Capítulo 2:

Rito no podía creer lo bella que se veía su amada Némesis; las orejas de gato que poseía la morena hacían lucir bella su figura y esos dorados ojos pedían que su amado le mimara.

- Rito - Habló ella mientras sonreía tiernamente.

- ¿Qué sucede, Neme-chan? - Preguntó él mientras jugaba con los oscuros y sedosos cabellos de ella.

- ¿Te acuerdas cuando llegue? - Aquella pregunta llamó la atención de su amado cosa que le gustó a la morena. - Estamos a casi 10 años desde que llegué a esta casa... contigo - Terminó ella con cierto rubor en sus mejillas.

El castaño recordó eso a la perfección debido a que aquel día conocería al amor de su vida.

- Claro que me acuerdo, ese día yo no me esperaba tener a la mejor novia del mundo. - Dijo él mientras acariciaba aquellas orejas de su amada quien ronroneo ante eso. - Creo que ha sido el mejor día de mi vida -

Ante eso la morena se levantó un poco dejando ver su pequeño pecho al chico. Con una sonrisa ella comento lo siguiente.

- Y cuando tuvimos sexo anoche, fue el segundo mejor ¿No? - Ante eso el castaño no pudo decir nada ya que en verdad amo hacer el amor con su Némesis. - Vamos Rito, sólo admite que tener sexo ha sido lo mejor que te ha pasado. -

El chico iba a decir algo, pero se dió cuenta rápidamente de lo que la morena trataba de hacer. Sonriéndole levemente, Rito toma a Némesis de sus caderas y hace que ella regrese a como estaba antes para poder decirle lo que ella necesitaba saber.

Acercándose al oído de una juguetona gatita, Rito decidió confesarse.

- El que llegarás a mi vida ha sido lo mejor. -

Aquellas palabras dieron en el corazón de Némesis tal cual flecha.

- Cuando llegaste a mi vida, pensé en cuídate día y noche - Rito en esos momentos mordió la oreja de la morena quien soltó un gemido de placer ante eso. -Y ahora no quiero dejarte ya que te amo más que nunca; tu cuerpo es mío, pero yo también soy tuyo. - Ante eso el chico llevo su mano hasta la vagina de su amada para comenzar a frotarla.

Némesis al sentir el tacto de la mano de su hombre no pudo evitar excitarse.

- ¡Rito! - Exclamó ella mientras sentía su intimidad tornarse húmeda nuevamente.

- ¿Sí? - Preguntó él mientras sus dedos jugaban con los labios vaginales de ella.

- M-M voy a correr s-si sigues así - Informó ella mientras se giraba para ver el rostro de su amado. - P-Pervertido -

El castaño se había sentido apagado al ver aquella sonrisa de su amada la cual estaba llena de amor.

- Te amo - Dijo él para darle un beso a Némesis en la nariz. - Pero, quiero darte más de lo que no pude anoche. -

Némesis se sentía excitado cada vez más al sentir los dedos de Rito en ella, pero aquello aumentaría más al sentir como la otra mano de Rito tocaba su cola.

- E-Eres un p-pervertido - Dijo ella con voz apenas audible debido a sus constante gemidos.

- Sabes que te amo, te amo desde ese día que llegaste con mi madre. - Rito sentía como los jugos de Némesis envolvían su mano mojandola. - Y amo siempre que te veo feliz como ahora. -

El chico podía ver que su amada estaba disfrutando la masturbación que él le ofrecía.

- M-Me voy a... -

En ese momento Némesis no pudo más y se corrió en la mano de su amado quien retiro de la vagina sus dedos para posteriormente llevar su mano a su boca saboreando el sabor de su amada quien estaba jadeando.

- Sabes exquisita - Dijo Rito mientras ofrecía su mano a la morena para que probara el delicioso sabor de sus propios jugos. - Di "Ah" -

La morena sólo abrió su boca para sacar su lengua y empezar a lamer de manera estimulante la mano de Rito. Némesis al probar sus jugos quedó maravillada por aquel dulce sabor que tenía y que era igual de sabroso que el semen de su amado.

- Delicioso - Comentó ella mientras seguía lamiendo sus jugos - Con razón te gustó tanto estar entre mis piernas -

Rito en ese momento rio ante ese comentario ya que era cierto.

- Se ve que has soñado conmigo - Dijo la morena quien terminaba de lamer la última gota de sus fluido dejando la mano de Rito limpia - Yo también he soñado desde niña el estar junto a ti -

El castaño no pudo evitar enternecerse ante eso, ya que él desde niño añoraba estar casado con su amada.

- Yo también ahnelaba estar junto a ti y ahora puedo decir con total seguridad que ese sueño lo mantendré por ti, por mi, por nosotros. - Pese a todo lo que han vivido y los retos que han superado, las palabras de Rito siempre han llevado ese tono de calma como determinación que envolvían en un cálido abrazo el corazón de Némesis. - Quiero que siempre sepas que te amo sólo a ti -

La morena al oír eso, no pudo evitar llorar ligeramente por tales palabras.

- No tienes remedio - Dijo ella mientras lloraba de alegría cosa que el castaño sabía. - Hacer llorar a una chica que acaba de correrse, no tienes ni tendrás remedio. -

Dándole un beso en la frente, la pobre de Némesis lloraba más y más por culpa de Rito.

- Ya basta - Decía ella con los ojos llenos de lágrimas y esa bella sonrisa digna de una princesa - No quiero que me veas llorar -

El castaño no pudo evitar sonreír y darle un beso a su amada Némesis. La morena acepto gustosa aquel beso sintiendo en su cuerpo recorrer una corriente eléctrica.

Ella amaba a su Rito.

Una vez que la falta de aire se hizo presente, ambos rompieron el beso siendo que un único y delgado hilo de saliva les unía.

- R-Rito - Le habló a su novio rompiendo la unión que quedó de aquel beso.

- ¿S-Sí? - Preguntó él algo jadeante por el beso.

- ¿Te gusta mi pecho así? - Preguntó la morena llevando sus manos a aquel pequeño pecho de ella y jugando ligeramente con sus pezones ya duros. - ¿O lo quieres aún más grande? - Con una sonrisa la chica aumento el tamaño de su busto.

Rito estaba impresionado por eso ya que era una habilidad que desconocía de Némesis.

- ¿Cuándo aprendiste a hacer eso? - Preguntó Rito mientras llevaba sus manos a los recién crecidos pechos de Némesis.

- Hace unos días en el baño. - Confesó ella mientras sentía las manos de Rito jugar con sus senos. - Pensé que te gustaría probar, aunque sé que te gusta más mi pequeño pecho. -

- Lo amo, es muy lindo - Respondió él mientras jugaba con los erectos pezones de Némesis. - Son tan lindos y duros -

- L-Lo sé - Respondió Némesis algo excitada mientras sentía los dedos de Rito jugando con aquellos pezones de ella - V-Vamos, para -

Aquella petición hizo que el castaño mirará a su novia que tenía el ceño fruncido.

- ¿Qué sucede? - Preguntó un tanto alegre al verla así soltandola de su agarre.

La chica de ojos dorados al sentir que su amado ya no la estaba excitando, sintió que su intimidad dejaba de calentarse más y más evitando así que ambos siguieran en la cama.

- Hay que bajar a desayunar, recuerda que tenemos escuela y hay que ir con Mikado -

El castaño asintió y se empezó a cambiar en cambio la morena solo se puso unas bragas y un camisón de color negro .- un traje habitual de ella -. salió de su habitación lista para desayunar.

Se dirigió a la cocina bajando las escaleras, esperando encontrar a su hermana menor.

Encontrando a una castaña frente a la cocina sirviendo el desayuno con un delantal.

Pero algo llamó su atención, un líquido trasparente estaba deslizándose por sus piernas. Una pequeña brisa pasó por la cocina levantando un poco la falda de su hermana enseñando que no traía puesto ropa interior.

- "Mikan acaso tú..."