a mirarlo. Naruto estaba a su lado, con una sonrisa suave y tratando de concentrarse en lo que sea que la profesora estuviese enseñándole. Al sentir los ojos perla sobre su ser, sus mejillas comenzaron a colorearse, la miró de reojo y logró que Hinata desviara de inmediato sus ojos.
Él le sonrió con cariño. Tuvo ganas de decirle algo, lo que fuera, para volver a tener sus perlas encima, o para poder oír su suave voz angelical.
¿Pero qué? Fue ahí que recordó el beso y sintió como sus mejillas quemaban.
"R-rayos… ¿Estuvo bien? ¿Se habrá molestado? No, no lo creo, dejó que la besara, no me corrió. Pero no hemos hablado desde entonces, ¿Qué debería hacer? ¡Rayos, quiero besarla de nuevo!"
Su pelea interna siguió un rato más, y en un intento de calmarse, movió su mano hacia ella como reflejo, sin querer; cuando su piel la rozó, ambos se sobresaltaron un poco y se pusieron más nerviosos, si eso era posible.
Él le dedico una sonrisa de disculpa, al mismo tiempo que ella. Mientras Temari los miraba pícaramente desde el puesto de atrás. No tenía idea de qué había pasado, pero definitivamente algo había pasado.
La clase pasaba lenta y aburrida, aunque la pareja tratara de poner atención, parecía que la profesora hablara chino en esos momentos.
Naruto, luego de aburrirse de sus peleas internas, juntó algo de valor para volver a mover su mano hacia la de Hinata. Una vez más, un roce tímido en su dedo índice, volvió a sobresaltarse un poquito, mientras interrogaba al rubio con su mirada perla; mientras él desviaba sus ojos azules hacia otro lado, avergonzado.
Ella se dejó acariciar por Naruto, aunque fuera un contacto ínfimo, era suficiente para hacerla temblar y lograr que las mariposas hicieran fiesta en su estómago.
— Ay…el amor…—susurraba Temari, desde atrás y con afán de molestar. Ambos se alejaron un poco tras oír el comentario, ahora sí que no podían estar más rojos.
…
Luego de las clases, tampoco pudieron hablar más que para despedirse, pues Naruto tenía práctica de fútbol. Se despidió con un beso en la mejilla para la Hyuuga y se fue. Ella lo miró irse algo triste, mientras Temari y Tenten —quien ahora sabía todo lo que había pasado en clases gracias a la rubia— la miraban de forma pícara con ganas de molestarla.
— Creo que alguien me debe dinero —reclamó Temari.
— ¿Eh?
— Yo aposté que en 5 días comenzaban algo.
— Pero aún no son novios oficialmente, así que no cuenta —corrigió Tenten.
— ¡O-oigan, estoy aquí! —reclamaba la Hyuuga, avergonzada.
— Hm, aún quedan horas del día. Además, hoy hay fiesta en el jardín.
— ¡¿Qué?! ¡Pero si es lunes! —saltó Tenten.
— ¿Y? ¿Olvidas dónde estás? Es la magia de Harvird.
— Y yo que quería estudiar esta noche, así no se puede…
— Tenten, no tienes por qué ir, ¿sabes?
— ¡¿Bromeas?! ¡¿Sabes lo horrible que es llegar al otro día de una fiesta genial y que te cuenten lo estupenda que fue mientras tú no estabas ahí?! Já, no habrá fiesta a la que yo no vaya mientras sea joven, tengo varios años para ser una abuela aburrida después —Temari y Hinata se reían divertidas.
— ¿Qué hay de ti, Hinata? ¿Tú y tu casi-novio irán?
— Pues… de hecho, yo también planeaba quedarme estudiando hoy.
— Oh vamos, ¡vengan a divertirse un rato y aprovechas de bailar con tu rubio! —le guiñó el ojo.
— N-no lo sé… —aún no había hablado con él luego del beso y tampoco creía que podría hacerlo en plena fiesta.
— Vamos, nena. Viniste a Harvird para buscar tu libertad, ¿no? ¿Por qué no la aprovechas y estudias lo que se siente bailar con tu bombón de ojos azules por esta noche? —animó Tenten.
— T-tal vez tengan razón…
— ¡Eso! Entonces nos veremos esta noche, chicas —se despidió la castaña. Temari se fue a estudiar a la biblioteca con cierto chico problemático después, y Hinata decidió ir a su habitación, a ver si alcanzaba a repasar alguna materia.
…
Sakura iba camino a su pieza, cuando el rubio la asaltó en el camino con un abrazo por la espalda.
— ¡Sakura-chan!
— ¡Mierda, Naruto! ¡Casi me matas del susto!
— L-lo siento, Sakura-chan. Creo que hoy tengo mucha energía —confesó con una mano en su nuca —la de ojos jade se relajó y notó su uniforme.
— ¿Vienes de tu práctica?
— ¡Así es, estuve genial hoy!
— Me alegra, señor modesto —ambos comenzaron a caminar— ¿Y? ¿Qué sucede entonces?
— ¿Eh?
— Siempre que quieres decirme algo que te incomoda me pones esa cara de cachorro avergonzado. Suéltalo.
— Jaja, me rindo. Es que… se trata de Hinata.
— Ouh —Sakura puso una cara pícara— ¿Alguien tiene problemas amorosos?
— Yo no diría "problemas", es que…yo… —su cara comenzaba a arder de nuevo.
— ¡Vamos, Naruto, no me tengas en suspenso!
— Es que la besé —y fue ahí cuando la cara de Sakura pasó a ser un poema, ni siquiera podía volver a cerrar la boca— ¡N-no me mires así, Sakura-chan!
Luego, aparecieron las risitas.
— L-lo siento, es que es tan tierno y…esperado —le pellizcaba la mejilla cual bebé—. Estás tan grande…
— ¡Sakura-chan!
— Está bien, ya paré. ¿Y cómo pasó? ¿Cuándo pasó? ¿Qué le dijiste? ¡Más te vale que hayas sido un caballero, ¿eh?!
— B-bueno… estábamos en la sala de clases, temprano, no había nadie más. Sólo me acerqué a ella y…luego me acerqué más. ¡Y luego llegó Bakakashi y arruinó todo!
— Seguramente fue a propósito…
— ¿Eh?
— Olvídalo. Entonces ella te correspondió también, ¿verdad?
— Pues, fue corto, pero creo que sí.
— ¿Y luego qué pasó?
— Nada, ¡y ese es el problema! No hemos podido hablar desde entonces, ¡y tampoco sé que decirle! Me refiero a… ¿debo ir y pedirle que sea mi novia? ¿O debo esperar? No quiero presionarla; ¡¿O debo hacer como si nada hubiese pasado?! ¡Ayúdame, Sakura-chan!
— Tranquilo, no es tan complicado como parece.
— ¿Ah no?
— Pues no, es decir, hasta ahora sólo dejaron fluir las cosas y llegaron a quererse, si no sabes qué decirle todavía no es fuerza que hablen de inmediato. ¡Pero tampoco hagas como si el beso no hubiese pasado! Sólo relájate, actúa como siempre te portas con ella y deja que todo siga su curso. En algún momento hablarán de igual modo. ¿Cuál es la prisa?
— Tienes razón, ¡muchas gracias, Sakura-chan!
— No es nada. ¿Irán a la fiesta esta noche?
— ¡Claro! ¡Oh, debo invitar a Hinata a que venga conmigo! ¡La llamaré ahora mismo! ¡No, mejor le enviaré un mensaje! ¡Sí! ¡Debo irme, Sakura-chan, gracias de nuevo! —se despidió y se fue corriendo hacia los dormitorios masculinos.
Sakura siguió su camino hacia su propio dormitorio, y cuando estuvo a punto de entrar a la pieza, Hinata salió de la suya, mirándola con algo de pánico.
— ¿Hinata? —la Hyuuga corrió hacia ella.
— ¡Al fin llegas, te estaba esperando! ¡N-necesito hablar contigo de algo importante! —la de ojos jade le sonrió con ternura, ya se hacía la idea de qué.
— Pasa, hablaremos adentro —cuando ambas se acomodaron, la Haruno comenzó— ¿Tiene algo que ver con Naruto?
— ¿C-cómo lo sabes?
— Jé, digamos que a veces puedo leer mentes.
— Es que…esta mañana nos be-be-bes-besamos —su cara parecía un semáforo nuevamente—. Y n-no hemos hablado desde entonces, ¡¿qué debo hacer?! ¿C-crees que deba confesarle mis sentimientos? ¡Ni siquiera sé con qué cara voy a mirarlo esta noche!
— Vamos, relájate; esto debería gustarte y emocionarte, no torturarte. Recuerda que el amor es para disfrutarlo y no para sufrir.
— Es verdad…
— Además, hasta ahora todo ha salido bien sin que hablaran directamente del tema, ¿verdad? No creo que sea necesario que conversen todo de inmediato, lo tocarán de igual forma algún día. ¿Por qué no sólo se dejan llevar y ven a donde los lleva?, bueno, eso pienso yo…
— Creo que tienes razón. Gracias, Sakura. Mejor me iré a alistar para la fiesta.
— Sí, lo haré yo también —en esos momentos, el celular de Hinata comenzó a sonar.
— Es mi padre —informó, para luego pararse, con intención de irse, prefería hablar en su pieza—. Nos veremos después entonces.
— ¡Okay!
Cuando la Hyuuga se fue, ella sacó su propio teléfono para mensajear a cierto chico de cabello azulado. Luego se quedó pensando en lo adorable que era la situación de sus dos amigos.
"Espero haberlos ayudados y que todo salga bien. Pero… ¿estarán bien?"
"¡Já, claro que estarán bien!, ¿de qué me preocupo? ¡Han estado bien hasta ahora! Además, ambos son nuevos en el tema, no creo que deban hablar todo ahora ya, no hay prisa, nada los apura; ¿qué podría pasar?"
…
Mientras tanto, en la biblioteca, una rubia estaba súper concentrada en sus ejercicios de matemáticas, mientras Shikamaru había terminado hace bastante, y la miraba serio, como estudiándola.
— Bien, esto es lo que puedo hacer sola, revísalo —le pidió la rubia, entregándole la hoja.
De pronto un llanto angustiado los hizo levantar la cabeza y mirar a la chica que lloraba frente a la ventana de la biblioteca, mientras un joven castaño trataba de consolarla. Parecía que sólo ellos cuatro estaban a esa hora en la biblioteca.
— N-no puedo creerlo, ¿qué haré? ¡Mis padres van a matarme!
— Tranquila, Kagome, s-saldremos de esto, to-todo saldrá bien… —parecía que más trataba de convencerse a sí mismo.
— ¡¿Estás loco?! ¡Estoy embarazada! ¡Mi vida se acabó!
— ¡N-no digas eso! ¡Sé que todo parece oscuro ahora, pero te prometo que todo saldrá bien! —al terminar de hablar, notó lo fuerte que estaban hablando, y que Temari y Shikamaru los miraban preocupados—. M-mejor vamos a hablar a un lugar más privado, ¿sí? —la tomó de la mano y la sacó de ahí.
— Pobrecita… —susurró Temari, cuando ya no se veían.
— Qué problemático es tener hijos.
— No digas eso, vago. Los niños no tienen la culpa de nada.
— Es cierto, pero no por eso son menos problemáticos. Tienes que cuidarlos todo el día, todos los días; ver su comida, ropa y salud; y tu vida ahora deja de ser tuya para pasar a ser de ellos.
— Lo haces sonar como si todo fuera malo, no creo que exista un amor más fuerte que el que una madre o padre le da a su hijo.
— Hm…
— ¡¿Acaso piensas quedarte sin hijos para siempre?!
— P-pues… "no lo había pensado en verdad" ¿quién sabe?
— ¿Eso es un "sí" o un "no"?
— Hoy estás más problemática que de costumbre, ¿sabes?
— No me evadas el tema —curiosamente, la rubia estaba seria, parecía ser importante para ella.
— Agh…no está en mis planes, ¿de acuerdo? Pero sí llegase a pasar, obviamente asumiría la responsabilidad.
— Hm… "algo es algo, por ahora…"
— ¿Qué? ¿Acaso tú quieres ser mamá?
— Por supuesto que sí.
— ¡¿Qué?! ¡¿Ahora?!
— ¡N-no ahora, vago tonto! Pero en un futuro, sí, me gustaría —Shikamaru no estaba seguro de qué decirle ahora, estos temas eran aún más problemáticos de lo normal para él. El silencio reinó unos minutos— ¿Entonces? ¿Qué me dices?
— ¡¿Eh?! ¡¿Qué te digo de qué?! ¡¿N-no crees que es muy pronto para hablar de esto?!
— Hablo de mis ejercicios, genio.
— Oh…
…
La fiesta estaba bien encendida desde temprano. Naruto y Hinata llegaron juntos, pero a penas entraron, el equipo de fútbol lo secuestró. Estaban emocionados porque pronto comenzaría el campeonato, y si había un momento para alcoholizarse, era ahora, ya después sería vida sana. Y obviamente, Naruto Uzumaki estaba incluido en el plan.
Estuvo cerca de una hora desaparecido, mientras el resto de los chicos bailaba, tomaba y conversaban; se la estaban pasando bien, aunque Hinata lo buscaba de vez en cuando con la mirada triste.
En un momento, todos se fueron a bailar, menos Hinata, Sakura y Sasuke. La pareja no quiso dejarla sola, y no había rastros de Naruto.
La Hyuuga fue por un trago, y Sasuke aprovechó de interrogar a Sakura. Pues hasta a él le parecía raro que el rubio no estuviera pegado a la chica de ojos perla. Hablaron del tema un buen rato.
— ¿Entonces el Dobe fue a pedirte consejos amorosos? —preguntó Sasuke.
— ¡Así es! ¡La doctora Sakura ha arreglado el mundo una vez más!
— Hm… ¿y qué le dijiste?
— Pues que fuera con calma, que dejara las cosas fluir, que no forzara nada.
En esos momentos, el rubio apareció de la nada y abrazó a Hinata efusivamente.
— ¡Hinata, ¿quieres casarte conmigo?!
Y las caras de la Hyuuga, de Sakura y de Sasuke eran dignas de retratarse.
"¡Tiene que ser una maldita broma!", pensaba una indignada Haruno.
— Creo que olvidaste un pequeño detalle —informó Sasuke a la de ojos jade—. Dobe + alcohol = a un perfecto imbécil.
— ¡Naruto! —parecía que Sakura escupiría fuego. Sasuke la tomó y la alejó del lugar, antes que matara a alguien y para darle privacidad a Hinata. Esto no podía terminar muy bien.
— N-Naruto-kun…y-yo… ¿E-es en serio?
— ¿Qu…qué cosa, li…linda? —arrastraba las palabras, se acercó a ella y la abrazó por la cintura. Sí se notaba bastante ebrio, ¡ya ni se acordaba de lo que había dicho hace cinco segundos!—. Eres tan linda… —se acercó a ella con intención de besarla, pero la Hyuuga se asustó.
— Naruto-kun, espera. Yo…no puedo hacer esto, es…muy rápido todo y… y… ¡debo ir al tocador!— como pudo escapó de sus ojos cielo. Los nervios se la estaban carcomiendo por dentro. Estuvo un buen rato ahí escondida, luego juntó valor y volvió a salir. Pero al divisar una cabeza rubia, notó como el chico abrazaba confianzudamente a una pelirroja. Una punzada de dolor atravesó su pecho.
"¿Q-qué está pasando aquí? ¡P-primero me pide matrimonio ¿y ahora coquetea con otra?! No…no puede ser". Volvió a correr al baño, aguantando las lágrimas. Ella también estaba algo ebria.
"Okey, cálmate", se decía a sí misma. "Tal vez no vi bien, tal vez…sólo es un malentendido". Ahí sintió como unas chicas entraban al baño, ella estaba en un excusado, sentada sobre la tapa, por tanto nadie sabía que era ella. Y Hinata tampoco veía quienes estaban afuera.
— Adivina quién ha vuelto a hacer de las suyas —habló una morena alta y voluptuosa a otra chica más baja y pelirroja.
— No me digas que ese rubio oxigenado-tarado-cara dura ha vuelto a capturar a otra presa. ¡Dios, me siento tan tonta al recordar lo fácil que caí en sus juegos! ¡Hasta matrimonio llegó a pedirme en un momento! —rezongó ella con sentimientos encontrados. La otra le sonrió con amargura.
— A mí también me engañó su facha de ángel, pero en la secundaria. ¡Agh!, me da tanto asco ahora que incluso iría a advertirle a esa pobre chica ingenua con el desgraciado que se está metiendo.
— ¿Y sabes quién es la chica?
— No en realidad, sé que tiene el cabello largo y oscuro, pues lo que vi.
Una punzada de nerviosismo atravesó el pecho de Hinata. ¿Acaso…? No estarían hablando de ella, ¿o sí?
— Siento lástima por ella. Pero bueno, es su problema ahora —continuó hablando la morena.
"No…no puede ser Naruto-kun…", las lágrimas volvieron a aparecer.
— Es cierto. Después de todo, ella también descubrirá sus mentiras tarde o temprano… —se fueron del baño, mientras una tímida Hinata salía al fin, y se miraba al espejo, con amargas dudas en sus ojos perla.
¿Había una posibilidad de que esas chicas estuvieran hablando de Naruto? Un ligero mareo llegó a su cuerpo.
"Demonios, no me siento bien, bebí demasiado. Será mejor que me vaya".
Cuando logró salir del baño, tambaleándose, pensó en ir con los demás —con él, mejor dicho—. Pero se detuvo, con la mente en blanco. Luego se dio media vuelta y se fue camino a su dormitorio.
Esa noche prefirió dormir sola.
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¡No me maten, todo es parte del plan! Confíen en mí (?)
Quiero agradecer públicamente sus bellos reviews que me inspiran y emocionan mucho :') lo digo en serio (L) un abrazo a todos los que me dan su apoyo incondicional! espero que sigan dándome su opinión de la historia c:
Espero que les haya gustado, la idea era que se rieran un rato. No pude hacerlo más largo :c pero aún queda mucho más para que Naruto y Hinata arreglen este asunto! jiji
Cuidado con el alcohol esta noche para que no les pase lo que a ellos XD ¡y les deseo un feliz año nuevo a todos! :)
