¡Bienvenidos a Harvird!

Viaje a la playa parte 2

El atardecer inundaba el lugar con un suave ambiente armónico y romántico. Los chicos ya habían entrado a cocinar algo de cenar, y para comenzar a beber algunas cervezas. Pero Naruto y Hinata seguían ahí sentados en la arena, con la vista en el horizonte.

Él llevaba una playera y un short de traje de baño, mientras ella traía puesto un vestido lila hasta un poco más arriba de las rodillas.

Conversaban animadamente de algo de la universidad. Cuando acabaron el tema, Naruto se acercó más a la Hyuuga y la abrazó por los hombros. Y Hinata supo que era el momento de decirle lo que llevaba tanto tiempo ocultándole.

— Na-Naruto-kun…y-yo…debo ser honesta contigo, es…lo menos que puedo hacer por lo estupendo que has sido conmigo —se sonrojó, pero el Uzumaki se preocupó un poco por esas palabras, ¿acaso sería algo malo?

— Puedes decirme lo que quieras, Hinata —le dio confianza con esos hermosos ojos zafiros que ella adoraba, de los cuales se había enamorado desde que los vio por primera vez.

— Y-yo…tú…me… —tomó aire y trató de darse valor mentalmente, lo miró firmemente, como nunca lo había hecho antes—. ¡Estoy enamorada de ti, Naruto-kun! ¡Yo…te quiero desde que te conocí y…! ya no puedo negarlo más…

— H-Hinata… —el rubio se sonrojó ante esas hermosas palabras. Le tomó el mentón con suavidad y le sonrió con afecto—. Yo te amo —se acercó y la besó sin esperar más, mientras sentía como ella le correspondía con el mismo calor que él—. ¿Sabes? Me alegra tanto que hayas venido aquí conmigo, Hinata. Este lugar es muy especial para mí.

— ¿Por qué tanto así, Naruto-kun?

— Mis padres venían mucho aquí cuando eran más jóvenes. Y aquí…fue donde papá le propuso matrimonio a mi madre.

— ¿D-de verdad? Ahora entiendo porqué te gusta tanto este lugar.

— Sí, y…aquí es donde yo quiero pedirte que seas mi novia, Hinata —la miró profundamente, logrando que ella se sonrojara y lo mirara sorprendida— ¿Qué me dices, linda?

— ¡Por supuesto que sí, Naruto-kun! ¡Me haría muy feliz ser tu novia!

— ¡¿De veras?! ¡Es genial, Hinata! —la abrazó con tanta efusividad que pudo levantarse con ella en brazos y hacerla girar un par de veces en el aire—. Prometo hacerte muy feliz, mi linda princesa.

— Ya lo estás haciendo, desde que apareciste en mi vida, Naruto Uzumaki —y sin esperar respuesta por parte del rubio, enredó sus brazos en su cuello y llegó hasta sus labios para no volver a soltarlo de nuevo. No recordaba haber sido tan feliz antes.

"Nunca pensé que podría ser tan afortunado de enamorar a una chica tan hermosa y única como tú, Hinata".

"Definitivamente, tengo mucha suerte por haberte encontrado, Naruto-kun".

Los chicos pasaron un buen rato en el living, con música y cervezas, conversando y riendo aún sin estar ebrios.

Sakura se disculpó y les dijo a todos que iría a ducharse, pues las demás fueron primero y ella no había alcanzado antes de que la cena estuviese lista. Ya se sentía demasiado pegajosa y arenosa como para ignorarlo. Llegó a la pieza, tomó su toalla y se fue al baño. La sensación refrescante no se hizo esperar, una sonrisa inundó su rostro.

Ni siquiera habían pasado cinco minutos cuando escuchó el ruido de la puerta abrirse. De primeras, se asustó.

— ¿Q-quién es?

— Tranquila, soy yo —la calmó Sasuke.

— Mou, Sasuke-kun, ¡me asustaste! ¿Qué sucede?

— Es que…yo también quiero bañarme.

— ¡Oh! entiendo, saldré de inmediato, ¿sí? Sólo dame dos min-

— No —la interrumpió—. Me refiero a que…quisiera…meterme a la ducha ahora contigo, Sakura.

— ¡¿E-eh?! —su sonrojo no se hizo esperar, y por inercia llevó sus manos a sus pechos— ¿E-estás seguro? "¿Y ahora qué hago? ¡Nunca antes me he bañado con un chico!".

— La verdadera pregunta es si tú quieres…

— Y-yo… —respiró profundo, ¡claro que quería! ¡Pero estaba muy nerviosa!—. D-de acuerdo, puedes entrar.

El chico se desvistió sin prisa, y despacio corrió la cortina, divisando el hermoso cuerpo desnudo de Sakura, de costado; sus mejillas se colorearon al percibir esas sensuales curvas mojadas, aunque ella se tapaba los pechos con sus brazos. Lentamente se metió a la ducha y cerró la cortina.

Ella se sonrojó notoriamente al ver el fornido cuerpo desnudo de novio, mientras este era empapado por la regadera. Sentía que estaba poniendo cara de estúpida, así que se volteó y le dio la espalda para calmar su pulso. Sasuke observó cada detalle de las piernas, el trasero, la espalda y el cuello de Sakura. Y le encantaba lo que veía, comenzaba a tener unas ganas incontrolables de acariciar y conocer cada parte de ese hermoso cuerpo que sentía reservado sólo para él.

Sin aguantarlo más, la abrazó por la espalda, dejando que sus labios recorrieran el cuello de Sakura, hasta llegar a sus mejillas y oreja, depositando suaves besos en el camino.

— Sa-Sasuke-kun… —suspiró ella. Mientras el Uchiha dejaba su boca bajo el oído de la Haruno, y comenzaba a succionar suavemente esa parte tan sensible—. A-ah… —los gemidos de Sakura no se hicieron esperar, mientras él pegaba más su cuerpo al ella. La de ojos jade podía sentir cada músculo de Sasuke presionando su espalda, se sentía tan bien estar en su pecho. Inconscientemente, Sakura llevó su mano al cabello del Uchiha, mientras este lo tomaba como un pase libre para llevar una de sus manos, desde el vientre de la chica hasta uno de sus pechos. Al sentir esa fuerte mano en esa zona tan sensible, no pudo evitar pegar un gritito, que encendió más al de ojos ónix, logrando que él también comenzara a liberar gemidos casi inaudibles.

— Mm…Sakura… —masajeaba su seno con más confianza, mientras ella apretaba su puño en el pelo de Sasuke. Pero era injusto, claramente ella tenía la desventaja. Sin permiso, llevó una de sus manos al fuerte muslo de Sasuke, y comenzó a mover sus delicados dedos hasta el perfecto trasero del Uchiha—. T-tú… —comenzaba a sentir que perdía el control, y Sakura sentía como el miembro de Sasuke se hacía más grande y duro donde terminaba la espalda femenina.

Sin esperar mucho, la delicada mano de la Haruno llegó al erecto y grueso miembro de Sasuke. Este no pudo evitar un gemido ahogado al sentir como ella lo capturaba entre sus dedos, para luego comenzar a masajearlo despacio, de arriba hacia abajo. Nunca había sentido al Uchiha tan frágil antes, temblaba y trataba de reprimir todo lo que su boca quería liberar; tener ese poder sobre él le encantó desde ese momento y para siempre. Pero Sasuke Uchiha no era de los que se dejaba derrotar sin responder de alguna forma, así que dejó una de sus manos con la labor de masajear uno de los senos de Sakura, mientras la otra mano viajaba por su vientre hasta la intimidad de la de cabello rosa. Con toda la calma que su deseo permitía, Sasuke comenzó a acariciar los labios inferiores de la Haruno, mientras emitía placenteros grititos y perdía la fuerza de sus piernas.

— ¡Sa-Sasuke…kun!

— ¿Sí? —ronroneaba en su oído, empezando a introducir su dedo corazón en la intimidad de Sakura.

— ¡A-ah! ¡Sa-Sasuke…! ¡Ah! ¡Ah! —sus ojos jade se cerraban inconscientemente dejando que el placer circulara libremente por su cuerpo. Definitivamente esto era mejor de lo que alguna vez pudo imaginar en sus fantasías más íntimas y eróticas.

— Mm…Sa-ku-ra…quiero más…de ti…

— Y-yo también…quiero… —pero no fue necesario decir más, Sasuke la liberó de sus traviesas manos y la volteó para que quedara frente a ella. Ella quedó algo atónita, tuvo que obligarse a volver a tierra.

— ¿Q-quieres que v-vayamos a la cama?

— No es necesario —le sonrió felinamente, mientras la tomaba fácilmente apoyándola contra la fría pared, mientras sus intimidades se rozaban por la cercanía. Sakura enrolló sus piernas en las caderas del Uchiha.

— ¡¿Sa-Sasuke-kun, aquí…?!

— Descuida —se acercó a su boca para besarla con amor y calma—. Haré que lo disfrutes aún más que en una cama.

"Definitivamente ese viaje a la playa con Naruto-kun y mis amigos, fueron las mejores vacaciones hasta ahora, nunca me había divertido tanto antes, y todo parecía un cuento de hadas. A pesar de que el resto del año que se nos vino después fue muy duro en temas académicos, pudimos salir todos adelante gracias a la ayuda y apoyo constante que nos dábamos entre nosotros", pensaba la Hyuuga, con una foto enmarcada entre sus manos, en donde salían todos sus amigos, incluido Kiba —con quien arregló la relación de amistad en segundo año—. La foto se sacó el día de su graduación, estaban todos felices a su lado. Ella junto a su Uzumaki favorito; Sakura y Sasuke abrazados, al igual que Ino y Sai; mientras que Temari y Shikamaru salían de la mano; también estaban Tenten, Chouji, Lee y Shino.

Ese día fue estupendo.

Hinata PoV

No hay época que guarde con más cariño en mi corazón que mi estadía en la universidad de Harvird; pero siendo más precisa y volviendo a ese viaje en particular, el primero de muchos, fue también el comienzo de una relación real con mi querido Naruto Uzumaki, y también el comienzo de mi vida sexual.

Jaja, aún recuerdo lo nerviosa que estaba esa noche, fue la cuarta noche en la casa de playa.

Y fue simplemente maravillosa.

Flash Back

Naruto-kun me llevó a nuestra habitación como si cargara a una princesa, y me dejó en la cama, veníamos de vuelta de un paseo nocturno a la orilla de la playa. Sin embargo, cuando me soltó, no se alejó demasiado y me quedó mirando con esos hermosos ojos cielo que me habían hechizado desde el primer día.

— Te amo, Hinata —eso me pilló desprevenida y estoy segura que me sonrojé porque recuerdo el ardor en mis mejillas.

— Y yo a ti, Naruto-kun —él se me acercó para besarme, como ya tantas veces lo habíamos hecho en ese viaje. Sus labios ya me parecían una extensión de mi propio cuerpo, eran tan cálidos y carnosos, me hacían sentir atrapada por su amor indomable. Nuestro beso comenzó a agarrar fuerza y pasión, como también nos había pasado ya. Él se subió a la cama también, sin dejar de besarme y acorralándome con sus extremidades, pero sin aplastarme. Yo sólo enredé mis brazos en su cuello y busqué un contacto más profundo.

No recuerdo precisamente en qué momento, pero de pronto entendí que una mano de Naruto-kun recorría el costado de mi vientre sobre mi vestido. Al percatarme de esas suaves caricias, me acerqué a su oído tratando de tomar el rol de seductora, tal y como Temari me lo había aconsejado.

— Naruto-kun… —susurré despacio—. Me gusta esto… —y luego me dediqué a depositar besos calientes en su lóbulo, caminando por la orilla de su cuello hasta su mejilla, para luego llegar a la comisura de sus labios, y antes de que me besara, huía de él para volver a hacer el mismo recorrido. Sentía sus ahogados suspiros que me motivaban a continuar, a pesar de que me avergonzaba un poco mi tarea.

— Hinata… —lentamente su mano llegó hasta mi muslo y comenzó a acariciarme, mientras iba subiendo lento y sin prisa mi vestido. Como no quería que se detuviera, hice todo a mi alcance para no pensar en mi timidez y no frenarlo. Y aunque pensé que se iba a detener cuando la prenda ya estaba arrugada en mi vientre, siguió adelante hasta que esta pronto desapareció, dejándome en ropa interior frente a mi novio.

Usé toda mi fuerza mental para no cubrirme, y noté como sus ojos brillaron extasiados mientras sus mejillas se coloreaban hasta la punta de su nariz.

— E-esto no es justo… —musité haciéndome la enfadada y mirando hacia otro lado para que no se diera cuenta de mi farsa.

— ¿Eh? ¿A q-qué te refieres? —preguntó preocupado.

— E-es que…yo estoy…sólo en ropa interior, pero tú…

— ¡Oh! ¡Da-dame un segundo! —y rápidamente se levantó de la cama mientras se sacaba la ropa como si fuera una maratón y saltaba en un pie para no perder tiempo. Pronto quedó total y completamente desnudo frente a mí. Esa fue la primera vez que vi a Naruto tal y como llegó al mundo, y su ya despierto miembro me dejó atónita y completamente avergonzada. No pude evitar un pequeño gritito mientras cubría mi rostro que estaba segura que parecía un tomate en esos momentos— ¡¿Q-qué sucede?! ¡¿Fue mucho?! ¡¿Lo hice muy rápido?! ¡¿Me visto de nuevo?!

Lo miré por el rabillo del ojo y lo noté muy avergonzado y nervioso, lo cual no era normal en él, eso me calmó y logró enternecerme. Después de todo, era la primera vez de ambos, y yo también tenía que poner de mi parte. Me levanté de la cama y caminé hasta él, para tomar sus mejillas y besarlo como quiero hacerlo cada vez que lo veo. Pronto, sentí como su cuerpo se relajaba de nuevo y me abrazaba, correspondiendo mi contacto. Nuestras lenguas se encontraron y comenzaron su danza que parecía ensayada de toda la vida.

Cuando lo solté en busca de aire, lo miré con afecto y con una nerviosa sonrisa.

— Me gustas, Naruto-kun — ¿Y quién podría no gustarle con semejante cuerpo que me acaba de exhibir? ¡Es que parecía que se había dedicado a cultivarlo desde los 12 años!

Él volvió a retomar el beso, esta vez con más deseo y sus manos comenzaron a deslizarse por mi espalda, hasta que se toparon con el broche de mi sostén. Pude notar que estuvo un buen rato luchando contra él, estuve a punto de reírme por eso pero logré aguantarme. Finalmente lo soltó y mi prenda cayó al piso, dejándome expuesta hacia arriba. Instintivamente rompí el beso y llevé mis manos a mis senos, no podía evitar la vergüenza. Incluso tenía mis ojos cerrados, comenzaba a asustarme.

Pero sentí como las fuertes manos de Naruto levantaba con extrema delicadeza mi rostro, mientras podía vislumbrar una hermosa sonrisa sincera.

— No tengas miedo, no te haré daño.

— L-lo sé, es que yo…

— Eres hermosa, Hinata, nunca había visto a una mujer tan bella como tú —se acercó más a mí hasta casi rozar mis labios—. Por favor, permíteme verte así, tal y como eres, tal y como me gustas —le rogó para luego besarla con profundidad pero con un ritmo suave. La Hyuuga comenzó a dejarse llevar, hasta volver a poner sus manos en el cuello de Naruto.

El rubio la tomó nuevamente y la llevó a la cama, esta vez él se acostó a su lado, mientras volvía a buscar un beso. Cuando pararon para respirar, el rubio comenzó a depositar suaves besitos desde sus mejillas, pasando por su cuello, hasta llegar a sus muy grandes pechos. Hinata lo veía con nervios y emocionada a la vez. Mientras él comenzaba a acariciar sus atributos, para luego llevar su boca a esos rosados pezones, mientras comenzaba a besarlos, lamerlos y succionarlos con delicadeza.

— ¡Ah! ¡Naruto-kun! ¡Ah, yo…! ¡Ah! —sentía que no podía articular ninguna idea, después de todo, era la primera vez que alguien la tocaba así, y siendo el rubio quien lo hacía, no podía sentirse menos que glorioso.

— Hinata, tú me encantas, de veras que sí… —musitaba mientras continuaba con su tarea de arremeter contra sus senos. Luego de unos minutos, se atrevió a deslizar una de sus manos hasta mi calzón, comenzando a acariciar su intimidad sobre la prenda— ¡N-Naruto-kun! ¡A-ah!

— Tranquila, disfruta mis cariños, linda —me sonreía zorrunamente mientras continuaba con su labor. Lo que no se esperaba, es que mi prenda comenzó a mojarse rápidamente, después de todo, él no era el único excitado en esa habitación.

Mientras mis gemidos inundaban la habitación, Naruto comenzó a desprenderme de la última prenda que me quedaba. Finalmente pudo verme desnuda, y se quedó ahí quieto, como contemplándome un momentos. Yo sé que mi cuerpo era bonito de por sí, las chicas me lo habían hecho notar desde un principio, y Naruto ya me había hecho algunos comentarios suaves al respecto, no era ciego, ¿pero y si a él no le gustaba?; al tenerme ahí frente a sus ojos, sin ropa, y con lo tímida y sonrojada que estaba, mirándolo preocupada de que no le fuera a gustar mi cuerpo, él me sonrió de tal forma que hizo que mis dudas desaparecieran por completo. Nunca creí que me sentiría tan bien estando desnuda frente a alguien más.

— No puedo dejar de decirlo, Hinata, eres increíblemente hermosa y perfecta —se acercó nuevamente a mí, para fundirnos en un beso.

— Na-Naruto-kun, yo…estoy muy nerviosa, es…mi primera vez y… yo no sé bien qué…hacer.

— No te angusties, quiero que disfrutes esto, linda. Sólo déjate llevar y dime si algo te molesta…o te gusta, ¿sí? Estamos juntos en esto.

— De acuerdo —le sonreí más tranquila, mientras volvía a besarlo. Tímidamente, Naruto fue acercando su cuerpo al mío, sólo con roces, sin más. Mientras íbamos tratando de controlar los nervios.

Fue lento, improvisado, tan sensual que no pude imaginármelo así antes. Suavemente, sentí como el miembro de Naruto se aventuraba en mi entrada, y con lentas embestidas iba abriéndose paso en mi intimidad.

— ¡Ah! —no pude evitar retorcerme un poco ante la extraña mezcla de dolor y placer. Finalmente entró en su totalidad y se quedó quieto ahí, como esperando a que me acostumbrara. No voy a decir que no sentí dolor, porque no es cierto; pero no por ello sentía menos placer. Naruto se encargaba de besar mi cuello y pechos para que continuara excitándome y todo se hiciera más placentero para mí—. Naruto-kun…ya puedes moverte —le hablé despacio, con algo de miedo aún.

— D-de acuerdo —y lentamente retomó el vaivén, mientras sentía como su duro y largo miembro me penetraba, cada vez con más decisión y rapidez.

— ¡Ah, Naruto-kun! ¡Ah! —"Esto es tan intenso", recuerdo haber pensado, mientras cerraba mis ojos, tratando de contener mi excitación que parecía desbordarse por mis poros.

— ¡Hinata! ¡Ah!, ¡tú me encantas, Hinata! —me repetía.

Al fin comenzaba a acostumbrarme, y el dolor fue reemplazo por una cálida sensación de placer puro. Mientras ahora era mi propio cuerpo el que le seguía a la par en ritmo al de ese adonis sobre mí.

— ¡Naruto-kun, s-sigue! M-me gusta… ¡sigue! —de pronto, las cosas cambiaron dentro de mí, y ahora sentía mi cuerpo arder por dentro; algo parecía querer explotar en mi interior. Por un momento me asusté y quise decirle que nos detuviéramos, pero no podía, la sensación era demasiado adictiva para frenar a esas alturas— ¡Naruto-kun! —le grité a todo pulmón mientras daba mis últimos movimientos más pronunciados— ¡Ah! —sentí como un líquido muy caliente se liberaba de algún lugar y comenzaba a escurrir por mi interior.

— ¡Hi-Hinata! —al parecer, verme así lo excitó a tal punto que terminó casi de inmediato, después de mí. Y cuando su semen se liberó también pude sentirlo. ¡Y eso sí que había sido intenso!

Naruto salió con cuidado y luego cayó rendido a mi lado, pero rozando mi cuerpo. Yo aún respiraba entrecortadamente y no terminaba de procesar todo lo ocurrido, mi corazón latía a mil, y sentía palpitar otras partes de mi cuerpo también. Él se acercó a mí y me abrazó, yo me acomodé lentamente en su pecho.

— ¿Cómo te sientes, linda?

— Increíble… ¿y tú?

— Fantástico. ¡Lo haría toda la noche!

— ¡¿E-eh?! —mis nervios reaparecieron, ¡yo no sentía la mitad de mi cuerpo ¿y él quería más?!

— Jaja, tranquila, Hinata. Fue sólo una broma —se acercó más a mí, hasta casi besarme—. Al menos lo será hasta que sientas que pueda ser verdad.

Eso me hizo sonreír y sonrojarme a la vez. Lo besé con tanto amor, me sentía entregada y completa.

Esa noche dormimos abrazados como siempre, pero más cercanos que cualquier otra noche anterior en la que hubiésemos dormido juntos.

Flash Back Off

No pude evitar reírme suavemente al recordar todo eso, parecía que todo había sido tan reciente, y ya han pasado años desde ese viaje, desde que me gradué de Harvird junto a mis amigos, desde que Naruto-kun y yo nos casamos…

Hinata PoV off

— ¡Mamá! —escuchó una vocecita de hombre, pero aún infantil. El pequeño rubio venía caminando hacia ella, algo amurrado al parecer— ¡No encuentro mi otra zapatilla! —su madre se rió suavemente ante su berrinche.

— Está a la orilla de la escalera, hijo. Te dije que la dejaras en su lugar hace media hora.

— ¿A-ah sí? C-creo que no te escuché, mami —le sonrió inocente mientras corría a buscar su zapato— ¡No te preocupes, la recogeré de inmediato! ¡Oye, Himawari!, ¿quieres ir al patio a jugar?

— ¡Sí! —respondía feliz la pequeña, mientras soltaba a su osito en el living y partía tras él.

— Cuida que tu hermana no se caiga, ¿sí?

— ¡Por supuesto, déjamelo a mí! ¡Sabes que soy el mejor hermano mayor del mundo, mamá!

— Lo sé. ¡Ah! Y recuerda que esta tarde vienen a cenar tus tíos Sasuke y Sakura con su hija, Sarada-chan.

— ¡¿Sarada?! ¡Oh, rayos! ¡Esa niña rara no me gusta!

— Quiero que seas amable con ella, Boruto. Me gustaría que algún día fueran buenos amigos.

— ¡Já! ¡Lo siento, mamá, pero dudo mucho que eso llegue a pasar! ¡Bien, una carrera al patio, Hima!

— ¡Oh, espérame, hermano!

Hinata veía como sus dos pequeños hijos corrían entusiasmados. A los dos segundos la puerta se abrió, y su rubio esposo se anunció, mientras ella aprovechaba el momento a solas para recibirlo con un cálido beso en los labios. Naruto la tomó de la cintura y le dio un par de vueltas en el aire, tal y como solía hacerlo cuando eran más jóvenes.

— ¿Cómo estuvo el trabajo, querido?

— Bien, algo agotador. Todavía no estoy listo para tomar el mando de la empresa de Ero-sennin, pero creo que ya queda poco para que terminen de entrenarme.

— Descuida, ten paciencia. Sé que serás el mejor en el cargo.

— Gracias, linda —la besó en la mejilla mientras le sonreía— ¿Y lo niños?

— Están jugando afuera.

— ¿Ah sí? —tomó la mano de Hinata y fueron al jardín, y se quedaron ahí viendo a sus dos hermosos pequeños jugar a los ninjas. El rubio abrazó por la espalda a la Hyuuga, apoyando su mentón en la cabeza de ella, y dejándose llevar por ese armónico momento.

— Hinata…

— ¿Sí?

— Gracias.

— ¿Eh? ¿Por qué, querido?

—…Por aparecerte en mi vida.

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Bueno amigos, así concluye esta historia c: espero de todo corazón que les haya gustado, y quiero agradecer a todos los que me apoyaron con sus reviews, follows y favorites c: me hicieron muy feliz y me inspiraron a continuarla hasta el final.

Pronto volveré, esta vez con un BoruSara c: hasta entonces, que estén muy bien todos!

Un abrazo!