Hola chicos! lamento haberme tardado :c espero que no se enojen, es que me costó armar este penúltimo capítulo.
Espero que lo disfruten!
:::::::::::::::
¡Bienvenidos a Harvird!
Viaje a la playa parte 1
Dos chicos altos, fuertes y con caras que asustarían a cualquiera, uno rubio de ojos azulados y otro de pelo azabache y ojos oscuros como la noche, se subieron al auto del segundo, y partieron a toda velocidad a su destino.
— ¿Estás seguro de que encontraremos a ese infeliz ahí? —le preguntó el Uzumaki a su amigo.
— Ya hice todas las averiguaciones, él estará ahí, y pronto se arrepentirá de haber nacido.
— Escucha Teme, quiero sacarle los dientes tanto como tú, pero recuerda no matarlo, ¿sí? No quiero ir a prisión tan joven.
— No prometo nada —y volvió a acelerar en su hermoso auto convertible color negro. Llegaron finalmente a las afueras de la ciudad, a la entrada de un espeso bosque y con algunas casas viejas y abandonas alrededor. No se estacionaron cerca, por precaución, y comenzaron a caminar.
Las ventajas de tener a Itachi de hermano mayor, era la facilidad con la que podía conseguir contactos, del tipo que quisiera. Digamos que su hermano tenía talento para codearse con la gente desde el más alto nivel, hasta con gente de los barrios más peligrosos, pobres e inasequibles para la gente ordinaria.
— ¿E-estás seguro de que es por aquí? —el rubio comenzaba a ponerse nervioso.
— ¡No te portes como un gatito miedoso ahora, tienes que poner la cara más ruda que tengas, idiota! —No habían postes cerca, así que sólo la luz de la luna iluminaba sus pasos—. Haremos esto rápido, ponte la máscara.
Ambos cubrían sus rostros con máscaras negras, por precaución, llegaron a la parte exacta que Itachi le dijo, y se escondieron en el lugar estratégico determinado, tras un grueso árbol. Ahí tenían buena vista para notar como Kabuto tomaba algunos paquetes de dudosa reputación, y a cambios les daba dinero a esos dos con los que hacía negocios. Sasuke aprovechó de sacar fotografías.
A penas terminaron, y cuando Kabuto estaba retirándose del lugar, Naruto y Sasuke lo siguieron hasta donde los otros dos no los escucharan, ya más lejos, Sasuke llegó hasta él y le dio el primer puñetazo, dejándolo con la nariz rota y sangrando en el piso.
— ¡¿Pero qué mierda?! ¡¿Quién demonios son ustedes?!
— Así te quería ver, hijo de puta —musitó un siniestro Sasuke, sacándose la máscara y dejando ver su rostro, la cara de Kabuto se desfiguró y sintió como el miedo se apoderaba de su cuerpo—. Me reconoces ahora, ¿no, desgraciado? —se acercó más a él, con Naruto a su lado, igual de frío y serio, pero por órdenes previas de su amigo, no se secó la máscara. El Uchiha lo tomó del cuello de la camisa y lo levantó un poco—. Ahora te enseñaré a no volver a faltarle el respeto a una mujer, ¡y menos si esa mujer es mi novia!
— ¡N-no tan rápido! ¡S-si me dejan ir les daré todo eso! —Aludió mostrando los paquetitos—. S-si los venden tendrán mucho dinero y… —esta vez lo interrumpió Naruto con un golpe.
— ¡Nos queremos tus mierdas de drogas!
— ¡P-pero pueden hacer mucho con esto! ¡Yo las uso p-para experimentos químicos y p-!
— ¡Me importa un bledo si juegas con estas cosas o te las metes! —Volvió a pegarle Sasuke — ¡¿No entiendes lo grave de tus acciones?! ¡Estuviste a punto de violar a mi novia, hijo de puta! —sus ojos volvieron a oscurecerse con rencor—. Eso te costará muy caro…
— ¡E-esp-! —y nuevamente fue interrumpido por una lluvia de golpes y puñetazos. Ambos chicos no tuvieron piedad a la hora de darle su merecido, pero evitaron dejarlo inconsciente, la idea era que sufriera.
Luego de la masacre, ambos pararon, ya sin ganas de dejar peor a esa bolsa de escombros y miseria.
— Haré…qu…los metan en…la cárcel… —susurraba como podía.
— ¡¿Es una amenaza?! —Sasuke volvió a hervir en rabia y siguió golpeándolo sin medirse hasta romperle la mandíbula—. Si hubieses sido un poco más hombre como para reconocer las atrocidades que cometiste, estarías ahora en la cárcel, a salvo de mí, infeliz. Naruto, llama a la policía ahora. Y también envíale las fotografías de mi celular al amigo de Jiraiya que es policía.
— ¡¿Q-qué?! —Kabuto tragó pesado. Y Sasuke siguió golpeándolo hasta que ya no pudo moverse. No contento con esto, sacó los paquetes que compró y se los amarró a la ropa—. A ver si ahora Orochimaru te puede salvar el culo de nuevo.
Kabuto ya no pudo decir nada ni moverse, sus heridas eran de cuidado. Los chicos lo arrastraron a un lugar más visible para que la policía lo encontrara, y se fueron.
— ¿No crees que nos delatará?
— Claro que lo intentará. Pero es un imbécil golpeado y amarrado a dos bolsas grandes de metanfetaminas, con fotografías que lo inculpan de tráfico de drogas. Digamos que costará trabajo que le cran. Además, Kakashi y Asuma Sarutobi nos cubren.
— ¡¿De veras?!
— ¿Crees que sería tan idiota para no pensar en una cuartada? Se supone que estamos los cuatro en la universidad, dando nuestro último examen.
— ¡Pero eso fue ayer!
— Digamos que todos odian a Orochimaru y a Kabuto, no fue difícil convencerlos de que nos ayudaran con el cambio de fechas de las pruebas, cuando supieron que no le harían nada al imbécil después del ataque a Sakura y a otras tantas chicas. Kabuto no es el único con profesores protectores.
— Wuau, Teme. Me alegra no tenerte de enemigo.
— Jé, te derrotaría en dos minutos.
— ¡Já! ¡Ni con dos series podrías, Teme! ¡Ahora vámonos, Hinata me está esperando! —se subieron al auto, y volvieron a conducir a toda velocidad hacia la universidad.
— Sakura me matará si llego a buscarla tarde, sabes que odia la impuntualidad.
— ¿Le dijiste de todo esto?
— Aún no, no quería que se preocupara, menos hoy que es la fiesta de término de semestre.
— ¡Al fin vamos a divertirnos un rato! —el rubio ya estaba bien motivado, esta fiesta prometía de veras, y es que tuvieron tres largas semanas duras y estresantes por los exámenes de finales de semestre; y al fin todo había terminado ese mismo día.
Los chicos llegaron y se encontraron a todos sus amigos en la entrada del lugar de la fiesta.
— ¡Al fin llegaron! —aludió Lee.
— ¡Sasuke-kun, ¿dónde estabas?, llegas tarde! —colocó sus manos en sus caderas y trató de mirarlo enojada, después de todo, ella igual estaba feliz por haber terminado bien su semestre. El Uchiha se acercó a ella y la abrazó por la cintura, besando su frente fugazmente.
— Te lo contaré todo después de la fiesta, lo prometo. Pero ahora es tiempo de celebrar; estudiaste mucho y sacaste la máxima calificación en todos tus exámenes, ahora mereces un descanso. Y yo…merezco tu atención —se acercó a sus labios para presionarlos con suavidad, mientras ella se dejaba llevar por el contacto, al fin y al cabo, ella lo había "dejado de lado" para dedicarse de lleno a sus estudios y ahora ya podía retomar tranquila su noviazgo. Después lo interrogaría.
El Uzumaki —por su parte— llegó con Hinata, la tomó de la mano y le besó la mejilla.
— Disculpa la tardanza, linda.
— D-descuida, ¿todo bien?
— Sí. No te preocupes por nada. ¿Lista para celebrar? —ella asintió, mientras él la jalaba hacia adentro, con sus amigos tras ellos. Todos estaban felices y motivados. A esas alturas de cansancio, ya no les importaba hablar de los ramos o profesores, de quien pasó o no qué ramo. Era momento de divertirse y disfrutar.
El colorido ambiente parecía tener vida propia, todos estaban alegres y dispuestos a pasarla bien. Algunos bebían y conversaban, otros bailaban o fumaban, y otros simplemente pasaban el rato con sus parejas y amigos.
Sasuke llevó de inmediato a bailar a Sakura, aún tenía adrenalina en el cuerpo que tenía que sacarse. Mientras los demás fueron por unas rondas de tragos y se adueñaron de una mesa, en donde empezaron a jugar divertidos y hablaban de lo que saliera en esos momentos.
Estuvieron así cerca de dos horas. Luego, Shikamaru se armó de valor y sacó a bailar a Temari, quien asintió gustosa. Pero pronto volvieron, la rubia ya estaba muy mareada por el alcohol y a Shikamaru se le hacía problemático mantenerla en pie en medio de la pista.
— ¡Que me d-dejes aquí…burro…! —arrastraba las palabras la rubia, mientras él la ayudaba a sentarse de nuevo.
— Que problemática eres, mujer —él también había tomado, pero no tanto aún—. Te dije que ese tequila te dejaría mal.
— ¡Já! ¡¿M-mal, yo?! No me hagas r…reír… —era gracioso ver a Temari así, pero él no dejaba de sentirse preocupado— ¡Quiero celebrar que pas-sé ese ramo de mierda con el puto de Orochimaru! ¡Y todo fue…grac-cias a ti, muñeco! —se lanzó a su cuello, abrazándolo y mirándolo con picardía—. P…permíteme agradecértelo —mencionó antes de besarlo frente a todos y con una pasión digna de una película porno. Shikamaru no podía reaccionar en lo absoluto y su cara parecía un tomate, pero se dejó llevar de igual forma. Los demás trataron de darles algo de espacio.
Cuando Sakura y Sasuke volvieron de bailar, muy animados. Fue el turno de Ino, quien tomó a Sai y se lo llevó a la pista. Naruto los quedó mirando y luego puso sus ojos sobre la Hyuuga, con algo de vergüenza.
"¿Debería pedirle que bailemos? ¿Querrá hacerlo?". De pronto notó como Sasuke lo miraba con su típica cara de: "No seas más dobe de lo que ya eres, Dobe". Eso lo hizo reaccionar.
— ¡Hi-Hinata!, ¿quieres bailar…conmigo?
— ¡Uh! —comenzaron los demás a molestarlos con picardía, mientras ambos se encendían como focos.
—
¡C-claro! —se levantaron y se fueron a la pista, mientras dejaban que la música y las luces los invadieran. Bailaban animadamente y de forma coqueta, se sentían libres junto al otro. Luego, la música comenzó a cambiar a una un poco más lenta y romántica. Naruto se tomó la libertad de abrazarla por la cintura y acercarse a ella, mientras ella lo tomaba de los hombros y le sonreía con dulzura.
Sakura seguía con ganas de bailar con su novio, así que se lo llevó de vuelta a la pista, pero con esos sensuales y lentos movimientos de la peli-rosa, Sasuke pronto llegó a su límite, y la tomó en brazos como si fuera una princesa con ánimo de raptarla; la de ojos jade quedó sorprendida y sonrojada, pero no tuvo tiempo de protestar. El Uchiha ya se la llevaba en brazos a su pieza, a su cama…
Mientras tanto, el rubio seguía acortando la distancia con la Hyuuga, sentía su aroma y el calor que la chica emanaba, de a poco iba depositando suaves besos en sus lóbulos, por el contorno de su cara, hasta la comisura de sus labios. No veía reacción adversa, por lo cual seguía el mismo rumbo. Ella lo miraba con esos bellísimos ojos de luna brillante que él adoraba y lo hacían sonreír como un bobo enamorado. El rubio se acercó al oído de ella.
— Dime de nuevo que vendrás conmigo mañana a la playa, Hinata —ella se rió delicadamente, consentida.
— Iré conmigo mañana a la playa, Naruto-kun —le susurró ahora, mientras él se separaba lo más mínimo de ella, y volvía a depositar un suave y lento beso en la comisura de sus labios, pero no se separó de ella y lentamente corrió su boca hasta que presionó despacio ese tiernos labios níveas. Hinata enrollo sus brazos en el fuerte cuello masculino, mientras se dejaba llevar y movía sus labios al compás de los de Naruto. Era una sensación exquisita para ambos, una que no deseaban que terminara, pero el aire era necesario para ella, y se alejó un poco, sin dejar de sonreírle. Él le devolvió la sonrisa, sonrojado. Mientras seguían bailando y buscando también otro beso, el cual hubiesen encontrado de no ser porque Lee cayó ebrio sobre Naruto. Digamos que se emocionó un poco con el baile, por suerte Tenten los ayudó a recuperar su privacidad. Sin embargo, el momento de música romántica se había acabado. Pero no por eso se iban a soltar o a dejar de disfrutar la compañía del otro.
Esa noche, la Hyuuga pudo volver a dormir enrollada entre los fuertes brazos de su rubio favorito. Después de todo, ella también había estado absorta en terminar de la mejor forma posible sus exámenes, y eso les hizo mantener algo de distancia durante esos días.
Pero ya no había necesidad de ello.
Al día siguiente, Chouji llegó con una mini-bang, su padre se la había prestado para que fueran esa semana a la playa. Todos comenzaban a subir las maletas de a poco.
Sakura apareció con Sasuke a su lado, y con las maletas en mano.
— Hola, niños —saludó una pícara Tenten— ¿Te divertiste anoche, Sakura?
— S-si, la fiesta estuvo genial.
— Oh, yo no hablaba de la fiesta, amiga…
— ¡B-basta chicas! —les pidió avergonzada, mientras Sasuke se hacía el sordo y miraba hacia otro lado.
Finalmente el día había llegado, viajaron todos a la playa bastante motivados, y por suerte para ellos, los días prometían estar radiantes y calurosos. Todos bajaron del auto con ganas de descansar y divertirse al máximo; las ganas de correr a la playa de inmediato se sentían en el aire, pues ya eran casi las dos de la tarde.
Entraron a la enorme y hermosa casa vacía, que estaba a la casi a la orilla de la playa.
— ¡Esperen! —los frenó Sakura— ¿No deberíamos repartir las habitaciones primero? Naruto dijo que no alcanzaba para que todos tuviéramos una, así que hay que ir de a dos.
— Ou…es verdad —reconoció Tenten, desanimada. Todos querían ir de inmediato al mar, y a la mayoría no le importaba dejar todas sus cosas ahí tiradas para ir a disfrutar al sol. Pero nadie se atrevía a enfrentarse al carácter de Sakura por ello.
— ¡Bien!, ¿y cómo nos repartimos? —preguntó Ino.
Hubo un gran silencio en el living de esa gran casa, todos se debatían mentalmente si decir lo que querían o lo que sonaba "más correcto".
— Bueno… —empezó Lee— ¿Compartimos pieza, Sai?
— Supongo que no tengo problema con eso.
— ¿Y tú vienes conmigo, frentona?
— Ya que insistes tanto, Ino-cerda —aceptó.
— Oye Dobe, vamos ya —le dijo Sasuke a Naruto, no del todo convencido. El rubio lo miró algo frustrado y luego a Hinata, quien miraba el piso con semblante triste. El rubio quiso decirle algo, pero desistió.
— S-sí, vamos, Teme.
Pero antes de irse con él, Hinata le tomó tímidamente la mano. No se atrevió a mirarlo y se notaba muy sonrojada.
— Na-Naruto-kun…yo…quisiera…compartir p-pieza con-contigo —susurró lo más audible que pudo, lo cual no fue mucho, pero todos alcanzaron a oírlo. Naruto la miró sonrojado, pero enternecido de verla como cual niña pequeña. Obviamente él prefería irse con la Hyuuga, y ahora que ella misma se lo había pedido, se sentía incapaz de rechazarla. Naruto le sonrió radiante, la toma mejor de la mano y entrecruzó sus dedos con los de ella, se le acercó para besarla en la frente.
— De todas formas me hubiese ido a dormir contigo a mitad de la noche, linda —le confesó, olvidando al resto del mundo. Por supuesto que los gritos de emoción y burla no se hicieron esperar entre sus amigos. Ahí cayeron en la cuenta de todo el espectáculo que habían dado, y ahora ambos parecían dos semáforos en rojo— ¡N-no t-tiene na-nada de malo! ¡Y-yo sólo dije "dormir"!
— Sí, claro… —musitó Temari.
— Oigan —llamó Ino—. Si necesitan un condón para dormir mejor, yo tengo un par de sobra. Digo, sólo para que duerman mejor —uniéndose a las burlas.
Naruto tomó rápidamente las maletas de ambos y con la otra mano jaló a Hinata hacia su nueva habitación, para huir de las pícaras risas de todos.
— Bien —aludió Sasuke, ya cansado de tanto alboroto, y tomando también sus maletas y las de Sakura—. Vamos —sentenció llevándola de la mano al igual que el de ojos azules.
— ¡O-oye…! L-lo siento, Ino —alcancé a decir a su amiga, antes de irse también.
— No importa, pero no me dejas otra opción, frentona —la rubia tomó a Sai del brazo y se lo llevó también—. Tú vienes conmigo —le guiñó el ojo.
— De acuerdo, bonita. ¿Sabes? Creí que esos condones que trajiste eran para nosotros y no para compartir.
— ¡Sht! ¡E-eso era sólo una broma, p-por supuesto que no traje nada, ja ja! —musitó nerviosa y tratando de zafarse de esa situación pública, mientras el resto se reía.
— ¿Qué harás tú, Temari? —preguntó Tenten.
— Y-yo… c-creo que esta vez iré con el problemático.
— ¡¿Eh?! —Shikamaru quedo sorprendido y sonrojado.
— Te veo en la pieza, sordo —musitó sonrojada pero sin perder su orgullo.
— Hm…mujer problemática… —fue lo único que mencionó tras seguirle el camino.
— Bien, eso sólo nos deja a nosotros —Aludió Tenten, mirando a los tres chicos que estaban ahí—. Oye, Lee, ¿quieres que compartamos pieza?
— ¡¿E-eh?! ¡Y-yo…! ¡¿T-Tenten, tú…?!
— ¡N-no te pases rollos! ¡Eres mi amigo más cercano, es normal que te lo pida! ¡Ahora vamos! —se fue algo enojada y sonrojada.
Eso dejó a Chouji y Shino compartiendo la última habitación.
…
— ¡Kowabunga! —saltaron Ino y Sakura en bikini hacia el mar. Naruto, Sasuke, Sai y Lee jugaban fútbol en la playa. Shikamaru y Shino leían un libro cada uno, Chouji se había quedado dormido en la playa y Tenten y Temari aprovechaban de enterrarlo en la arena sin que él supiera. Hinata estaba recostada tomando el sol, luego recordó que no se había colocado bloqueador, y comenzó a ponérselo en los brazos y vientre, también en el rostro. Pero no pudo colocarse bien en la espalda.
— ¿Necesitas ayuda, Hinata? —apareció el rubio, como si no lo hubiesen invocado. No es que él haya estado mirando durante todo ese tiempo más a Hinata que a la pelota, no, claro que no.
— G-gracias, Naruto-kun. ¿No es molestia?
— En lo absoluto, linda —comenzó a masajearla con el bloqueador. La chica estaba avergonzada pero feliz, era excitante para ella sentir las fuertes manos del rubio sobre su cuerpo; en cambio, el rubio tenía que mantenerse concentrado en lo que hacía para no pensar demasiado que acariciaba ese frágil cuerpo de porcelana, si no comenzaría a tener ciertos problemas con su amigo allá abajo.
"Pero…es que es tan suave y…tan… ¡No! ¡Basta, contrólate Naruto Uzumaki!"
Sakura se alejó de Ino y fue a buscar a Sasuke para que se bañara con ella; mientras Sai fue junto a su novia, al verla sola en el agua. Al llegar, antes de poder decirle algo siquiera, quedó impresionado al notar lo sexy que se veía con ese bikini que dejaba poco a la imaginación, con todo su cuerpo mojado y brilloso, y su pelo suelto y libre. Las mejillas de Sai comenzaron a arder y su boca se secó.
"¿Qué…qué pasa? ¿Tendré fiebre?".
Ino finalmente lo notó tras ella y se acercó de inmediato a él, el agua les llegaba hasta un poco más arriba de la cintura. Al ver como ese espectacular cuerpo se acercaba mucho a él, Sai se avergüenza e instintivamente trató de alejarse. Sin embargo, pisó una piedra con algas marinas encima y se resbaló, de no ser por los reflejos de Ino, se hubiese ido de espaldas, pero la rubia no se midió y jaló de él con mucha fuerza hacia adelante, logrando que el de cabello negro perdiera el equilibrio y cayera hacia adelante, justo sobre los atributos de la Yamanaka. La cara de Sai estaba totalmente hundida entre los pechos de Ino, y de haber sido cualquier otra persona, ella ya lo hubiese golpeado y llamado "pervertido".
Pero era su novio, con quien aún no había llegado a tener relaciones sexuales todavía, pero habían estado demasiado cerca varias veces, por ello es que trajo los condones también. Ahora, tener a Sai hundido entre sus pechos era una experiencia totalmente nueva, excitante y vergonzosa por lo demás.
Sai se levantó de inmediato, Ino no recordaba haberlo visto tan avergonzado hasta ahora.
— L-lo lamento mucho, Ino. Y-yo no…no quise…
— Y-yo… —lo interrumpió, sonrojada y mirando el agua, tapándose con sus manos—. Nunca nadie me…había tocado así.
— Discúlpame, bonita. ¿Puedo recompensarte de alguna manera? —se acercó y la abrazó por la cintura. Sus ojos denotaban arrepentimiento y sinceridad. La idea de sentirse un pervertido no le gustaba en lo absoluto.
— B-bien… ¿qué te parece un beso? —le preguntó sin dejar de estar sonrojada, pero con una pícara sonrisa en sus labios. Puso sus brazos alrededor del cuello de Sai y acortó la distancia—. Y…la próxima vez que me toques así, porque espero que haya una próxima, que sea en un lugar más privado, ¿sí?
— ¿Eh? P-pero yo creí que…
— Caíste —le tocó la nariz juguetonamente con su dedo índice. Ino podía ofenderse por muchas cosas, pero no porque su novio resbala y cae en sus pechos, sólo le dio algo de vergüenza—. Pero todavía quiero ese beso…
— Lo tendrás, todos los que quieras, bonita —musitó sobre sus labios para luego presionarlos con cariño y pasión contenida. El beso comenzó a aumentar su ritmo e intensidad, ambos suspiraron sobre el otro, sin terminar el beso. Escucharon que venían más personas hacia ellos, y Sai, sin ganas de romper el contacto, la tomó más firme de la cintura y se tiro de espaldas al agua con ella encima. Así continuaron el beso bajo el agua, todo lo que sus pulmones duraron. Finalmente volvieron a la superficies, sonrojados pero felices.
Estaban seguros de que esa sería una deliciosa noche para ambos.
…
Una niña mayor que ellos pasó ofreciendo hacerle trencitas en el cabello a quien quisiera, con conchitas de mar y piedras pequeñas de colores. Las chicas —a excepción de Temari, quien se había ido a caminar por la orilla con Shikamaru— fueron de inmediato con ella y se sentaron en fila horizontal para que les hicieran una.
— ¡Hola, chicas! —llegó Lee, sentándose junto a la última de ellas— ¿Qué hacen?
— Sólo estamos… —pero Hinata fue interrumpida por una preocupada Tenten.
— ¡Lee, ¿pero qué mierda…?! ¡¿Acaso no te pusiste bloqueador?! ¡Pareces una jaiba!
— ¡¿Eh?! ¡N-no puede ser, lo olvidé por completo!
— Ay Dios… —Sakura, quien ya tenía su trencita en el cabello, se sentó frente a él y comenzó a aplicarle una crema especial para las quemaduras— ¡No te muevas!
— ¡Auch! ¡Pero duele!
— ¡Y te dolerá más si no te quedas quieto! —le advirtió la futura médico.
— Yo le haría caso, si fuera tú —le advirtió el Uchiha.
— Jé, o pasarás de estar rojo a estar morado —se le unió Naruto.
— ¡Ah! ¡Maldición!
Sakura había terminado de curarlo, y cuando al fin se levantó entendió porque todos trataban de aguantar la risa. ¡La chica le había hecho una trencita a Lee también! Los demás no aguantaron más y estallaron, se veía demasiado ridículo como para ignorarlo.
— ¡Ay Lee, que hermosa te ves! —molestó Tenten, mientras el otro comenzaba a llorar.
— ¡No! ¡¿Cómo me saco esto?! ¡Ayúdenme!
Definitivamente la estaban pasando estupendo su primer día en la playa.
:::::::::::::::
Hasta aquí el capítulo c: el próximo será el último y trataré de subir lo más pronto posible, obviamente durante esta semana c: y les prometo mucho romance entre nuestra pareja principal ahí jiji
Espero que le haya gustado! nos vemos pronto!
