¡Bienvenidos a Harvird!
¿Y si empezamos otra vez?
Hola chicos/as! Antes que todo, quisiera disculparme por la demora en subir el capítulo, la verdad es que después de año nuevo, un familiar muy querido y cercano falleció, y ha sido muy difícil para mí recuperarme y darme el ánimo, incluso para escribir.
Hace un par de días pude volver a redactar (decentemente) y a subir; y espero que les guste este capítulo :)
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Abrió tortuosamente sus ojos perla, la luz parecía dañarla, su cabeza se sentía pesada y su estómago dolía bastante, tenía la garganta y los ojos secos, y sentía el cuerpo como un plomo.
El silencio de su habitación era inquebrantable, por alguna razón se sentía vacía, incluso derrotada. Sus tristes ojos se fijaron en el celular que dejó en el velador, apagado. Al prenderlo, vio las muchas llamadas perdidas de Naruto y de Sakura, los muchos mensajes de perdón del rubio y los mensajes de preocupación de sus amigas.
"Es cierto, ayer me fui sin avisarle a nadie…", pensaba la Hyuuga, con una suave punzada en la cabeza. Su mirada se volvió opaca.
"Naruto-kun… estaba con otra chica…", una débil lágrima cayó por sus mejillas. "¿Qué debo hacer ahora? No quiero enfrentarlo, ni verlo…", se abrazó a la almohada, tratando de contener la angustia de su pecho. "Tal vez, todo es un malentendido… Pero ya no creo poder estar con él, todo pasó tan rápido y yo…me encariñé tanto con él. Me cegué, ni siquiera lo conozco tanto y…", las lágrimas atacaron con más fuerza aún. "Soy una tonta".
Su celular comenzó a vibrar, era él. Se asustó al notarlo, por un momento pensó en contestarle, pero antes de tomar el teléfono, sintió un mareo y nauseas. De inmediato se levantó y corrió al baño; llegó justo a tiempo, ni siquiera sabía que tenía ganas de vomitar hace cinco segundos atrás, esta era su primera resaca.
Luego de lograr recuperarse un poco, se lavó la cara y los dientes. Y volvió a la cama, seguía sintiéndose mal, y no sólo físicamente. Tomó un poco de agua y se hizo una sopa instantánea…para uno.
Su celular sonó de nuevo, no pensaba contestar, pero se relajó al ver que era un mensaje de Tenten. "Hinata, estamos muy preocupadas, ¿estás bien? ¿Por qué te fuiste así anoche? ¿Necesitas algo? ¿Quieres que vayamos?". La culpa la invadió, no podía hacer pagar a sus amigas por sus decepciones y mal humor. Le respondió el mensaje: "Estoy bien, discúlpame por no avisar, me sentía mareada. Vi a Naruto-kun con otra ayer… quiero estar sola ahora". No quiso decir más o el llanto volvería en todo su esplendor y ya se sentía bastante mal como para empeorarlo.
Luego de tomar la sopa, apagó el celular y volvió a acostarse, sólo quería volver a dormir por ahora.
Nada de rubios ni de conversaciones incómodas.
…
Por otro lado, Naruto estaba casi llorando el su habitación, no sólo tenía una resaca del porte de un tanque, sino que además se sentía un idiota rechazado por su linda nueva amiga, a la cual quería como más que una amiga, y quien le había pedido nada más y nada menos que matrimonio, cuando a penas la había logrado besar por primera vez…
No podía sentirse peor.
— ¡Demonios, soy un tonto! —la puerta sonó con fuerza en esos momentos, alguien tocaba.
"¡¿Será Hinata?! ¡¿Me habrá perdonad?!", abrió rápidamente, con esperanza en su azulados ojos.
— ¿Sa-Sakura-chan?
— ¡Shannaro! —fue lo último que escuchó antes de ser magníficamente noqueado por su mejor amiga.
Okey, ahora se sentía peor.
— ¿Sakura-chan, por qué me golpeaste? —le preguntaba como un niño pequeño y sobándose su ahora inflamada mejilla. Esa mujer sí que tenía fuerza.
— ¡¿Y encima me preguntas?! ¡Ve a disculparte con Hinata inmediatamente!
— E-eso es lo que he tratado de hacer toda la mañana, ¡pero ella no me contesta!
— Ay, pobrecito… ¿no prefieres mejor que yo te la traiga aquí y te de una guión con lo que puedes decirle?
— ¡Eso sería fantástico, gracias Sakura-chan!
— ¡Shannaro! —volvió a golpearlo, ahora en la cabeza. El rubio gimoteaba de dolor en el piso.
— ¡¿Cómo puedes ser tan inmaduro e irresponsable?! ¡Si cometes un error, tú debes moverte por arreglarlo! ¡No esperar que todo se arregle por arte de magia o alguien haga el trabajo por ti!
— ¡P-pero es que yo no sé qué hacer, la he cagado!
— ¡Y por eso debes ir a hablarle! ¡Eso es lo que hace una persona que demuestra real interés y aprecio por otra, no sentarse a esperar una estrella fugaz!
— ¡T-tienes razón! ¡Debo ir, de inmediato y decirle…! Decirle… ¡Demonios, Sakura-chan qué le digo! ¡Debe odiarme en estos momentos!
— Sí, tal vez, pero no creo que sea por lo de la propuesta de matrimonio.
— ¿Eh? ¿Y entonces por qué? —el rubio parecía no entender, y Sakura lo miró profundamente por varios minutos, como estudiándolo — ¿Sakura-chan?
— ¿Recuerdas todo lo que hiciste ayer?
— B-bueno, creo que todo…o casi todo.
— Hinata le dijo a Tenten que te vio con otra chica en la fiesta.
— ¡¿Q-qué?! ¡No puede ser, yo nunca le haría eso a Hinata! Y además…no recuerdo haber compartido con otras chicas que no fueras tú y ella.
— Ese es el problema, si no recuerdas algo y ese "algo" implicó estar con otra chica en tu lecho de embriaguez, te puedes ir despidiendo de Hinata.
— ¡No! —Se apresuró a decir— ¡En serio no recuerdo haber tenido algún tipo de contacto con otra, ni siquiera un baile! ¡Yo sólo quería estar con Hinata! ¡Te lo juro, Sakura-chan! —había convicción en esos ojos azules. La Haruno suspiró cansada.
— Espero que así sea, y que se lo hagas ver a Hinata.
— Rayos, ya entiendo porqué ni siquiera me responde. ¿Qué hago ahora? —la miró cual cachorro hambriento bajo la lluvia.
— Te daré una mano esta vez, pero no te acostumbres, tienes que aprender a lidiar con tus propios problemas amorosos, y borracheras.
— Gracias, eres la mejor.
— Lo sé.
— ¿Qué tienes en mente?
— Primero vístete, y luego vamos al jardín.
— ¿Eh?
…
Ya eran cerca de las cinco de la tarde, Hinata se había levantado finalmente, para ducharse y luego comer algo. Estaba sentada en su escritorio, leyendo un libro de materia, tratando de mantener su mente ocupada en algo que no fuera rubio con marcas de bigotes de gato; cuando sintió que alguien tocaba su puerta y luego se deslizaba una carta celeste por debajo. Se levantó y tomó el sobre, era una carta…de Naruto.
Querida Hinata.
Sé que me comporté como un torpe ayer, y sólo te pido que me des diez minutos de tu tiempo para poder explicarte mejor las cosas. Por favor dame la oportunidad de demostrarte que nunca te mentí y que todo lo que hemos vivido hasta ahora es real e importante para mí.
Naruto.
PD: sigue el camino de rosas.
"¿Camino de rosas?", se preguntó sin entender, al segundo se encendió su ampolleta y abrió la puerta, y ahí estaba. Un camino de pétalos de rosas blancas que llevaba directo a la pieza de Sakura.
Estuvo al menos diez minutos sopesando las posibilidades. Al principio dudaba y sus nervios comenzaron a posarse en su estómago. Pero algo le dijo que, muy a su pesar, enfrentarlo era lo mejor, terminar con esto de una vez y cerrar el ciclo, para no quedarse estancada.
Se armó de valor y abrió la puerta de la pieza de su amiga, pero no estaba ella ahí, sólo estaba Naruto, rodeado de algunas velas prendidas que le daban un toque armonioso a la habitación, y finalmente el rubio parado frente a ella, con una tenue sonrisa y una rosa blanca en sus manos. Ella estaba encantada con la escena, aunque seguía dolida y se esforzó por no demostrarlo en su cara. Cerró la puerta tras ella y quedó a tres pasos del chico.
Naruto pudo divisar que ella lo miraba más fríamente, en sus perlas se expresaba ese "estoy decepcionada de ti, y dolida, muy dolida". El pecho del rubio se convirtió en una piedra para él, mientras tragaba lo que parecían tachuelas en vez de aire.
— H-Hinata, y-yo…yo… —había estado horas ensayando esto y ahora su mente se había quedado en blanco de nuevo, ¡en esos momentos sí que se sentía un perfecto idiota! "¡¿Cuánto llevo callado?! ¡Debo decirle algo ahora ya!"—. Eh…estaba borracho.
Sakura golpeó su frente con frustración al oír esas escuetas palabras, estaba escondida en el jardín, justo en la ventana de su pieza; y créanme que de no ser porque Sasuke se aburrió de estar de "Cupido metiche" y la tomó como un costal de papas para llevársela del lugar, ella hubiese entrado a golpear a Naruto hasta dejarlo morado.
— ¡L-lo que quiero decir es…! b-bueno yo quiero…disculparme por…la tontería que te dije ayer, estaba muy ebrio de veras, y no me daba cuenta de lo que hacía. Los chicos del club estaban muy entusiasmados, yo también, me dejé llevar con las copas.
— E-eso ya no importa, Naruto-kun. Sé que n-no estabas en tus cinco sentidos. Pero…
— ¡Y…! con respecto a…eso de que piensas que me viste con otra chica, Hinata eso no es cierto, de veras que no. Sé que estaba bien borracho, ¡pero desde que llegué aquí, nunca he podido pensar en otra chica que no seas tú! ¡No hay nadie más que quiera a mi lado, o que quiera conocer!, no como…algo más, ¿entiendes? Yo… —se acercó a ella y le tomó suavemente la mano, con timidez—. Yo de verdad te quiero y quiero estar contigo. No sé bien qué pasó ayer, pero sé que no puedo mirar a nadie como a ti…
— Naruto-kun… —no esperaba esas dulces y sinceras palabras por parte del Uzumaki, por un momento creyó que iba a llorar. Pero ahora estaba en la encrucijada. ¿Qué hacer? Estaba segura de que vio a alguien igual de alto y ancho que él, y rubio, abrazándose cariñosamente con otra, ¡y además todo lo que esas chicas dijeron en el baño, calzaba muy bien!—. Y-yo…no sé qué pensar… —confesó, sonrojada y triste. Quería confiar en él, pero ya no quería meter la pata y volver a sentir esa tristeza tan profunda en su ser.
— Tranquila, no te presiones, yo no busco que me des una respuesta ahora, sólo quiero darte mi versión, disculparme y…decirte la verdad. Si no puedes creerme, y-yo… em… "¿qué puedo hacer?" ¡Ya sé! ¡Te lo demostraré!
— ¿Eh?
— ¡Te iré demostrando con el tiempo que mis sentimientos son reales, Hinata! ¡Ya lo verás!
— P-pero… yo…no sé, todo fue tan rápido, ni siquiera nos conocemos mucho. Tal vez debamos dar un paso atrás y ver qué pasa —esa idea no le gustó en lo absoluto al rubio, no después de todo lo que había avanzado con ella.
El Uzumaki suspiró derrotado, de igual forma prefería seguir a su modo, que seguir sin ella. Ella valía la pena, no le cabía duda de ello.
— Está bien, no te presionaré, iremos lo más lento posible y dejaremos que todo fluya, como hasta ahora. Sólo… —acercó la mano de Hinata a sus labios, y la besó suavemente—. Sólo no te contengas demasiado, ¿sí? Y a cambio, yo prometo contenerme todo lo que pueda, por ti…
"Yo no dejaré de luchar por ti, Hinata Hyuuga", pensó decidido.
Esas palabras la hicieron sonrojar y sonreír como a una niña enamorada de nuevo. ¿Cómo es que lograba con tanta facilidad hacerla tan frágil y voluble como un papel? Sólo con sus honestos ojos azules y unas pocas palabras poéticas.
Se permitió hundirse unos momentos en esas bellas gemas color zafiro. "No, algo me dice que él no miente, yo lo sé…", se convenció, aunque no quería admitirlo en voz alta.
— ¿Y dime, te gustaría hacer algo ahora? —le preguntó el rubio—. Chouji, Ino, Shikamaru, Shino y Tenten se juntarán a preparar comida china en nuestra residencia. ¿Te gustaría que nos uniéramos a ellos?
— Suena bien —reconoció—. Iré por una chaqueta.
— ¡Genial! ¡Te esperaré aquí! —pero no todo sale como lo planeas, y el celular del rubio comenzó a sonar, era el chef, que quería que fuera a comprar algunas cosas que le faltaban. Digamos que nadie más tenía ganas ni la fuerza física para ir, más que él, que por alguna extraña y muy útil razón, se recuperaba rápido de las resacas y de las heridas—. Hinata, tendré que ir a la tienda más cercana y comprar algunos ingredientes. Puedes esperarme allá con los chicos, no tardaré.
— D-de acuerdo —antes, se hubiese ofrecido a ir con él, sin dudarlo; pero debido a los recientes acontecimientos, prefería ir con calma y mantener cierta distancia con el rubio.
El Uzumaki se fue, y luego de algunos minutos, ella tomó rumbo a la residencia masculina, casi al llegar vio afuera a un alto chico rubio, con una chica albina, se veían muy cercanos y coquetones; por un momento, su corazón se detuvo creyendo que era Naruto, pero al acercarse más a ellos, que estaban casi en la entrada del edificio, se dio cuenta de que era otro chico, muy similar a su amigo rubio.
— Jajaja, ay Menma, eres tan poético y sensible.
— Sí, ese soy yo —le escuchó presumir, mientras se tomaba ciertas atribuciones con el cuerpo de la chica. El parecido entre ambos era increíble, pero al mirarlo de cerca, notó que eran distintas facciones e incluso distintos cortes de cabello.
Algo hizo click adentro de ella. "Probablemente fue a este chico al que vi en la fiesta, y no a Naruto; ¡y del que hablaban esas chicas! Aunque, sigo sin estar segura, pero…" Lo miró de nuevo, era tan parecido y distinto de Naruto a la vez, se notaba que emanaba una esencia ególatra y presuntuosa. "Entonces Naruto-kun decía la verdad…", algo descansó dentro de ella, aunque se sentía culpable. Después de todo, inculpó a su nuevo amigo sin prueba alguna, ahora lo sabía.
"Me disculparé con él más tarde, aunque sigo pensando que es mejor que vayamos lento y con cuidado. Sí, estoy segura de que es lo mejor, lo más sano…".
…
Al cabo de media hora, Naruto volvió con las compras y ya luego todos estaban ayudando en lo que podían, pronto estaría todo listo y comerían algo delicioso. Las risas y las anécdotas inundaban el lugar, y la noticia de moda era que Shino había pasado toda la noche anterior bailando con una chica castaña, cosa que obviamente nadie dejó pasar. El pobre amante de los bichos no podía dejar de tartamudear y sonrojarse ante los inapropiados comentarios de sus nuevos amigos, ni toda la ropa del mundo podía ocultar su vergüenza en esos momentos.
— Hinata, ¿puedes traer unas especies que tengo en una cajita en el estante de mi pieza, por favor? —le pidió Chouji, sin querer dejar lo que hacía.
— Claro —se fue ella. Pero el castaño luego lo pensó mejor.
— Shino, creo que deberías ir con Hinata, olvidé que esta caja está en la parte más alta y no lo alcanzará.
— De acuerd-
— ¡Yo la ayudo! —lo interrumpió el rubio, corriendo tras la chica de cabello largo, dejando a ambos sorprendidos.
— Pero Shino es más alto… —musitó Chouji como si fuera lo más lógico y sin entender la actitud del rubio, pero no le dio más importancia, tenía unos rollitos primavera que atender.
Cuando el Uzumaki llegó, la Hyuuga intentaba, sin frutos y de puntitas, alcanzar esa famosa cajita pequeña. Naruto se acercó de inmediato, pegando un poco su cuerpo con la espalda de ella, y alcanzando la famosa cajita de especias. Ella se sobresaltó un poco por su presencia, se volteó y al notar que era él, se relajó un poco. Este le sonrió, sin moverse del lugar, mientras ella terminaba de voltear todo su cuerpo. Ahora estaban frente a frente y pegados al otro, pero ambos con un sonrojo y una suave sonrisa en sus labios.
— G-gracias, Naruto-kun.
— Cuando quieras, linda —le respondió él, dándole la cajita y apoyando ambas manos en el estante, a cada lado del cuerpo de la Hyuuga; quien, por suerte para él, no se sintió hostigada, sino al contrario, de alguna forma se había acostumbrado a estar cómoda con la cercanía del rubio. Este notó que no había muestras de rechazo hacia él, y lentamente comenzó a acercarse a ella, como pidiéndole permiso. Ella bajó la cabeza, sin dejar de sonreír avergonzada, y mientras más cerca sentía el rostro del Uzumaki, más se animaba a levantar un poquito su propia mirada perla.
Naruto rozó con su nariz, suavemente la mejilla nívea, y esta terminó de huir de él, para levantar su rostro y hacerle frente al contacto. Ambos comenzaron a cerrar sus ojos…
— N-Naruto-kun…e-espera… —pedía más para hacer reaccionar su propio autocontrol que el de su amigo.
— Lo sé, tranquila. Sin presión… —susurró sobre sus labios, haciendo que las piernas de Hinata casi se convirtieran en gelatina.
— ¡Chicos, aún necesito esas especias! —les apuró Chouji de la cocina, logrando que despertaran de su ensueño y, avergonzados, se separaron despacio, sin muchas ganas.
— M-mejor vamos, ¿sí? —sugirió ella.
— C-claro, adelántate, pasaré al baño de Chouji —ella asintió y él se metió al sanitario. Se mojó la cara con agua fría y se miró al espejo, con condescendencia para sí mismo.
"Esto va a ser mucho mas difícil de lo que creí…"
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El fin de la historia se acerca, yo pienso que quedan sólo 3 capítulos más y quiero agradecer a todos lo que leen y apoyan con sus reviews 3 de no ser por ustedes, tal vez no hubiese podido a escribir todo esto :) y con tanto cariño.
Nos vemos pronto, porque el siguiente lo subiré antes de que termine esta semana :)
Un abrazo.
